14-may-2008

Amantes, avaros y tópicos (o tópicos sobre los amantes avaros)


Se me ocurre que entre los muchos tópicos, esas “ideas recibidas” (pocas no lo son), en traducción literal, y con las que Flaubert hizo un diccionario como anexo a su genial e inacabada Bouvart y Pécuchet, entre esas muchas, una es la de que los buenos amantes, y no hablo sólo de la “cama”, tienen que ser generosos. ¿Generosos?, ese, me parece, es un atributo de los buenos maestros, pero los amantes geniales son los que son despilfarradores, que es bien distinto, porque aceptar ese atributo en los amantes sería como admitir que los avaros son previsores. El amante es exactamente un anti avaro: sabe que sólo sin guardar nada para luego es posible conseguirlo todo ahora y ya. Como los comunistas primitivos, como las antiguas comunidades cristianas. La economía no pinta nada en la vida de estas gentes: buenos cristianos, comunistas primitivos, amantes (son un poco todos lo mismo), como tampoco rige la del avaro que tan sólo manifiesta la compulsión de acaparar. De hecho, la “economía”, en su doméstico sentido original y etimológico, sólo rige las vidas de las clases medias, por eso es una disciplina, incluida la marxista, totalmente burguesa. Luego está el hecho evidente de que follar, en concreto, no es administrar (o sea, técnicas de ana ranga, contención, llegada juntos, yogas, etc.); las dosis no pueden ser homeopáticas, ni siquiera razonables; las dosis tienen que ser letales. Lo otro es lo que los confesores llamaban “el débito conyugal”, que a veces está muy bien e incluso, en parejas afortunadas, conduce frecuentemente a la llamada petite mort (La petit mort, en francés vambriano) es decir, el amante no tiene maestros y ese error ha conducido a escribir a algunas de las peores novelas de la literatura universal, ni siquiera guías de escalada ni mentores ni guardabosques, pese al rijoso David Herbert Lawrence, el amante sólo tiene cómplices confiando en que no sean unos avaros.

7 comentarios:

Vanbrugh dijo...

Suponiendo, como no parece posible dejar de suponer, que "vambriano" es un derivado de "Vambri", apócope, a su vez, de Vanbrugh; y que, por tanto, con ese neologismo estás aludiendo a mí ¿puedo preguntar por qué atribuyes a mi francés una alteración ortográfica incorrecta y que no creo haber cometido nunca? "Petite mort", como escribes la primera vez, está muy bien escrito; ¿qué es eso de cambiarlo luego por "petit" mort, suprimiéndole sin motivo el sufijo de género al adjetivo de la pobre "mort" -tan femenina en francés como en español- y, encima, echándome a mí la culpa?

Por lo demás, bastante de acuerdo con el post. En cuanto al follaje y cuestiones aledañas pienso, como tú, que hay que olvidarse de la economía y despilfarrar. Ahora bien, no tengo tan claro que el adjetivo "generoso" se oponga a "despilfarrador" y caiga dentro de la jurisdicción de esa "economía" que desrecomiendas. Pero, claro eso empieza ya a ser una cuestión de terminología.

Lansky dijo...

Generosidad es largueza, anteponer el decoro a la utilidad o el interés, al cálculo previsor. Despilfarro es el gasto excesivo y "superfluo". Así que no los veo tan similares, salvo que ambos dan a manos llenas, pero uno con criterio, el otro con locura.

Tu francés, lo has demostrado sobradamente, escrito es muchísimo mejor que el mío; el hablado no lo sé, porque yo tengo mucho morro -esencial para defenderse en lenguas extranjeras, como los apóstoles- y a menudo me confunden en Francia con un "pied noir". Atribuirte tal ortografía forma parte de una campaña de desligimación de la ortodoxía gramatical vanbriana, que veo absolutamente necesaria.Y cállate o te quedas sin libro, hostias.

Miroslav Panciutti dijo...

