profesión de fe

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Somos los conocidos superhéroes del barrio –concepto acuñado por Kiko Veneno para definir lo que se podría llamar héroes de proximidad-: Lansky y Superperropequeño. Ambos somos más ciudadanos que patriotas ( y tan rústicos como urbanos), o bien, nuestra patria son nuestros zapatos -o ni eso en el caso de Jara-, la infancia o el sillón de orejas de lectura, pero nos negamos a la ñoñería esa de ciudadanos del mundo. Simplemente, tenemos pasaporte

10/03/2008

El garrote


A la memoria de Isaías Carrasco, asesinado.

El autor de la celebre La letra escarlata, Nathaniel Hawthorne nació en Salem y jamás se alejó mucho más allá de Boston, salvo una temporada de consul en Liverpool. Además era retraído y poco mundano, pero hizo amistad con su opuesto, el prodigioso Herman Melville, el pintoresco autor de Moby Dick. Melville, al contrario que su amigo, había viajado por todo el mundo con un pantalón de algodón blanco y una camisa de franela roja, y un cinturón forrado de billetes de banco y un cepillo de dientes.

Un día Melville estaba en casa de los Hawthorne relatando sus aventuras. Contaba como había asistido a una batalla campal entre nativos de los mares del Sur y como uno de ellos era un gigantesco prodigio matador con su valentía y un gran garrote con el que diezmaba las filas de sus enemigos; un Aquiles maorí. Cuándo se fue, Hawthorne y su mujer se preguntaron donde estaba la porra, ¿acaso la había dejado Melville en un algún rincón?, pero no la encontraban. Preguntado más tarde el interesado, les aseguró que él jamás había tenido la formidable arma en sus manos y que, probablemente, jamás había salido de aquella remota isla de los Mares del Sur.

Todos tenemos tendencia a buscar garrotes bien reales pero que jamás han estado donde creemos, convencidos, que deben estar. Y eso es fuente de grandes malentendidos

Esta historia sucedió en los Mares del Sur, o quizá en la Costa Este de Estados Unidos, pero no en Mondragón, Las diferencias son muchas, pero la principal es que en nuestro relato todos, matador y víctimas, portaban clavas, cachiporras, garrotes; en Mondragón sólo uno iba armado. Ahora bien, no busquen ese garrote en en lugar equivocado, en los supuestos fines políticos o en los irreales derechos de un pueblo. El garrote siempre ha estado en el mismo sitio, en las estúpidas y desalmadas manos asesinas de los que creen que hay fines que justifican esos medios inmorales, cuando es más bien al revés: usar esos medios deslegitima cualquier fin por sensato que pudiera haber sido. El miedo es una pulsión tan inevitable como superable que nace del instinto de supervivencia, pero la cobardía es una lacra, la que te hace elegir víctimas desprotegidas, y no puede superarse porque es un cáncer terminal del alma.

7 comentarios:

Vanbrugh dijo...

Estoy de acuerdo en lo fundamental, hay medios que envilecen hasta los fines más loables. En este caso, sin embargo, creo que los fines y los medios están casi a la misma altura. El nacionalismo, todo nacionalismo, lleva los muertos sobreentendidos, hasta cuando no llega a producirlos. No hay nacionalismos asesinos y nacionalismos que no; sino nacionalismos a los que las circunstancias les permiten o les exigen llegar hasta el asesinato y nacionalismos que, sin ningún mérito por su parte, consiguen sus fines explotando los muertos de otros, o la expectativa, así sea implícita y no expresa, de los muertos. Pero no hay nacionalismo sin muertos, son consustanciales. Ya saben ustedes: ¡Patria o muerte! Pero en la práctica, casi mejor un poco de cada.

Anónimo dijo...

HOLA soy Julian Bluff

Que no Vanbrugh, que no. Que CiU o el PNV o Ezquerra son nacionalistas y sus afiliados no se han cargado jamás a nadie (que yo sepa). Tú mismo me imagino que te sientes español y no creo que ni aún en el caso de que la unidad de España estuviera en peligro te tiraras a la calle con un martillo pilón en la mano en busca de un restaurante vasco para destrozarle las lunas.

