28/04/2008

Las tontadas de Rafael Reig y una encuesta entre insignes lectores


En un especial dedicado al Día del Libro, el diario Público –pobre periódico: no consigue desprenderse de la estética de prensa gratuita levemente engordada, lo que diluye sus buenas intenciones progresistas; con la falta que hace un periódico que haga sombra a la apabullante y dictatorial hegemonía de El País, ese tuerto rodeado de ciegos y pedrojotas- publicaba (¿será esto de que ‘el Público publicaba’ una redundancia admisible?) una tribuna de opinión del pope Rafael Reig y una encuesta entre famosos sobre los libros que les cambiaron la vida.

La sección de Opinión de don Rafael, magníficamente colocada en la página 2, a la vuelta de portada, que en efecto se está convirtiendo en un “don” [1]de la crítica, es esencialmente un pim pam pum en el que Reig contesta a la carta de un lector; la carta no se elige por su especial interés, sino para que sirva de lucimiento al articulista que, por tanto, utiliza a aquel como una pared o eso, un blanco parado o, al menos, apeonado. El artículo de opinión de Reig me recuerda mucho a los post de Lector Malherido, del que creo es mentor. Es decir, es una pastelito apeteciblemente brillante con algunos tropezones idiotas, al modo de almendras amargas. Por ejemplo, para él sería obvio llevarse a una isla desierta un libro que no hubiera leído. Qué gracia. Supongo que es porque pensaba en un rescate rápido, porque si la cuestión, al estilo Defoe, se demora, lo seguro es llevarse un libro gordo y ya leído, para asegurarse una relectura placentera y sostenida, como La Biblia, el Mismo Quijote (hay majaderos, enseguida van a ver por qué, que tienen cierto interés; el mismo Reig sin ir más lejos), Las memorias de Casanova, La Historia de Herodoto, La Recherche de Proust o las obras Completas de Simenon, y además un buen diccionario, no te jode.

Dos chorradas más. Una es de ese tipo tan inevitable casi como frecuente, la tentación de hacer una buena frase diciendo una gilipollez. Y es que dice que “A Don Quijote los libros le cambiaron la vida: se convirtió en un majadero”. Espléndida nueva interpretación cervantina: no se le fue la pinza, no desvarió y se volvió loco, no: se volvió un majadero, que no majara, ya veis. La otra tontada: los libros que cambiaron la vida de tan ilustre crítico fueron la serie de Los Cinco, de Enid Blyton, alias La Empalagosa. Admiro la sinceridad, porque podría haber quedado como un rey este Reig si hubiera dicho Richmal Crompton y Guillermo, sin salir de las Británicas Islas (no desiertas, precisamente). La última y fuera de concurso es un titular gordo que reza. “No lean: escriban”. Cojonudo: sin ideas preconcebidas, la mejor forma de ser un buen salvaje y escribir mal o no aprender nunca a hacerlo bien: no leer.

La encuesta se centra en unos famosos más o menos escogidos para que cubran todas “las parcelas” de esta bendita sociedad. Sólo hay uno lo suficiente sincero como para dar un nombre de best seller, eso sí, de calidad, el futbolista (tenía que ser) Sergio Ramos menta El Perfume: buen despeje a corner. El inevitable político que cita las Memorias de Adriano de Yourcenar es Jose Antonio Alonso, que sigue la estela de Alfonso Guerra y tantos otros colegas que no sé por qué se tomaron el libro de la belga como una manual/recetario de gobierno, cosa que no es para nada; ni tampoco su mejor libro, si a eso vamos.

Luego abundan las chulerías intelectuales, como la del vigente ministro de Cultura que dice textualmente el “libro VI de la Eneida”; pobre Virgilio, los otros siete u ocho a la puñetera mierda. Un par de los encuestados caen por lo reciente y uno hasta por lo casi novedoso, la Malena de Almudena Grandes, y los otros por la Incierta gloria de Sales, o El Guardián entre el centeno, de Salinger, que menta Gaspar Llamazares, acudiendo a una de las novelas más sobre valoradas a mi juicio de toda la literatura norteamericana del siglo XX. Y luego creo, es mi opinión, claro, que alguno apunta bien: Bono y Rojo y Negro de Stendhal, Jorge Edwards y El Aleph de Borges o Lorenzo Silva y El Proceso, de Kafka. Es lo que da este país de sí, y también de no.
[1] “don”: personaje de respeto e influencia, también y por extensión, jefe de la Mafia.