No soy capaz de saber con seguridad cuál es la tesis que sostienes en este post, ni tampoco que me queda claro qué significan para ti, en relación a los actos amorosos, palabras como despilfarro, generosidad, contención, etc ... Has escrito un texto ambiguo (¿calculadamente?) que permite pensar que se está de acuerdo (o desacuerdo) y, probablemente, cada uno lo interpretará en distinta forma.

A mí, como a Vanbrugh, me parece que despilfarro y generosidad no son incompatibles. Como tampoco lo es, en términos amorosos, despilfarro y contención. Pero habría que precisar: ¿contener qué? ¿despilfarrar qué? Sin entrar en las connotaciones semánticas de cada una de esas palabras, yo sí diría que la calidad de un amante tiene mucho que ver con su capacidad de romper sus propias barreras, de dejar salir, de disolverse desde dentro hacia afuera ...

De otra parte, también podría aceptar, en el plano de las ambigüedades metafóricas, que los amantes no tienen maestros sino cómplices (con suerte, sí). Suena muy bien. Pero en realidad sí hay maestros (los primeros, los propios cómplices). Todo puede enseñarse (al menos en parte, siempre el conocimiento tiene que ser rematado por uno mismo). Y, en mi opinión, en materia de follar uno de los peores equívocos que a muchos les lleva casi una vida rectificar (si es que lo hacen) es entender que también hay que aprender (y mucho).

Lansky dijo...

Miroslav:cCreo que es la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes la que tiene la divisa de "aprender haciendo", pues eso. ¿Ambigüedad calculada? Podría ser.
Y sí, te enseñan tus cómplices, tus iguales, exactamente como en el caso anterior del post de los niños. Voy a ser menos ambiguo: ternura (o amor tierno, cariño o lo que sea), lujuria (o atracción sexual, compatibilidad follando) y complicidad (amistad, qué leches) son las tres patas que yo considero para establecer una pareja que "funcione". Pero el que a mí me guste follar con mi tierna amiga no significa que follar con tu enemiga no esté mjy bien, aunque yo no estoy ya en esa fase.

Ecología dijo...

Siempre había entendido que la generosidad es tan diferente de la avaricia como del despilfarro.
Tampoco entiendo como se puede despilfarrar en esos menesteres, si tenemos en cuenta que los actos placenteros se atesoran en la memoria todo despilfarro amatorio en el fondo es avaricia

zwingenstein dijo...

Pese al alias, totalmente de acuerdo con "ecología"
generosidad.
(Del lat. generosĭtas, -ātis).
1. f. Inclinación o propensión del ánimo a anteponer el decoro a la utilidad y al interés.
2. f. Largueza, liberalidad.
3. f. p. us. Valor y esfuerzo en las empresas arduas.
4. f. p. us. Nobleza heredada de los mayores.
Largueza
(De largo).
1. f. longitud (‖ mayor dimensión lineal de una superficie plana).
2. f. liberalidad (‖ virtud moral).
3. f. liberalidad (‖ generosidad).
liberalidad.
(Del lat. liberalĭtas, -ātis).
1. f. Virtud moral que consiste en distribuir alguien generosamente sus bienes sin esperar recompensa.
2. f. Generosidad, desprendimiento.
3. f. Der. Disposición de bienes a favor de alguien sin ninguna prestación
despilfarrar.
(Der. de pelfa, var. dialect. de felpa).
1. tr. Consumir el caudal en gastos desarreglados.
2. prnl. coloq. Gastar profusamente en alguna ocasión.
avaricia.
(Del lat. avaritĭa).
1. f. Afán desordenado de poseer y adquirir riquezas para atesorarlas.

Miroslav Panciutti dijo...

Este post tuyo me ha recordado el que escribí hace más de un año y titulé "elogio de la contención". Aunque estoy seguro de que podríamos acordar que lo que cada uno de nosotros entiende por contención y despilfarro no es necesariamente contradictorio. Someto mi post a tu crítica: http://blogs.ya.com/desconciertos/c_128.htm#comment_1