profesión de fe

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Somos los conocidos superhéroes del barrio –concepto acuñado por Kiko Veneno para definir lo que se podría llamar héroes de proximidad-: Lansky y Superperropequeño. Ambos somos más ciudadanos que patriotas ( y tan rústicos como urbanos), o bien, nuestra patria son nuestros zapatos -o ni eso en el caso de Jara-, la infancia o el sillón de orejas de lectura, pero nos negamos a la ñoñería esa de ciudadanos del mundo. Simplemente, tenemos pasaporte

04/08/2008

Dios y la ciencia


El nombre de Dios


El empeño idiota por demostrar científicamente la existencia de Dios sólo es equiparable al de intentar demostrar científicamente su inexistencia, y hay que decir que últimamente –Dawkins, Watson- proliferan estos últimos. En el caso de que exista el libro La nube del desconocimiento de un místico anónimo que cita Don DeLillo, que escribía allá por el siglo de la gran peste negra, XIV más o menos, habría que retener una frase del comienzo: “Detente un instante, miserable piltrafa, y repasa lo que ha sido tu vida”. Lo que la distingue de otras admonitorias llamadas al examen de conciencia, al margen del saludable y familiar trato interpelativo, que me encanta: “miserable piltrafa”, y que somos todos nosotros, queridos lectores y blogueros todos, y de la llamada a la pausa y el inventario, se puede empezar a pensar en Dios, a falta de cosas mejores, como un secreto, como hace el monoteísmo para mí más sofisticado, también el más antiguo, el judaísmo. Dios como un “largo y oscuro túnel”. Nuestra simpleza (es un decir) frente a la enormidad del rostro de Dios. Ahora, intentemos aproximarnos a Dios a través de su secreto, de su incognoscibilidad; apliquemos una teología cuántica relativista, una teoría de supercuerdas adecuada al problema. Dejemos a los optimistas la idea de aproximarse a Dios a través del amor o la oración o del LSD, porque, unos y otros, una cosa está clara: no podemos conocerle a través del intelecto. Podemos llegar a conocer la mente a través de la mente, los neurocientíficos andan en ello, el continente a través del contenido, el todo a partir de las partes del todo, pero a Dios no. Hay que aprender a respetar el poder del secreto. Respetar a Dios no es hacer fiesta según un absurdo calendario, sino respetar su secreto, aproximarse a Él a través de ese secreto, a través de su carácter de no creado, porque a nosotros nos hacen, nos crean. Dios no está hecho. El espacio quizá sí, el tiempo, también, pero Dios no. Ni le conocemos ni le afirmamos, porque cómo podemos pretender el conocimiento de un ser semejante. Vengan filósofos alemanes a resolver esta cuestión. Así que La nube recomienda desarrollar la única pretensión de búsqueda razonable, a través y en torno de esa única palabra, una única palabra que no es “Dios”, porque esa la hemos gastado en ferias. Qué palabra, cuál palabra. No lo sé, pero con esa única palabra –no los mil rebuscados e ignotos nombres de Dios-, sino una, se elimina toda distracción, se nos centra la búsqueda y la aproximación a la inaprensible identidad de Dios.

¿Qué palabra?, quizá “amor”; no, demasiado sentimental, indefensa y gastada.

“Ayuda”, también indefensa, y además patética y gastada igualmente. Pero Nick Shay, el personaje de Submundo de Don DeLillo, propone la versión en italiano: AIUTO, se debe pronunciar como un lobo aullando a la luna (a Dios en realidad): "Aiii-uuu-to".

O sino, la propuesta de otro místico español y no anónimo, San Juan de la Cruz: “todo y nada”

En realidad se trata de intentar evadir el fiero dictamen de Wittgenstein: Cuando oigo a hombres inteligentes hablar sobre Dios, pienso que “si las pulgas tuvieran rituales, serían sobre los perros.” Las religiones son profecías auto cumplidas, con lo que eso tiene de trampa intelectual, lo señalaba el propio Libro de Job: “porque si tengo miedo, me acaece, y me sucede lo que temo”.

