profesión de fe

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Somos los conocidos superhéroes del barrio –concepto acuñado por Kiko Veneno para definir lo que se podría llamar héroes de proximidad-: Lansky y Superperropequeño. Ambos somos más ciudadanos que patriotas ( y tan rústicos como urbanos), o bien, nuestra patria son nuestros zapatos -o ni eso en el caso de Jara-, la infancia o el sillón de orejas de lectura, pero nos negamos a la ñoñería esa de ciudadanos del mundo. Simplemente, tenemos pasaporte

15/11/2009

Foto versus dibujo







No sé qué opinará ese artista que lo es y por aquí pasa, aunque sobrevive, me parece, dando clases a los niños, José Montalvá (le podéis enlazar a la derecha, en mis blogs enlazados: “rumores y sombras”, o aquí mismo: http://veintisietecuadros.blogspot.com/, si queréis ver parte de su obra), pero para mi, a priori y en general, no hay una evidente superioridad entre una –no específicamente esta- fotografía y un dibujo. Es decir, me explico, no os sulfuréis, porque encima, la foto es mía y el dibujo nada menos que del padre del romanticismo pictórico alemán, que es como decir del Romanticismo con mayúsculas, Caspar David Friedrich, cuya exposición, que os recomiendo, está ahora instalada en la Fundación Marx de Madrid. Quiero decir que prefiero –y supongo que casi todos- una ‘buena’ fotografía a un dibujo ‘malo’ (lo que no creo que sea lo mismo que un mal dibujo, que es lo que yo consigo cuando lo intento, sino de un dibujo incluso técnicamente aceptable, pero…no sé explicarlo: malo).

Sin embargo, no se me olvida que soy un naturalista, antes que biólogo, un coleccionista de experiencias (y observaciones) como decía hace poco el reciente Premio Príncipe de Asturias, Richard Attemborough. En ese caso, siempre es superior un dibujo a una foto para reconocer ('re-"conocer"': no tanto identificar lo ya sabido, como volver a conocer con ojos siempre nuevos) cualquier cosa, la rabadilla ('obispillo') de un ánade, un diminuto insecto o las brácteas florales de cualquier modesta plantita. Y la razón es para mí sencilla: contiene más información el dibujo, o mejor organizada para el observador; porque, la palabra lo dice: una ‘instantánea’ fotográfica es fruto de un arranque, un impulso, una síntesis, una mirada todo lo entrenada que se quiera si el fotógrafo es bueno o hábil, pero un dibujo requiere para su realización, por muy rápida o eficaz que esta sea, ir fijándose al ir elaborándolo, ir pensándolo a la vez con la mano y la mente, y eso da una riqueza informativa añadida que ninguna foto puede aspirar a lograr, insisto, a la hora de describir un organismo, aunque también, creo, un edificio o un lugar. Dicho de otra forma: yo dibujo mal (aunque almas bondadosas dicen que tengo cierta "gracia"), pero siempre he usado el dibujo de objetos naturales como forma de pensarlos, de observarlos con detenimiento y las necesarias dosis de reflexión. Es lo que siempre me transmiten los maravillosos dibujos de Leonardo (izquierda) o de Durero (derecha), pero no siempre los de Friedrich por muy voluntariamente 'románticos' que sean.








Arriba, en el frontispicio de esta entrada ('post') os presento un dibujo de Caspar David Friedrich y una foto de Lansky, mismo tema, si 'clickeáis' encima se ve en detalle. Y sin embargo, inmodestamente –la facilidad no es un atributo del ‘mérito’ como creen las clases populares: “esa pintura tiene mucho trabajo” o "le han echado muchas horas", suelen decir ingenuamente, como lo tiene una alfombra o un tapiz, aunque sea el típico horrendo cuadro de un ciervo acosado por perros bajo la luna- mi foto tiene luz (y a mi adorada Jara), y esa luz, a mí, me cuenta muchas cosas de esa mañana de paseo de este noviembre, fría, con los gañidos de las grullas y los estruendos de los gansos silvestres y el viento persistente de poniente. ("Qué inmodesto eres Lansky, a ti no te hace una exposición una ilustre Fundación...Bueno, ilustre en la medida que se basa en respetabilidad 'adquirida' con pasta gansa acumulada por un contrabandista y pirata mediterráneo...")


Pero vamos, la exposición de don Caspar y sus dibujitos es preciosa; son apuntes del natural y, en mi recuerdo, me han gustado más que sus cuadros de gran formato, que elaboraba en estudio a partir de aquellos apuntes, incluido aquel famoso del tío con levita que contempla un caos de bloques de hielo y icebergs, que vi en una exposición de El Prado hace años.

