


Toda la biología posterior a Darwin no ha hecho sino ratificar sus postulados, tanto del mecanismo de la evolución, la Selección Natural, como de el hecho en sí de tal evolución, pero ningún otro descubrimiento ha sido más trascendental que el de la molécula del ADN (Ácido Desoxiribonucléico) como soporte material de los genes. Los genes no son más que secuencias de esas largas cadenas moleculares (en paralelo, retorcidas sobre sí mismas como hélices y conectadas por “travesaños”-enlaces entre ambas); esas secuencias de letras (A,C,G,T: Adenina, Citosina, Guanina y Timina) o nucleótidos, al ser activados –no siempre lo están-, producen una proteína determinada; se “expresan”, en la jerga de los biólogos moleculares. Por ejemplo, y volviendo al ejemplo de los diversos picos de los pinzones de Darwin de Las Galápagos, el gen de una proteína llamada BMP4 se activa en la mandíbula del embrión (que es cuando está activo, no de adulto) del pajarito en cuestión y entonces el pico es más ancho y robusto, como en el pinzón terrestre mayor (Geospiza magnirostris), que usa ese gran pico para partir nueces. Sin embargo, en otros pinzones, otro gen “próximo” (en su localización en la cadena de ADN y en su función) expresa otra proteína, la calmodulina, que produce picos largos y finos, como los del pinzón de cactus (Geospiza conirostris).
Hay muchos otros casos bien documentados en estas y en muchas otras especies, incluida la humana, y estos hallazgos no sólo “perfeccionan” nuestro conocimiento en detalle del fenómeno evolutivo, sino su naturaleza. Por ejemplo, Darwin estaba convencido de la lentitud de la evolución que precisaba millones de años del parsimoniosamente inimaginable tiempo geológico para ir acumulando cambios, de manera que la evolución sólo sería apreciable en la “película” acelerada que supone el registro fósil (esas patas de caballo que van perdiendo dedos; esos monos que van adoptando la postura erguida, etc.). Sin embargo, en esos mismos pinzones de Las Galápagos se ha podido observar la evolución en acción y en directo, en “tiempo real”. En al diminuta isla Dafne Mayor y desde los años setenta se ha venido observando que en realidad los pinzones evolucionan de un año para otro, a medida que cambiaban las condiciones de la isla, pasando de más secas a más húmedas o a la inversa, incrementando el tamaño del pico para adaptarse a semillas grandes como las nueces o pequeñas, según el caso. Por supuesto, estos pinzones que van surgiendo con picos más grandes o más pequeños no son nuevas especies, sino individuos de la misma especie con distintas características. Faltarían nuevos episodios, cambios acumulados y, lo esencial, que dos poblaciones con picos distintos se aíslen sexualmente y dejen de cruuzarse entre sí para que finalmente les sea inviable hacerlo. Entonces estaremos ante dos especies de pico gordo y pico pequeño.
Hay numerosos libros excelentes sobre el estado de conocimiento moderno en evolución, así que retened más bien autores competentes y buenos divulgadores, como Stephen Dawkins y Stephen Jay Gould (enfrentados por cierto, ya que el primero es un gradualista estricto, en tanto que el segundo era coautor de la teoría del Equilibrio Puntuado” que propugna cambios más bruscos seguidos de periodos sin cambios), Ayala, Maynard Smith, etc.
Os recomiendo la excelente biografía de Ruse sobre Darwin, para mí la mejor disponible pues ha podido contar con documentación de la familia Darwin antes inaccesibles, y la monografía sobre la tarea intelectual del naturalista de Eldredge que forma parte del principal catálogo de la principal exposición sobre el evento. Y os recomiendo, sobre todo, que leías al propio Darwin. La editorial Laetoli está emprendiendo la encomiable tarea de editar todos sus libros y no sólo sus tres más famosos (El Origen de Las especies, El Origen del hombre, El viaje de un naturalista), como los dedicados a la fecundación de las orquídeas, o las adaptaciones de las plantas carnívoras. Feliz festín.
