23/06/2009

y las fotos...

Jara atendiendo a la fotógrafa
Azul, verde, amarillo, magenta...no es la bandera republicana, pero tiene su 'aquel'
"Nuestra" playa de diario



La mar



La bajada a la playa; no es para tanto y el camino entretiene



Prados fulminados en el borde por los acantilados





Las viejas barcas y los aperos de pescan no se queman, eso da mala suerte, se abandonan...






El puerto, la 'metrópoli' al fondo, como una isla en el danubio de la ría






Una curiosidad: los restos de un molino de marea









Acabamos de hacer el camino de subida y volvemos a casa a hacer la comida










7 comentarios:

A.M. dijo...

¡Ajá! Bien te guardas el nombre y emplazamiento de tan bello y apartado lugar (me muero de ganas de saberlo, pero si empiezas difundirlo se masificará en segundos...)
Mucho me ha gustado todo lo que escribes. Gracias.
Un saludo para tí y besos para tu perra (que me recuerda a la mía, por cierto)

Lansky dijo...

No, A.M. no me lo guardo. Se trata de la costa cantábrica al norte de la Península Ibérica

A.M. dijo...

Ya, hombre, eso ya lo veo...pero necesitaría un planito detallado de la cala, en concreto, a ser posible...No, es broma.
De nuevo besos a Jara, siempre.

Lansky dijo...

Vale, A.M. ¿Tienes un GPS? Toma nota: 43 latitud norte, 24º 32' longitud oeste, grado más o menos según el satélite.

A.M. dijo...

¡Arjjjj, por lo visto estoy perdida sin un GPS! Voy a comprarme uno ahora mismo en el todo a cien de la esquina...
No, si yo con me dijeras el pueblín iba bien servida (ya me encargo yo de buscar la calita) Te prometo ir en fechas poco habituales para que puedas (y pueda) disfrutar de tu soledad sonora.
Un beso, resalao!

Vanbrugh dijo...

Hombre, Lansky, ya te lo dije en el blog de Miroslav, pero te lo repito aquí: si no quieres dar las coordenadas, no las des, pero no las des mal. Las que das están en pleno Océano Atlántico, a unas ciento cincuenta millas al Oeste de las Azores...

Lansky dijo...

Pertenezco a la sociedad de fomento de los naufragios (FODELONA) y es, por atnto, mi obligación, Vanbrug