
Yo, soooy pirata porque el mundo me hizo asíiiii...
La polémica ley que pretende cerrar las webs y páginas de descarga –principalmente musicales, pero no solo- en
No obstante, asisto preocupado y por enésima ocasión a la formación de dos bandos agresivos que se enfrentan entre sí: libertarios/piratas contra censores/ controladores. Y cuando dos bandos agresivos (véase los bestiales y toscos debates entre partidos políticos mayoritarios) se enfrentan entre sí, sucumbe toda delicada sensatez, todo matiz, y toda duda inteligente que pueda quedar entre ellos. Quizás es que nos molesta perturbar con contradicciones nuestras firmes convicciones (estas son las mías, si no te gustan tengo otras, decía el genial Groucho). Por otra parte, algunos ven en Internet (por ejemplo, eso se deduce de los comentarios del excelente novelista y mediocre columnista Javier Marías) un inmenso y peligroso libelo y ¿quién puede discutir con un libelo? El sol de la razón se oscurece antes o después ante tanta insidia incontrolada ¿O no?
La ministra Sinde (¿para cuando bromas con ese jugoso apellido?) no es tonta, aunque en este caso lo parezca. Lo sé, primero, porque no es muy lógico que lo sea, dada su trayectoria como directora, y después y más anecdóticamente, porque la conocí en persona a través de mi amiga la novelista Belen Gopegui , con motivo de una supuesta o surrealista asesoría por mi parte a un guión suyo basado en una novela de la otra, y me pareció antipática, algo maleducada, de esas que no ven necesario dar nunca las gracias, pero no tonta. Y mi juicio debo ser bastante ecuánime porque, como se notará, no me cayó muy bien que se diga.
Volvamos a la piratería y los piratas de Internet, que a mí, dicho sea de paso, que me tilden de eso no sólo no me ofende sino que me halaga, tengo yo muy mitificados a
Vamos a tener pronto un mártir si esta estupidez sigue adelante, un primer caso, una primera sentencia, una foto en portada del primer y peligroso pirata condenado, desterrado del paraíso anarquista de Internet. Jaime Encinón, de Olmeda de las Fuentes ha sido proscrito, se ha vedado su acceso a Internet por realizar descargas ilegales. Y por mirar las piernas de la señora ministra por debajo de la mesa so pretexto de recoger un lápiz que se le había caído. Acabemos con ese gigantesco libelo, esa bacanal libertaria que es Internet.
Los bienes de Internet son de libre acceso, porque además es muy difícil que no lo sean, gracias a dios. Cuando entro en una página, copio un texto, cuelgo otro, tomo una foto o un dibujo, guardo todo eso en mi disco duro, ¿se me pone cara de somalí malvado? ¿Me aparece un parche en el ojo, una pata de palo, (quítate loro de mi hombro o te atizo con el gancho que tengo por mano)?
Lo cierto, repito, insisto, es que la íntima esencia de Internet, su razón de ser y estar, su metafísica por así decir es copiar, guardar, ceder información y distribuirla, eso es Internet. Es una red que comunica los ordenadores entre sí, transmitiendo libremente la información. Los llamados piratas lo único que hacen es utilizar esas máquinas que se venden libremente en las tiendas (no así los rifles de asalto o la cocaína). Esas máquinas hacen estas cosas tan útiles y buenas en general: proporcionar enormes cantidades de información, a veces falsa, cierto es, pero sorprendentemente a menudo real y buena, cierta, eliminan barreras, ponen el conocimiento del mundo en nuestras manos ¿Quines quieren impedir esto?
Y sí. Vivimos en una sociedad de ladrones. No hay más que mirar a los políticos, a los ayuntamientos, al urbanismo, al precio de los libros y discos y conciertos. Por eso no conviene perder la perspectiva y recordar lo que decía Bertolt Brecht: “¿Qué es robar un banco comparado con fundarlo?” O sea, ¿qué es una descarga ilegal de una canción comparado con lo que hace tanto intermediario legal?