5 comentarios:
No tengo ni idea no ya de biología, sino ni siquiera de historia de la biología. Por eso pregunto: ¿qué se sabía en tiempos de Darwin sobre los mecanismos exactos por los que se transmiten las características genéticas? Veo en la Wikipedia que Mendel y él fueron más o menos contemporáneos. ¿Supieron el uno del otro? ¿Tuvieron alguna clase de influencia mutua?
No, hubiera sido fascinante, pero Mendel fue ignorado durante décadas (é sl sí supo de Darwin, pero no tuvo contactos)y luego redescubierto en 1900; Darwin jamás conoció los trabajos del monje. En tiempos de Darwin los evolucionistas, incluyendo al propio Darwin, tenían la idea de que los carácteres adquiridos en vida por un individuo podían transmitirse a los hijos (lamarkismo), aunque eso no era necesario en su teoría por selección natural, pero también que los caracteres se heredaban de una confusa amalgama de padre y madre. Fue Weissman, a comienzos del siglo pasado el que estableció la radical separación entre las células del soma (cuerpo) y las del germen (células sexuales: gametos: óvulos y espermatozoides) y que sólo estas se transmitían a los hijos; se conoció entonces la meiosis (se barajan y se parte por la mitad las dotaciones cromosómicas/genéticas que han recibido de cada progenitor en los gametos del hijo), etc. , etc. Un largo y fecundo camino. De todas formas Mendel eligió unos organismos (guisantes) y unos caracteres (color y textura lisa o rugosa) que eran casi una excepción: estaban regulados por genes monoalélícos, es decir que expresaban solos un caracter con sólo dos alternativas, algo muy raro en el conjunto heredable)
¿Y cuál es el papel que juegan las mutaciones?. ¿Hasta qué punto es cierta la afirmación de que los organismos mejor preparados, quiero entender que genéticamente, fueron y han sido los únicos que se han adaptado sobreviviendo a los cambios ambientales?. Y, también, tu opinión acerca de la afirmación en el sentido de que de dos especies con antepasado común con la capacidad de cruzarse sexualmente entre sí, bajo ciertas circunstancias y en determinado momento, sí puedan generar descendencia fértil , contrariamente a lo que se cree.
Y sobre Mendel, ¿cuál crees que fue el resultado final del encuentro, imaginado por los soviéticos, Mendel VS. Michurin con sus “híbridos vegetativos” y su “agricultura polar”?.
Saludos.
David, me estás pidiendo un curso de evolución por internet; de verás te recomiendo algún buen libro de divulgación, que los hay. Pero contesto breve: la ortodoxia neodarwinista (que en esto también la hay, la representa Dawkins o Ayala) dicta que las mutaciones surgen al azar, que la mayoría son deletereas, pero que las fuerzas del ambiente "seleccionan" las favorables para que pasen a la siguiente generación. La supervivencia del más apto, que no deja de ser una tautología. Otros autores (Jay Gould, Eldredge, ejem, yo) dudan que por simple acumulación de cambios menores y graduales (de ahí lode gradualismo) se pueda llegar a grandes transformaciones (saltacionismo) y que probablemente se den una combinación de cambios menores y grandes saltos.
Por definición (eso es una especie), si no hay aislamiento genético y son "especies" con capacidad de producir híbridos fértiles, entonces, no son especies distintas, por muy diferentes que parezcan morfológicamente (un perro cihuahua y un San Bernardo, un pigmeo dle kalahary uy un noruego pelirrojo de dos metros de alto, etc)
Me encantan tus posts de divulgación científica. Aprendo un montón, o mejor aún, se me abren las ganas de aprender. Vanbrugh, el verano pasado seguí una recomendación de Lansky: "¿Qué es la vida?" de Lynn Margulis, y aprendí muchísimo. Es un libro muy recomendable. Está en mi biblioteca si quieres que te lo preste.
Y el libro de Darwin de su viaje en el Beagle es encantador.
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