profesión de fe

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Somos los conocidos superhéroes del barrio –concepto acuñado por Kiko Veneno para definir lo que se podría llamar héroes de proximidad-: Lansky y Superperropequeño. Ambos somos más ciudadanos que patriotas ( y tan rústicos como urbanos), o bien, nuestra patria son nuestros zapatos -o ni eso en el caso de Jara-, la infancia o el sillón de orejas de lectura, pero nos negamos a la ñoñería esa de ciudadanos del mundo. Simplemente, tenemos pasaporte

03/03/2008

El azar y la necesidad : aclaración


El post anterior tomaba, como homenaje, el famoso título del ensayo de Jacques Monod; sólo eso, aunque eso sí, habla de azar (el del sitio donde naces) y de necesidades, comunes a todos los humanos de cualquier condición.


Por otra parte, uno de mis amables corresponsales, joseman o chema, autor de dos blogs estupendos, uno de crítica cultural, Quimérico impaciente, de poesía el otro, Comiendo fresas silvestres, me reprocha mi insidia contra los intelectuales franceses; y no, como le explico, es más bien una crítica a cierto intelectual francés y a cierto chauvinismo insufrible ciertamente. Sin embargo, si tuviera, a bote pronto, que colocar una lista de mis ensayos biológicos favoritos, es decir, ensayos escritos por biólogos que "filosofan" sobre su disciplina, me salen varios franceses:


-El azar y la necesidad, de Jacques Monod

-La lógica de lo viviente, de François Jacob

-El correo de un biólogo, Jean Rostand.


Varios ingleses:


-La expresión de las emociones en los animales y en el hombre, de Charles Darwin

-El mono desnudo, de Desmond Morris

-El gen egoista, de Richard Dawking


Y varios norteamericanos:

-Todos los ensayos, de Stephen Jay Gould /El pulgar del Panda, La vida maravillosa, etc.)

-El Quark y el jaguar, de Murray Gellman (aunque es más bien sobre la complejidad en general)
Como se quería demostrar

1 comentarios:

joseman dijo...

Lansky,que yo te entiendo, a mí tampoco me gustan muchos intelectuales franceses, a pesar de que yo me declare un incurable francófilo. Me siento a gusto en el pensamiento francés. Yo no creo, como Rimbaud, que el mal sea francés. El mal es...es...eso lo sabría mejor Monod.
He tomado nota de tus recomendaciones.
Saludos.