
Las citas están extraídas de tres libros extraordinarios: Vida del Doctor Johnson de James Boswell, de la que hay dos ediciones en Espasa Calpe y Acantilado y una más expurgada en Austral; yo prefiero la de Acantilado, pero va en gustos. El diccionario del diablo, de Ambrose Bierce, el "gringo viejo", que ya he recomendado en otras ocasiones, tiene una edición en Valdemar y otra más completa en Círculo de lectores, que además es preciosa. El Diccionario de Pla, que es una recopilación antológica, no un libro original del autor, de Destino es una mina de citas y socarronería de uno de los mejores prosistas que ha dado este país (¿Qué país?: España, Cataluña, lo que prefiráis). Las dos de Schopenhauer, como la de Lamartine, son libros de citas expurgadas de sus obra, no de una obra original. La de Unamuno, y la que aquí no cito, más famosa aún, de Baroja, sobre que los nacionalismos se curan viajando, no he conseguido localizar su procedencia. La de Einstein, Friet y Duchacek son de entrevistas de sus épocas respectivas, la de Einstein repetida hasta la saciedad.
7 comentarios:
Buena recopilación de citas. Por fin logro resolver las dudas entre Bierce y Johnson en cuanto a la autoría de la famosa cita. Al final es que ambas son bastante parecidas.
Cómo se nota que es una hora menos en Canarias, siempre tan madrugador, Miroslav. Y sí, yo también tuve dudas de la autoria Johnson-Bierce hasta que localice ambas; por cronología El Doctor Johnson tiene prioridad y quizá el periodusta Ambrose se inspiró en él. En cualquier caso, me entusiasman los tres libros que cito de Bierce, Johnson y Pla.
Son estupendas todas, pero a mí me ha gustado especialmente la penúltima, que citas sin autor: la de los que se enorgullecen de pertenecer a su nación porque de otra cosa no pueden. Apunta directamente al meollo del asunto, en mi opinión.
Ambas son de Schopenhauer, Vanbrugh, última y penúltima.
Hoy, hablando con una hungara recien llegada de un viaje solitario por Madrid me decia que lo mejor era lo que veia detras de las tiendas de moda, de los escaparates, tanta historia tan rica detras de nosotros, tantas culturas y pueblos y nosotros tan ignorantes, con nuestras gafas de sol...
Un beso Lansky
Emma, no he entendido lo que quieres decir. ¿Qué es lo que veía la húngara detrás de los escaparates? ¿Quieres decir que le gustaban los escaparates de Madrid o más bien todo lo que no eran escaparates? Ojalá contestes,
Chao
Yo tampoco lo he entendido
Publicar un comentario en la entrada