Próximamente: El tío abuelo de la novela negra

24 comentarios:

El Comandante dijo...

Quizá no sea suficiente con que el fotógrafo sea bueno y hábil. Al menos, en una determinada fotografía no tan premeditada, captar el instante requiere anteponerse al acontecimiento, véase: Henry Cartier Bresson.
En mi modesta opinión, son dos tipos de expresión artística difícil de comparar si la pintura o dibujo, no se encuentra enmarcada bajo ese estilo llamado hiperrealismo.
Saludos.

Vanbrugh dijo...

Mi opinión es más modesta aún, pero creo que me quedo con el dibujo "malo" antes que con la foto, salvo que esta última sea muy, muy buena. Por un argumento tonto, pero que a mi me importa: en el dibujo no hay nada que no haya puesto el autor deliberadamente, en la foto sí. Porque mientras que el dibujo se hace "añadiendo", la foto se hace "quitando". En fin, tonterías mías, no hay que hacerme mucho caso.

Por cierto, el contrabandista balear se apellidaba más bien March. Lo de ponerle una x al final, como a Carlos o a Groucho, debe de ser un acto fallido tuyo.

Vanbrugh dijo...

Una pregunta tonta: ¿el tío abuelo de la novela negra no será Wilkie Collins?

Lansky dijo...

El famoso momento decisivo del genial Cartier Bresson, sí, estoy bastante de acuerdo contigo COMANDANTE, pero sólo para un tipo o estilo de fotografías, que, valga la redundancia precisan de anticipar ese momento o instante. En cuanto a compararlas, por qué no, la gente lo hace sin prejucios, son los 'expertos' los que trazan barreras supuestamente infranqueables.

VANBRUGH. Yo lo he soslayado, pero ¿qué es es un dibujo 'malo' y una foto 'buena', bonito/a, ejecutado/a con pericia técnica, expresivo/a? Yo me he limitado a decir que en un campo muy preciso -el naturalista/biólogo- el dibujo es superior porque permite reflexionar 'mientras', no 'antes',la foto, en ese sentido, tiene más de 'pre-juicio'

A tu pregunta tonta, NO, ese que dices era un bisabuelo, creo.

Lansky dijo...

Comandante, en el sentido que tu hablas, el fotógrafo sería un cazador al acecho: captura o se le escapa la pieza; el dibujante, un campesino: prepara la tierra, siembra, recoge, o se le malogra la cosecha

Miroslav Panciutti dijo...

El buen dibujo te "enseña" el modelo mucho más didáctica y profundamente que la fotografía. Aunque no cabe oposición radical entre ambas técnicas, más bien cuestión de grado y de habilidad (y de arte). Claro que, el mayor peso de la "técnica" en la segunda suele convertirse en un handicap para la capacidad expresiva. Aprovecho las palabras de Vanbrugh para decir (sin contradecirle, porque sólo lo hago aparentemente) que el dibujo, mucho más que la fotografía, se hace "quitando" cosas de la realidad.

Lansky dijo...

Exacto, Miroslav, se hace 'quitando' porque se 'selecciona', se 'discrimina' lo que se quiere 'resaltar', lo que se quiere esencial, lo que se quiere 'señalar', y eso es esencial en cualquier dibujo, pero aún más en, pongamos por caso, botánica.

José Montalvá dijo...

joder, gracias por citarme; la verdad es que esta cuestión está en el centro de mis reflexiones y en el origen de mis humildes pretensiones de malo o bueno pintorcillo o dibujador... se han escrito muchas cosas y se ha hecho mucho en torno a ello, desde la aparición de la técnica fotográfica; de hecho, el origen de gran parte de los movimientos de vanguardia, empezando por el impresionismo del XIX, se basan en esta confrontación dibujo-fotografía...
mi opinión es la siguiente: la foto ha desplazado al dibujo en su función social (tú has puesto un ejemplo de un dibujo anterior a la fotografía, en ese caso, el pintor romántico salía al campo con su cuaderno de notas, hoy, tenlo por seguro, hubiera salido con su cámara de fotos)... que el dibujo ha perdido su función anterior es una evidencia; otra cosa es que para cuestiones específicas siga utilizándose, por ejemplo, para trazar esquemas de cosas en sentido analítico-científico, como tú dices, pues en ese caso el trazo es mucho más sintético y mucho más claro que la foto...
perdida su función social, al dibujo le queda el pretexto de lo "artístico", es decir, lo hecho con "arte"; esto es tan amplio y tan ambiguo que sería imposible ceñirlo a un comentario en una entrada...
mi conclusión, para no extenderme, es que hoy en día el dibujo y la pintura actúan "a remolque" de la fotografía; es decir, no puede haber dibujo sin foto, no se puede "contar" algo a nivel gráfico obviando el acto fotográfico... si te fijas, todos mis cuadros son una especie de reinterpretación de fotografías

Dante B. dijo...