26 comentarios:

Emma dijo...

jijiji, que divertido... . Me gustas mil veces mas tu, te lo aseguro.

Magistrada a mi pesar dijo...

No lloré, pero sí me emocioné mucho con Los girasoles ciegos, de Alberto Méndez, al que te refieres en tu post. Dos de los relatos, en concreto el de la pareja de huidos y el de el padre escondido me gustaron mucho, son poéticos en la forma y tremendamente duros en el contenido. Lo recomiendo a todos sin excepción. Últimamente me ha dado por Stefan Zweig aunque he hecho un paréntesis con Mendoza y su Pomponio Flato que de momento me está divirtiendo aunque habrá que acabarlo para opinar. Mañana o pasado os lo cuento. Para las vacaciones dejo a Vasili Grossnam.
No tengo tiempo de leer mucho porque, con la que está cayendo por los Juzgados, más me vale no levantar la vista del ordenador. ¿Leísteis las declaraciones o entrevista del Juez Palop? La mayoría de los jueces con los que he tenido la oportunidad de hablar del tema coinciden en opinar que la denuncia de la situación en los medios es una "curación en salud" ante la inminente explosión del "polvorín" en que se han convertido las ejecutorias penales y, la mayoría de esa mayoría, justifican, en este sentido, al juez Palop en su aparición pública como manera de prevenir una eventual responsabilidad profesional si, como ha pasado en casos como el de Mary Luz, un fallo o, simplemente una falta de diligencia, lleva a consecuencias dramáticas. El tema merece una reflexión, y no me refiero sólo a la situación de sobrecarga de la justicia sino a la oportunidad de usar los medios como recurso de exculpación en relación con casos de desatención, retraso o negligencia en el desempeño de las funciones judiciales.
Es cierto que, a veces, la denuncia pública es la única vía de llamar la atención de quienes tienen capacidad de tomar decisiones respecto de un concreto problema y también lo es que, en el caso de la violencia de género en particular y de las ejecutorias penales en general, la ley que elevó a prioridad la persecución de estos delitos no previó adecuadamente las necesidades reales en orden a garantizar el cumplimiento de las penas que, por tal motivo, se impusieran. Pero, a mi modesto modo de ver, quizá deben evitarse los personalismos victimistas individuales y usar los mecanismos de representación y asociativos no sólo para denunciar sino también para proponer medidas concretas, reales, rápidas y eficaces para abordar la inmensa carga que algunos juzgados soportan (no todos) y entre las cuales habría que incluir la coordinación entre los proyectos de ley y las infraestructuras necesarias para llevarlas a la práctica así como la reforma de leyes procesales anticuadas y el desarrollo del diseño de una oficina judicial capaz de asumir con eficacia las funciones no estrictamente judiciales.
Así, a vuela pluma, me parce interesante destacar que el problema no estriba en el enjuiciamiento de los asuntos ni en el dictado de sentencias, sino en su ejecución puesto que es en ese momento cuando se encuentran las dificultades de hallar al culpable y hacerle cumplir la pena. No puede tampoco olvidarse que los jueces, a los que, con alguna razón, se nos tacha de “productivistas”, estamos siendo evaluados, en orden a la valoración de la productividad, únicamente por el número de sentencias dictadas, con un olvido patológico de la ejecución, aún a pesar de que la función constitucional de los órganos judiciales es JUZGAR y HACER EJECUTAR LO JUZGADO.
Al hilo de esta última idea no estaría de más que el Consejo General del Poder Judicial dejara de jugar a la política y se pusiera a hacer los deberes adecuadamente (muchos congresos, estudios, chóferes oficiales, viajes al extranjero y, mientras tanto, la casa sin barrer). Pero no puede olvidarse tampoco la enorme dificultad operativa derivada de que, en materia de justicia, las competencias están repartidas entre el CGPJ, el Ministerio de Justicia y las CCAA (de hecho, la huelga funcionarios que ha paralizado la justicia en media España durante más de dos meses surgió de una diferencia entre los sueldos de unas y otras CCAA). Una vez más se trata de un asunto de dinero, se necesitan más jueces y, además, bien repartidos y se necesita también un infraestructura en la oficina judicial capaz de afrontar con responsabilidad el trabajo administrativo y se necesitan medios informáticos adecuados (aún hoy en día los programas que se usan no están unificados, no sirven para intercambio de archivos, ni siquiera entre el Juez y la oficina judicial, no hay conexión coordinada con la policía, centros penitenciarios etc.)
Perdóname, querido Lansky, por el desahogo. Pero leo y oigo tantas tonterías al cabo del día que no puedo por menos que decir algo para aburrir a todos.
Espero con ansiedad las vacaciones para leer todos vuestros blogs sin sentimiento de culpa.

