
Atahualpa Yupanqui - Milonga del solitario
(5) SOLIDARIDAD (MÁS HAITÍ): La solidaridad es maravillosa, nos reconcilia -me reconcilia- con mi propia especie, pero la exhibición de la solidaridad, su publicidad abrumante que termina usurpando en las noticias la imagen de los salvados, sustituida por los salvadores…tiene algo (o mucho) de indecente, ¿no creéis? Como esas señoronas ricas que al salir de misa y antes de marchar al aperitivo del bracete del marido notario sacaban el monedero y con gesto ostentoso, la manita en pinza, depositaban una moneda –una sola: “no se lo gaste en vino, buen hombre”- en la mano del mendigo blindado de humillaciones.
Comprendo que las ONG tienen que hacerse visibles para ser viables, pero ¿no se termina confundiendo los fines y los medios? Perdón por la comparación, pero igual que las organizaciones terroristas, al usar ciertos medios terribles terminan no sólo justificándolos sino convirtiéndolos en fines, ¿esas visibilidades caritativas tan ostentosas, ¿no se terminan convirtiendo en fines en sí mismos?
De todas formas, preciosos los uniformes, cascos y logotipos de los equipos de bomberos del mundo. Mucho más imaginativos que los de las policías y los ejércitos, lo enfermeros y los médicos. Supongo que dada la tenacidad superviviente de la infancia, los niños haitianos seguirán jugando entre los escombros y las ruinas: a policías y ladrones, como aquí, pero allí con los modelos en las esquinas. Y a bomberos.
13 comentarios:
Desgraciadamente nos venden la tragedia y a los voluntarios como si fuera la oferta del dia. No entiendo qué es lo que pretenden con ello. Recuerdo que en los ochenta hubo una gran tragedia en Colombia, el volcán Nevado del Ruiz se llevó por delante 25 mil vidas, yo era muy pequeña, y si el dolor de esa gente nunca se me olvidó no fue por el bombardeo mediático ( que no existía como ahora entonces) sino porque recuerdo a la niña que encarnó su sufrimiento. Fueron menos victimas pero no tengo recuerdos de las victimas del Tsunami y ahora, en Haití, me temo que estan haciendo lo mismo, van tan rapido para vender su mercancia que temen detenerse y que la noticia se pudra. Si el dolor nos lo venden como mercancia acabaremos pensando finalmente eso : Que es mercancía.
Es que lo de Haití es un exceso de todo, y además nos cogió con el pie cambiado, digo por acontecer el drama tan cercano a las fechas navideñas. Y también nos sentimos más solidarios y más próximos a su pobreza y a su violencia, porque en nuestros tiempos resuenan por doquier la palabra “crisis” y la palabra “guerra”. Hablando de uniformes, los que a mí me resultan realmente escandalosos son los de los marines. ¡Que bonito hubiera sido ver allí ayuda cívica y no militar! Pero ya se sabe: nadie da a cambio de nada.
Todo lo que existe de un modo medianamente público es a la vez dos cosas: lo que sea, en sí, y un contenido televisivo. Como suceso, acto, institución... tendrá cada uno sus propias leyes, su lógica y su proceso; pero como contenido televisivo tienen todos: terremotos, investiduras presidenciales, actuaciones policiales, debates parlamentarios, sorteos de lotería, bodas reales, riñas callejeras, misas solemnes, manifestaciones populares, partidos de fútbol, atracos con toma de rehenes, todos... que someterse a las leyes que regulan el comportamiento y la existencia de los contenidos televisivos.
Ya no manda el cura en su misa, ni el presidente en su congreso, ni el atracador en su banco. Por encima de ellos están siempre el realizador y los cámaras, con una autorida muy superior y que nadie sueña siquiera en cuestionar.
A un bombero, por resumir, ya no le basta con apagar bien incendios y salvar bien víctimas de catástrofes: además, e incluso antes, tiene que ser "mediático", o sea, pegar bien en televisión.
A mi lo que me tiene mosqueada es que el ejercito americano expulse a los periodistas. ¿van a ayudar o a invadir?
Al leer tu post he recordado una milonga que cantaba Jorge Cafrune, y rezaba: "desprecio la caridad, por la vergüenza que encierra".
Pero es imposible quedarse indiferente. Yo estoy abrumada, lo confieso.
