
La mayoría de la gente vivimos la vida sin un buen guión y así nos va. Soy funcionario, lo que no tiene tanto que ver con haber aprobado en su día una oposición, sino, como es sabido, con ser un vago y un gorrón que se merece una buena hostia y una temporadita en el ejército en Afganistán. No como los políticos, que entregan su vida al servicio de los demás.Y pese a tantas facilidades, a lo largo de mi vida no he conseguido acumular un jugoso patrimonio ni viajar con los gastos pagados (casi nunca) ni tener coche oficial, todo lo más ahorrar…para llegar a fin de mes. Ni siquiera he cubierto objetivos más modestos, como que mis hijos ya adultos me respeten, me tome en serio mi madre, no se ría Paola cuando la pido esperanzado que se desnude lentamente para mí y no a eficaces trompicones o vivir sin deudas. Es evidente que a mi vida le falta un buen guionista, pero todos estan comprometidos.
Porque se nota que son los grandes guionistas profesionales internacionales los que andan detrás de la vida pública española. Los mediocres siguen en cambio con las insulsas y escasamente verosímiles series de la tele nacional. Para mí está claro que Tarantino escribe los guiones de los conflictos entre las bandas de políticos españoles y un Walt Disney descongelado en secreto los actos protocolarios. En el caso de los financieros, banqueros y patronal es muy posible que se trate de Coppola o Scorcesse.
Incluso los grandes documentalistas están en el ajo. Por ejemplo, las comisiones de urbanismo y las corrupciones de la especulación inmobiliaria están inspiradas en los banquetes de fieras y carroñeros en torno a una cebra muerta en la sabana africana. La cebra, naturalmente, es el territorio.
Igual puesta al día se percibe en los discursos y parlamentos de los políticos. Hace tiempo que la retórica no se estudia como parte del ‘trivium’ junto a la gramática y la lógica, pero se ha ido más lejos y ahora son al discurso articulado y prosódico de una persona normal lo que los mensajes de texto de los móviles a la alta lírica provenzal: es inútil que busquen las vocales desaparecidas, como es inútil que intenten encontrar alguna idea inteligente detrás de sus declaraciones. Igual que no hay putas célibes, el arte de hablar en política, queridos ingenuos, es el arte de no decir nada, de ahí la supresión no ya de la lógica o la retórica, sino de la mera gramática. Muerte al ‘trivium’ y, si a eso vamos, al ‘quadrivium’. Son tipos pragmáticos acostumbrados a anticiparse, de modo que consideran desde hace tiempo que el buen castellano es una lengua muerta. Desde luego ellos la están matando.
En cuanto a las llamadas ciencias normativas, como la Ética y la Estética, también andan desaparecidas. Hay quien confunde la elegancia con el planchado perfecto y el bronceado UVA, quien cree que lo bonito es cazar grandes herbívoros y dar medallas de las Bellas Artes a esos anacrónicos matarifes taurinos. Y de la Ética, pues nada, todos en el mundo este tienen la suya, como todo el mundo tiene un culo.
Pero vamos, Lansky, ¿es posible que esa gente triunfadora que vive mejor que nadie sea tan tonta? Yo no he dicho que sean tontos, ya me estáis leyendo mal. Creo que son un sofisticado producto de la Evolución, demuestran día a día hasta que punto se pueden prescindir de la mayoría de las neuronas (por ejemplo, las que permiten discriminar entre la profunda y sosegada emoción que suscita una fuga de Bach o la paleta de Rembrandt de la tediosa euforia carnicera de una corrida de toros) sin que se resientan las funciones fisiológicas básicas ni la capacidad predadora. ¿Acaso las ardillas no saben trepar a los árboles? ¿También tienen que saber trigonometría esférica? Pues eso. Igual que los tatuajes no abrigan, los políticos no hablan para comunicarnos nada, como los tertulianos no hablan para decir nada sino para impedir que hable el otro. No hay más mensaje que el de “la parte contratante de la parte contratada, etc”. Cicerón fue superado hace décadas por Groucho Marx y esta gente otra cosa no, pero estar al día está.
Y los partidos políticos. En principio los que tienen ‘vocación de servicio’ (es decir, quieren tener criados filipinos) se afilian en su tierna juventud a un partido, aunque nunca es tarde, y aprenden las sencillas e inexorables reglas de la TGS: Teoría de la Gravedad Social: dar patadas hacia abajo, codazos a los lados y lamer culos hacia arriba. Sencillo y eficaz. Y no es la única norma para estos modernos vampiros de traje bien planchado: no morder antes que el jefe o la jefa, no llevar calcetines verdes con corbata azul, etc.
