TABLÓN DE ANUNCIOS

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1)“Los optimistas escriben mal

Arno Schmidt

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2) El peor asesinato es el político, porque a la premeditación y alevosía de todo terrorismo se añade que implica creer que determinada causa está por encima de la condición humana

El cuñado de Lansky

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3) Quizás el elevado número de altos cargos electos y no electos en todas las administraciones tiene que ver con un programa de integración laboral de deficientes mentales y yo no me había enterado

Lansky


4) O Europa exporta libertades y derechos occidentales o importa precariedades y esclavitudes chinas; es un problema de balanza comercial ética.

Lansky


30/06/2008

No entiendo por qué os gusta Schubert ni, si a eso vamos, Xabi o Iniesta




En aquel tiempo, cuando alguien componía una obra musical tan perfecta como el adagio del quinteto de cuerda en Do mayor de Schubert, las masas, después de escucharla con atención extasiada, salían a las calles a incendiar carros de heno, a demoler murallas y torres albarranas y a perseguir a los escasos anti melómanos que no habían ajusticiado previamente. Curiosamente, había algunos escasos individuos que proclamaban que apreciar la música no tenía nada que ver con estas tan naturales como violentas efusiones, e insistían: no tenían nada que ver en el fondo con el placer de escucharla.

Un grupo de descarados y jóvenes futbolistas españoles acaba de ganar la Eurocopa de naciones. Lo ha hecho jugando muy bien, siendo la mejor selección no sólo en resultados, sino en belleza y eficacia de su juego. El centro del campo, la mejor baza del equipo, cuenta con una generación de tipos listísimos que saben interpretar esa “topología” extrema e instantáneamente variable del fútbol en microsegundos: Los dos Xabis, Iniesta, Cesc, Silva y Senna. De hecho, los defraudados alemanes, una selección “resultadista” que representa lo peor del fútbol y que aburre hasta a los previamente aburridos de por vida monarcas del palco oficial, se han ido de rositas con un solo gol en contra, cuando podían haberse llevado dos o tres más -y ninguno igual- para las frescas tierras del Rhin. Y el segundo tiempo contra la digna Rusia, en la semifinal, fue lo más parecido a una sinfonía que he visto en mi vida, hasta el utillero de la banda estuvo magistral.

Curiosamente, el fútbol, cuyo correcto y cabal entendimiento, tanto para jugarlo como para contemplarlo, requiere de individuos inteligentes, atrae a todo frustrado imbécil que desea practicar el vandalismo y la brutalidad amparado por la terrible y siempre anónima masa de sus semejantes. Es la paradoja mayor del fútbol, y no que no ganen siempre los mejores, como la selección española en este caso. El fútbol es hermoso como un adagio de Shubert a veces, pero concita a su alrededor a la fauna humana más detestable de esta sociedad de masas: hinchas, presidentes y periodistas deportivos. Y yo me pregunto, ¿dónde está escrito que el fútbol es para imbéciles? ¿Por qué escuchan a Schubert? ¿Schubert es culpable? ¿Tal vez Iniesta?...

10 comentarios:

Miroslav Panciutti dijo...

Desde luego, es sorprendente que sea compatible disfrutar de un buen partido de fútbol (que en muchos momentos parece una coreografía milimétricamente ejecutada) y, luego, comportarse como un vándalo. Pero, por mucha vergüenza ajena que nos dé, es así. Esos salvajes inciviles de anoche también disfrutaron, como tú y como yo, con los pases y toques de los jugadores españoles. Así que, o la capacidad de disfrutar estéticamente no es sólo para inteligentes, o esos vándalos también son inteligentes. En todo caso, la naturaleza humana es diversa y contradictoria.

En lo que a mí respecta, durante muchos fases del partido (y del de Rusia) se me puso una sonrisa tonta en la cara.

Lansky dijo...

No puedo estar en más desacuerdo contigo, amigo miroslav. Estoy convencido que esos vándalos no tienen el equipamiento cerebral mínimo para disfrutar del fútbol, tan sólo, todo lo más, de los resultados, cuando son favorables a su fanatismo. Toman el fútbol como prtexto para sus violentas pulsiones y no creo que sepan ver lo que es "asociarse", un término que me encanta, o jugar bien sin balón. Hay, eso sí, un tipo de "entendido" menos violento pero también tonto a su modo, que es el que yo llamo el "erudito" y que se da mucho en USA en beisbol; gentes capaces de retener alineaciones completas y recitarlas de carrerilla o resulados, estadísticas, quién quedó segundo en la Premier del 87, etc., sustituyen su falta de entendimiento con el dato, pero cuando les oyes comentar un partido te das cuenta de que tampoco lo entienden. Un ejemplo cercano: oí a verios en los bares decir que Rusia jugo muy lento en el segundo tiempo de la smeifinal con españa, pero a nadie decir que eso fue resultado de haber achicado y contraido la slineas de salida de su juego, sobre todo, gracias a ese enorme e inteligente jugador que se llama Senna. No no creo que se pueda entender el fútbol siendo un vándaalo idiota. Ni a Schubert, lo que ocurre es que el fútbol te ofrece Schubert y a la vez...bacalao

julian bluff dijo...