Lansky dijo...

Querida jueza, sólo comentar sus lecturas: a mí también me gustó Los girasoles ciegos, mucho. En cambio, ese Mendoza humorístico, como este último que menciona, o el anterior, "Sin noticias de Gurp" me parece malísimo, tanto si los juzgo como literatura de género (humor) o como literatura sin más; son los típicos libros que si no los firmara él probablemente no se publicarían; y entre tanto, mi pobre Bluff sin que le editen sus novelas ¡malditos roedores, digo editores!

Del colapso de juzgados y demás, amable jueza, sólo expresarle mis deseos de que la Administración de Justicia se informatice al mismo nivel que Hacienda, y que les cambien los manguitos por pendrives

Un abrazo

Lansky dijo...

Por cierto, como miles supongo, tengo la misma foto con Pessoa, al pie de las escaleras de subida al Chiado. Bendita ciudad

Miroslav Panciutti dijo...

¿Dónde citas Los Girasoles Ciegos, como dice la magistrada? Me he quedado un poco desconcertado con su comentario; en todo caso, no he leído esa obra (ni la conocía).

En cuanto al ínclito Rafael Reig, lo conocí hace pocos meses, gracias a esto de los blogs; hace menos todavía que me enteré que escribe en Público. No lo sigo apenas, pero sí, un tanto vanidoso autocomplaciente sí que me parece.

Lo del libro y la isla desierta empieza a ser insufrible. Como lo de el libro que le cambió a uno la vida. Yo no creo que ninguno me la haya cambiado y, sin embargo, muchísimos me la han ido llenando de contenido. Desde luego, no sería capaz de decir uno; además, ¿respecto a cuál de mis sucesivos yoes valoro?

A la empalagosa Enid Blyton la leí casi entera de niño y (así fueron las cosas) por aquella época me gustaron los 5 más que el Guillermito de Crompton. El Perfume también me gustó; moderadamente, eso sí, tampoco es para tanto. Las Memorias de Adriano mucho al leerlas muy joven, pero coincido contigo en que no es lo mejor de la Yourcenar, a la que descubrí (y devoré) a partir de ese libro; me encantó, por ejemplo, Opus Nigrum. Me llama la atención que citen la Malena de Almudena (pareado, vaya); para mí, su última novela es la mejor lograda que tiene. Y me sorprende (muy positivamente) la afición de Bono por Stendhal que, imagino, incluirá a los grandes del XIX francés.

De todas formas, esperaba más caña de este post, dada tu publicidad anticipada.

Lansky dijo...

Miroslav, comentarista tempranero (una hora menos en Canarias, Eh?); los Girasoles ciegos es absolutamente recomendable y yo la he mencionado hace mucho, pero esta amable jueza ya se sabe, debe tener el mismo lío con mis post que con sus expedientes acumulados, pobre.

De acuerdo, absolutamente contigo, Opus Nigrum es una novela infinitamente mejor que la dichosa Memorias de Adriano.

