



De niño me fascinaban las charcas de ranas. Aprendí a acercarme sigilosamente para que no saltaran al agua antes de tiempo. Eso me enseñó a moverme rápida y silenciosamente, y a mirar coordinadamente también, con un ojo a las ranas, con el otro al agua.
El excelente último post de Júbilo Matinal sobre “mi” (bueno, y suyo y de más gente) adorado George Brassens http://www.jubilomatinal.com/2008/10/un-gorila-suelto.html, me ha abierto el apetito por los irreductibles galos. Quizá haya influido también cierta sobredosis últimamente de Alabamas (¿o era Obama?), Minnessotas Ohios, Idahos, Iowas, Wyomings, Utahs, Michigans, y así hasta cuarenta y nueve etcéteras, por no contar Luisiana, que sigue siendo tan francesa, en cierto modo, como la estatua de la Libertad (las de la Igualdad y la Fraternidad nunca se llegaron a mandar: se les acabó el presupuesto a los revolucionarios franceses).
La traducción de la canción del gorille de Brassens a cargo de Júbilo (y un tal Vanbrugh) es tan buena no sólo por las razones que un tanto tediosamente invoca en una de sus repuestas el propio interesado, sino por comprender que traducir es habitar otra lengua, asumir que en francés no hace frío, sino “il fait froid”, que no es nunca exactamente lo mismo, diga lo que diga el más prosaico termómetro, y que, por la misma razón de que no existen los sinónimos estrictos, tampoco existen las traducciones exactas, o mejor dicho, las traducciones exactas son siempre malas traducciones. Con talento para los idiomas (no es mi caso) no siempre "tradutore" es sinónimo de "traditore".
Juan Villoro cuenta el caso de la excepcional traducción de Tomás Segovia del Hamlet de Shakespeare (supuestamente editada por Norma, es inencontrable; la he buscado). Al llegar al más famoso monólogo de todos los tiempos y autores y hacer exclamar al dubitativo danés lo de “that is the question” en buen castellano, Segovia, al que se le nota su oficio de años tanto en la poesía como en la traducción, rechaza el obvio “ésa es la cuestión”, o el algo más pedante “he aquí el dilema” y consigue un hallazgo fulgurante porque parece entonces que el bueno de William es un Don Guillermo que siempre hubiera escrito en castellano de Berceo, escribe Segovia: “De eso se trata”. Perturbadora sencillez dice Villoro, Shakespeare en el lenguaje no ya de Berceo, sino de nosotros mismos. De eso se trata cuando se trata de traducir bien.
Largo excurso para venir a decir que los franceses, no sé si lo habéis notado, son muy suyos, (más o menos como los portugueses y los somalíes, aunque no tanto como los murcianos o los de Bermeo y los de Kentucky, creo). Uno está hasta cierto punto dispuesto a admitir que llamen “pain” al pan, pero “fromage” al queso…vamos, que no deja de ser una insensatez fonética. Y, como dice V. que dice no sé quien, lo de llamar “eau” al agua denota algo profundamente equivocado, un, digamos, talante herético en lo fonético y hasta en la mismísima raíz de su por lo demás (o quizá a causa de) delicioso idioma.
Viene lo anterior al caso de una palabreja gabacha que me encanta: “Grenouillère” (hasta he puesto bien la tilde, así de esmerado me he levantado esta matin). La susodicha es una charca de ranas. O con ranas. En castellano no tenemos un término tan preciso y conciso y necesitamos tres palabras: “charca de ranas” o “charca con ranas”. Ranera, que suena demasiado próxima a ramera, no vale ni existe por fortuna. Ni raneral ni ranerío (gentío de ranas). A cambio, aunque improbable aquí las ranas pueden criar pelo o alguien te puede salir rana y hasta tenemos hombres rana como otros tienen perros lobo u osos hormigueros.
