Franz Schubert - Quinteto enLa mayor "La trucha", Op. 114, D. 667 - 3 Scherzo - (Cleveland Quartet)
Todas las religiones utilizan un recurso oportunista que se aprovecha de la malévola doble condición humana de mortal y consciente: el miedo a la muerte y el ansia de trascendencia. Sin embargo, la muerte es un gran invento, uno de los diez mejores de la Evolución según el biólogo molecular Nick Lane. De hecho, quizás habría que invertir la pregunta habitual y planearnos cuál sería el precio de la inmortalidad, inmortalidad que prácticamente tienen algunos de los organismos más modestos, como las bacterias.
Menos arbitraria de lo que parece y buen complemento de la biología, vamos a seguir con la mitología. El troyano Titono fue bendecido por Zeus a petición de su amante diosa con la inmortalidad, pero…Se le olvidó solicitar también y a la par la eterna juventud. Condenado a ser un viejo decrépito por eones, se cuenta como Titono miraba con envidia los túmulos cubiertos de hierba donde yacían “los muertos felices”.
Parece lógico un compromiso entre esas muertes urgentes y truculentas programadas de la primera entrega de este post y esa suerte de atroz pervivencia de Titono ¿No? Esa carga de Titono es la que la moderna medicina, al menos en los países ricos, está echando encima de los hombros de la humanidad. Y, sobre todo, la maldición que lleva aparejado cada año más de vida concedida por los dioses de la moderna medicina: sólo unos meses de buena y gozosa salud y el resto de declive terminal, suspirando por una tumba. Envejecer es triste; estoy ya en condiciones de asegurarlo, y no hablo ahora como biólogo.
Ni cruel juego cósmico ni remedio para melancólicos (título de un espléndido libro de Bradbury). La cosa además, como suele pasar, es sencilla: las leyes de la física prohíben el movimiento perpetuo y con la misma firmeza la eterna juventud. ¿Estamos? Ahora bien, la evolución es maravillosamente flexible y una vida más larga suele estar asociada a una juventud igualmente prolongada, lo podemos comprobar ahora mismo en nuestras sociedades de perpetuos jovencitos. Y en la vida animal hay casos espectaculares; si os hablaba del triste caso del salmón del Pacífico bien está que os traiga ahora a su pariente, la trucha de arroyo. Este pececillo fue introducido en los lagos de montaña de California e inmediatamente cuadruplico su vida de seis a 24 años con un coste relativamente escaso: el retraso en la edad de su maduración sexual. Lo mismo se ha comprobado con multitud de animales, desde zarigüeyas en las islas hasta nosotros mismos, pero sin embargo, el tope de 120 años en nuestra edad máxima sigue inamovible desde los tiempos en que el mítico rey Gilgamesh buscaba las fuentes de la eterna juventud o los timadores profesionales de hace dos siglos nos vendían inyecciones de glándulas de mono.
Y algo es obvio o debería serlo. La evolución ha diseñado la muerte como un logro en bien dela especie, pero la evolución actúa a nivel del individuo así que cabe preguntarse de qué modo beneficia al individuo su muerte, o a sus genes egoístas en la divulgada expresión de Richard Dawkins.
La solución está desde luego en comprender mejor qué supone la muerte desde el punto de vista biológico y evolutivo.
Para ir leyendo:
Robert Graves: Los mitos griegos
Nick Lane: Los diez grandes inventos de la evolución
El Doctor Wash, un famoso higienista de mi invención, comenzaba así uno de sus artículos de divulgación: "Mi cuñado es un guarro y solo muy esporádicamente accede a lavarse las manos. Sin embargo la ducha diaria es una práctica recomendable que abre los poros, tonifica los músculos..." y ya seguía desarrollando el específico asunto de la ducha, en el que su cuñado no pintaba nada. Pero el hombre se llevaba mal con el hermano de su mujer y aprovechaba cualquier ocasión para meterse un poco con él.
