El Che Guevara se equivocó en muchas cosas, la mas gorda, su teoría del “foquismo”, que viene a considerar que todo el universo mundo es como un pajar en agosto y que se puede y se debe generar un foco de rebelión en cada lugar propicio. Como si dijéramos que, dado que los mineros asturianos se han levantado, ahora les toca a los lecheros de Tragacete y a los heladeros de Alicante: es el momento de incendiar España; bueno, pues eso, pero en todo el mundo oprimido. Así que, obviando su mesianismo ( ¡obvien, háganme el favor!) y su cultura política, tan inculta como dogmática, todo hace sospechar que en su breve pero intenso paso por el mundo repartió en cualquier caso y seguro que contra sus intenciones -pero líbrenos el demonio de las buenas intenciones-, más dolor que consuelo, con la posible excepción de que no ejerció nunca la medicina (eso, seguro que ahorro sufrimientos a otros) y que era un espléndido modelo para carteles, posters y affiches de adolescentes confusos, yo, en su día, incluido. Y hasta abandonó tempranamente la revolución cubana, antes que todos sus críticos, si lo pensamos fríamente. Todo esto es cierto, cal y arena de la buena, pero lo que no se merece, lo que bajo ningún concepto puede hacérsele,y menos a alguien tan fotogénico, por mucha saña liberal que se ponga contra el guerrillero, es instalar ese adefesio microcéfalo subido a un zurullo de dinosaurio y de cuatro metros de altura en su ciudad natal, Rosario, Argentina, donde seguro que queda algún pariente. Y es que el afán de venganza debe tener un límite. Enterremos dignamente a los muertos. Sin acritud.profesión de fe
Somos los conocidos superhéroes del barrio –concepto acuñado por Kiko Veneno para definir lo que se podría llamar héroes de proximidad-: Lansky y Superperropequeño. Ambos somos más ciudadanos que patriotas ( y tan rústicos como urbanos), o bien, nuestra patria son nuestros zapatos -o ni eso en el caso de Jara-, la infancia o el sillón de orejas de lectura, pero nos negamos a la ñoñería esa de ciudadanos del mundo. Simplemente, tenemos pasaporte
29/05/2008
No seamos vesánicos...
El Che Guevara se equivocó en muchas cosas, la mas gorda, su teoría del “foquismo”, que viene a considerar que todo el universo mundo es como un pajar en agosto y que se puede y se debe generar un foco de rebelión en cada lugar propicio. Como si dijéramos que, dado que los mineros asturianos se han levantado, ahora les toca a los lecheros de Tragacete y a los heladeros de Alicante: es el momento de incendiar España; bueno, pues eso, pero en todo el mundo oprimido. Así que, obviando su mesianismo ( ¡obvien, háganme el favor!) y su cultura política, tan inculta como dogmática, todo hace sospechar que en su breve pero intenso paso por el mundo repartió en cualquier caso y seguro que contra sus intenciones -pero líbrenos el demonio de las buenas intenciones-, más dolor que consuelo, con la posible excepción de que no ejerció nunca la medicina (eso, seguro que ahorro sufrimientos a otros) y que era un espléndido modelo para carteles, posters y affiches de adolescentes confusos, yo, en su día, incluido. Y hasta abandonó tempranamente la revolución cubana, antes que todos sus críticos, si lo pensamos fríamente. Todo esto es cierto, cal y arena de la buena, pero lo que no se merece, lo que bajo ningún concepto puede hacérsele,y menos a alguien tan fotogénico, por mucha saña liberal que se ponga contra el guerrillero, es instalar ese adefesio microcéfalo subido a un zurullo de dinosaurio y de cuatro metros de altura en su ciudad natal, Rosario, Argentina, donde seguro que queda algún pariente. Y es que el afán de venganza debe tener un límite. Enterremos dignamente a los muertos. Sin acritud.
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18 comentarios:
Que le hagan otra al escultor.
Su padre, Ernesto Guevara Lynch era hijo de emigrantes catolicos irlandeses procedentes del condado de Galway ya que " Lynch" es un apellido extremadamente comun en la zona, el cual dio origen a la palabra "linchamiento" ya al parecer fue un " Lynch", juez y de origen irlandes, quien dio el visto bueno alla en el Salvaje Oeste, para linchar con todas las de la ley a " los otros", esos salvajes.
Emma, y yo conozco otro Lynch argentino, sociólogo y politólogo medio ambiental y argentino, probablemente familia de estos Lynch que citas.
Hombre de barro: he dicho que no soy partidario de la crueldad. Loq ue propones es el clásico ojo por ojo, aunque te comprendo
Yo también sucumbí en su día a la fascinación de la barba, la boina y la estrellita, y hasta canté aquello tan bonito de la entrañable transparencia de tu querida presencia. No todo iban a ser ventajas, en lo de ser joven. Pero ya ni siquiera estoy seguro de que el innegable saldo de sufrimiento que legó el ciudadano este fuera contra sus intenciones. "Comandante" y "buenas intenciones" son expresiones que chirrían si las juntas. Cada vez tengo menos dudas sobre cuáles son las verdaderas intenciones de quienes van por el mundo con un fusil en la mano, y creo que no es casualidad que el ruido de los diparos y los lamentos de las víctimas suenen siempre más fuerte que las hermosas palabras con que las que, mientras disparan, proclaman sus buenas intenciones. Que le vayan dando. Yo, que debo de ser peor persona de lo que creo, pienso que lo menos que se merece este tipejo es semejante estatua en semejante sitio. Que la disfrute. Y que Maradona vaya en peregrinación cada 9 de Octubre a eructar en su honor unas cuantas de sus genialidades.