Pero el asunto es más liosamente bonito aún por mor de la polisemia, porque “grenouillère” significa también…chica de cascos ligeros, y además y más concretamente un muy preciso y precioso merendero en el Sena, aguas abajo de París, en el Banlieu, un delicioso lugar de escarceos y perdición que frecuentaban esas mismas chicas de cascos ligeros (¿cascos?, ¿ligeros? ¿Pezuñitas aladas?¿Mercurias paticabrillas?) y chicos dispuestos a apreciarlas en lo que valen. Lugar repetidas veces pintado en el XIX por los impresionistas: Renoir, Pisarro, Monet, Manet (arriba tenéis al primero, por dos veces, incluido el famoso "Almuerzo de los remeros" que era copiado una y otra vez en la película Amelie por el vecino de la protagonista, y al tercero). Y por si fuera poco también es el nombre propio y el apropiado nombre de un bar flotante, un pantalán amarrado a la ribera donde acudían grenouilles de una y otra especie, barqueros forzudos, pintores golfos, estudiantes, obreras y obreros, la alegría de vivir, la luz, el reflejo en una charca de ranas, de los verdes, los azules, y el descubrimiento sorprendente de que, en efecto, la sombras pueden ser moradas y no negras, o la sonrosada piel del rostro de una muchacha puede ser verde si está iluminada por el tamiz del follaje, por mucha autoridad y ascendencia que tuvieran antes y siempre Velázquez y Rembrandt.
Un bar flotante como el mencionado se llama en francés “guinguette”, así que la Grenouillère era una guinguette.
El lugar aún existe, es decir, existe el río, el recodo y la isleta, desdichadamente alterado; el lugar, no el bar de tablas. Yo he estado, en la bifurcación de la Isla de Croisy, en el tramo del Sena de Chailly que se conoce aún como el Trouville parisiense.
Y acabo con una anécdota sobre cierto supuesto arte menor, en realidad, arte modesto, tan vivo como sin ínfulas pretenciosas. Degas tenía en su estudio el famoso y apabullante Júpiter de Ingres (vedlo arriba), un famoso y técnicamente impecable pintor académico, un “pompier”[1], esto es, un bombero en traducción “exacta”, (relamido diría yo) no me preguntéis por qué, y al lado, un pequeño cuadrito de factura moderna con tan sólo una pera. Cuando el novelista irlandés George Moore (amigo del poeta Yeats y hoy bastante olvidado, aunque acaban de publicar una novela suya traducida, no sé si bien, al castellano[2]), que es quién cuenta la historia, los vio exclamó: “Creo que prefiero la pera”. Degas no pareció sorprendido. La pera era de Manet: “La puse ahí, pues una pera como esa puede derrocar a cualquier dios”.
Exactamente igual que un concierto unánime y bien coordinado como plebiscito al otro lado del “charco” puede jubilar al peor de los presidentes de la République. Así que puede, sólo digo que “puede”, que si alguien adecuado besa al príncipe Obama le convierta en una preciosa rana de reluciente piel. Si es así yo conozco donde queda aún alguna hermosa grenouillere en sus varias acepciones.
Y, por cierto y volviendo a Brassens, y yo lo encuentro tremendamente verosímil, el afirma que el bidet (el “bidel” para los castizos) lo inventó un “flâneur” al contemplar las centrípetas evoluciones de un pato en un estanque en torno a un pequeño surtidor (o “geiser”).
Nota: no encontré la pera de Manet, tan sólo una ciruela, así que no os la he puesto.
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[1] Por cierto, en España decimos “fumar como un carretero” (Ya no hay, solían ser maragatos de Astorga y fumaban tabaco supongo que liado a mano y con una sola mientras con la otra sujetaban las riendas, como los cow boys del Far West) Hoy sería apropiado decir “fumar como una escolar”. Pues bien, en francés la frase hecha equivalente es “fumer comme un pompier”: fumar como un bombero (¿incendiario?)
