24/09/2008

Antonio Estevan


Me temo que son mayoría los que siguen creyendo en elementales universos estancos y en simples tiempos lineales, prosaicamente cronológicos o diacrónicos; que se niegan a admitir lo que no sale en la tele, y no estoy hablando en metáforas, y lo avalan con su comportamiento, propio de un Medioevo sin su simbólica sutileza. Participan de un anacronismo peor que el de creer en una Tierra plana. Escuchan a profetas sin credenciales, a oráculos idiotas. Los peores somos tal vez los semicultos, como los que barren la puerta de su casa y creen que su ejemplo no sólo cundirá sino que dejará esplendoroso el planeta. O los que creen a pies juntillas en la amenaza del C02, pero ignoran las Armas Financieras de Destrucción Masiva.

Por supuesto mentes tan básicas también ignoran que a todos nosotros nos inventó hace más de cuatro siglos William Shakespeare en otro universo más distante, más avanzado y paralelo a este de los videojuegos y los teléfonos móviles. Lo de que nos inventó WS es opinión sustentada por el SPC (Sumo Pontífice Cultural) Harold Bloom, que por supuesto yo comparto[1]. Algunos lo estropean y explican que reflejó como nadie todas las eternas actitudes, pasiones y características de los seres humanos: es mucho más que eso, pero vale. Soy tolerante: me parece muy bien que usted crea que le creó otro Dios distinto del Bardo de Avon, pero estará al menos de acuerdo que a Macbeth sí que lo inventó. Pues bien, en el Acto V, Escena V es donde se suelta eso que luego utilizó Faulkner como título de una de sus novelas más famosas[2]:

“La vida no es más que una sombra en marcha; un mal actor que se pavonea y se agita una hora en el escenario y después no vuelve a saberse de él: es un cuento contado por un idiota, lleno de ruido y de furia, que no significa nada

Punto uno: Shakespeare era ateo como yo; estoy profundamente convencido, pero por obvias razones de elemental supervivencia “sólo” lo manifestaba en su prodigiosa obra y nunca explícitamente.

Punto dos: Macbeth era, es, un remoto rey medieval traído a este mundo desde ese otro prodigioso y sincrónico de WS, que algunos llaman renacentista o isabelino. Ese rey imaginado/creado, como cualquiera de nosotros, quería adelantar el tiempo para que su ambición se impusiera a la de los demás. Exactamente igual que casi cualquier político de hoy mismo. A mí, en cambio, menos ambicioso y más ingenuo, me gustaría retrasar el tiempo en muchas ocasiones.


Punto tres y final: a veces la hora en el escenario es aún más breve, como la de mi amigo Antonio, unos pocos meses mayor que yo, que murió el pasado viernes. Era mucho más inteligente que yo, más trabajador, más alto y hasta debía parecer más aseado, puesto que a él algunos le llamaban “El Limpio”, y a mí en cambio, "El Tostao". Como insistía Shakespeare, no hay que buscarle el menor sentido a su desaparición, pero…

Si estás por ahí, Antonio, en otro universo menos cutre que este, hazme sitio que ya iré.


[1] Harold Bloom: Shakespeare. La invención de lo humano
[2] El ruido y la furia

7 comentarios:

Mita dijo...

El ruido y la furia...muy bien.
Ya ves, ...un ateo pidiendo sitio al lado de sus amigos en otro mundo. Así son las cosas, no se puede dejar a la gente que queremos marchar.

Lansky dijo...

Sí, los ateos (como los ricos) también lloran. Qué cosas ¿no?

Miroslav Panciutti dijo...

Bloom, la verdad, no me cae demasiado simpático (¿será justamente por ser SPC?); no obstante, me parece sugerente lo de que seamos creaciones de Will. Apelando a tu proclamada tolerancia (mira que eres cínico), reduciré el alcance de esa creación a tantas de las llamadas pasiones y actitudes humanas; diría entonces que inventó los sentimientos que luego vamos y sentimos (o la forma en que lo sentimos). En fin ...

Y supongo que tu amigo Antonio y tú estaréis en otro (o en muchos, en infinitos) universos paralelos conversando, tomando unas cañas, riendo ... Así que no hace falta que te haga sitio porque ya estás ahí; ¿no?

PS: Estaba algo mosquedaillo por esta breve ausencia tuya sin avisar; eso pasa cuando uno es tan prolíficamente regular en su producción. Un abrazo.

Mita dijo...

Lansky,no seas sarcástico que es muy temprano!!
Llora, sí y claman al cielo.

Lansky dijo...

Mita, el sarcasmo es una burla sangrienta (metafóricamente), una ironía mordaz, que además pretende ofender y maltratar. Nada de eso entra en mis intenciones hacia tí, antes al contrario. Irónico, tan sólo irónico

Miros, es mi intención en cualquier caso no ser tan prolífico. Y te agradezco que me llames cínico y no hipócrita, ya que sé que conoces la distinción entre esos dos falsos sinónimos

Emma dijo...

Lansky, siento la muerte de tu amigo y deseo que este bien si es que su alma esta en alguna parte, y que tu pena te embellezca un poquito, si es eso posible.

Cigarra dijo...

La muerte es una putada, y punto. Los que creemos manejamos una hipótesis esperanzada, como el que compra el cupón del viernes, pero eso no quita que siga siendo una putada que se nos mueran los demás. Lo siento, te comprendo, se ha muerto bastante gente ultimamente a mi alrededor.