Ateismo pedagógico

Desde mi óptica, la de un ateo trascendente inmerso en una cultura mediterránea, o al menos latina y por ende católica, los intentos del biólogo y excelente divulgador inglés Richard Dawkins[1] y el filósofo francés Michel Onfray[2] de practicar una suerte de proselitismo ateo me podrían parecer algo superfluos por no decir patéticos. Sin embargo, el asunto no es tan simple. En realidad la cosa sí sería sencilla si la ciencia y la filosofía, como disciplinas racionales del saber, dejarán a su aire los intentos consoladores de los irracionalismos trascendentes, con las religiones tradicionales a la cabeza aunque no las únicas. El problema es que esas religiones no se limitan a defender su fe, esto es, la defensa de unos planteamientos que la exigen, puesto que no son racionales como dogmas, aunque en parte sí como expresión de unas necesidades, el aludido deseo de trascendencia, el miedo a la muerte, la negación de la pura y mera extinción, entre los mayores. Y no se limitan porque, de un lado, pretenden rivalizar y hasta desautorizar la racionalidad positivista que nos viene desde la Ilustración, anteponiendo a “hechos” bien establecidos, como la evolución por selección natural, invenciones como el mal llamado Diseño Inteligente. Debería limitarse afirmar que creen a pies juntillas en el relato del Génesis y punto. Y en segundo lugar, porque no se conforman con organizar los ritos y prácticas y creencias de sus propias religiones sino que se entrometen en la vida de todas las personas, creyentes o no y de los estados laicos que las acogen. En ese sentido, la labor pedagógica de filósofo y biólogo no nos puede parecer tan olímpicamente superflua, pues es una tarea de desintoxicación.

Aunque sólo hay una cosa casi tan tonta como la búsqueda “científica” de Dios (o del alma) y es la pretendida demostración “científica” de su inexistencia. No olvidemos que el blasfemo y el orante interpelan igualmente a Dios.


[1] Richard Dawkins: El espejismo de Dios (The God Deilusion) 2007/2006
[2] Michel Onfray: Tratado de ateología, 2008

26 comentarios:

Miroslav Panciutti dijo...

Pensaba que estabas ya recorriendo el mundo y desinternetizado. Estupenda tu exhortación para un acercamiento casi gnóstico al secreto, ya no Dios, porque la palabra está muy cansada. Aunque, ¿aiuto? Con mis respetos a DeLillo ...

Podría estar de acuerdo con tu afirmación de lo supérfluo de intentar demostrar la inexistencia de Dios, pero (tú mismo lo señalas)el proselitismo se justifica por razones prácticas defensivas, ya que no intelectuales. Dicho lo cual, de los dos libros que citas, el de nuestro amigo me resultó ameno y el del francés presuntuoso, vano y latoso. ¿Acabaré dándote la razón en tus opiniones sobre los intelectuales franceses?

PS: He empezado a buscar el Submundo; antes de comprar otras obras de DeLillo con las que me he topado en estos días, quiero atacarle por la que tanto recomiendas.

Lansky dijo...

Me interesa mucho tu opinión, porque Submundo es una novela que puede encantar o cabrear -creo que por su estructura- ya me dirás.

Emma dijo...

Si Dios existe, que me la refanfinfla, debe ser uno de nosotros. Es mi opinion, y digo debe ser como nosotros porque no le importamos nada, estamos aqui como las hormigas y el nos contempla como hormigas y poco le importan nuestros sufrimientos, guerras y afanes, es mas a veces parece que nos pisotea con saña. Venimos de la nada, del fluido esencial, de la no materia. Todo eso que es insondable. Aunque no incomprensible. Esa es mi burda opinion. Me interesan mas los fantasmas.

Lansky dijo...

Bueno, Emma, tu postura es la d elos gnósticos que sostenían que una vez "hecha" la creación "Él" se desentendió de sus criaturas; por fortuna, a mi juicio, porque no sólo comparto contigo mi desinterés -salvo el intelectual- en "Él", sino que valoro demasiado el Libre Albedrio, la soberanía del hombre sobre su destino y sus actos.

ismo dijo...

