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“Desde Islandia hasta la Antártida, niños aún por nacer aprenderán a temblar ante los nombres de Bush, Greespan y Pitt.” La frase, que implica sorna según el economista Eguiagaray es de otro muy insigne, el autor del manual de economía más leído en el mundo y “un centrista incurable” en sus propias palabras, Paul A. Samuelson.
Ya sé que está muy feo y que no conviene desacreditar a todo un oficio en conjunto porque alguno de sus miembros sea indigno. No se debe hacer con los médicos, aunque alguno mate más que las supuestas enfermedades que trata y casi todos consideren que los enfermos son eso, pacientes más que usuarios, y deban aguantar con paciencia sus dictámenes y entregarles su voluntad y no sólo su salud; ni con los arquitectos, aunque contribuyan más a la fealdad del mundo que nos rodea que a lo contrario; ni con los abogados que, como la mayoría de sus colegas los políticos se especializan en crear problemas más que en resolverlos, pero reconoceréis conmigo que hay oficios más sospechosos que otros y que es difícil pasar por filántropo si eres mercenario de profesión y no médico sin fronteras. Dicho esto, me voy a meter un poquito con ese gremio de los economistas por la extraña convicción que me asalta de que, como los fabricantes de armamento o los propios altos financieros, a lo mejor, nos iría mejor a todos sin ellos; o sólo con unos buenos y honestos contables.
Bien, pues entonces es lógico que los economistas bajen la voz y sobre todo las ínfulas tras la que está cayendo. Pues no, no la bajan, aunque sea para decir bien alto en lo que se han equivocado los otros. En realidad, nos hemos equivocado los demás, quiero decir los profanos, porque los economistas son el paradigma de una nueva casta de expertos, “nuevos brujos” los denominó Stanislas Andrewsky (“Las ciencias sociales como forma de brujería”), casi intocables, porque los que teóricamente pueden cambiar las cosas, pero que se limitan, en el mejor de los casos, a administrar (gestionar” dicen ellos, otro término vomitivo) la realidad, los políticos les rinden pleitesía y se escudan en su inevitabilidad para seguir sus dictados. Ya digo que es la nueva forma de superstición en boga.
Shakespeare ya decía que el drama (tragicómico, de ahí que no sea sólo tragedia) de este mundo es que los ciegos sigan a los locos. En su contexto hablaba de las masas frente a los iluminados, pero es de perfecta aplicación para los invidentes políticos frente a los enloquecidos financieros, ¿no creéis?
Los economistas, además de nuevos brujos de esta sociedad en el fondo tan irracional y supersticiosa como la de hace siglos, son los expertos por antonomasia. Y los expertos, también lo tengo dicho, son peligrosos porque, ante cualquier problema complejo de este dificilísimo mundo, traen las cosas pensadas de antemano. Ellos lo llaman formación y yo lo llamo prejuicios. Jamás se apartan de sus recetas, aunque la historia se complazca en demostrarlas ineficaces, el enfermo, como en la medicina pre científica, seguirá padeciendo sangrías y debilitándose día tras día. Y sin embargo, practican el marxismo grouchiano: “estas son mis convicciones, pero si no les gustan tengo otras”. Son de hecho unos “Jeremías” muy extraños que siempre aciertan a posteriori; a priori es otro asunto. Tampoco tienen la dignidad displicente de los oráculos, porque no responden ni siquiera oscuramente a lo que se les pregunta, sino la estridencia vocinglera de los profetas, que auguran lo que nadie les demanda.
Como los lapitanos de Jonathan Swift, se pasan la vida complicándola y complicándonosla: intentando encerrar rayos de sol en botellas, cuando disponemos de pepinos y otras hortalizas que lo hacen solas. Y a la vez, como decía el sarcástico gringo viejo de Ambrose Bierce, están todo el puñetero tiempo intentando vendernos la vaca que no tenemos para comprar el barril de güisqui que no necesitamos ¿O esos son los malditos emprendedores?
Ahora, repito, con la que está cayendo, abres un periódico, sintonizas un programa de radio o enchufas la tele y ahí están los economistas pontificando. Y las buenas gentes no pedimos su cabeza, aunque quizá sean más onerosos en el fondo que la aristocracia francesa del XVIII. En fin, no pido que se clausuren las facultades de economía como centros de magia negra, pero quizá se podrían sustituir las páginas de economía de la prensa diaria por cuentos breves, entregas de novelas por ídem o folletines, poemas, fotos artísticas o dibujos graciosos. Si yo fuera dueño o director de un periódico, lo haría.
De momento, vayan refundando el capitalismo sin mí.
