
Así que tenemos un casi vacío que rodea este planeta en cuanto nos desplazamos al espacio exterior y nos situamos fuera de los escasos acúmulos de materia de galaxias y demás y una dificultad para conseguir (hacer) el vacío en un planeta con una atmósfera de varios kilómetros de espesor y muy pesada en superficie, por tanto.
En realidad el vacío está en el propio corazón de la materia. Todo el mundo sabe que la materia está formada por átomos y que estos son como pequeños sistemas solares con un núcleo, equivalente al sol, y unos pequeños planetas orbitando alrededor, los famosos electrones. Lo que el común de la gente no percibe, sin embargo es que la materia y los átomos están básicamente vacíos. Para no enredar demasiado, si imaginamos un átomo de 200 metros de diámetro, el núcleo sería del tamaño de un grano de arena, y los primeros electrones estarían girando a cien metros de ese grano y serían invisibles en ese gigantesco modelo atómico. La mayoría sería vacío atómico.
En matemáticas no tiene sentido hablar de la Nada. Se puede hablar en cambio de un conjunto que no contienen nada: vacío, cuya cardinalidad o tamaño será cero: una palabra informal para referirse a un conjunto vacío definida por un número inventado por persas y árabes.
Pero una región del espacio vacía es otro asunto; casi vacía es fácil, como se ha visto, más vacía que el vacío artificial de los laboratorios, también; pero absolutamente vacía es otro asunto. Una región del espacio que no contenga ‘nada’ de materia y campos, esto es, el efecto a distancia de fuerzas, no existe, porque, por ejemplo, es imposible detener la acción, por débil que sea, de campos gravitatorios ( la fuerza a distancia que descubrió Newton, que en el fondo le mortificaba por su enfrentamiento a la mecánica de acción y reacción y que según Einstein se debería a deformaciones del Espacio-tiempo por la acción de grandes masas), o los electromagnéticos, ya que todo cuerpo emite este tipo de radiaciones salvo que -si me permitís mi expresión personal- esté termodinámicamente ‘muerto', es decir, con temperatura en el cero absoluto. Ese mítico e inalcanzable -273, 15 ºC. es la temperatura en la que los átomos carecen de movimiento y no tienen energía, aunque la física cuántica propugna una energía residual para cumplir el Principio de Incertidumbre de Heisenberg (ya que entonces se podría conocer con precisión el estado energético de las partículas), la llamada energía de punto cero. El cero absoluto es como el vacío: una aspiración, no una llegada.
De modo que, de momento, Parménides parece tener razón: no hay Nada. Nada de nada. Nada de la Nada.
7 comentarios:
Lansky:
lo confieso, no estoy siguendo tus posts sobre la nada porque continúo falta de tiempo.
Pero ayer leía a Pessoa y encontré esto:
"LAGUNA DE LA POSESIÓN
Nada puede comprenderse, ni átomos ni almas. POr eso nadie posee nada. Desde la verdad hasta un pañuelo-todo es imposible. La propiedad no es un robo: no es nada"
Y luego empecé a pensar en el "todo" de la raiz de Sartre, en la sensación de existencia real...
..y me mareé.
Un abrazo, psicópata erudito.
En el post de ayer, había quien negaba la posibilidad del vacío absoluto esgrimiendo principios teóricos que lo consideraban imposible. En el de hoy, la modernísima física cuántica propugna una "energía residual", -es decir, niega la posibilidad del cero absoluto- para que pueda seguir cumpliéndose el Principio de Incertidumbre -es decir, esgrimiendo principos teóricos que lo consideran imposible-. Es curioso ver cómo se repiten las pautas, cómo los problemas cambian de emplazamiento, pero no de planteamiento.
Vista tu gráfica descripción del átomo, se me hace evidente que todo no es más que una hábil disposición de la nada para que parezca algo.
No somos nada.
Gracias Oclock, ¿Libro do dessassosego? Me gustan las asociaciones improbables: psicópata erudito, Uhm, parece que hablaras de algún cátedro que me tocó en tiempos.
Ni los filósofos más enloquecidos, Vanbrugh, soñaron el enloquecido y 'absurdo' mundo cuántico. No sólo la naturaleza no imita al arte, sino que este ni se le aproxima.
Lanksy, ¿qué pasa con ese gin tonic en la estación? No veo correo tuyo por ningún lado, así que si me escribes al mío te mando a vuelta de correo detalle del color y chorrada pintada en la camiseta que llevaré pa que me reconozcas. Es que si te lo pongo aquí puede ser que me reconozca alguien más...
harazem@gmail.com
¿Qué es más poderoso que el todopoderoso? ¿Qué es más malvado que el diablo? ¿Qué es lo que tienen los más pobres? ¿Qué es lo que no necesitan los más ricos? ¿Qué es lo que piensan los muertos? ¿Qué es lo que, si lo comes o lo respiras, mueres? ¿Qué es?
No caigo, Miroslav, no se me ocurre Nada.
Yo no sé qué será lo que propone Miroslav en su adivinanza, pero he recordado el fado Adivinha escrito por Saramago para Mísia:
...Quem morre, quem ressusita / quem dá a vida, quem mata / quem duvida e acredita / quem afirma, quem desdiz / quem se arrepende, quem não / Quem é feliz, infeliz / quem é, quem é coração.
(y me doy cuenta de que ando demasiado sumergida en lo portugués: tanta saudade no puede ser buena)
Publicar un comentario en la entrada