Lógicamente, conviene olvidarse de Maquiavelo, que al lado de estos era un San Francisco y escribía muy bien. Basta saber lo anterior (TGS) y que el auténtico enemigo está en casa, al lado, y que si se cierra la casa, por tanto, no es para que no entre nadie, sino para que no se escape el lobo.
Y luego está la natural división del trabajo. Si se cuenta con un sádico psicópata en sus filas, pues a la consejería de Salud, que los moribundos están muy enviciados con la droga. El que tenga vocación de proxeneta de su propia madre a Servicios Sociales, los patriotas naturalmente a venderla (la patria) por parcelas; el urbanismo y medio ambiente es lo que les va.
Y distraer al personal con series de televisión presuntamente costumbristas (en realidad de ficción inverosímil); y con noticias de pintorescos y obtusos delincuentes que roban bancos (en lugar de fundarlos) mientras los buenos guionistas les guían a ellos por las procelosas aguas del éxito. Pero claro, ni el narcotráfico ni el tráfico de armas generan tanto dinero y tan súbitamente como el simple acto de una firma que recalifica un campo de patatas o un pinar en un suelo urbanizable. Es lógico, pues que los verdaderos profesionales estén en ese campo y dejen para los amateur reventar cajas fuertes, los alijos de heroína o la venta de metralletas. Ya digo, un buen guión.
Tomemos el caso del urbanismo, lo más parecido, como se verá, al milagro de los panes y los peces o a la transmutación alquímica del plomo en oro. Sólo el necio confunde valor y precio; exactamente, sólo que para ellos los necios son los que no ponen precio a los valores. Ingenuos. Para esos últimos el urbanismo tiene que ver con complicaciones tales como volúmenes edificables, segregaciones, equipamientos, infraestructuras, previsiones, áreas verdes, transportes…sin contar con la protección del territorio, la preservación del paisaje valioso, las cautelas ante las avenidas o la erosión…en fin, toda una vara. Pero el asunto es mucho más sencillo y esta gente y sus guionistas maravillosos lo saben; el urbanismo consiste en comprar el suelo por hectáreas a ‘x’ la hectárea y venderlo luego por metros cuadrados…a ese mismo ‘x’ el metro cuadrado. En lugar de tanto follón lo único que hay que saber es que una hectárea tiene diez mil metros cuadrados. Así que ser funcionario y encima en temas de urbanismo y medio ambiente es como que te den una varita de mimbre para que intentes poner orden y que le guarden un cierto respeto a la cebra de antes ante la horda de predadores y carroñeros. De un revés con la zarpa armada con la tarjeta platino te pueden degollar, pero ahí estás tú, juncal y afanado.
Se cuenta que cuando se publicaron de forma medio clandestina las memorias de La Rochefoucauld, el famoso autor de máximas y epigramas, centradas en los sucesos y cotilleos de los reinados de Luis XIII y Luis XIV, se armó un gran revuelo por las francas alusiones a los personajes del momento. El caso más sonado fue el originado por el Conde de San Simón, padre del también célebre autor de otras memorias, que localizó al librero e impresor que las vendía de tapadillo. Le exigió que le presentase todos los ejemplares, pidió pluma y tinta y escribió de su puño y letra en cada ejemplar y a la altura del pasaje que le aludía: “el autor miente”. No puedo evitar pensar en esta anécdota cuando leo las cartas al Director que los lectores envían a los periódicos o a los espectadores que participan en programas de debates. Almas cándidas pidiendo tinta y pluma, cuando deberían pedir un buen guión.
16 comentarios:
He aquí un post que hubiera querido escribir yo. Lo has hecho tú -y esa ventaja que llevamos, porque lo has hecho mucho mejor- así que no me has dejado más tarea que la de sumarme, párrafo por párrafo y palabra por palabra, a todo lo dicho.
Por cierto, creo que lo que hacemos en nuestros blogs, finalmente, no es tan distinto de lo que hacen los lectores de las cartas al Director, los oyentes de los debates y el difunto Conde de San Simón: pedir papel y pluma. Como bien dices, almas cándidas.
Gracias por todas y cada una de estas palabras.
Es curioso, soy mucho más joven que tú, y a veces me siento, mucho más cansada que tú.
Besotes
Vanbrugh:
Me estás malacostumbrando, pero gracias. Ya sabes que al igual que con la ofensa, no halaga quien quiere sino quien puede, y tu puedes.
Mita:
En efecto, no estoy cansado sino harto, que es distinto. De todas formas te citaré una máxima china bastante machista (pero la podemos hacer recíproca) que dice que un hombre tiene la edad de la mujer que le ama (no a la que él ama, ojo), así que yo tengo 35. Por lo tanto te recomiendo que te ligues al Keanu Reaves ese que incomprensiblemente (es un cruce entre mâitre de hotel y pingüino) tanto te gusta y que creo que no llega a los 40.