(Creo que, en próximas entregas, voy a seguir con algún que otro optimismo, como mi vicio, extraño en un ateo, por las Anunciaciones)
(Creo que, en próximas entregas, voy a seguir con algún que otro optimismo, como mi vicio, extraño en un ateo, por las Anunciaciones)
5 comentarios:
Spinoza es otro pesimista al que adoro. Hagamos una cosa, respeta mi terminología y yo la tuya. Para mí esa tristeza, profunda, sosegada, algo vaga y "pensante" del melancólico es justo la que define el pesimismo intelectual.
Lansky! mis mas pesimistas augurios se han cumplido! En la Comision Europea el cincuenta por ciento de la gente no trabaja y el otro cincuenta por ciento simula que lo hace. Ay! No creo en Europa! Solo creo en la bondad del hombre y en los ojos de los perros.
Buenos días, sí, voy a respetar lo de "tristeza profunda, sosegada, vaga y pensante". Más que nada porque todos estos términos me encantan (no es que quiera darte la razón, claro!)
Besos
Enhorabuena, Emma, has llegado al paraiso. Otro asunto es que esté sobrevalorado.
BRUJERIA Y POLITICA
LA CIUDAD DE SALTA, ARGENTINA, CONMOCIONADA POR LAS MALDICIONES DE UN CONCEJAL ESOTERICO:
El ex edil Guillermo Capellán, siendo Presidente de la Comisión de Hacienda del Concejo Deliberante de la Ciudad de Salta, quiso cobrarle los impuestos al hermano del Alcalde/Intendente Alejandro San Millán, Antonio San Millán.
El Poder Sanmillanista contrató al Abogado Roberto Elio Gareca y este letrado a su vez contrató a un delincuente juvenil, Rodrigo Chavarría (taxi-boy menor de edad a quien Gareca conoció en el Parque San Martín de la Ciudad de Salta) y lo denunciaron por violación. Estuvo 101 días preso y desde la cárcel vaticinó que saldría el día de la Lealtad Peronista, horas más horas menos salió en la madrugada del 18 de Octubre de 2003. Al salir del presidio en Concejal dijo "Quienes participaron en el complot pagarán muy caro lo que me hicieron":
"Al Juez le pasará lo mismo a que a mí, se quedará sin cargo". A los seis meses abogados de la Ciudad de Salta pidieron Juicio Político al Juez de la causa, Luis María Agüero Molina lo destituyeron por motivos relacionados al caso edil ocultista.
"Rodrigo Chavarría, pupilo de Roberto Gareca, hizo una denuncia falsa siendo menor de edad y eso es delito, cuando sea mayor vivirá preso".
Chavarría siendo mayor cometió una estafa y fue condenado por un año, quedó en libertad condicional y a los tres meses cayó nuevamente en manos de la Justicia Federal por "Usurpación de Títulos y Honores y Estafa" y sigue preso.
"Destruyeron mi vida, y ese tipo participó en el estrépito mediático es un empresario de medios y publicidad, yo lo escuchaba desde mi celda decir cosas espantosas... tendrá su merecido" El empresario al que se refería el Concejal Ocultista sería Julio Castillo a quien lo internaron en una clínica con un fuerte dolor de cabeza, se le declaró un tumor cerebral fulminante y murió en horas.
"En el Diario El Tribuno se ensañaron conmigo y el Abogado Gareca publica todas las barbaridades que quiere porque su hermano es el Jefe de Redacción de Noticias Policiales en ese matutino... no importa, ya llegará el día..." Se refería al periodista Sergio Alberto Gareca a quien le descubrienron un cáncer galopante y murió en poco tiempo.
La predicción o "maldición" pulica más dura y contundente del Concejal Astrólogo y Esotérico es cuando vaticinó en la FM Pacífico 92.9 en el Programa del periodista Daniel Salmoral aseguró: "Los San Millán pagarán con lágrimas de sangre lo que me hicieron" Inexplicablemente, el hijo de Antonio San Millán de 16 años murió aplastado por una cortadora de cesped minitractor.
"Siguen haciendome daño por lo tanto siguen acumulando desgracias" En esta frase se refiere elipticamente al Empresario-locutor Martin Grande y al Abogado Roberto Elio Gareca sindicados como los principales responsable de la conspiración por cuanto el presunto violado y delincuente Rodrigo Chavarría los sindicó en su confesión como los autores ideológicos de la denuncia contra Guillermo Capellán. Con respecto a ellos el Esotérico Edil dijo: "tengo todo el tiempo del mundo para verlos caer, ellos son las frutillas del postre"
Salta es la capital turísitica de todo el Norte de Argentina donde viven 600.000 habitantes y en todos los rincones de la Ciudad se comenta: "Las Maldiciones del Concejal Capellán se están cumpliendo". ¡Esto es para pensar porque el edil lo dijo en los medios con mucha anticipación! Si quiere leer el artículo completo escriba en cualquier buscador: "Cadena Global+maldiciones del Concejal" y tendrá mas detalles sobre este tema. Porque la brujería parece que existe... y si quieren un contacto con el esotérico me animo a dejar su e-mail: info@zodiacguille.com
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