21-dic-2007

El "If" de Lansky sin permiso de Kipling




(Año nuevo, vida igual, o consejos para envejecer mal y sin sobresaltos)


Jonathan Franzen (¿Que no le conocéis?, pero ¿a qué estáis aguardando para haceros con su novela Las correcciones y, sobre todo, con su ensayo “Cómo estar solo”?) dice: “por cada lector que muere hoy nace un espectador”. Así que deberíais sentiros como el gorila de montaña: en extinción.

Aunque yo prefiero su cuento, El hombre que pudo reinar, supongo que conocéis el famoso poema de Kipling, If, favorito de Aznar y de los directores de colegios privados. Ya sabéis, si no os hurgáis la nariz, y sí sois valientes con las serpientes venenosas y si tal y cual…entonces seréis hombres (a las mujeres, por fortuna, ni las menciona), previo paso por una Public Schooll donde os aplicarán duchas frías y azotes en el culo con varas de avellano, lo que terminará por gustaros. Pues bien, lo que sigue es mi If al revés.

Mientras llega la WWF en vuestra ayuda, deberíais saber adaptaros, de pacíficos primates herbívoros a antropoides bien armados; en vez de sabiduría, datos; en lugar de un alma, pertenencia a la multitud. Envejeced entre pataleos y operaciones de cirugía estética, no administrando con dignidad vuestra inevitable decadencia. No escuchéis a Nietzsche que decía que “los libros para todo el mundo son malolientes; se les pega el olor de la gente corriente”: La gente corriente lee a Coelho y a César Vidal.

No seáis contrarios incorregibles, como se definía Karl Kraus. No practiquéis reglas sensatas, como la de no almacenar cosas donde vivís ni vivir donde almacenais cosas; mejor sufrid el síndrome de Diógenes que la seducción austera del zen. Tened en cuenta que la ambición triunfa allí donde se disfraza de virtud. No tengáis en cuenta la máxima irrefutable que dice que “morir es la ley y vivir es el milagro”. No prestéis atención tampoco al rabino Hillel que escribió: “En un lugar donde no haya hombres, esfuérzate por ser hombre” Al contrario, sigue al rebaño. Si te reprochan tu tacañería responde con estadística: en el mundo actual hay ya más obesos, 1.000 millones, que desnutridos: 800 millones.

Sigue “un sistema de amenazas y promesas que cultive y desarrolle el fondo temeroso de tu naturaleza humana”; esto es: apúntate a una religión, a ser posible de reciente creación. Guarda el carnét junto al de la peña de fútbol y el pasaporte. No tengas fantasía, miente. Se miente más de la cuenta porque no se tiene suficiente fantasía, ya que la verdad se inventa. Teme ser refutado antes que mal comprendido. Sé un hombre de tu tiempo, no prestes atención al lastimoso azar de haber nacido en una época determinada. Es decir, aprovecha la indigna ventaja sobre el pasado ya que eres un payaso del futuro.

Sé optimista, espera no morirte. Búscate una chorba que envejezca antes que tú y te cosa la sombra a tus pies. No prestes atención a los que dicen que todas las grandes expediciones marítimas se emprendieron con el viento en contra. Por el contrario, aguarda a que te sople en el culo. No pienses que tienen razón los días laborables, como escribió Gil de Biedma, y planifica tus vacaciones con años de antelación, conseguirás grandes descuentos.

Quema tu biblioteca para hacer sitio a una tele gigante, a los videojuegos y los DVD. Abandona al perro en un arcén. Da patadas hacia abajo y lame culos hacia arriba; desprecia a los ancianos y halaga a los jovenzuelos. Medícate, pero no te diagnostiques. Habla a tu pareja como si fuera de tu propiedad y trata a tus propiedades como a seres queridos. No quieras lo que ya tengas, pero sigue deseando cualquier cosa que aún no poséas. Guarda y aguarda, respectivamente: tu semen en un tetrabrick en el frigorífico con la ilusión de fundar una dinastía, como un personaje de Alejandro Cuevas, y al caritativo Alzheimer que te hará olvidar quien eres.