La religión no es la única que se entromete en la vida de las personas. La medicina, por ejemplo, aprovecha también ese miedo a la muerte... un familiar pasó varios años sin probar los cacahuetes porque eran malísimos para sus problemas de corazón; años después, resultaron ser incluso beneficiosos. Está prohibido fumar en público pero vivimos en ciudades llenas de contaminación, metales flotando por el aire y cosas de esas. El cannabis mata, vaya por dios... La ciencia se mete en la vida de la gente y no siempre lo hace de un modo racional, o sensato.

zwingenstein dijo...

ismo, siempre hay que desconfiar de aquellos que se cubren sus ropas con algo para ejercer su profesión, es decir batas, togas o sotanas, por alguna razón les dan ganas de mandar en las vidas de los demás

Mita dijo...

Soy la Luz, la Verdad y la Vida.
Y punto...:)
Besotes

Mita dijo...

Ahora que iba a curiosear inmediatamente quién era este Sr. Zwingenstein, resulta que no existe.
Mecachis

ismo dijo...

Eso es cierto, y hay que desconfiar especialmente de los cocineros.

zwingenstein dijo...

sobre todo de los cocineros que visten de negro

Lansky dijo...

Ismo

Algunos científicos tienen la costumbre quizá de meterse también en las vidas de las gentes, como los políticos, pero no lo hacen en nombre de su institución, por ejemplo, La ciencia o el Consejo Superior. Por el contrario, individualmente, curas o imanes pueden ser majísimos, pero son La Iglesias, Sus Iglesias las que pretenden dictaminar sobre coomo debemos vivir el resto creyentes o no. Y esa, Ismo, es una diferencia substancial.

En cuanto a la medicina, es verdad, se está medicalizando nuestra sociedad y culpabilizando al enfermo. Pero yo no hablaba de gremios o corporaciones profesionales, que suelen ser nefastas, sino de oscurantismo e intromisión desde el poder de sus dioses en nuestras vidas.

Mita, bonita definición de fotosíntesis, I presume...

Lansky dijo...

Por cierto, Zwingenstein, ¡mira quién habla! A tí se te ha visto con toga y birrete...

zwingenstein dijo...

tambien uso bata blanca, y cuando me la pongo me entran ganas de meterme en la vida de los demás, por eso se muy bien lo que digo.
Respecto a la toga como la que utilizo es de mi madre y es entallada, posiblemente la única que existe así, el efecto que produce es bastante complejo

ismo dijo...

Bueh, que diría Mafalda, la ciencia también habla a menudo institucionalmente, en nombre de la Verdadera Ciencia... Hay un Dios Verdadero y una Ciencia Verdadera. Qué te voy a contar yo de lo del cambio climático de origen humano ¿no? Es un grandioso ejemplo de cómo la Jodida Verdadera Ciencia se mete en nuestra vida (jodida también).

La política es instrumento de todos (todos los que llevan toga, bata, sotana o gorro de cocina) para hacer valer su autoridad sobre nosotros. La política es el colmo: se mete en nuestras vidas y hace posible que se metan también todas las demás Verdades.

Lansky dijo...

Ismo,

practicamente todo puede ser manipulado, pero tus comentarios maximalistas me recuerdan a eso de que todos los políticos son iguales, o todas las mujeres o todos los conserjes, no llevan a ningún lado. ¿La ciencia? claro, pero la ciencia no es un sistema de manipulación, más bien lo contrario, porque es costatable, refutable y abierto, pero las religiones SÍ son , además de otras cosas, sistemas de manipulación de gentes y mentes. Y doy por concluido el debate contigo en este aspecto, francamente.

Zwiins,¿Y canesú, lleva tu toga canesú?

ismo dijo...

Tienes una curiosa forma de cerrar los debates cuando no van como tú quieres, francamente. Me recuerdas al cura de mi pueblo.

zwingenstein dijo...

Actualmente la ciencia manipula tanto o más que la religión y no olvidemos que en un principio estaban muy unidas, desde luego en el mundo cientifico no abundan los librepensadores sensu sticto
Me imagino muy bien a Lansky de cura rural con boina, sotana, escopeta y perro

Lansky dijo...

Ismo, cierro el debate no porque no vaya por donde to quiero, sino porque no va. No pareces querer entender la diferencia entre la manipulación institucional y los manipuladores particulares. estos últimos pueden utilizar lo que les venga bien, ciencia incluida, pero la esencia de la ciencia, tal como surgió y se definió, es contrapuesta a la de las religiones. No sólo por la oposición entre creencia/fe versus descubrimiento y falsación, sino por sus objetivos sin más.

