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1)“Los optimistas escriben mal

Arno Schmidt

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2) El peor asesinato es el político, porque a la premeditación y alevosía de todo terrorismo se añade que implica creer que determinada causa está por encima de la condición humana

El cuñado de Lansky

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3) Quizás el elevado número de altos cargos electos y no electos en todas las administraciones tiene que ver con un programa de integración laboral de deficientes mentales y yo no me había enterado

Lansky


4) O Europa exporta libertades y derechos occidentales o importa precariedades y esclavitudes chinas; es un problema de balanza comercial ética.

Lansky


24/06/2008

El secreto de la felicidad, 1 bis: Einstein en bici


La noche anterior, en una fiesta donde había muchas celebridades del cine, Einstein conoció a Groucho Marx, que se le acercó con dos copas en la mano, tendiéndole una y le dijo: “Estamos de acuerdo, colega, yo también opino que todo es relativo”.A la mañana siguiente tiene un poco de resaca, pero a la puerta del centro de Princeton hay varias bicicletas –véase una aparcada-, Albert escoge una con manillar newtoniano o al menos pre relativista, frenos de varilla y sillín de mecedora y, como tampoco de trata de ir a ningún sitio, se pone a dar vueltas por el patio. Hacía años que no montaba en bici, no se le daba mal, recuerda, y recuerda también que a los judíos el régimen nazi les ha prohibido tenerlas y a la vez utilizar el transporte público. Está feliz de no haber perdido su antigua habilidad, está feliz de estar donde está y no donde estuvo, está feliz de que le fotografíe ese genio que se llama Gödel y que ha planteado una paradoja endiablada que casi ha dinamitado toda la trabajosa base de la lógica matemática; está feliz de sentir la brisa en la cara, el olor de los jardines de Nueva Jersey, la compañía de gente tan amable como de talento. Es sólo un instante, luego quedará el recuerdo, porque Gödel, que es muy aficionado al revelado, le regalará una copia y la mirará con esa ternura especial que reservamos para nosotros mismos. Pero Princeton, con toda su acogedora hospitalidad le tratará como una efigie del pasado, no como un científico en activo, y no prestará atención a sus intentos en torno al misterio de la dichosa constante cosmológica y a su teoría del todo, y eso le amargará un poco esa dicha hasta el fin de sus días, aunque siempre que mira esta foto, una de sus favoritas, sonríe un poco.

Nota y créditos:

Lo que antecede es un relato, de ahí que esté en negrita, pero se basa en datos reales. En efecto, la foto está hecha por Kurt Gödel, el autor del famoso dilema que lleva su nombre y gran aficionado a la fotografía (como Einstein al violín), a la puerta del Centro de Estudios Avanzados de la Universidad de Princeton, New Jersey. La frase de Groucho es aproximada, porque no dispongo de mi biblioteca entre semana, ya que está en el pueblo, y la leí en sus desternillantes memorías: "Groucho y yo". No consta, en cambio que la fiesta se produjese el día antes de hacerse la foto, pero...si non e vero...

5 comentarios:

Recaredo Veredas dijo...

Sería bonito que así hubiese ocurrido. Incluso podría originar una novela histórica.

Miroslav Panciutti dijo...

Buena historia la de Einstein y buen ejemplo de lo que es (o puede ser) la felicidad, un estado de ánimo casi siempre efímero, que se alcanza en inesperadas ocasiones, y quizás por su aparición sorpresiva, con tanta facilidad tildamos de mágica.

En todo caso, y aunque este comentario debiera estar en el post anterior, en mi opinión esos instantes de felicidad lo son más de conciencia de la felicidad. Y suele ocurrir /misterios de nuestro software neuronal) que la conciencia de un estado de ánimo tiende a diluir ese estado de ánimo. Yo pienso que la felicidad es, simplemente (y sin ninguna trascendencia vanbrughiana), un mero funcionamiento singularmente estable de nuestra actividad neuronal. Por eso, en contra de lo que opinas, no me parece tan desacertado confundirla con la "paz interior" (y lamento el recurso a la jerga de manual de autoayuda). Pero, en fin, cada uno desde sus propias experiencias y capacidades se hace su propia definición, aunque no estaría mal que conviniéramos en el concepto antes de discutir sobre términos. Y, ya puesto, ¿cuál es tu vía de acceso a la felicidad que tratas de explicar(te)?

Lansky dijo...

Miroslav, sobre tu último párrafo, no tengo ninguna vía personal a la felicidad, ni creo que nadie. Como todos, hay cosas que me produjeron esa efímera sensación que sólo detecté a posteriori. Y no creo que sea lo mismo que la paz de espíritu/bienestar como ya he explicado utilizando eso de lo bueno frente a lo mejor.

Lansky dijo...

Recaredo

Sí, es una posibilidad interesante, la de la novela que sugieres, porque los historiadores de la ciencia no han prestado demasiada atención a esos últimos años (Eintein moriría en el 55) del genio en Princeton. Einstein ya había -se supone- dado todo su talento venticinco años antes y era una celebridad, pero entonces trabajaba en la teoría unificada de las 4 fuerzas del Universo: la atómica débil (la de las uniones químicas convencionales), la fuerte (la del nucleo y la raioactividad), la de la gravitación y el electromagnetismo (de ambas había cambiado la forma convencional de verlas), pero le martirizaba la famosa constante cosmológica que impedía en sus ecuaciones dar como resultado el colapso gravitatorio del cosmos. Eisntein, como Fred Hoyle, se negó en un principio a admitir la expansión -además acelerada- del universo, pero no le gustaba ese pegote que el mismo había sugerido y se desdijo, aunque con dudas. Hay que tener en cuenta que Einstein era un competente matemático, aunque no excelso, pero su colaboración con jóvenes talentos matemáticos le indujo a incluir la dichosa constante. Ahora, esa constante unificadora y correctora es reivindicada por la presencia cada vez más segura de la abundante materia y energía oscura mayoritaria. Lo cierto es que a Eisntein no se le prestó ni medios ni atención en Princeton, se le tuvo como un elemento decorativo, pero que ya no iba a "producir" nada nuevo. Lástima.

Cigarra dijo...

... e perfettamente trovato.