Posdata: Si cumples todo lo anterior no te mataré el último, porque no me caerás bien; así que muérete tu solo.
Salud y República ("Res" "Publica")

7 comentarios:

Vanbrugh dijo...

Me parece un resumen inmejorable de tus últimos posts sobre la vejez, que hará enrojecer en su tumba al pobre Kipling (si, como espero, le ha entrado un poco de sentido común post mortem y no anda, que también podría ser, tratando de convencer a los coros angélicos de que asuman la carga del hombre blanco).

Solo una pequeña duda; donde dices "Sé un hombre de tu tiempo, no prestes atención al lastimoso azar de haber nacido en una época determinada", ¿el consejo no debería ser el contrario, "presta atención al hecho de haber nacido..."? ¿No es en eso en lo que consiste "ser un hombre de tu tiempo" y "aprovechar la indigna ventaja sobre el pasado"? No sé si te he entendido bien.

Y hay, claro, un punto en el que, al menos en la teoría, no podemos estar de acuerdo: "apúntate a una religión". En primer lugar, una verdadera religión (no hablo de LA religión verdadera, ojo, sino de UNA verdadera religión) NO ES “un sistema de amenazas y promesas que cultive y desarrolle el fondo temeroso de tu naturaleza humana”, sino todo lo contrario: un punto sólido de apoyo y conexión con el resto del Universo que permite y propicia el crecimiento y la liberación personales. Te concedo gustoso que hay mucha gente "religiosa", demasiada, que entiende la religión de ese modo en que tú la estigmatizas, pero no solo no es el único modo de entenderla, sino que es un modo erróneo, idolátrico y perverso de entenderla, por extendido que esté. Y en segundo, el tipo de ciudadano que van dibujando tus "consejos" no es, en absoluto, un adepto típico de ninguna religión, ni siquiera de una religión entendida de ese modo alienante al que tú te refieres. La religión, tanto de ese tipo como del que yo preconizo, es en este momento una anomalía minoritaria. Tu ciudadano tipo, el socio de peña de fútbol, hombre de su tiempo, que trata a su pareja como a una propiedad y a sus pertenencias como a amantes, profesa como mucho un agnosticismo no menos irracional que la peor de las religiones, teñido de supersticiones inconfesadas y desprovisto de cualquier exigencia ética. Pasa, siento decírtelo, de religión tanto como tú.

Lansky dijo...

Vanbrugh, todo lo que necesite ser explicado por mi en este espacio de comentarios es expresivo de mi fracaso en el post comentado. Así que con humildad, me explico.

Hablo precisamente de nuevas religiones, porque creo que son las que mejor entran en mi peyorativa definición. De las de "toda la vida", la que mejor me cae, paradójicamente, porque detesto sus iniciativas políticas, es el judaismo, por antigua, erudita, sofisticada, hermeneútica y por no hacer proselitismo. Y las que peor me caen son la islámica o musulmana y algunas formas muy zopencas del cristianismo; dentro de este la que más me gusta es la ortodoxa griega, por su gusto por el rito y lo sebrecargado y por su paganismo evidente, como la versión andaluza de la católica, de la que no me gusta su histerismo. Pero de verás, V., que no estoy emprendiendo ninguna "cruzada" atea contra la religión. Dependiendo de como se defina, todos somos religiosos, trascendentes, etc. Además eso sería como "alancear moros muertos" (Poema de Mio Cid), para mí la religión esta muerta como emoción sincera, introspectiva, no como fenómeno curioso y, para mí, anomalo de masas.

Digo "Ser un hombre de tu tiempo", en el sentido inverso del habitual, en el de carecer de memoria histórica y de previsión de futuro; el consumidor instantáneo, para entendernos. Ya sé que hay una forma no peyorativa y más comúnmente empleada de ser un hombre de tu tiempo; lo que pasa es que, desde niño, a mí siempre me ha gustado ser de otro tiempo, pasado o futuro, depende.