Zwingestein, en efecto, me conoces bien, malandrín, un cura de pueblo, se te olvidó, eso sí, aparte d ela escopeta y el perro, el huerto umbroso, la sotana raída y la "sobrina"

Cigarra dijo...

Abro otra línea de comentarios quedándome enganchada en la frase de San Juan de la Cruz, que siempre me cayó muy bien, porque da la casualidad de que hoy me han enviado un soneto de Jose Hierro que precisamente habla de eso, de Todo y Nada:

VIDA
Después de todo, todo ha sido nada,
a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más nada que nada.
Grito "¡Todo!", y el eco dice "¡Nada!",
Grito "¡Nada!", y el eco dice "¡Todo!"
Ahora sé que la nada lo era todo,
y todo era ceniza de la nada.
No queda nada de lo que fue nada.
(Era ilusión lo que creía todo
y que, en definitiva, era la nada)
Qué más da que la nada fuera nada
ya más nada será, después de todo,
después de tanto todo para nada.

rocio prima dijo...

ea, pues yo también voy a meter baza.

La ciencia es una forma de adquisición de conocimiento basada en unas reglas. Una de sus características es que no tiene verdades absolutas, pues todo su conocimiento se supone provisional mientras que no se demuestre lo contrario.

El aplicar estos conocimientos provisionales tiene sus inconvenientes, y un caso es el de los cacahuetes antes malos para el corazón ahora resulta que con nuevas pruebas son buenos. Lo que habría que preguntarse es como de sólidas eran las pruebas de que los cacahuetes eran malos. Habría que ir a los artículos originales para ver los experimentos que lo mostraban y si resultaban suficientemente convincentes como para prohibir su consumo. La ventaja de la ciencia es que uno lo puede hacer y juzgar los resultados por uno mismo.

Los resultados provisionales de la ciencia se pueden utilizar para manipular, como todo en este mundo. Un caso paradigmático es el del cambio climático. Se afirma que los científicos dicen que el clima está cambiando por culpa del hombre y a los políticos se les llena la boca con esto y lo usan para diseñar políticas. Es mas, Al Gore afirma en su documental que todo científico que niegue el cambio climático es un pringao vendido al oro de los malos. Esto es pura manipulación. Negar el cambio climático es acientífico, ya que hay pruebas mas que sobradas de que el clima cambia (es mas, una carcterística esencial del clima es que no para de cambiar). Pero afirmar que el hombre cambia el clima también es acientífico, no hay pruebas de ello ni las podremos obtener, ya que no tenemos un duplicado de la tierra para hacer el experimento que lo confirmaría: en una se emiten gases invernadero y en la otra no se compara lo que pasa en ambas y se sacan conclusiones. La afirmación de los científicos de que el hombre cambia el clima no es tal. Lo que los científicos dicen es que, según los modelos de simulación actuales, que no dejan de ser hipótesis sofisticadas, no verdades contrastadas, es posible que el aumento de los gases invernadero en la atmósfera debidos a la actividad industrial tengan algo que ver con el incremento de la temperatura en los últimos años. Desde un punto de vista científico no se puede ir mas allá. De hecho hay muchos investigadores que no están de acuerdo con esta hipótesis y proponen otras alternativas, también pendientes de constatación.

Elevar la ciencia al estatus de fuente de verdades absolutas es no saber lo que es la ciencia.

Lansky dijo...

muiy bien Rocío, pues estoy lógicamente de acuerdo, como se nota no ya en este sinbo en los cientos de post sobre el tema que llevo publicados. La provisionalidad del conocimiento científico es una de las más netas diferencias frente a las "verdades" absolutas de culaquier fe, incluida la del relativismo de algunos, porque tan estupido puede ser la creencia como la indiscriminada incredulidad (¿Que la Tierra es redonda, venga ya?, etc.)

ismo dijo...

Rocío, gran parte de esas hipótesis se presentan como verdades ante la opinión pública, y se sustentan por instituciones científicas.