P.D.-
Por cierto,
(Este último comentario sería un libelo y la foto que me he bajado una descarga ilegal)
11 comentarios:
Sí, es cierto. A pesar del refrán, el campo está lleno de puertas. Siempre hay quien se las acaba poniendo. Y ese es mi miedo. No sé cómo, pero huelo que no van a consentir mucho más tiempo que este inmenso campo de internet siga sin vallar. El pretexto será la propiedad intelectual y la lucha contra la “piratería”, o cualquier otro que se les ocurra, pero antes o después se cargarán este inesperado regalo que llevamos diez o quince milagrosos años disfrutando. Aprovechadlo mientras podáis, amigos míos, porque mucho me temo que no va a durar.
No sé si cerrarán páginas, controlarán contenidos y multarán descargas y otros “excesos” –me parece complicado, laborioso y con muy mala imagen- o si optarán por el camino más fácil, por el que mejores resultados ha acreditado históricamente para resolver estas cuestiones: subirle brutalmente el precio. No apuesto nada porque no es mi estilo, pero temo mucho que a los tiempos de las tarifas planas les queda un par de ligas de futbol. Si es imposible –y yo creo que lo es- impedir el “robo” en Internet, en cambio es perfectamente posible restringir su uso a quienes puedan pagarlo, y recuperar por esa vía lo que dejen de ganar por otra. Quisiera equivocarme, pero nada me extrañaría que de aquí a cinco años, antes, quizás, mi sueldo no me permita más que un “paseíto “ de un par de horas diarias por Internet, con un límite “razonable” de descargas. Si me da para mantener moi propio blog –sin fotos y sin música, por supuesto: abultan mucho y tienen derechos de autor- y visitar dos o tres, comentando poquito, me daré con un canto en los dientes.
Mi consejo, pues, es que “robeis” –de esta extraña forma en que robamos los piratas internéticos, es decir, sin privar a nadie de nada- todo lo que podais mientras no os lo impidan por la fuerza, porque el “robo” no tardará mucho en convertirse en una actividad reservada a quien la pueda pagar. Y ya veréis entonces lo bien que le parece a la Sinde y lo poco que se queja la SGAE.
¡ A desalambrar, a desalambrar! canbtaban en los setenta Daniel Viglietti, Violeta Parra y Victor Jara ("yo pregunto a los presentes
(Daniel Viglietti)
Victor Jara (Chile)
"Yo pregunto a los presentes
si no se han puesto a pensar
que esta tierra es de nosotros
y no del que tenga mas.
Yo pregunto si en la tierra
nunca habra pensado usted
que si las manos son nuestras
es nuestro lo que nos den.
A desalambrar, a desalambrar!
que la tierra es nuestra,
tuya y de aquel,
de Pedro, Maria, de Juan y Jose.
Si molesto con mi canto
a alguien que no quiera oir
le aseguro que es un gringo
o un dueño de este pais.
A desalambrar, a desalambrar!
que la tierra es nuestra,
tuya y de aquel,
de Pedro, Maria, de Juan y Jose.
Yo pregunto a los presentes
si no se han puesto a pensar
que esta tierra es de nosotros
y no del que tenga mas.
Yo pregunto si en la tierra
nunca habra pensado usted
que si las manos son nuestras
es nuestro lo que nos den."
Ese tal Jaime Encinón es todavía un personaje ficticio, imagino. En fin, por resumir mi postura (que creo que ya la debéis tener clara), pienso que el debate entre piratas anárquicos y defensores de los rendimientos económicos de los derechos de autor es, simplemente, ocioso, por la sencilla razón de que las bases en las que cabe tal debate se están desmoronando. Coincido contigo en que la esencia de internet es justamente el flujo abierto de información y, desde el momento en que esa información "con derechos de autor" es digitalizable no hay (ni habrá) medios eficaces para evitar que se distribuya. Será justo o injusto, pero eso es tan irrelevante como el mismo dilema que podrían haber planteado los amanuenses cuando se inventó la imprenta. E igual que ellos tuvieron que "reciclarse", habrán de hacerlo las industrias basadas en un sistema de producción y, sobre todo, de distribución cultural que está condenado a la desaparición.
De otra parte, no comparto el pesimismo de Vanbrugh. No sólo no creo que se vaya a encarecer internet sino que apuesto más bien por lo contrario. De hecho, el acceso a la red se va conformando ya como un "estándar" de vida, una especie de derecho mínimo de cualquier ciudadano, al menos en el primer mundo. Difícilmente los políticos aguantarían la bronca pública que generarían soluciones como las que apuntas.