[2]. Esther Waters ; Editorial Belvedere, Madrid, 2008
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[1] Por cierto, en España decimos “fumar como un carretero” (Ya no hay, solían ser maragatos de Astorga y fumaban tabaco supongo que liado a mano y con una sola mientras con la otra sujetaban las riendas, como los cow boys del Far West) Hoy sería apropiado decir “fumar como una escolar”. Pues bien, en francés la frase hecha equivalente es “fumer comme un pompier”: fumar como un bombero (¿incendiario?)
[2]. Esther Waters ; Editorial Belvedere, Madrid, 2008
19 comentarios:
Las mujeres de Ingres siempre me han parecido dotadas de una especie de erotismo pecaminoso: me producen una enfermiza atracción repulsiva que, al cabo, se convierte en desasosiego. Nada de eso me ocurre con los impresionistas, algo así como el hogar. Grenouillere ... Interesante; qué pena no saber francés.
Los dos cuadros primeros son una maravilla. Eres un profundo afrancesado. (yo a veces también)
Siento mucho lo de la pera de Manet, qué disgusto!
Besos :)
Hola madrugador. Di mejor: "qué pena que aún no me haya decidido a aprender francés"
Y sí, la Odalisca de Ingrés, por ejemplo, "está muy buena", pero tienen toda la pinta de tener la piel tan resbalosa como una...rana. Enfermiza que dices tú.
Hola Mita. Heredé de mi abuela Emilia muchos buenos defectos, uno de ellos, lo cabezón que soy: no te preocupes, estoy en ello y encontaré esa pera para vos (de momento he encontrado otro cuadro sorprendente: el retrato que el propio Manet le hizo al mismísimo Moore de la anécdota.
Fantástico el "de eso se trata" para traducir "That's the question". Uno de los mejores ejemplos de buena traducción de que tenga noticia.
Ingress, así de bien acompañado, resulta aún más repelente. Sí que me gustaría ver esa pera que le hace la competencia a Júpiter.
Ah, y muchas gracias por la publicidad.
De nada, Júbilo; un placer, y como bien dices, es publicidad, no propaganda.
Ando tras la dichosa pera como sabueso de Devoshire tras el consabido fox (Y admito colaboraciones en el asunto)
Dices bien, Lansky, "ranera" no está en el DRAE, pero si "ranero: Terreno húmedo en que se crían muchas ranas". De hecho en el Camino de Santiago hay una población leonesa que se llama El Burgo Ranero.
Eso si, reconozco que es mucho más bonito (y mucho mas dificil de pronunciar) Grenouillère que Ranero, que como bien dices, suena basto y achatado. Pero es que los franceses son mas finos para todo.
Los cuadros con que nos ilustras, maravillosos.
Y me prometo a mi misma ir a ver esa guingette cuya ubicación nos señalas con tanta precisión, en cuantito que tenga un rato para pasar por París.
Sin verla, yo también me quedo con la Pera. ¡Esas blancuras blanduzcas de las odaliscas de Ingres, ffff, dan grima!
Buscaremos esa pera, me has picado
Probablemente no sea este el cuadro que buscamos pero en esta dirección he encontrado un "Cesto de peras" pintado por Manet
http://www.artehistoria.jcyl.es/genios/cuadros/4245.htm
Seguiré buscando uno que sea de una sola pera, a ver si damos con él.
excelsa y peripatética fotógrafa, cigarra mía, cuando la encuentres hazla una foto para colgarla "ici" (yo también encontré de Manet "corbeille de poires": cesto de peras, pero el puñetero de Moore habla de "la" pera"; esto es la idem...)
Seguro que éste no es el cuadro que tenía Degas, pero son peras y las pintó Manet:
http://imagecache2.allposters.com/images/pic/GGE/65148-10~Deux-Poires-Posters.jpg
¡Ea! Lansky se nos pone estupendo -como le gusta decir a él- y el cabronazo se pone a escribir a lo Vila-Matas de manera batante más pulcra y más entretenida -obvio resulta señalarlo- que el propio Vila Matas.
Dos objecciones no obstante que oponer a su confortable ensayo (lo lee uno y se siente de puta madre como si se hallase apoltronado en su sillón favorito). Estas:
Ingres es un pintor muy bueno.
