profesión de fe

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Somos los conocidos superhéroes del barrio –concepto acuñado por Kiko Veneno para definir lo que se podría llamar héroes de proximidad-: Lansky y Superperropequeño. Ambos somos más ciudadanos que patriotas ( y tan rústicos como urbanos), o bien, nuestra patria son nuestros zapatos -o ni eso en el caso de Jara-, la infancia o el sillón de orejas de lectura, pero nos negamos a la ñoñería esa de ciudadanos del mundo. Simplemente, tenemos pasaporte

30/09/2009

Frases hechas





Quedan dos días para que no haya olimpiadas madrileñas. ¿Lo mejor enemigo de lo bueno?

Tengo hostilidad hacia las frases hechas (¿Hay frase no hechas?), más aún porque incurro en ellas como todo hijo de vecino sin darme a veces cuenta y aunque procure no hacerlo. Es muy difícil zafarse de eso que los franceses llaman literalmente “ideas recibidas” (¿Cuáles no lo son?). Pero escribir y hablar a base de coletillas es indudablemente una forma de empobrecer el idioma, de transitar por él con corsés y escayolas rígidas, o sea, uno corre el riesgo de terminar hablando como la mayoría de los políticos y de los comentaristas deportivos, es decir, muy mal. Y eso que hay frases hechas que, levemente retocadas, me gustan si no se abusa, como “Nadar en la ambulancia” o “Estar en el candelabro” (la primera iría de coña, pero la segunda me consta que no).

Una de ellas, que he empleado yo mismo muy conscientemente hace poco, además me despierta un suplemento de animosidad; es la siguiente: “Lo mejor es enemigo de lo bueno”. Me fastidia porque me suena a la típica frase pedrada que te lanzan cuando reclamas algo justo y te ofrecen algo mediocre y lejanamente aproximativo. Por eso, supongo, le debe encantar la puñetera frasecita a tanto individuo con cierto poder cuando no hace lo que debe, ni siquiera lo que puede, que sería suficiente, sino lo que le da la real gana o lo que le viene bien.

Y, sin embargo, la frasecita puede ser algo más esclarecedora si la tratamos como una ecuación, con honestidad algebraica, x = y + z, y sustituimos las variables por valores concretos para despejar la incógnita. ¿Qué cosa concreta “mejor” es enemiga de lo “bueno”? Pues, por poner un ejemplo -que se que la va a liar, pero la fatalidad me lo dicta-, el aborto regulado en forma de una ley de plazos. Eso es, en mi opinión (veis que lo he subrayado), ‘bueno’ en relación a una situación completamente desregulada o amparada en supuestos amañados y amañables. Lo ‘mejor’, por supuesto, sería que la educación sexual de jóvenes y no tantos fuera tan excelsa y que las coberturas protectoras de la sociedad fueran tan estupendas, y que este mundo fuera tan cojonudo que los abortos no tuvieran sentido.

Igualmente se puede utilizar con el tema en que “x” es la prostitución y lo bueno es regularla y lo mejor que no hubiera necesidad de que existiera.

No obstante, la dichosa frasecita me sigue dando un tufillo espantoso que no es ni bueno ni mejor.

Lo mejor es enemigo de lo bueno, abreviadamente LMELB, se supone que es una sensata advertencia contra los perfeccionismos imposibles. Ya. Y una coartada para la mediocridad imperante ¿No? Y también para justificar barbaridades: se invade un país, se matan unos cientos de miles de personas, pero es para llevarles la democracia, como quien les lleva pozos de agua potable, hospitales y carreteras. A eso también se le llama a veces "mal menor".


(Una leyenda que corre por la Red es que si traduces LMELB al inglés, luego al chino y repites y reiteras el proceso usando ‘Babelfish’ la frase final queda tal que: “El primer problema es el enemigo del buen comportamiento”???!!!)

Pero donde mejor y más nítidamente encuentro aplicación a la frasecilla es con las olimpiadas en Madrid. Lo mejor: que NO nos las concedan (¡lo que le faltaba a Madrid!) y que Gallardón en vista de eso dimita y se aleje para siempre de la vida política, es enemigo de lo bueno: que no nos la concedan, pero Gallardón continúe inventando pretextos para seguir poniendo esta pobre ciudad patas arriba una y otra vez. (¡Cielos! ¿acaso es bueno eso?)

Todo esto sólo me demuestra que es muy posible que jamás nos pongamos de acuerdo en qué es lo ‘mejor’ y qué es lo ‘bueno’, y se nos escape todavía más eso de “mal menor” (que a menudo es un mal gordísimo para algunos). Definitivamente, las frases hechas, mejor dicho: prefabricadas son una porquería, al igual que las ideas no (amablemente) recibidas, sino (brutalmente)inyectadas (adoctrinadas).

5 comentarios:

Miguel dijo...

Amén, hermano. Las olimpiadas, mejor en Río de Janeiro, encargándole los edificios a Oscar Niemeyer.
Y las frases hechas, mal si se me escapa alguna charlando en el café con los amiguetes, pero las pedradas que recibimos al abrir un periódico no tienen perdón. Claro que si añadimos el vocablo comodín "tema" y unas cuantas traducciones palurdas del inglés de los negocios, llegamos a pozos discursivos como los que tengo que aguantar cada vez que mi jefe se dirige a nosotros sus esbirros... vaya forma de desperdiciar una vida tan corta.
¡Salud!

José Montalvá dijo...

hay un libro mu chulo de Leon Bloy sobre este tipo de cosas; se titula Exégesis de lugares comunes, creo

Anónimo dijo...

pues vale, yo te pongo en favoritos (sin promesas ni frase hecha de fidelidad...que internet comienza a parecerme como la lavadora - qué util , eso sí -)
sincerándome, lo que más me gusta de tí es tu apodo en red, uff, pensaba que ese tipo tan sobrio solo lo conocerían los Amis y los de Oxford y apareces tú.
bicos
emma Glez (Bobary)

Anónimo dijo...

*ay, diox. qué faltas de otografía (no, si está claro : cada día le pierdo màs respeto a la compu, y la v-b juntitas...pero lee eso mi santa madre, ex maestra, y se monta una)
pongo el asterisco por respeto a Gustave Flaubert,Y PORQUE CUANDO ME PREGUNTAN: ¿EMMA COMO TAL ACRIZ?...a no, como madame Bovary.
sory y hugs

Strika dijo...

Bueno, pues ya se te hizo: los JO serán en Brasil. A mí personalmente esas cosas me dan igual, pero hubo tanto alboroto mediático con ese rollo. En estas ocasiones es cuando siento que no encajo en este mundo. En fin...

En cuanto a las frases hechas, a mí me encantan. Y cuando traduzco, todavía más. Pero esa de lo mejor es enemigo de lo bueno nunca la había escuchado.

Un saludo