Lansky:
no hay por qué elegir técnicas; podemos quedarnos con todo lo bueno de cada una y dar por sentado que el concepto de malo o bueno es bastante subjetivo, siempre y cuando la obra sea "auténtica", verdadera, y no una coartada para la estupidez y la pereza mental.

Numeros dijo...

No soy ni naturalista, ni biólogo y ademas también soy un pésimo dibujante. (Vamos que lo tengo todo para opinar...) Estoy de acuerdo que el dibujo te invita a pensar y a reflexionar sobre lo que estás viendo, también es más subjetivo y te puede hacer ver cosas que no existen, como canales en Marte, o que desprecies información que a lo mejor es importante.

La fotografía es más neutra, menos romántica, y te permite ver y volver a ver la misma imagen y descubrir detalles que te podían haber pasado inadvertidos. Además esa imagen puedes compartirla con otros y ya se sabe que cuatro ojos ven más que dos.

Lansky dijo...

josé montalvá:

"¿gracias por citarme?" De nada, pero, verás, el asunto es como sigue. Vi tus obras y como bien dices evoqué las fotos que hay detrás, y algo quedó en mi coco. Luego, más tarde, fui a la exposición de Caspar Friedrich y al ver ese dibujo concreto del árbol recordé uno parecido junto a mi refugio y el fin de semana fuí ex profeso a hacerle una foto (ver también la que le hice -y colgue en un post a hace dos meses- a Jara y comparé con el perro enterrado de Goya, un de mis pinturas favoritas) Estoy de acuerdo que la foto ha desplazado al dibujo "en su función social" (salvo en los juicios donde no dejan entrar fotógrafos, no sé bien por qué), pero cuando hablo de la superioridad del dibujo no estoy pensando en esquemas (o no sólo) o esbozos simplificados, sino en verdaderos dibujos complejos. Quizás lo debería haber puesto en el post, pero, por ej., en el dibujo de Durero reconozco cuatro especies al menos, dos gramíneas y dos compuestas, que en una foto similar, si no me dicen el sitio, dudo mucho de poder hacerlo. Y no son esquemas.


Dante B:

No he dicho que haya que elegir, la comparación en sí es lo que me parece estimulante

Números

ni biólogo, ni naturalista, ni dibujante, ni quizás (aunque sería muy raro) fotógrafo, pero para mí tu opinión cuenta, primero porque me consta lo "espabilao" que eres, y luego porque todos somos 'usuarios' o consumidores de imágenes. Pero disiento de que la fotografía sea más neutra o más objetiva. Por ej. toda la ufología de ovnis se basa en fotos (trucadas, borrosas o lo que quieras, pero fotos), lo mismo ectoplasmas, fenómenos paranormales y...¡tu ejemplo! canales en Marte.

José Montalvá dijo...

en cambio, la ciencia utiliza fotos para "constatar" hechos, por ejemplo, las heridas en un asesinato; en ese caso creo que existe un convencionalismo en torno a la foto como cosa objetiva, como prueba de que algo ha sucedido (a esto se le llama "valor indicial" de la foto; el dibujo, en cambio, carece de esto)...

otra diferencia, por la que no dejan hacer fotos en los juicios: el hecho "indicial" de la foto hace que pensemos que esta imagen tomada de nosotros forme parte de nuestra "intimidad"; no hay, en cambio, "captura" de la intimidad del individuo al hacerle un retrato dibujado...

en definitiva, creo que el gran icono naturalista de nuestro tiempo es una foto, cualquier foto (Barthes dijo que no hay foto mala), en cuanto que la foto es tomada como la forma que se acerca con mayor realismo a la "realidad" (es un convencionalismo, de hecho, pero es un convencionalismo de nuestro tiempo, que no ha caducado; es decir, no hay otro tipo de imagen que supere a una foto como forma que se acerca con mayor realismo a la realidad)... de hecho, los pintores realistas que como Antonio Lopez no utilizan fotos sino que dibujan del "natural", suelen ser valorados de acuerdo a su proximidad a lo que hubiese sido una foto...

he de decir que el sentido de mis dibujos es el contrario: parto de una foto, pero el resultado pretendo que sea "muy pintura"... (y yo creo que lo representativo de la pintura o el dibujo, lo que los diferencia de la foto, es el gesto, el trazo, la mancha.)

