profesión de fe

profesión de fe
Somos los conocidos superhéroes del barrio –concepto acuñado por Kiko Veneno para definir lo que se podría llamar héroes de proximidad-: Lansky y Superperropequeño. Ambos somos más ciudadanos que patriotas ( y tan rústicos como urbanos), o bien, nuestra patria son nuestros zapatos -o ni eso en el caso de Jara-, la infancia o el sillón de orejas de lectura, pero nos negamos a la ñoñería esa de ciudadanos del mundo. Simplemente, tenemos pasaporte

10/12/2007

Ciencia recreativa, 2 (respuestas a C. recreativa, 1)


(Para Vanbrugh, porque lo prometido es deuda y no quiero dejar correr intereses)
Una de las formas más insidiosas de hacer mala divulgación es mentir sin más. La primera proposición referida a que las hojas se acumulan en el hemisferio Norte en la zona sur del estanque es simplemente mentira. Una buena mentira se adorna con datos engañosamente superfluos, como el surtidor central, y explicaciones tomadas de hechos reales, pero descontextualizadas, no viniendo a cuento, como lo de la aceleración de Coriolís.


La fuerza o efecto de Coriolis, descrita en el siglo XIX, sirve para describir el movimiento anómalo que traza un objeto siempre que sea dentro de un sistema de referencia no inercial en rotación, por ejemplo, el planeta Tierra. Un objeto lanzado derecho no traza entonces una línea recta, sino curva, en sentido contrario al de la rotación de la referencia. Esto explica los vientos y las corrientes oceánicas que se desplazan siguiendo un meridiano y se desvían acelerando en la dirección del giro hacia el Este, si van hacia los polos, o en sentido contrario si van al Ecuador; en el hemisferio Norte o Boreal, porque en el Austral o Sur se dirigen hacia la izquierda, y todo ello como consecuencia de que la Tierra rota sobre su eje de Oeste a Este.


El efecto Coriolis sólo es válido paara fluidos, como la atmósfera y los oceanos, en sistemas mayores en rotación. A escala pequeña este efecto se enmascara por otras fuerzas y hablar de él en un estanque no tiene sentido, pero pueden creerme si les digo que mucha divulgación mala contiene errores del tipo que yo he querido recrear.


En cuanto a la segunda cuestión, el musgo en el lado Norte de los árboles, el efecto es absolutamente real, como sabe cualquier boy scout, ahora bien, la explicación de la corriente polar también es cierta, al menos en parte, pero no deja de ser un enmascaramiento de la respuesta más sencilla: en nuestro hemisferio las caras Norte reciben mucha menos insolación por lo que están más frías y húmedas (se evapora menos el agua), condiciones que requieren nuestros musgos. Ahora bien, los niños suelen encadenar varios "por qués" seguidos, exactamente igual que los buenos científicos, por eso son tan desesperantes; y el por qué de esa umbrosidad se debe, claro a la inclinación del eje de la Tierra, pero en nuestras latitudes, en los inviernos dominan las corrientes polares en chorro, al igual que en los veranos lo hacen las provenientes del Sahara. De hecho, el Mediterráneo es un clima oscilante entre el dominio compartido de estas dos regiones: Polo Norte y Sahara que alternativamente toman el mando.

1 comentarios:

Vanbrugh dijo...

Bueno, pues me dejas muy aliviado. Lo de que las hojas se amontonaran en la orilla Sur, con todos sus insidiosos visos de verosimilitud, me tenía algo afligido. Me molesta muchísimo que las hojas se permitan conductas excéntricas sin consultarme. Francamente, no veo por qué han de consultárselo a Coriolis y no a mí.