No sabéis como valoro vuestros comentarios. Porque estoy algo mosca; me esmero, incluso las visitas, según el contador, son altas, pero cada vez tengo menos comentarios, incluso de los habituales. No sé...
Esa máxima es una tontería.
Bss
Mita, a tí esta máxima te puede parecer una tontería, como a mí una disfunción estética tu gusto por el Keanu, pero yo respeto más esa disfunción que tu toda una milenaria cultura (machista, eso sí)
yo no respeto ninguna cultura machista, milenaria o de semanas. Lo siento.
Keanu ya es mayorcito, casi tenemos la misma edad. Es que se enamora uno de mí de 30 y me da un ataque ...yo me paso la vida rodeada de veinteaneros y treintaneros.
Si embargo, Mita, una cosa es no adoptar costumbres anacrónicas milenarias hoy y otra distinta no contextualizar las cosas para entenderlas. Es como si yo crítico a los egipcios por creer que un dios con cabeza de chacal les conducía en piragua al paraiso hace 4.000 años.
Vivir rodeado de treintañeros es bastante más agradable que de quinceañeros, pòr algo Shakespeare propnía coninar en una isla desierta a los varones entre 14 y 20 años.
ah, solo a los varones?Los ingleses tienen un alma oscurilla.
Besos
No te mosquees, Lansky. La gente, en general, no comenta . Los que lo hacemos somos excepciones, y tendemos a pensar que somos la regla, que todo el mundo funciona como nostros y que no comentar equivale a que el post no te haya interesado o gustado. No es así. El lector medio no cree tener nada que añadir a lo leído, incluso aunque le interese y le guste. Y las raras veces que cree que podría añadir algo, tampoco se resuelve a hacerlo: piensa que lo hará mal o que su opinión no es interesante para nadie. Lo sé porque he hablado ya con bastantes lectores de este tipo. Es frustrante, pero hay que respetarlo y contar con ello.
Probablemente esto que nos pasa a los comentaristas compulsivos -y a feu le Compte de Saint-Simon- es lo que en realidad constituye una anomalía, por no decir una enfermedad, y lo normal es lo otro. Este enfermizo prurito nuestro de opinar y de dejar constancia, esta vanidosa candidez de nuestras pobres almitas.
Desde que has vuelto de tu retiro en el monte has escrito verdaderas maravillas. Siento muchísimo no haber pasado por aquí tanto como quisiera. Ahora que parece que vuelvo a la normalidad intentaré, poco a poco, recuperar lo atrasado. Me necantó lo de "los tatuajes no abrigan"...
Un besote y hasta pronto
Lansky, yo tengo tan pocos comentarios que me he cansado de mi blog de relatos, dejandolo para otra primavera.
He de comentar que, al hilo de la maxima china : Un hombre tiene la edad de la mujer que le ama me pregunto si yo tendre 42 si un hombre de 42 me amase ahora mismo, que todo es posible, incluso entre los marchitos eurocratas.
Quisiera añadir una maxima mia, que lei en alguna parte y me parece acertada en este post sobre el guion de la vida :
" We don't do what we want, but we want what we do"
Osease que lo que hacemos es lo que queremos. No tiene mas vuelta de hoja, a no ser que nos decidamos a cambiar el guion.
Pero eso cuesta mucho trabajo.
Me echaré de menos pero no a tu blog, que sigo visitando.
Emma: tu nosabes si tienes muchas visitas (lee el comentario de Vanbrugh) porque no tienes instalado contador. Los comentarios, bueno...sigue con lo tuyo que te seguimos muchos y buenos.
Bueno, entro tempranito buscando alguna respuesta a los tres comentarios que te puse ayer, pero veo que me saltas y contestas al siguiente... Desde hace un tiempito... Le haces más caso a un anónimo que a mí.
En todo caso, buenos días. Y un beso.
Zaffe, tu, mi cielo de mermelada mosqueándote conmigo, la más chungona de mis comentaristas. No creí que hubiera nada que reponder a que escribo maravillas (autñentica exageración que agradezco). Un beso con lengua (no me la voy a estirpar para dartelo)
Pensé que estabas enfadado conmigo por algo... Qué tontería... Y qué alivio... Este complejo de culpabilidad que no se me quita ni a los cincuenta!
Otro beso sin extirpación
Buen día que tocó el timbre.
Antes de enfadarme contigo, Zaffe, soy capaz de cabrearme con la floración de los cerezos
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