No sé por qué se me ha venido a las mientes este personaje mientras leía este excelente post tuyo, en el que planteas un punto de vista sobre la muerte francamente interesante. Ya me llamó la atención leer en tu otro blog que el amigo Lane la considera uno de los logros de la evolución. Espero que tú o él nos amplieis la idea, porque, cuñados odiosos aparte, la verdad es que promete.
Pero la religión viene muchísimo más a cuento que lo de tu cuñado: está demostrado a lo largo de la historia que 1) es la principal rémora para la libre circulación de ideas y por ende, de la ciencia, 2) es la mayor propagadora de irracionalismos junto al Mira quien baila.
Que sí. También está demostrado que el cuñado del Dr. Wash (que no mío) se lavaba las manos dos o tres veces al año. Pero ni era necesario recordarlo, por cierto que fuera, para hablar de la ducha, ni hace ninguna falta decir que las religiones se aprovechan del miedo a la muerte, aunque sea verdad, para explicar que esta es un mecanismo beneficioso.
Sí viene al caso. Meterse con la religión, con la tuya en cocreto, siempre es buena cosa, pero además, en este caso, insisto, es pertinente, así que no seas tu im-...
También el Dr. Wash estaba convencido de que hablar mal de su cuñado siempre era conveniente y siempre venía a cuento. Por eso te lo he puesto de ejemplo, porque sois casos realmente paralelos.
A pesar de ser uno de los logros de la evolución, la muerte sigue pareciéndome, en la mayoria de los casos, completamente fuera de lugar. Quiero decir, a medida que me hago mayor me doy cuenta de lo lento que he aprendido ciertas lecciones esenciales y creo que la muerte, la mayoría de las veces, acaba abruptamente con un aprendizaje que apenas ha empezado a despuntar en la mayoría de la gente. Morir sin haber comprendido la misa la media ( que es lo que creo que también me pasará a mi)es lo habitual y no sigo sin entender por qué ( por muchos programas de Punset que me haya tragado), si tenemos la capacidad de llegar a la madurez sexual por qué no podemos alcanzar también otra clase de plenitud, como una bien meditada moral o, en su defecto, sabiduría o apacible felicidad para poder beber la cicuta con tranquilidad. Pero no, morimos tontos, más que cuando nacimos y por eso la vida siempre me parecerá intolerablemente corta.
Tienes razón, mi querida Emma, ya lo dice el famoso poema de Gil de Biedma, cuando empezamos a saber de qué va estro nos tenemos que ir, por eso los suicidios de jovencit-os/as de cabrean, si hubieran tenido algo de paciencia. Y qué me dices de los genios fructíferos que se mueren en plenitud, y he conocido varios casos, no hablo de biografías leídas. Pero así están las cosas, y en términos de ‘lógica’ evolutivo biológica todo esto cuadra. Por cierto: detesto a Punset y su forma de hacer divulgación científica: un día le dedicaré un post invectiva
Cuando dediques ese post-invectiva a Punset no olvides mencionar que es el único divulgador... que se traduce a sí mismo en vivo y en directo. El buen señor no es que sea un sabio distraído, sino que era ya de mozalbete otro distraído que se metió a sabio. Me recuerda al bisabuelo Abadía que va dando charlas teóricas de economía y finanzas por los platós de los buenafuentes con amable sonrisa y menos conocimientos prácticos. Simpatiquísimo.
Yo tampoco soy creyente, ni siquiera ateo (que me parece otro acto de fe por el lado puesto); ni agnóstico. Nada. Aún asi, respeto a quienes creen en un Dios o algo parecido y tratan de vivir de acuerdo con sus leyes o dictámenes interiores de moral o ética.
Lo de la muerte... ¡ Psss ! me parece un fenómeno tan natural como corriente.
Creo que todo el mundo racionaliza la muerte (y el suicidio.) Vamos, que me interesa tanto como pretender averiguar qué sentía yo mismo antes de nacer, en el vientre de mi madre ni qué pude pennsar o no pensar duarnte el parto y cuando una enorma manaza me echó el guante...
