1) Michel de Montaigne: Ensayos; Acantilado, 2007
2) Stefan Zweig: Montaige, Acantilado, 2008
3) Stefan Zweig: El mundo de ayer (memorias de un europeo), varias ediciones
4) Libro de Ester (Antiguo Testamento)
5) Herman Melville: Moby Dick; varias ediciones (Alianza, Debate, Bruguera)
6) Kurt Vonnegut: Matadero 5, Plaza y Janés
7) Phillip K. Dick: Ubik
8) J. G. Ballard: Guía del usuario para el nuevo milenio, Minotauro
9) J. G. Ballard: La exhibición de atrocidades
10) Apocalipsis de San Juan (La Biblia)
11) Robert Graves: La diosa blanca; Alianza, Losada
12) Edward Anderson: Ladrones como nosotros; Poliedro, 2003
13) Fernando Parra: El naturalista a su suerte, Penthaloon, 1984
14) Patrick Leigh Fermor: El tiempo de los regalos, Península
15) Claude Lévy-Strauss: Regarder, écouter, lire, Gallimard, 1992
a) Gimnopedies de Erik Satie
b) Melodía del reloj de Frederic Mompou
c) Canciones de taberna de Purcell
d) Canciones de John Donne
e) The Charlie Parker Story
Viajar (pero no en esa forma recalentada en microondas que es el turismo)
8 comentarios:
He leido esta entrevista en ElPais y he pensado que te gustaria.
Gracias por las recomendaciones.
http://www.elpais.com/articulo/cultura/hombre/feliz/puede/ser/escritor/elpepicul/20090428elpepicul_1/Tes
Bueno, no puedo pegar la direccion completa.
Supongo que si la buscas la encontraras. Se titula "Un hombre feliz no puede ser escritor"
La leí ya. No estoy seguro de estar de acuerdo.
Me apunto las dos de Zweig, ninguna de las cuales he leído. Y las de Ballard, aunque debo confesar que, tras Milenio negro y Rascacielos, que quizás leí demasiado juntas y que se parecen demasiado, acabé un poco saturado de neofascismo nihilista. También la de Parra, del que acabo de leer otro "naturalista" que me gustó mucho, y la de Philip K. Dick, del que no he leído nada. Montaigne, Vonnegut Graves, Melville y los autores bíblicos me parecen también buenas recomendaciones. Y ¿quiénes son Anderson y Fermor?
Las recomendaciones musicales, inobjetables, las que conozco (todas menos Charlie Parker).
Te confieso, Emma, que la entrevista con Theroux no me ha dado niguna gana de leerle. Me interesan más los escritores que cuentan lo que hay en su cabeza que los que necesitan irse de Londres a Tokio para encontrar algo que contar. Y yo sí estoy seguro de no estar de acuerdo en que no se puede ser escritor si se es feliz. Estar ocupado en ser feliz no es peor que estar ocupado en ser infeliz, y esta última ocupación, bastante más frecuente, produce una literatura que suele gustarme bastante menos. Yo prefiero, en general, a los que son felices precisamente porque no están especialmente ocupados en nada, y desconfío de los que se buscan ocupaciones artificiales.
Creo que Theroux se refiere a que tienes que estar fuera de la felicidad para escribir sobre ella. Puedes pasarte horas en el cafe de la estacion de Berna esperando al tren o a los argumentos. Y si es una espera cazadora de ideas os puedo asegurar que no es una espera feliz.
Ademas,quien es feliz? O es que acaso no todo el mundo ahora escribe en estos malos tiempos para la felicidad? Yo no creo que un hombre feliz escriba. Si existe el hombre feliz- que si existe- este no escribe.
Yo misma cuando he sido feliz he dejado automaticamente de escribir. Otra cosa es lo que yo soy ahora, no necesariamente infeliz pero si que me encuentro en otro estado, que podria definir como el de una viajera en espera del proximo tren : Alerta pero tranquila, sabiendo que todavia tengo tiempo hasta que llegue.
Vanbrugh:
Edward Anderson fue un escritor norteamericano del s. XX de esos que llaman de culto (?), tempranamente muerto. Ladrones como nosotros cuenta la fuga de la prisión de Alcatona (establecimiento con gran renombre) de dos tipos que regresan a lo que saben hacer mejor: atracar bancos de poca monta en pueblos perdidos de Tejas.
Patrick Leigh Fermor está considerado por muchos el prosista (no novelista) en lengua inglesa del pasado siglo. Relata su viaje a pie de Londres a Constantinopla por una Europa pre bélica y ya nazi. Es delicioso.
Teroux, como escritor de viajes, precisa viajar. Su novela La costa de los mosquitos está bastante bien
Demasiado que responder. Empiezo por Emma: Yo escribo poco y sólo para mi (agradecedmelo) pero sólo puedo escribir si me siento razonablemente feliz, o al menos, no excesivamente desdichada. La infelicidad mata en mi el deseo de cualquier cosa vital, incluidas las ganas de escribir. Además coincido con Vanbrugh: no suele gustarme la literatura en la que se ve claramente la infelicidad de su autor.
Respecto a las recomendaciones de Lansky ¡Que horror, no he leído casi nada de lo que recomiendas! Bueno, mejor, así tengo donde emplearme. Leí las memorias de Zweig y me entusiasmaron. Me gusta muchísimo ese autor, pero ese libro me encantó en particular. Y su biografía de Montaigne me pareció espléndida, como casi todas las que ha escrito.
Buscaré el "otro" del Naturalista Parra. Tomo nota del resto.
Con la música me pasa como a Vanbrugh. Me gusta casi todo, no puedo asegurar que haya oído lo de Mompou, o en todo caso, no lo recuerdo. Soy poco aficionada a la música del S. XX, qué le vamos a hacer. Aunque las Gimnopedias me resultan deliciosas.
¡ Sublimes los ensayos de Montaigne! y muy buena la edicion de El Acantilado. Me permito recomendaros en la misma editorial Vida de Samuel Johnson de Boswell.
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