En cuanto a la caña, eres perspicaz, malandrín: me he censurado, primero, por no poner a caldo a ausentes, por ejemplo he podado todas las alusiones al blog de Lector Malherido, pero segundo y más importante, porque la soga para ahorcarse ya se la ponen ellos solitos con eso de un don Quijote "majadero", "mejor escribir que leer, etc., etc.

Y luego claro el topicazo propuesto de la isla desierta y el libro que cambió tu vida, etc. Si yo tuviera que llevarme un solo libro a una isla desierta...preferiría casi ahogarme en el naufragio.

Emma dijo...

Hola Lansky. Nunca hubiera pensado en Rafael Reig como el "capo" de nada. O quizas no lo pense al principio. Sin embargo he de reconocer que soy lectora de su blog y de el de Malherido, me entretienen, tienen gancho. En fin, no tengo el espiritu critico muy desarrollado eso lo reconozco. Pero efectivamente a medida que " El circulo de el Hotel Kafka" va ganando adeptos el, llamemosle a partir de ahora " EL circulo" incurre en cada vez mas falacias, por ejemplo : Atacan a ciertos escritores con extremada saña a mi parecer (Marias se lleva la palma, Muñoz Molina, Goytisolo, Prada, entre otros nunca salen bien parados) lo que les convierte inmediatamente en sospechosos, porque dime a quien criticas y te dire quien eres o al menos a quien temes. Bien es cierto que los escritores en España siempre han necesitado hacerse camarillas, lo cual es logico dado la envidia nacional reinante, como metodo de proteccion. Pero me molesta un poco esa actitud de forzado y permanente intento de "lucimiento". No son mas que escritores, ellos lo repiten ( al menos Reig lo repite, ser escritor no tiene mas merito que ser "chapista" o " fontanero") Bueno entonces por que se empeñan tanto en dejar claro que son geniales, que tienen muchos amigos y que son muy felices a la par que escriben?
Hay algo que no encaja...
Y si que es verdad que no tengo mi impresion sobre esto muy bien pensada, solo es lo que me sugiere. Por otro lado Malherido es tan arrogante en su blog que ha dejado de divertirme. Parece que le gusta dejar claro que es un "sociopata" ademas de un tipo brillante.
Bueno, los escritores no son mas que "chapistas" y estan en el mundo para hacer a los demas felices.
Al menos eso es lo que yo creo.

garganta profunda dijo...

El capo no es Rafael Reig. Es Constantino Bértolo, que publicará a Rafael Reig este mismo año. D. Constantino es tan influyente que consigue que publiquen comics comunistas ("Dinero") en Mondadori. Lector Malherido es Alberto Olmos, autor de Lengua de Trapo que fue finalista del Herralde hace un montón de años. Pote Huerta le salvó del olvido como hizo con Jose Machado.

Lansky dijo...

Emma:

Imagino que quieres decir "chaperos", putos homos, no "chapistas", aunque no sé

Garganta profunda:

No estoy de acuerdo, como todo editor, Tino Bértolo, pareja de Belen Gopegui y amigo mío, tiene gran influencia, como es lógico, pero su obsesión, que conozco bien, es descubir escritores jóvenes, descubrirlos él, el primero, y con eso ayuda no cabe duda a muchos. El profe Rafa Reig, maledicente como Malherido/Olmos (ya lo sabía)sí que es un capo, desde su tribuna del Público, desde su guardería para impublicados, el famosete Círculo de Kafka y sobretodo, desde su intolerancia que hace un todo común con insoportables como Prada, clásicos en vida, como Goytisolo y buenos novelistas (aunque malos articulistas) como Marías.

Y ni siquiera tienen la gracia de los groseros, pero ocurrentes piropos ("¡Qué bonitas piernas! ¿A qué hora abren?") o de nuestros clásicos, como aquella del encuentro de Benavente y sus sguiodores con Valle Inclán y los suyos en el callejón del Gato, donde no se cabe a la vez (disculpa si conoces la anécdota):

Benavente: "yo no cedo el paso a un hijo puta"

Valle, rápido en echarse a un lado: "yo sí"

garganta profunda dijo...