Vale. Iniesta, Xavi, Senna... vale. Pero si me tuviese que quedar sólo con uno de ellos, lo haría -sin duda- con Silva. A mi juicio es, estéticamente, el que lo hace más bonito, más fácil, de entre todos ellos. Y no fallo ningún día. Lo que en los otros es esfuerzo, pundonor, clase también... en Silva es espontáneo, grácil, sencillo. Pura estética. Fabulosa la eurocopa del canario.
¡¡¡¡ENHORABUENA A TODOS!!!!.

Miroslav Panciutti dijo...

Pues ya que en este asunto has llegado al límite de las posibilidades de desacuerdo, no insistiré. Que conste que a mí me gustaría también estar convencido de que el vandalismo (o el fanatismo) son incompatibles con el "equipamiento cerebral mínimo para disfrutar del fútbol", pero no lo estoy. Y no lo estoy porque he conocido gente que, constándome que disfrutan de la belleza del juego y son capaces de apreciar los movimientos coreográficos e identificar desafinados sutiles, sin embargo, cuando los resultados les son favorables, se han dejado llevar por desparrames exagerados que incluían gritos en la calle acompañados de algún que otro eventual acto vandálico. Luego, eso sí, se han justificado diciendo que hay que permitirse desahogos.

Repito, me cuesta entenderlo, pero haberlos haylos. Quizá valga añadir otra hipótesis a las que señalé antes: la inteligencia de tales individuos aparece y desaparece, como el Guadiana.

d.m. dijo...

no creo que las pulsiones violentas estén reñidas con la inteligencia. dentro de la gente que ayer se colaba, sonora e hijadeputa, por las ventanas de mi cuarto habría de todo, bañados por la euforia y alcohol, inteligentes e imbéciles.

fue un partido bonito bonito. a mí que me da un poco igual el fútbol me emocionó el juego.

Lansky dijo...

Miroslav y d.m.

manteneis una teis muy acreditada en antropología: la disociación. Cuando a Ruth Benedith la encargó el Pentágono un informe sobre la cultura japonesa, pues el mando no entendía que individuos que adoraban la belleza del ikebana o la ceremonia del té pudieran ser crueles y fanáticos hasta el límite en el mismo individuo, escribió el clásico El crisantemo y la espada, que en cierto modo es una preciosa tautología, porque Benedit respondía con la misma pregunta: que lo que en Occidente estaba disociado en Japón no, pero en Occidente tampoco está disociado y hay que recordar al famoso director nazi de un campo de exterminio polaco que adoraba e interpretaba a Mozart y era afamadamente cruel e "inhumano.

Pero una cosa es ser cruel, refinada y sádicamente cruel, y otra es ser bruto, bestia y necio. Insisto: es incompatible; he hablado con ellos, no entienden el juego, aunque creen que sí, lo usan como pretexto.

Bluff,

Silva, sí, lo he mencionado,el fragil y sutil Silva, pero, precisamente su último partido, contra Alemania no fue memorable ni el el mejor del equipo, sino otro frágil genial: Xabi, que hizo un partido perfecto, también defendiendo y dio el paso de gola Torres.

Anónimo dijo...

Creo que sabes , Lansky, por algun comentario anterior que me gusta el futbol. Me gusta cuando es bello, cuando se aunan la precision de un toque inspirado, la belleza de un pase al hueco , la ilusion de un regate.
Un solo ejemplo, el pase de Cesc en el segundo gol contra Rusia, un toque sutil casi sin querer tocar la pelota con un punto de desden por ella y un mucho de amor por el gesto suave y franco del pase por lo alto de la defensa. Sublime, magico. Apenas un segundo pero infinito en su concepcion , un gesto que amplifica el tiempo y lo ennoblece . Este tipo de belleza deberia desarmar toda violencia posterior ya que el resultado pasa a un segundo plano y solamente deberia ser deudor de ese instante.


maq

ismo dijo...

Comportarse como un vándalo es incompatible con el disfrute de un partido de fútbol. Yo también dudo que los vándalos sean capaces de apreciar el deporte. Si imagino a un aficionado del Madrid, no puedo concebir que, ante un gol del Barça en el Bernabeu, por bonito que fuese, no prefiriese no haberlo visto. El simple forofismo light (sin llegar a los extremos del vándalo) ya es un gran impedimento para disfrutar del partido sin prejuicios y ¿Se puede negar que el disfrute sin prejuicios sería mucho mayor, saltando de alegría con los goles de unos y otros? El vándalo y el forofo quizá disfruten pero, si se me permite una de mis lúbricas metáforas, no acaban de correrse.

ismo dijo...

Y confieso que anoche yo mismo pensaba "¿Por qué diablos Lehman ha elegido este momento para no ser Lehman?". Yo no quería un portero, un adversario que nos hiciese grandes, quería un coladero, y me estaba quedando a medias. En lugar de disfrutar un portero (más exigencia para el juego) prefería que se mostrase débil. Es algo bastante mezquino. Y muy poco deportivo.

Lansky dijo...

Pues mira, Ismo, yo no estoy totalmente de acuerdo, ya ves. Creo que hay grados, y substanciales,entre el forofo fanático y el seguidor de un equipo, y creo, sinceramente, que se disfruta más -aunque quizás menos objetivamente, vamos, seguro-, "yendo" con alguno, pero eso no impide reconocer los méritos del contrario.