Ay, vanbrugh, compruebo que la crueldad es contagiosa. Y hablando de música latinoamericana de protesta, mi favorito era, y sigue siendo Daniel Viglieti, el uruguayo, creo, ¿o era chileno? Y recuerdo aquella estrofa de "papel contra balas no puede servir/canción desarmada no enfrenta a un fusil" En fin, otros tiempos. Yo estoy desde luego a la canción desarmada, porque la poesía es un "arma cargada de futuro" y el fusil, no.
¡Hola, d.m.! Bien hallada, creía que ya no me querías ni me leías ni me vistabas; yo a ti sí, aunque no exijo correspondencia.
Un beso, camionera con minifalda.
Uruguayo era, sí señor. "¡A desalambrar, a desalambrar!", "Dale tu mano al indio...", "Me matan si no trabajo, y si trabajo me matan..." Tenía una voz grave y contenida que me gustaba mucho. Bueno, y que me sigue gustando, porque de él en persona no sé qué habrá sido, pero sus grabaciones siguen donde estaban hace treinta años y suenan igual... Como me gustan los Parra, Isabel y Ángel, y más aún su madre Violeta, estos sí que chilenos... Nunca superaré la esquizofrenia que me provoca toda esta música: la cabeza me dice que eran la máscara amable del Che, la coartada de los asesinatos y de los secuestros, la propaganda de los populistas y de los tiranos, y sé que es verdad. Pero en las tripas y en el corazón me siguen despertando un eco bastante fiel de aquel entusiasmo y de aquella esperanza; y saber como ahora sé que eran falsos e infundados no consigue abolir en mí ni la simpatía ni el respeto por quienes alguna vez los sintieron sinceramente. En fin, mira qué cosas me haces decir, y son apenas las diez...
Dale la mano al indio...Yo le dado "mi mano" a una india, según ella, aunque es más italiana que el Lago de Como, pero eso sí, boliviana, del Cono -ojito: he dicho cono- Sur.
De Viglieti me encantaba una muy poca conocida de uno de sus últimos, sino el último, vinilos: contaba la secuencia de un albañil que caía del andamio -tema aún de gran actualidad- y rememoraba en un instante su vida, o algo así. A mis hijos les cantaba esa preciosa nana de "duerme duerme, negritaaaa, que tu mama está en el campo, negritaaaa"
claro que te leo, churri. pasa que tengo multiempleo y, entonces, poco tiempo para enrollarme. pero sigo aquí, con la mini, el cigarrillo y las llaves del camión.
muaaaaaaaa
oh man, esa era mi nana para dormir... me la cantaba mi mami 'y si el negro no se duerme, viene el diablo blanco y zas le come la patita...'
Ah...es cosa digna de verse como saltamos por encima de generaciones y barreras de edad este blog, pero desde luego, camionera, tus papis eran unos putos progres.
también me asalta la duda de cómo consigues mantener el vicio del tabaco con lo que ha subido el gasoil, ejem, ¿quizá con la minifalda...?
jajaja, ¡has acertado!
Esa que dices del albañil es una maravilla, pero no es suya original. "Murió de contramano, entorpeciendo el tráfico", decía uno de los versos. Es traducción del portugués, el original es de Chico Buarque -yo mismo me he enterado hace poco, también la conocí por Viglietti- y es una de las mejores canciones que he oído nunca, amén de una poesía fantástica. Si encuentro la letra, ya la colgaré por aquí.
vanbrugh, a lo mejor me anticipo a tí, en lo de colgar la letra, porque tengo en casa el LP.Así que Chico Buarque, ¿Eh?
La tienes en portugués en Cancioneros.com/Chico Buarque; la canción se llama "construçäo" ("Amo aquella vez como si fuese la últimaaa/Beso a su mujer como si fuera la últimaaa/y acada hijo suyo como si fuese últimooo/ ya atraveso la calle con su paso tímidooo".... Maravillosas esas esdrújulaaaas.
amó, no amo
ya cada hijo suyo como si fuese 'únicooo" (no último)
Lo más maravilloso de aquellas esdrújulas es, creo recordar -aún no he entrado en el cancionero, pero lo haré- que iba cambiándolas de sitio: "Amó aquella vez como si fuese la última..." y luego "Amó aquella vez como si fuese sábado..." y cada cambio decía algo a la vez nuevo y esperado. Como le pasa siempre a la buena poesía.
Con la poesía, quiero decir. Toda la poesía es buena poesía. La mala poesía no es poesía.
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