José Montalvá dijo...

algo fundamental es el tiempo, en sentido "proustiano": la foto es una imagen de algo que ha sucedido; siempre es evocadora de algo (bueno, no siempre); pero no siempre es posible (la mayor parte de nuestros recuerdos no han sido fotografiados)... yo me he planteado a veces la utilidad del dibujo o la pintura para "recuperar" recuerdos no fotografiados (dibujar de memoria), lo que resulta casi imposible, pues como he dicho el dibujo no tiene "valor indicial"... el cambio, con el dibujo se puede "proyectar" cosas de cara al futuro, con lo foto no (por ejemplo, los planos en arquitectura; objetos no realizados que solamente existen en el imaginario de quien los proyecta)

Ozanu dijo...

Habláis como si la fotografía llegara a todas partes en el ámbito científico, cuando durante el siglo XX se ha llegado a fotografiar los propios átomos. El espectáculo es fascinante.

Por cierto, me llama la atención que nadie haya pensado en la animación frente a la imagen real.

Lansky dijo...

José, algunas de las cosas que comentas se aproximan a lo que dice el John Berger ensayista (‘Mirar’, Maneras de ver), no el más popular novelista de la Trilogía de la tierra.

Las imágenes satelitales NO son fotografías y se consideran, incluso con su Falso color (llamado así técnicamente) más objetivas que las mismas fotos. Funcionan como un hiper-ojo en todas las bandas de la radiación electromagnética: luz visible o no (como sabéis algunos organismos, por ejemplo las abejas, ven el ultravioleta, otros, como los ofidios, “ven” el infrarrojo. Los humanos, como monos que somos, creemos de una forma un tanto ingenua en nuestro sentido de la vista que es una ‘convención’ de la realidad que percibimos, no la realidad. Quizás escriba un post sobre percepción, especialmente la visual, y ‘realidad’ (hay que ponerle siempre comillas a ‘realidad’)

Lo que diferencia a una fotografía (cualquier fotografía) de un dibujo (cualquier dibujo) no es la objetividad, siempre supuesta, en todo caso nuestra ingenua percepción de objetividad; es, insisto, otras cosas, como la reflexión ‘pre’, ‘durante’ y ‘post’; es la instantaneidad o no, la síntesis (temporal y espacial: el motivo se mueve, p.ej., pero el dibujante elige una posición, la foto no: la foto congela, que es distinto, el movimiento).

Insisto: dibujar es “pensar”, fotografiar es “cazar”, con todos los matices que se quiera

Ozanu, si metemos la animación entonces sí que la liamos. De todas formas el asunto es muy viejo (véase el cuadro en viñetas de la persecución de una dama en pelotas por gente armada y a caballo de, creo, Boticelli o ¿mantegna? que hay en El Prado)

José Montalvá dijo...

hay quien dice que hacer una foto es una forma de pensar, no olvides que se "elige" un punto de vista para la captura; la diferencia es que al dibujar se "compone" en el papel y al hacer una foto se "encuadra"; es una diferencia, no obstante, muy sutil...
la foto, como dices, es una imagen profundamente visual; y como dices, hay un convencionalismo que es absolutamente cultural y que la gente suele pensar que es "natural" que dice que la foto es como la "realidad", efectivamente, entrecomillada... esto ha hecho que nuestra cultura sea profundamente visual, y por ello profundamente superficial; es decir, la foto captura exclusivamente la "apariencia" del objeto; de manera que la gente suele confundir la apariencia con el objeto...
cuando pintamos un cuadro a partir de una foto, y en ello se basa "mi obra", lo que hacemos es convertir un objeto profundamente visual en uno táctil; es decir, yo, que soy muy emocional, creo en la pintura como en un acto sensial, no tanto racional; de modo que creo que pintar es fundamentalmente "tocar" una imagen, y como consecuencia "amarla"... y para concluir voy a decir que yo solamente pinto lo que amo (aunque no sea cierto y me contradiga muchas veces)...

Lansky dijo...

Todo es cuestión de matices: para cazar se precisa pensar, y para tomar fotos, pero el proceso es más instantáneo, fulgurante, que cultivar la tierra o que dibujar.

Tampoco entiendo por qué entrecomillas "tu obra", lo es, y punto.