Ahora bien, aunque no comparta tus agoreras predicciones, Vanbrugh, sí estoy de acuerdo en que aprovechemos a tope las descargas y demás beneficios. Pero no porque se vaya a acabar el chollo, sino porque siempre hemos de procurar exprimir el presente que, aunque siga internet, vaya usted a saber dónde estamos mañana.
Andan jodidos y eso se les nota. Los creadores. La puta que los parió. Para eso sirve la red, para insultar y quedarte tan ancho y para opinar detrás del anonimato. El caso es que todo el que está jodido con la piratería lo está porque su rollito ya no vale y sabe que le están echando la pata por encima. Viva la piratería y no sólo en internet.
Hola, Lansky:
Más de acuerdo no podría estar. Para empezar creo que hablar de piratería para referirse al acto de descargar música, vídeos, libros y demás de la Internet es totalmente erróneo. Como bien dices, nadie está entrando a robar a ninguna parte, simplemente se hace uso (y se comparte) del contenido encontrado en la Web.
Además la gran mayoría de los internautas que descargan contenido de Internet lo hacen para su uso personal y no con fines de lucro. En mi país, México, sí que existe un problema de "piratería" muy grande con los cds y dvds piratas que se venden en la calle. Esa forma de piratería (que sí es ilegal) no me gusta porque también se trata de una mafia. Por eso no compro cds ni dvds piratas en la calle, para no apoyarla.
Por último, creo que diste en el clavo con una de las cosas que mencionas en tu entrada. Y es la cuestión de los intermediarios. Precisamente una de las claves del "Comercio justo" es reducir la cantidad de intermediarios entre el productor y el consumidor. En la industria de la música y y del cine, hay cientos de intermediarios que elevan el precio del producto final que paga el consumidor. Pero el problema es que el artista ni siquiera recibe la cuarta parte de esa cantidad.
Personalmente estaría dispuesta a pagar por las canciones que descargo de Internet si el precio fuera más "justo". Y eso, en el "Comercio justo", significa que fue fijado por el productor (en este caso, el artista) y que no hay intermediarios, entre otras cosas.
Un saludo
Miroslav,
en efecto, aún no sé si se llama Jaime Encinón o Javier Roblegordo, pero ahí está, esperando que le caiga todo el peso de la ley encima.
Disiento de tí en una cosa: tu seguridad en que el acceso a Internet y otros nuevos servicios sea cada vez más barato, aunque tampoco comparto el pesimismo de Vanbrugh. Quizás hagamos de nuestros deseos predicciones que no tienen por qué cumplirse. Simplemente no lo sé. Pero hay precedentes poco alentadores: otros 'bienes' culturales, como los libros, son muy caros en los paises en desarrollo (p.ej. en Bolivia cuestan el doble en términos absolutos, pero como los salarios y la capacidad adquisitiva es una fracción que aquí...tu calcula el lujo que es comprar un libro nuevo, luego, se piratean, en forma de fotocopias) Es una pena, porque las posibilidades que precisamente ofrece internet en comunidades más aisladas y precarias en otros sentidos es inmensa y, si aquí es un lujo al que ya estamos acostumbrados, un estándar de vida como señalas, casi un derecho ya, 'allá' sería una compensación magnífica a tantas deficiencias, una suerte de atajo hacia el 'desarrollo' (Ah, qué poco me gusta esta palabreja tan manipulada) bien entendido.
Hombredebarro,
como mejor que nadie sabrás tú, hay creadores y creadores, pero a los que se les acaba el chollo es en principio a esos intermediarios y en especial a los intermediarios 'institucionales' como la SGAE de los cojones; sin embargo, como bien decía vanbrugh en el blog de miroslav, hay 'daños colaterales, grupos musicales, p.ej., que con la s nuevas técnicas digitales se producian sus propios discos que vendían en sus conciertos y ahora ni eso. En el inetervalo hasta que se encuentre el 'ajuste' ese grupo no tan hipotético puede ddesaparecer por inanición ¿no te parece?
