08-may-2008

Mi rincón




Una butaca cómoda, y un sofá para tumbarse, con cojines.
Luz natural ni excesiva ni escasa, a ser posible cenital.
Suelos de madera.
Un escritorio y una silla cómoda.
Lápices, sacapuntas, libretas de papel blanco, estilográfica.
Objetos evocadores.
Silencio, pero tampoco excesivo: pájaros, viento, agua, ramas
Un techo abuhardillado.
Un equipo de música.
Un acceso angosto, que permita prevenir las visitas: una escalera estrecha servirá.
Estantes y libros. Diccionarios y atlas.
Un perro.
Algún cuadro con algún grabado bonito.
(Con un albañil todo terreno, que además es carpintero, electricista y amigo, y un peón de idem, he (han) convertido lo que era un desván ruinoso lleno de trastos viejos en un espacio diáfano, para mí delicioso, con dos claraboyas luminosas, aunque sigue habiendo un trasto viejo: yo. El ordenador lo tengo en la mesa al otro ladode la columna)

O bien, un banco en un parque, en el metro, en la sala de espera del dentista.

8 comentarios:

Emma dijo...

El sancto sanctorum de Lansky, el asesino.
Un placer conocerlo.

Lansky dijo...

Pero aquí no mato a nadie, ni siquiera el tiempo.

hombredebarro dijo...

Qué suerte tienes, macho, mi rincón está en una esquina de la cocina.
Bueno, si lo pienso tampoco está tan mal. A veces se me mete en la nariz la pata del cochino disecado. El último lector del gas.

isabel vera dijo...

Es un rincón ideal de la muerte. Me ha llegado al alma el bote de tinta Parker.
Hombredebarro, a ti se te meterá en la nariz la pata del cochino, pero a mí mi hijo me está metiendo fichas enormes de la ruleta en la boca. No sé qué es peor.

el_clavadista_solitario dijo...

Lo máximo es tener el ordenador cubierto, mientras no lo usas, con fundita de perlé ¡ni los Morancos!. Ahora sí que ya eres mi ídolo total, Lansky, tío.

¡Ja, ja, ja (y más jas)!.

Miroslav Panciutti dijo...

Te no estás exhibiendo, Lansky ... ¿dónde queda el pudor? En todo caso, como dice Emma, un placer conocer su espacio. Bonito, por cierto.

Lansky dijo...

Hombre de barro: las cocinas se cuentan entre mis espacios favoritos; yo paso mucho en la mía porque tiene chimenea (en invierno), porque da al patio emparrado, porque cocino...porqu ahí está la única tele de la casa.

isabel vera: me pregunto, ¿por qué tiene tu niño fichas de casino?, ejem, cuando sea un mozalbete mándale a trabajar conmigo, creo que con una formación tan precoz puede ser un buen elemento.

Clavadista: la verdad es que me jode el ordenador si no lo uso, por eso lo tengo en la otra mesa, al otro lado de la columna

Miroslav: hombre perspicaz, puro exibicionismo el mío. En mi defensa alego que he estado durante 16 años con los libros empaquetados en cajas en un pósito (almacen) de un puerto; las demás cosas repartidas en casas de familiares y amigos; ahora, desde hace 3 años tengo por fin un espacio propio. Está aquel que decía que la patria son mis zapatos (el último de la fila y yo), la infancia, donde se hace el bachillerato (Rafael Azcona), pero yo ahora pienso que la patria es donde por fin tengo reunidos mis libros...

Cigarra dijo...

Si la envidia fuese letal, ahora mismo yo estaría dando las boqueadas, patas arriba en el suelo, como una cucaracha bien rociada de "cucal" (supongo que las cigarras tampoco aguantarán demasiado bien el "cual")