Y en lo que no estoy muy de acuerdo, aunque te entienda, es en oponer tu sensualidad o emocionalidad a tu racionalidad. Los buenos pintores, -es planteamiento antiguo-, necesitan tres patas para no cojear o al menos para no caerse: cabeza, corazón y mano, o si prefieres: inteligencia (racionalidad), emoción o sentimiento y pericia técnica (al menos la precisa para sus fines)

Cuando digo que el ser humano es visual, hablo como zoológo o biólogo, no somos olfativos (como los cánidos) ni auditivos (como los felinos), somos visuales, como los loros o los monos, que de hecho somos.

José Montalvá dijo...

la pintura está tan devaluada que a veces me avergüenza pensar que "mi obra" es mi obra; al mismo tiempo, en cierta medida cuestiono el concepto de autoría (no olvides que soy duchampiano), pues la mayor parte de las fotos que uso no las te tomado yo, sino que las cojo de revistas o internet... de gusta decir que soy sólo un traductor que traduce a dibujo o pintura lo que es fotografía...

en cuanto a mi supuesta sensualidad, como dices, el equilibrio de los clásicos auna los tres términos, sin embargo, a medida que te alejas de los parámetros clásicos los pintores cojeamos, somos artistas incompletos; yo me considero más intuitivo e irracional, y por ende emocional, que racional; de hecho calificaría mi pintura de "especie de expresionismo", más contenida que en otros expresionismos pera expresionismo al fin y al cabo...

y ya paro que estoy siendo un pesao

Lansky dijo...

Para o no pares, a mi me encanta que pases por aquí, y más aún tus comentarios sobre arte, que tan claramente "vives". Y entendida y aceptada tu última precisión. ¿El artista tiene que ser honesto? No lo sé, pero ¿tiene que ser coherente? Quizás si.

Duchamp no era un maestro antiguo, de hecho "es" la modernidad absoluta, pero creo que en él dominaba demasiado la "mente" sobre el corazón y, desde luego, la mano

Numeros dijo...

Estoy de acuerdo con Lansky en que el dibujar exige una forma de pensar que no tiene la fotografía. Por supuesto que para hacer una fotografía también tienes que pensar, pero si me permitís este sanguinoliento ejemplo, el fotógrafo es el matarife, mientras que el dibujante es el descuartizador...
Uno aplica el machete, el otro tiene que ir viendo por donde corta para aprovechar mejor la carne.
:-)

En lo que no coincido es la objetividad. Una foto va a reflejar mejor la realidad que un dibujo. Por supuesto que las fotos se pueden trucar, al igual que los dibujos. De hecho los canales de Marte se dibujaron y fue la fotografía la que acabó con ellos.

Lansky dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lansky dijo...

Y yo insisto, Numeros, en la ingenuidad a estas alturas del siglo XXI de ver la fotografía como un dechado de objetividad. De hecho, hay, digamos, toda una escuela o género de fotografía que se basa en “jugar” con esa trampa, desde Man Ray a comienzos del siglo XX en adelante. Lo otro, es ver la fotografía como radiografías, que también, pero no sólo.

Lombroso, el padre de la pseudociencia de la frenología, creía tan firmemenete que la cara era el espejo del alma como para afirmar que viendo una foto de un rostro se podía deducir si pertenecía a un delincuente, pero lo cierto es la inversa: bajo ciertas condiciones de luz y técnicas fotográficas (de photomaton, para entendernos), cualquiera, hasta San Francisco de Asis, parecería un asesino en serie.

Ozanu dijo...

Ozanu, si metemos la animación entonces sí que la liamos. De todas formas el asunto es muy viejo (véase el cuadro en viñetas de la persecución de una dama en pelotas por gente armada y a caballo de, creo, Boticelli o ¿mantegna? que hay en El Prado)
Iba a nombrar el cómic, pero me abstuve porque supera claramente a su equivalente en imagen real, la fotonovela.

Numeros dijo...

Siento no explicarme bien. Evidentemente la fotografía es fácilmente manipulable. Véase por ejemplo:

¿Ver es creer? Mitchell, William J.
Investigación y Ciencia
Abril 1994

donde se ve una foto de Marilyn colgada del brazo de Lincoln.

http://www.investigacionyciencia.es/Productos01.asp

(si estás interesado te hago llegar una copia del artículo)

Cuando hablo de la objetividad de la fotografía frente al dibujo, parto de la base de la buena fe, tanto del fotógrafo como la del dibujante.

En la fotografía se ve lo que hay (a menos, claro está, que el fotógrafo sea un manta). En el dibujo se ve lo que ha visto el dibujante.

Otra cosa es que a un naturalista le sea más útil el dibujar, porque le obliga a pensar sobre lo que está dibujando. Ahí estoy totalmente de acuerdo.