profesión de fe

profesión de fe
Somos los conocidos superhéroes del barrio –concepto acuñado por Kiko Veneno para definir lo que se podría llamar héroes de proximidad-: Lansky y Superperropequeño. Ambos somos más ciudadanos que patriotas ( y tan rústicos como urbanos), o bien, nuestra patria son nuestros zapatos -o ni eso en el caso de Jara-, la infancia o el sillón de orejas de lectura, pero nos negamos a la ñoñería esa de ciudadanos del mundo. Simplemente, tenemos pasaporte

20/12/2007

Colofón al post anterior


Parece que nadie pilló mis metáforas futboleras


1) Los poetas y los porteros de fútbol son maestros casi innatos de la intuición, del atajo fulgurante (en sus varios sentidos); son solitarios y locos, al margen del resto de los equipos; apenas necesitan experiencia sino presciencia. No saben: adivinan. Y toman siempre atajos donde los demás recorremos el camino completo; así que llegan antes (al balón, a la metáfora lúcida)


2) Los investigadores científicos y los centrocampistas relacionan asuntos complejos, un pase al hueco, una nueva dirección en un experimento. Precisan de cierta experiencia en su campo, de cierta acumulación vivida de situaciones distintas, y a la vez tienen facilidad de coordinación y deseos de organizar. Son curiosos integrales, futbolistas completos, maestros de orquesta.


3) Los novelistas y los entrenadores "son" la experiencia acumulada y bien digerida. Preveen el futuro como los oráculos, no como los profetas: porque ya lo han vivido: y saben contárselo a los más jóvenes. Son los viejos sabios de la tribu, pero ya no cazan, esperan en la aldea.

3 comentarios:

Vanbrugh dijo...

Sorry. Las codas futbolísticas me parecieron cachondas e ilustrativas, pero mi ignorancia marítima - antes era oceánica, pero las malas compañías me la han encogido un poquito - sobre el futbol me impidieron sacar moralejas ni conclusiones.

Vanbrugh dijo...

No me lo impidieron, me lo impidió. Mi ignorancia es procelosa, pero solo una. Los anacolutos que más me molestan son los que cometo yo mismo.

Lansky dijo...

Hay, ya lo he dicho otras veces, una paradoja con el fútbol: es un deporte para gente inteligente, para entenderlo, jugándolo o viéndolo, pero atrae, en la parafernalia que le rodea, prensa deportiva, peñas, presidentes de club, tiffosi, a auténticos subhumanos. Yo hace que no voy a un campo décadas