Lanski, entiendo perfectamente la diferencia entre manipulación particular e institucional pero, desde luego, lo que para tí es un fenómeno particular es, para mí, institucional. Para tí, los berzas que hablan de cambio climático como una verdad absoluta son una excepción, algo particular, para mí son algo institucional. Tú dices que eso no es ciencia, y vale pero, entonces, me gustaría encontrar una respuesta a esos berzas en la ciencia, en la institucional, en esa que sigue la esencia. No la encuentro. Para mí, Ciencia es lo que dicen esos berzas porque no tengo otro remedio que pensar así... y, lógicamente, la ciencia no me parece demasiado respetable, visto lo visto.

Por otra parte, siempre había pensado que a la ciencia la distinguen sus métodos, y no sus objetivos.

Respecto a los comentarios maximalistas que tanto desprecias, es evidente que todos los políticos son lo mismo. A todos les une su anhelo por gobernarnos, y ese es un nexo de unión bastante apreciable. Naturalmente existen diferencias entre políticos, y no todos son lo mismo, y conviene apreciar las diferencias, pero dejar de lado las semejanzas tampoco contribuye en gran medida al conocimiento.

Si no comprendías lo que pretendía decir, podías haber preguntado, en lugar de cerrar el debate abrumado por mi cortas entendederas. Creo que me explico, aunque no sé si estaré a la altura.

Lansky dijo...

Ismo,

No te enfades conmigo, no pretendía ofenderte, sino decirte que el debate, tal y como estaba planteándose ya, era algo esteril. Como bien dices, a la ciencia la definen más los métodos que los objeticos, aunque no existe esa cosa que llaman "El" método científico. La caracteriza, digamos, una actitud, la presunción no de inocencia, precisamente, sino de constatación y su inversa, la refutación. Los adalides del cambio climático no son anticientíficos, como no lo fueron ninguno de los dos bandos enfrentados de la teoría ondulatoria o corpuscular de la luz (ninguno llevaba razón, o la llevaban los dos). Al igual que no hay que confundir la economía, ciencia aplicada con métodos estadísticos, sociológicos y politológicos, con el entorno que rodea a la economía y hace de esta una suerte de nueva brujería insoslayable, y no por eso Stieglit es idiota, sino todo lo contrario; el bando afirmador de la urgencia del cambio climático manipula hechos científicos, destacando unos y infravalotrando otros a su conveniencia. Cuando Colón afirma ciertamente que la Tierra es redonda y se pude llegar navegando a oriente por occidente lleva razón, pero cuando reduce el diametro del planeta a su conveniencia para que no se note lo inviable de su propuesta frente a la circunnavegación por África y el Pacífico, está manipulando. Cuando se centra todo en una molécula: ¡El CO2 es culpable! se están cometiendo varios errores de bulto, pero para mí, el más grave es el de la simplificación. La falta de matiz, de sutileza, de afirmar siempre SIN DECIMALES, en expresión que se me ocurre, redondeando a conveniencia. Y por supuesto que tan interesante es centrarse en lo común (método inductivo) como en lo diferente (deductivo), pero si afirmo: "todos los políticos son iguales", o, "l cambio climático es una invención", estoy diciendo algo peor que una falacia, es decir, una simpleza, y cayendo en lo mismo que les critico a ellos.

espero que sigamos amigos, Ismo, y tu comentando y enriqueciendo este blog. Nuevamente reitero las disculpas.

ismo dijo...

Gracias. Me había sentado muy mal, efectivamente.

rocio prima dijo...

Para Ismo

Ismo, metete en la wikipedia y busca el articulo "the hockey stick controversy" y verás lo que es una disputa cientifica acerca del cambio climático. The hockey stick es una gráfica publicada en Nature en la que se recosnstruye la temperatura de la tierra en el hemisferio N en los últimos 1000 años. Esta gráfica la usan los defensores del cambio climático para demostrar que el hombre es el causante del calentamiento de la tierra. Tal ha sido la manipulación que se ha hecho con la grafica que sus autores publicaron una nota en la misma revista diciendo que ellos publicaron un método de reconstrucción y no una verdad.

Lansky dijo...

Rocío, Ismo:

Pronto haré un post sobre la polémica entre los excépticos empíricos y los averroistas inductivos, cuando la cultura árabe era la más desarrollada en Eurasia, para que veáis la poca novedad que tiene el asunto y lo importante de contextualizar críticsas y halagos hacia el conocimiento. Para septiembre