Strika,
¡ilustre filóloga y sobre todo, tripóloga!, céomo me gusta que aparezcáis vos por acá. Sólo una cosa, como digitalizar es casi lo mismo o equivale a disponibilidad de acceso, no creo que la solución esté en pagar (un precio justo) por descargar sino en otras formas más imaginativas ¿"regalar" CD con la entrada al concierto (aunque en realidad lo estés cobrando)?, y un largo etc. Lo que está claro es que la represión no va a ningún lado, mira China intentando reprimir con todos sus medios a los internautas y no lo consiguen del todo, y eso que no hay allá muchas cautelas democráticas.
si yo fuera colega de belén gopegui no necesitaría nada en la vida, ni trabajar, ni comer, ni dormir, ni follar... viviría de respirar y de mirarla a ella de vez en cuando
¿En serio, José? Se lo diré a mi colega Tino de tu parte.
Bueno, se ve que lo mío son los tomates, pues de ello va mi comentario. Lansky: te veo muy de izquierdas con eso de ¡a desalambrar! y con tu defensa de los agricultores que ganan unos céntimos por su gran esfuerzo con la azada. Te confieso que yo también siento simpatía por los términos que usas, pero creo que no son reales. Porque precisamente esos agricultores no son como antaño, pequeños trabajadores de su pequeño huerto, sino empresarios que contratan mano de obra emigrante, y poseen enormes propiedades ¡llenas de alambradas!
El tema del precio justo, no creo que tenga relación con el asunto de la piratería, pues ya lo dijo Miroslav: contra la gratuidad no puede competir ningún otro precio, además que la piratería vía internet, tiene otras virtudes que la hacen apetecible, como son el poder bajarte sólo la canción que te gusta y no todo un elepé (como se decía en mi época), la enorme variedad de la oferta, o el poder hacerlo todo desde tu casa sin tener que desplazarte. Lo de los intermediarios estaba bien cuando eran útiles, pero en el caso de la música, películas y demás. ya no lo son: todos sus servicios han quedado obsoletos. Con los tomates y hortalizas, así como con todos los demás productos del mercado que no se puedan digitalizar, esos intermediarios siguen siendo completamente necesarios.
No, Chrysagon. El pequeño agricultor no sólo existe (convivo con él), sino que ‘ocupa’ a dios gracias grandes extensiones del territorio de este país, las que no están abandonadas, o sea, cada vez menos. Otro asunto es el ‘peso’ que tiene su producción frente a la de los agricultores llamémosles industriales (freseros de Huelva, viticultores manchegos, “pereros” de Lérida, porquereros de Gerona, etc.). Eso por un lado.
Por otro, sobre lo que dijo Miroslav y tu repites, tampoco. Un libro, como objeto no será nunca suplantado por una descarga, probablemente tampoco por los e-book, en cuanto a la música, y salvando el directo, ¿sabes que se están revalorizando los viejos vinilos?, no se pueden copiar, son un signo de distinción, su sonido es inimitable…
Pero bueno, lamento haberte dado una impresión de elementalidad ideológica tan patente. Y si por izquierdas defines a alguien que no cree estar en el mejor de los mundos posibles, que es un privilegiado no obstante y que ese mundo se puede y se debe (con cuidado y sin traumas) mejorar, pues sí, de izquierdas, vamos.
Y no seas perdonavidas conmigo, como relativo recien llegado que eres te recuerdo que Lansky, o sea yo (al menos en parte) se gana la vida con los asesinatos por encargo.
Quede usted con su dios ("quede usted con Dios", así de 'usted' es como se despide de mí siempre Braulio, mi amigo el cabrero; por supuesto yo también le usteo)
¿Perdonavidas? ¿Porque iba a matarte? No, no. Yo soy una persona que aboga por el pacifismo. Tengo mi mala leche… rebuscada… ¡no tan sanota como la tuya! Lansky, que ya nos vamos conociendo. En cualquier caso te agradezco el tratamiento de ese “Quede usted con dios” tan campechano. Y no me has dado ninguna lamentable impresión de elementalidad ideológica, lo de ¡soy pirata!, o ¡a desalambrar!, me han parecido exclamaciones alegres y jocosas, que han venido muy bien para quitarle hierro al asunto, desperezarse y sacudirse. En fin como no vamos a poner todos los puntos sobre las ies, pues lo dejo ahí, ya seguiremos debatiendo (aunque debido a mis ocupaciones y la proximidad de las navidades estaré ausente mientras duren éstas). Un saludo.
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