Maria dijo...

La mejor "resolución de año nuevo" que he leído jamás. Que ganitas me estan dando de imprimirlo en tarjeton, con letras doradas y colocarlo en la mesa de Nochevieja apoyado en las grandes copas de vino de cada comensal. ¿crees que pillaran la alusión al "IF". Yo no. Que pena. Solo me consolaría que no hubieran oido ni hablar de PC y CV. Como me divierto en este blog. Ahora tengo que irme a leer las otras entradas sobre la vejez.
Felices Fiestas

el_clavadista_solitario dijo...

¡¡¡FAN-TÁS-TI-CO!!!

Elínjame otro blog en el que se digan tal cúmulo de cosas certeras, comprometidas y humanas -llamémoslas verdades, porque no- y me apuntaré de inmediato a leérmelo todos los días.

Enhorabuena!

Miroslav Panciutti dijo...

Crueles consejos, Lansky; nos dejas sin excusas.

Yendo a los comentarios (ventajas de llegar tarde) me quedo sorprendido con la definición de Religrión que Vanbrugh contrapone a la de este post. En mi modesta opiniòn, decir que la religión es "un punto sólido de apoyo y conexión con el resto del Universo que permite y propicia el crecimiento y la liberación personales" me parece tan sorprendente que creo que requiere un ensayo largo y didáctico para que logre entenderlo. O quizás hemos llegado a tal exceso polisémico en el castellano que con el mismo término entendemos cosas casi opuestas. Saludos

Vanbrugh dijo...

Querido Miroslav, todos los idiomas son muy, -no sé si excesivamente, pero sí que muy - polisémicos. Y la palabra "religión", probablemente, es de las más polisémicas en la mayoría de ellos. Quiere decir, efectivamente, muchas cosas distintas, y no solo cuando la usamos un creyente confeso, como yo, y un agnóstico confeso, como tú; dentro del catolicismo más ortodoxo - el mío, aunque otra cosa parezca, lo es, en el mejor sentido de la palabra "ortodoxo", que no es al que se refiere Lansky, por cierto - puedes encontrar tantos significados distintos de la palabra "religión", casi, como católicos. La definición, o más bien la caracterización de "religión" que tanto te ha sorprendido me salió improvisada y no pretende ser exhaustiva, ni creo que sea perfecta. Pero, reconociéndola muy mejorable, la asumo por completo. Creo que cualquier religión, o es para quien la profesa un punto sólido de apoyo y conexión con el resto del universo que propicia el crecimiento y la liberación personales, o no merece tal nombre. Será un código de conducta, una moral, una muleta para afrontar el miedo, una herramienta para sojuzgar y dominar, una compulsión ritualista para adormecer... o una mezcla de todas estas cosas, que son, lo reconozco, lo que con mucha frecuencia se ha hecho y se sigue haciendo pasar por religión.

Prometo, no sé para cuándo, un ensayo probablemente largo y dudo mucho que didáctico sobre el tema en "Júbilo Matinal". Total, tiene tan pocos lectores que no creo que pueda perder muchos más.

Lansky, aunque yo no sea "ortodoxo" en ese sentido a mí también me cae bien la iglesia ortodoxa griega. Pero no es pagana, no toda ella, al menos, y no más que cualquier otra de las iglesias cristianas, que lo son todas bastante (Temo que tampoco en el significado de "pagano" estamos de acuerdo)

Franziska dijo...

Acabo de leer todo el post y son tantos los puntos y tantas las cuestiones que tengo que ordenar mi cabecita antes de opinar. Aunque tengo que anticipar que, por el momento, de siento confundida. Es Cigarra quien me ha recomendado este lugar. Saludos cordiales y si puedes -ya que la vida para ti es tan complicada- sé feliz en lo que puedas.