Ser un buen editor y un capo no es incompatible. D. Constantino es uno de los grandes. Más bien uno de los últimos. Tras su generación sólo quedan mercachifles.

Lansky dijo...

Vale, entendido: se trata de una disensión semántica. Para mí capo es peyorativo en el que contexto d emi post, aunque yo utilizaba "don"; es decir alguien que usa su poder e influencia para mal.

Magistrada a mi pesar dijo...

Ay, Lansky, qué mal lo hago todo en esto del blog. Metí la pata con Júbilo contestándole a un correo desconocido, te mando a tí un comentario de hace varios días a otra entrada que no tiene nada que ver, pongo una foto poco original o hasta vulgar y encima desvelo mis profesión y mi cara. Tengo mucho que aprender aún pero debo decirte que lo que ha herido de verdad mi autoestima es eso de que tengo el mismo lío que con mis expedientes acumulados. Por favor, un poco de árnica para una pobre trabajadora de la toga que no tiene tiempo de ver los blogs a diario lo que le obliga a leer varias entradas a la vez para comentar una tontería de una en la última. Ya se sabe, excusatio non petita acusatio manifiesta, (no se si está bien escrito). Humilde siempre, me propongo desde ahora escribir en mi propio blog para no molestar al personal y ya mismo cambio la fotito dichosa de Pessoa al que, por cierto, nadie ha nombrado todavía ...

Miroslav: Corre a comprar Los girasoles ciegos, de Alberto Méndez y Novela del ajedrez o Los ojos del hermano eterno de Zweig (Ed. Acantilado) y luego me cuentas.

Emma dijo...

Yo no conocia la anecdota Lansky.
Que buena.

Lo de "chaperos" tambien, jijiji :)

Lansky dijo...

Querida magistrada,

siento que te lo tomes así, lo del lío con tus expedientes no era con mala intención: te pido excusas y te ruego que sigas viniendo por aquí, mi blog y tu casa. En cuanto a la foto con la estatua de Pessoa, ya sé que nos la hemos hecho muchos, ¿y qué? Pretender ser original con los ritos es camino seguro a la esquizofrenia, yo estoy mi orgulloso de la mía (de la foto, no de la esquizofrenia)

Un abrazo

Emma,

rier mis chistes y anécdotas es el camino directo a mi corazón (tonto vanidoso)

Magistrada a mi pesar dijo...

No hacían falta excusas, por supeusto, estoy encantada de haberte conocido y, además, es cierto que vivo, literalmente, sepultada bajo montañas de papeles de los que no quiero acordarme. Y estoy en esa edad en que no me pico por casi nada (¿no es muy triste?) Me gustan los comentarios literarios y todo lo que escribís así que sigo aquí.

Anónimo dijo...

das penita lansky, con tu transparente envidia, y tus proyecciones inconscientes, criticas lo que deseas, hasta que te han dado la patada de donde tu ya sabes, provocando la pataleta que es este post
patetico machote

PD eres capaz de chupar lo que haga falta al personal con tal de que sigan engrosando tu cuenta de comentarios que, como tu y yo sabemos, es lo que mas te interesa de tu propio blog, motivo por el cual estuviste a punto de cerrarlo

Vanbrugh dijo...

Yo comprendo que ver a un tipo que abre un blog y escribe entre uno y dos posts diarios, todos ellos rezumando cultura, inteligencia, ideas propias, agudeza y talento literario; que además da muestras claras de estar fundadamente satisfecho de sí mismo y de disfrutar de la vida; y al que la gente le comenta profusa, inteligente y elogiosamente, despierte cierta envidia. A mí mismo me la despierta. Me encantaría saber tanto, ser tan capaz de pensar util y originalmente sobre mis conocimientos, llegando a conclusiones propias, originales y novedosas; y escribirlas tan bien y con tanta facilidad como él, y, en consecuencia, tener un blog tan cojonudo como este de Lansky. Si a eso se le puede llamar envidia, yo también se la tengo.

