profesión de fe

profesión de fe
Somos los conocidos superhéroes del barrio –concepto acuñado por Kiko Veneno para definir lo que se podría llamar héroes de proximidad-: Lansky y Superperropequeño. Ambos somos más ciudadanos que patriotas ( y tan rústicos como urbanos), o bien, nuestra patria son nuestros zapatos -o ni eso en el caso de Jara-, la infancia o el sillón de orejas de lectura, pero nos negamos a la ñoñería esa de ciudadanos del mundo. Simplemente, tenemos pasaporte

03/12/2007

Colgad aquí los comentarios de los dos posts anteriores: El heredero y La ficción en la cuerda floja con mis disculpas







4 comentarios:

Racing dijo...

Está claro, Lansky, que arrastraste la barra de comentarios en tu configuración sin advertirlo, por eso has podido restaurarla. Tu impericia informática sóloes comparable a tu pericia narradora y ensayística. Y muy buenas las imágenes que cuegas, colega

Lansky dijo...

Sí, eso fue.

chema dijo...

Esto es una discusión reciente y a la vez muy antigua: la muerte de la novela. Probablemente ya ha muerto, al menos en el sentido que la conocemos. Quiero decir, intentos novelísticos como el de "Las benévolas" hoy en día chirrían bastante y están algo oldfashioned. Yo pienso que ha muerto la novela "burguesa" al estilo decimonónico, pero no el arte de narrar historias.Al parecer, ya no bastan héroes románticos o antihéroes realistas. Joyce y Proust, en realidad, marcaron un punto de partida, un rompimiento.¿Cómo será la novela del siglo XXI? No lo sé, pero evidentemente se acabaron los tiempos de escribir novelones al estilo Guerra y Paz o Los Miserables.
Saludos.

Lansky dijo...

Sí, más o menos estoy de acuerdo; por eso es tan superfluo lo que hace martínez Reverte, porque ya lo hicieron antes y bien, cuando tocaba, Dumas o Galdos.

El caso de Little y Las benévolas es distinto: se trata de una pésima novela vendida como excelsa en una gran operación comercial.

La nueva novela yo la veo por muchos y no un único derrotero: el imnovador de la última trilogía de Javier Marías, el casi clásico de Mc Cormac y el intropspetctivo de Coetzee, por poner tres casos. Larga vida al rey (de los géneros literarios, con permiso de los poetas)