ETA mata porque el halo de cobertura ideológica de la organización es el comunismo radical, el marxismo-leninismo (que puestos a buscarle una legitimación a hacer barrasadas te las da el visto bueno a TODAS con tal de que las fundamentes conforme al canon) y porque en el país vasco existe un sustrato juvenil de gente desesperanzada y frustrada elevadísmo (los hijos y los nietos de los emigrantes castellanos, extremeños y gallegos). Gente joven desarraigada que busca agarrarse como un clavo ardiendo al rollo radikal (rock, alcohol a destajo, piercings y demás parafernalias y modas y ritos de tribu urbana, la cuadrilla y la hostia y pasando de las tías y qué cojones tenemos y kortatu y la "mani" ¡y pues...!?) para poder darle un sentido a sus vidas. Que necesitan de la existencia del "enemigo" para que estas no sean tan anodinas y dotar de una cierta lógica a todas esas cosas que hacen, a todos los comportamientos nihilistas en los que incurren. Gente que no se arrepiente de nada porque no encuentran nada de lo que tener que arrepentirse. Gente muy ignorante.

Los partidos nacionalistas fascistas y comunistas matan -y, en el caso de los segundos, siguen matando, como aquí vemos- por ser totalitarios y excluyentes, cainitas. Ningun socialdemocrata vasco, ningún democratacristiano vasco se dedica a cargarse a nadie por muy independentista y muy patriota que se sienta.

www.lacoctelera.com/el_clavadista_solitario

Vanbrugh dijo...

Mi querido y anónimo Bluff, yo creo que a estas alturas ya tendrías que haber aprendido a distinguir a los reyes de la monarquía y a los nacionalistas del nacionalismo, por poner un par de ejemplos que alguna vez hemos debatido; y haber asumido que monarquías y nacionalismos, por seguir con esos mismos ejemplos, pueden ser indeseables e indefendibles sin necesidad de que los nacionalistas ni los reyes sean malvados monstruos con cuernos y pezuñas, y que, de hecho, son indeseables e indefendibles de modo totalmente compatible con que los reyes sean campechanos y democráticos deportistas y los nacionalistas risueños y bondadosos padres de familia. De verdad que creo que ya deberias haberlo entendido.

Claro que también pensaba que ya habrías aprendido a pegar tu URL dentro de la casilla URL, y aquí sigues, anónimo perdido. Yo es que no sé qué vamos a hacer con este chico...

Vanbrugh dijo...

Ah, una puntualización importante: yo no me siento español, lo soy, cuestión administrativa y burocrática que me proporciona los deberes y derechos de ciudadano de un estado democrático y en la que no entran en absoluto los sentimientos. Y que, desde luego, no tiene absolutamente nada que ver con ser nacionalista.

ama de casa dijo...

Vanbrugh, yo sí que te entiendo. Un nacionalista es la crème de la crème de los catetos, la sublimación del paleto de pueblo de toda la vida. Mientras que ser de un país es como ser rubio o hábil para las matemáticas, o sea lo que le toca en suertes a uno.

Lansky dijo...

Lamento tener que decirlo, pero estoy con Vanbrugh. El nacionalismo, independientemente de que asesine o no -quizá esa tensión homicida la lleva implícita, como dice V.- coloca unos supuestos "derechos" de la tierra y los pueblos por encima de los ciudadanos, de las personas, que es el logro de la modernidad. Son restos muy virulentos de los idealismos del romanticismo y los hay centrípetos, como el nacionalismo vasco, o centrífugos, como el españolista.

Julián, observo con preocupación tu cacao mental con marxismos, fascismos,monarquismos y demás; creo que deberíamos tener una charla porque lo tuyo es confusión, dado lo buena gente que eres.

Anónimo dijo...

Soy Bluff. He seguido el método Vanbrugh para comentar, de manera menos tortuosa, y blogger no me deja. Dicho.

Para Van, si bien puedo llegar a admitir que en la vida que vivimos hay veces que "el hábito hace al monje" yo soy más de defender que es "el monje el que hace al hábito". Y para mi la monarquía no sino son los reyes y los régimenes políticos, las que de facto han sido sus clases dirigentes.

Para Lansky

Estaría bueno que una discrepancia de opiniones entre tú y yo en temas tan controvertidos como la monarquía o los nacionalismos fueran a afectar a la calidad moral que como persona pudiera merecerte. Hasta una sugerencia tibia, en ese sentido, como la que pareces hacerme, le resulta extraña a mi manera de enfocar la vida. Amén de que sospecho que
-hablásemos de lo que hablásemos- terminarías convenciéndome.

Abrazos para ambos y, por favor, mediten un poquito sobre los contenidos de mi coemntario anterior. A lo mejor tienen algún fundamento.

Abrazos a ambos.