Lo que pasa es que a las personas normales la envidia se nos traduce en una sincera admiración y en un cierto espíritu de emulación, que nos empuja a, en la medida de nuestras posibilidades, tratar de hacer algo equivalente. Nos despierta también el deseo de sumarnos a lo admirado y de participar de algún modo en ello. Comentando, por ejemplo, lo más inteligentemente que podemos, en el blog que admiramos.

No deja de encogérseme el corazón, y de revolvérseme un poco el estómago, cada vez que constato que también hay a quien la envidia le despierta el deseo de atacar y de destruir. Que hay gente, como el anónimo cuyo comentario precede al mío, que, cuando ve algo bueno que no es suyo, lo insulta y trata de denigrarlo. Debe de ser la misma gente que hace pintadas en los monumentos, no sé. Me dan bastante asco y un poco de miedo, de entrada. Y, después de pensarlo un poco, me acaban dando bastante pena. Que tu relación con las cosas buenas del mundo sea siempre la de estar rastreramente -y desde abajo- en contra, debe de ser bastante triste.

Lansky dijo...

Anónimo:

Sin asumir totalmente la bendita réplica/defensa de Vanbrugh (gracias, "ángel no muy rebelde"), ya que sus alabanzas son a todas luces excesivas, me manifiesto totalmente de acuerdo con él en que tu patlogía es obvia. Precisamente tú sí que das pena, pobre. Supongo que no eres Reig, porque escribes muy mal.

Cigarra dijo...

Una de las (muchas) cosas que me gusta de este blog, es que los comentaristas no desmerecen (excepto en mi caso, claro) la altura de los posts. Y cuando hay guerrilla, más (¿dónde está Vanbrugh, que echo de menos un dedo en el ojo?)
Yendo al asunto de los libros y la isla desierta... ¿pero alguien se ha parado a pensar que un libro en una isla desierta como mucho serviría para encender fuego por las noches? en una isla desierta lo que hace falta es una buena caja de herramientas, cerillas y a ser posible latas de conservas y chocolate. No nos engañemos.

Lansky dijo...

¡prosáica!

Cigarra dijo...

Y aunque no sea en una isla desierta (casi mejor en el sofá de casa, con te y galletas a mano) secundo la recomendación de la Magistrada sobre Stefan Zweig. Casi todo lo suyo, no sólo "Los ojos del hermano eterno". Su autobiografía es uns delicia.

Anónimo dijo...

Malherido ha quitado los comentarios. Menudo cobarde.

Lansky dijo...

Sí, anónimo, ya lo he visto, pero no creo que se trate de cobardía; en todo caso es desinterés: malherido siempre ha hecho gala de no interesarse lo más mínimo por sus lectores, salvo los que le adulan. Él sabrá.

Infortunato Liborio del Campo dijo...

En España no hace falta un periódico que le haga sombra al País, en todo caso ya ese periódico existe y es El Mundo, lo que hace falta en España son más lectores inteligentes y éso, querido, va para largo.

David dijo...

Magistrada a su pesar. Búsquese una magistratura con menos carga de trabajo, y si la encuentra, cumpla con la estadística de tener los expedientes al día. Tenga presente que el trabajo en un juzgado, en sí recae en el personal a cargo del juez. Llévese a su oficina una pequeña biblioteca de sus autores preferidos y póngase a leerlos en combinación con sus expedientes, que ya no van a ser tantos. No piense, si es que lo ha pensado, que el magistrado debe ser casi un Papiniano moderno, ya que eso sólo le creara conflictos. No creo que lo anterior vaya en contra de los deberes morales del buen juez. Incluso, estoy convencido que sus lecturas, le van a permitir conocer mejor a los hombres, y en consecuencia, juzgarlos con mayor rectitud. Y si decide hacerlo, por favor platíquenos los avances de sus lecturas.

Bueno, eso es lo que yo haría si estuviese en su lugar.

Lansky dijo...

Infortunato,

El Mundo es una mierda. Y lo es no porque sea de derechas o de izquierdas o esté a favor o en contra de, sino porque es malísimo, amarillo, tendencioso, unas hojas d epropaganda, no d einformación