profesión de fe

profesión de fe
Somos los conocidos superhéroes del barrio –concepto acuñado por Kiko Veneno para definir lo que se podría llamar héroes de proximidad-: Lansky y Superperropequeño. Ambos somos más ciudadanos que patriotas ( y tan rústicos como urbanos), o bien, nuestra patria son nuestros zapatos -o ni eso en el caso de Jara-, la infancia o el sillón de orejas de lectura, pero nos negamos a la ñoñería esa de ciudadanos del mundo. Simplemente, tenemos pasaporte

14/12/2007

Aviso para navegantes, 7 (mi método de trabajo)


Ayer un amable corresponsal de este blog -redundacia: todos lo sois- se manifestaba gratamente asombrado de mi prolífica producción: 60 post en dos meses de vida intenáutica. La explicación es fácil. Los ensayos y todas las notas, avisos y demás paridas de no ficción, como dicen los anglosajones, los escribo directamentee sobre la ventanilla que mi servidor me abre en el blog. Eso me depara sobresaltos tempranos (escribo muy de mañana, cuando mi ciclo vital está en su máximo; el mínimo es en torno a las primeras horas de la tarde: ¡viva la siesta!) y no es infrecuente que pierda el texto y esto no tiene back up. Me pasó ayer con mi ensayo taurófobo y tuve que escribirlo de nuevo, aunque a punto estuve de renunciar. Me quedó, creo, mejor que la primera versión. Pero se trata casi de escritura automática, no al modo de los subrrealistas bretonianos, sino del corresposal de guerra que redacta un teletipo bajo el bombardeo en un bar de hotel sorprendentemente bien provisto. Me gusta y parece que a vosotros también. Los ensayos, creo tienen más éxito, visitas y desde luego comentarios que mis cuentecillos. Esa escritura automática se me permite porque escribo sobre cosas muy digeridas y meditadas por mi desde hace tiempo, y me salen solas, como los gestos faciales característicos de cada persona.


Y luego están los relatos de ficción asesina y a sueldo, razón de ser original de este blog, y que estaban previamente escritos y almacenados en mi famoso "cajón de cuentos". Los voy sacando y publicando tal cual, salvo correcciones gramaticales. En principio pensé hacer una selección y eliminar los más flojos, pero de momento les estoy perdonando la vida a todos; estaban, todos, condenados a la hoguera, pero me gusta más dejarlos en este limbo sin papel (salvo d.m., que creo que los imprime) de la Red. Los administro cautamente, dentro de mi compulsión publicadora, porque estoy pasando un periodo de sequía imaginativa y tengo que administrar/ racionar el agua-cuentos que me quedan


Todo aclarado pues, salvo una cosa. En realidad, unos y otros, son pretextos para "colgar" las ilustraciones que más me gustan, desde Claudia Cardinale, mi máximo sueño erótico de juventud, o las demoiselles de mi adorado Picasso, a mis propias fotos, ahora que he traicionado mi viejo equipo de revelado en blanco y negro y me he pasado a la ventajista fotografía digital.

3 comentarios:

Miroslav Panciutti dijo...

La explicación te parecerá fácil a ti. A los que, me temo, somos andamos bastante más desconcertados, el escribir, aunque nos apasione, nos lleva bastante más tiempo. Mi más sana envidia.

Lansky dijo...

La facilidad/rapidez suele estar reñida con la profundidad y la autoexigencia, así que...

ama de casa dijo...

¡Guau! Soy consciente de que existe gente super lista, pero soy como una niña cuya capacidad de asombro nunca se colma.