
A la velocidad de crucero de unos mil seiscientos kilómetros por hora, La Tierra ha dado otra vuelta más hacia el Este y Estados Unidos, capaz de lo peor y de lo mejor, por eso es un país tan enojoso como fascinante, ha dado bastantes más que ese obvio giro copernicano de la frase hecha. Aquí faltan, supongo, siglos para que un hijo de un marroquí o un gitano sea presidente.
Ya sabemos que la etimología, o las etimologías como decían los antiguos, no son ciencias exactas y sí un poco demasiado “creativas”, pero en buen latín pagano, que no en mal latín de párroco, necio parece que viene de "nes-cius", el que carece de ciencia, pero sobre todo, el que no sabe que no sabe y el que ignora qué es lo que ignora, el ignorante al cuadrado y obligadamente fatuo: Bush.
Considero relevante que Obama sea un poquito negro (lo es lo suficiente para los racistas, y con eso me basta también a mí), y aún más relevante que haya fundado una familia de negros (sus hijitas serán bellezas y su mujer ya es preciosa) y que se llame Barack y de segundo nombre Hussein, para los musulmanes, un apostata: racistas de los dos bandos se lo van a “rifar”.
Considero también importante lo que no es Obama: no es un Kennedy negro, sino espero que algo mejor que el sobrevalorado invasor de Bahía Cochinos y presunto instigador del asesinato de Marilyn. Tampoco es un improbable radical ni, desgraciadamente, no creo que llegue a ser un maravilloso socialista de viejo cuño al añorado (por mí) estilo de un Franklin Delano Roosevelt; y aunque es tranquilo y educado, no es tampoco un anacrónico discípulo de Martin Luther King. Es un muy "sicrónico"hawaiano hijo de keniata y antropóloga hippie, criado por su abuela como yo, pero sobre todo es un doctorado de Harvard, y eso, en ese país de los contrastes entre lo mejor y lo peor, es algo que todo el dinero de los Bush nunca pudo comprar; es decir, alguien que no es un necio y que puede empezar a aplicar lo que decía Tertuliano: “Dejan de odiar quienes dejan de ignorar”, así que por lo menos, las armas de destrucción masiva, las guerras preventivas y el papel no solicitado de gendarme mundial se acabó. Y es un alivio.
Ya sabemos que la etimología, o las etimologías como decían los antiguos, no son ciencias exactas y sí un poco demasiado “creativas”, pero en buen latín pagano, que no en mal latín de párroco, necio parece que viene de "nes-cius", el que carece de ciencia, pero sobre todo, el que no sabe que no sabe y el que ignora qué es lo que ignora, el ignorante al cuadrado y obligadamente fatuo: Bush.
Considero relevante que Obama sea un poquito negro (lo es lo suficiente para los racistas, y con eso me basta también a mí), y aún más relevante que haya fundado una familia de negros (sus hijitas serán bellezas y su mujer ya es preciosa) y que se llame Barack y de segundo nombre Hussein, para los musulmanes, un apostata: racistas de los dos bandos se lo van a “rifar”.
Considero también importante lo que no es Obama: no es un Kennedy negro, sino espero que algo mejor que el sobrevalorado invasor de Bahía Cochinos y presunto instigador del asesinato de Marilyn. Tampoco es un improbable radical ni, desgraciadamente, no creo que llegue a ser un maravilloso socialista de viejo cuño al añorado (por mí) estilo de un Franklin Delano Roosevelt; y aunque es tranquilo y educado, no es tampoco un anacrónico discípulo de Martin Luther King. Es un muy "sicrónico"hawaiano hijo de keniata y antropóloga hippie, criado por su abuela como yo, pero sobre todo es un doctorado de Harvard, y eso, en ese país de los contrastes entre lo mejor y lo peor, es algo que todo el dinero de los Bush nunca pudo comprar; es decir, alguien que no es un necio y que puede empezar a aplicar lo que decía Tertuliano: “Dejan de odiar quienes dejan de ignorar”, así que por lo menos, las armas de destrucción masiva, las guerras preventivas y el papel no solicitado de gendarme mundial se acabó. Y es un alivio.
La victoria de esta madrugada me ha traído una estrofa de esa preciosa canción de Atahualpa Yupanqui, Piedra y camino:
“A veces soy como el río: llego cantando,
Y sin que nadie lo sepa, viday
“A veces soy como el río: llego cantando,
Y sin que nadie lo sepa, viday
Me voy llorando."
Esperemos que no y que esta vez no toque magnicidio, costumbre muy arraigada en república con tanto ciudadano armado.
4 comentarios:
Yo estoy muy contenta Lansky. En el Sur no tan profundo ( En "Matar a un ruiseñor lo mencionan") Ser mulato era mucho peor que ser negro o ser blanco. Los mulatos eran rechazados por los negros y mas denostados aun por los blancos ya que consideraban una ignominia que una mujer u hombre blancos fueran "amantes" de negros. Obama es por tanto mas victoria no por ser negro sino por ser mulato. Y yo estoy muy contenta por este historico triunfo.
Esperemos que no...
Dejémoslo en "Y fueron felices, comieron perdices, y a Bush no le dieron porque no quisieron". O era Nes-bush?
Un beso enorme!
la prueba del nueve es ¿que va a pasar con Guantanamo?
¿Guantanamo dices? Creo que lo van a convertir en un "resort" para ex combatientes y sus familias; al fin y al cabo está en ese paraiso que es el Caribe.
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