
La ciencia es más el arte de plantearse preguntas adecuadas (al momento ) que de dar respuestas. Una buena pregunta vale más que mil respuestas, porque incluso las preguntas que no pueden responderse de momento, como dice el divulgador de las matemáticas Alan Paulos, funcionan como granos de arena que terminan produciendo perlas.
He aquí una buena pregunta: ¿recuerdan las mariposas lo que vivieron de orugas? Hay que tener en cuenta que la metamorfosis de los lepidópteros es una de las más radicales del mundo animal, pocas cosas hay tan distintas, siendo fases de la misma especie, que una mariposa y su oruga. La pregunta está hecha, ¿cómo responderla?: Se aplican descargas eléctricas a las orugas, asociadas a otras sensaciones, por ejemplo, la presencia de ciertos objetos o haciéndolas “oler” al mismo tiempo que se las hostiga ciertos olores. Luego se espera a la metamorfosis y se coloca a la volandera mariposa adulta ante el olor o el objeto asociado a la desagradable descarga, y la mariposa huye, recordando la desagradable experiencia de su infancia.
Con similares planteamientos hace tiempo que se descubrió que los pulpos pueden contar hasta 10 (Sus ocho brazos más dos; los listos cuervos, sólo hasta 7, pero sólo tienen dos patas y dos alas) o que la abejas ven el color ultravioleta. Los científicos mantienen intacta su curiosidad infantil, -como las mariposas adultas los recuerdos desagradables de su fase oruga-, son niños preguntones de esos que encadenan los "por qués", uno tras otro sin darse fácilmente por satisfechos. Eso sí, consultan con los papás (la bibliografía), pero por fortuna procuran responderse ellos mismos.
He aquí una buena pregunta: ¿recuerdan las mariposas lo que vivieron de orugas? Hay que tener en cuenta que la metamorfosis de los lepidópteros es una de las más radicales del mundo animal, pocas cosas hay tan distintas, siendo fases de la misma especie, que una mariposa y su oruga. La pregunta está hecha, ¿cómo responderla?: Se aplican descargas eléctricas a las orugas, asociadas a otras sensaciones, por ejemplo, la presencia de ciertos objetos o haciéndolas “oler” al mismo tiempo que se las hostiga ciertos olores. Luego se espera a la metamorfosis y se coloca a la volandera mariposa adulta ante el olor o el objeto asociado a la desagradable descarga, y la mariposa huye, recordando la desagradable experiencia de su infancia.
Con similares planteamientos hace tiempo que se descubrió que los pulpos pueden contar hasta 10 (Sus ocho brazos más dos; los listos cuervos, sólo hasta 7, pero sólo tienen dos patas y dos alas) o que la abejas ven el color ultravioleta. Los científicos mantienen intacta su curiosidad infantil, -como las mariposas adultas los recuerdos desagradables de su fase oruga-, son niños preguntones de esos que encadenan los "por qués", uno tras otro sin darse fácilmente por satisfechos. Eso sí, consultan con los papás (la bibliografía), pero por fortuna procuran responderse ellos mismos.
9 comentarios:
Jamás habría pensado que el sistema nervioso de una mariposa tuviera capacidad -física, digo, de tamaño- para contener tanta información como es el miedo asociado a un olor. Infravaloro a las mariposas, por lo que veo.
No es tolerable que mantengas el ritmo de dos posts diarios. Voy a elevar una queja a la Asociación de Blogueros Indolentes. Estás tirando los precios y no se puede consentir.
Tienes razón, pero desde el sábado 14 al domingo 23 no "postearé" y los sábados y domingos, tampoco lo hago nunca.
De todas formas, creo que mi sueño sería vivir de escribir dos noveluchas del Oeste a la semana, de esas que costaban un duro. Y completar mis ingresos con un programa de radio noctámbulo donde no pararía de hablar de libros, de jazz, de boxeo, de perros y de tías, con un whisky en la mano y fumando mis camel. (Y, como aquí tener sólo cuatro o cinco oyentes, pero de calidad, oye.)
El tamaño aquí no importa, Vanbrugh. La memoria, mejor dicho, las memorias no ocupan el lugar como lo hace las bibliotecas, en todo caso, la metáfora sería el disco duro, pero tampoco: se trata de organizar redes neuronales que no residen siempre en un "sitio" concreto. De todas formas, hago trampa. No es que la mariposa recuerde a la oruga que fue, sino que retiene datos relevantes de aquella época:pura supervivencia. Aunque no es tan distinto. Un niño maltratado puede olvidar, sepultar sus recuerdos desagradables, pero rechará el contacto físico -intenta abrazarle- aunque no sepa él mismo por qué.
¿Sabes que hay pájaros que ven el ultravioleta? (concretamente los estorninos). Resulta que el ultravioleta es un color puro, de tal manera que los animales capaces de verlo no solo ven este color, sino también la mezcla de ultravioleta con el rojo, amarillo o azul, que sabe dios como serán. Viven en un mundo mucho mas multicolor que el nuestro.
No me extraña, Rocío, las aves son los vertebrados "ópticos" por excelencia; entre los mamíferos, en cambio, la visión del espectro es la excepción, como en los primates. pero no sabía lo de la desviación al UV de los estorninos, los jazzbirds de los pájaros
¿Estás seguro de que el tamaño no importa? ¿Mayor volumen de información no requiere mayor cantidad de neuronas, conexiones nerviosas o lo que tengan estos animalitos, para su almacenamiento y manejo?
Lo que cuenta no es tanto el número de neuronas como el incremento de conexiones de cada una con las demás. Es obvio que a más neuronas más conexiones, pero es algo parecido a lo que pasa con la diversidad (no biodiversidad) en ecología, el número de especies total importa (biodiversidad), pero en el fondo lo que importa es el número de relaciones que se establecen entre ellas (eso ya sí lo mide la diversidad ecológica) , y una sola especie puede tener muchas conexiones, en tanto que otras no tanto. En relación a la memoria, inteligencia, etc., parece que no importa mucho el tamaño absoluto del cerebro (que depende sobre todo del del animal), sino el relativo, alto en primates y delfines, por ej.
Creo que ya entiendo al poeta cuando dice " corazon ultravioleta" Muchas gracias Rocio.
Y a ti Lansky, gracias por tus dos posts diarios que leo pero que ultimamente no comento por falta de tiempo.
Ah, tiempo, detente o desdentedate,
Un beso
El asunto de la memoria es bastante complicado. A veces los recuerdos y los olvidos son misteriosos, cómo y por qué hace nuestro cerebro la elección. Pero la cosa iba de preguntas. De su importancia. Más que las respuestas. La ciencia trabaja así. Y ese modelo puede servirnos para otros órdenes de cosas.
Un saludo.
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