Las tías que pintaba Ingres estaban muy buenas.
Al menos para el gusto de este humilde servidor de ustedes. Un abrazo a todos.
el_clavadista_solitario
Cuánto me gusta jugar con el lenguaje... He disfrutado leyéndote.
Me encantó eso de que traducuir es habitar otra lengua, da una imágen muy clara de lo que realmente significa. Yo lo aprendí, no en mis años mozos de estudiante, sino en una época de mi vida en que mi economía era bastante precaria y había una niña que sacar adelante. Así que me pluriempleé y empecé a trabajar de traductora de textos español/italiano y a asistir a presuntos delincuentes en los juzgados de la isla como traductora en los juicios. Jajaja!la mayoría terminó en la cárcel. Espero que no haya sido por la calidad de mi traducción...
En cuanto al queso. Formaggio, en italiano, tiene su razón de ser. La palabra viene de "forma", "horma", en la que se deja reposar la masa antes de llegar a ser queso de verdad. O sea que formaggio sería "lo que ha sido formado", digo yo... Y queso, de dónde viene? Hay un motivo para que el queso se llame queso? Porque lo de que la luna es un queso no me sirve... más que nada porque todavía no la he probado. Y no me fío...
Feliz fin de semana y un beso grande!
Quítale la tilde a imagen.
Creí que era un limón!
Clavadista:
¿Cómo te va? Creo que escribir "técnicamente impecable pintor académico" es similar a decir que Ingres "pintaba muy bien", lo que no es lo mismo que "Ingres es un gran pintor", con lo que yo no estaría de acuerdo. En cuanto a tus elogios y comparanzas...se agradecen, claro, aunque...
Miroslav:
Si, ese es el cesto de peras que encontró cigarra y yo, pero Moore, insisto, habla de una sola pera, como ese "solo" limón de Zurbarán, en fin.
Zaffe:
La etimología es un juego muy bonito, no necesariamente exacto (ni cierto en todos los casos, ¿basta con que sea verosimil?) y lo de forma y formaggio que cuentas es precioso. Los diccionarios a mi alcance (esta semana casi ninguno) no me aclaran, pero consultado con mi sobrina creo que estoy de acuerdo con ella: "queso" viene de "queso", naturalmente. (Qué tilde de qué imagen tengo que quitar. Dímelo y la quito)
Jajaja! De la palabra "imagen" de mi comentario! Creo que esta vez la vas a tener que quitar de modo figurado.
Buenos días y un besazo!
Me habeis intrigado con la etimología del queso, he ido a consultar el Corominas de la biblioteca y el tomo de la Q no estaba, la edición abreviada está perdida por mi casa, pero en la red encontré esto: "aunque el verdadero origen del queso es desconocido, su existencia se menciona ya en los tiempos bíblicos, cuando se consumía en forma de "tajadas de leche" y, como requesón, en la época de Homero.
En la mayoría de las lenguas, la palabra queso deriva de la palabra caseína, del latín "caseus", cuyo significado origina carere suerum (que carece de suero raíz), y que le da el nombre al español queso, al portugués queijo, al inglés cheese, al holandés kass, al alemán kasse, etc.
Los términos en francés fromage y en italiano formaggio, se cree que derivan del griego "formos", que era la canasta de mimbre donde se le quitaba el suero a la cuajada".
Seguro que era una sola y triste pera??
http://www.artehistoria.jcyl.es/genios/cuadros/4262.htm
http://www.artehistoria.jcyl.es/genios/cuadros/4246.htm
http://www.artehistoria.jcyl.es/genios/cuadros/4240.htm
En fin...
Bueno Mita, eso es lo que dice el citado George Moore, no yo. Una sola pera, pero ¿triste?, hay muchos bodegones con un solo elemento (una ciruela, un limón, una manzana, un corderillo: cezanne, Zurbarán, Manet...) y no son feos ni tristes.
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