VANBRUGH: por supuesto, 'La Sociedad del espectáculo' de la que hablara hace décadas el situacionista Guy Debord. Existimos si salimos en la tele, sólo existes si sales en la tele pero es que empieza a pasar que...existimos para salir en la tele, y ya hay "famosos" que lo son por el mero hecho de serlo, famosos, sin saberse qué han hecho. Entiendo que las ONG se hagan, digamos, propaganda, pero creo que al final, como digo, se confunden medio (ser conocido) con fin (ayudar; es decir, se intercambian y finalmente el fin es la propia presencia de la ONG, y eso sí que no
O' CLOCK:¡lástima que no s me ocurriera antes a mí! Hubiera sido una canción idónea para ilustrar musicalmente esta breva.
ROCÍO: Desde un punto de vista cínico (a no confundir con hipócrita, sino cínico en el sentido original filosófico griego): Lo que se les da bien a los USA es invadir países, si para ayudar eficamente tienen que invadir que lo hagan, porque hay que ver lo inútiles que son lso cascos azules de la puñetera ONU
CHRYSAGON: pensaba que me habías desartado, qué alegría.
EMMA: ¿qué será lo que nos venden?
Mr. Lansky: La alegría es mía.
La caridad es odiosa, los marines son odiosos, pero ahora toca ayudar, no importan las torpezas. Mañana será otro día.
Hola, Lansky:
Estoy totalmente de acuerdo contigo. Justo el otro día me decía G. que leyó no sé donde que Brad Pitt y Angelina habían donado no sé cuántos cientos de miles de dólares y que le parecía muy buena onda. Le dije que sí, efectivamente es buena onda, pero que al mismo tiempo me parece una especie de acto mediático y que me molesta. Es decir, si uno quiere donar no hay razón para ir y hacerlo público. Hay un dicho que dice "Haz el bien sin mirar a quién". Siempre he pensado que debería haber otro que diga "Haz el bien sin gritarlo a los cuatro vientos". Porque, como dices, uno no puede dejar de preguntarse cuál fue la verdadera razón de la caridad. OK, al final los haitianos lo recibirán y eso es lo importante, pero que tampoco se lucre con la tragedia ajena.
De las organizaciones de ayuda, hay una que a mí me parece muy loable y es a la que, de hecho, doné dinero para Haití: Médicos sin fronteras. Son médicos voluntarios que realmente están ahí dando lo mejor de sí en las peores crisis humanitarias y desde mi punto de vista no se andan con protagonismos.
Bueno, le paro aquí antes de que mi comentario se vuelva más extenso que tu brevería. :P
Besos
STRiCA: yo también colaboro habitualmente soy socio) con Médicos sin fronteras; los gánster como yo no practicamos la caridad, pero podemos ser compasivos (o sea, supongo: 'con-padecer', "padecer con el otro"). Además, médicos sin fronteras, enfermeras sin bragas, digo yo (qué políticamente incorrecto soy)
Muy interesante. De acuerdo con casi todo.
Con lo de los marines y los periodistas, si es cierto lo que he leído, no: al parecer ocupaban un espacio y unos recursos injustificables. No me gusta Pérez Reverte, pero creo que hace poco describió bien la situación.
Tendremos tiempo de ver qué sale de todo esto y si EEUU lo hace bien o mal, pero por el momento esas suspicacias me parecen adornos de salón.
Un saludo.
Portorosa, hombre sentado en una silla, ¡bienvenido!
En efecto, consumen recursos. Además, probablemente los marines tienen la misión inconfesa de aislar/sellar Haití para impedir que sigan llegando haitianos a Estados Unidos.
La prensa también consume, pero los periodistas son esenciales para hacer de ventana o espejo de lo que pasa, aunque muchos de los enviados especiales son redundantes y superfluos (antes, a comienzos del siglo XX, varios peiodicos los compartían, pero vivimos en el mundo del despilfarro junto al de la escasez)
El problema, por lo que he leído (que ya digo que no sé hasta qué punto es fiable; pero en cualquier caso no era una fuente americana), no era que hubiera unas cuantas personas más consumiendo. El problema que han descrito es que había unas cuantas personas ocupando un lugar privilegiado y recibiendo unas atenciones privilegiadas y fuera de lugar. Y que han llegado los marines y les han dicho que fuera, que a la calle, si querían trabajar.
Ni que decir tiene que su labor es fundamental. Pero al parecer el ministerio de AE ha empleado demasiados recursos y tiempo preocupándose por ellos.
Un saludo.
Sí, Portorosa, la distinción que señalas es fundamental.
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