Lo que si me disgusta son las muertes con horribles sufrimientos y dolores.
En fin; que nos hacemos preguntas legítimas pero sobrenaturales al fenómeno de 'quienes somos, de dónde venimos y a dónde vamos' y sólo podemos 'contentarnos' con respuestas naturales.
Grillo: pon atención, precisamente lo que los investigadores están revelando es que la muerte no es tan 'natural' ni tan intuitiva su idea como creíamos, sino tan sofisticada adquisición como tener ojos y alas: atento a las próximas entregas.
Adoptaré mi tono del blog Malherido: Punset es gilipollas.
Y ser ateo no es una confesión de fe opuesta creer en Dios. No hay simetría en eso, Vanbrugh te lo puede, igual que yo, confirmar. Menos instuición y más rigor, salvo cuando seamos poetas.
me quedo con el libro de Bradbury, pequeña joyita de invención en su momento...y dejo que usted se despache sabiamente con aquello que a mí me cae más lejano.
mira quien baila no es irracional: está muy bien pensado para disolver las neuronas de los telespectantes.
Decía Unamuno que la vida es una lucha contra el eterno olvido.Hay misterios tan profundos,en la naturaleza y dentro de nosotros, qué nos llevan a búsquedas de todo tipo. Creo que todos buscamos continuamente respuestas y sólo nos ponemos en paz con uno mismo para morir como Don Quijote. Yo soy creyente a mi manera. Aunque me gustaría tener más fe.Dudo. ¿ Per quién no duda?
joder, me ha emocionao el comentario de emma; quiero decirlo...
porotro lado, yo siempre he estado a favor de los salmones, me parecen unos bichos absolutamente "empecinaos", nadando a contracorriente... las truchas no me caen mal, sobre todo porque protagonizan una espléndida pieza musical de schubert, creo
Da por seguro que pondré mucha atención con lo que sigas escribiendo con respecto a palmar, Lansky.
Siempre aprendemos mucho de tí y de quienes te contrargumentan con tino, (Vanbruh, Dante, zum bei spiel), pero tendrán que pasar años, siglos y hasta milenios para que 'la gente' se haga con la copla de lo que los investigadores acaben 'revelando' de que la muerte no es tan 'natural' e intuitiva como creíamos , sino como tener ojos y alas...
El domingo voy a visitar a un antiguo amigo que tuve en la Facultad y la está diñando en la UCI. Le voy a decir - 'Chico, no te preocupes, son las alas y los ojos que al parecer te van a abandonar.
Y qué decirte de como contentar con revelaciones de ese calibre a un iganro. Seguro que me diría : - "te doy mis ojos", pero muérete tú, gilipollas.
Dante: ¡Siempre Bradbury!, un enorme poeta que algunos confunden con un autor de SF. Y Mira quien baila como disolvente universal neuronal, me lo apunto.
Leon: La mayoría de los profanos creen que la ciencia 'responde' preguntas; y lo hace, claro, pero lo esencial de la ciencia es 'plantearse' las preguntas pertinentes; ¿cuales lo son?, las que pueden responderse en el momento que se formulan: ahí tienes la distinción con la filosofía, las religiones, las pseudociencias y todo lo demás.
J.M. Por eso la trucha asalmonada no es ni chicha ni limoná
Grillo: Te supongo lo suficientemente inteligente emocional (vaya parida) como para no emplear esos argumentos ni con tu amigo moribundo ni contigo mismo, salvo por el placer intelectual de satisfacer nuestra curiosidad, que nos hace aún más humanos que el morir.
25 comentarios:
El Doctor Wash, un famoso higienista de mi invención, comenzaba así uno de sus artículos de divulgación: "Mi cuñado es un guarro y solo muy esporádicamente accede a lavarse las manos. Sin embargo la ducha diaria es una práctica recomendable que abre los poros, tonifica los músculos..." y ya seguía desarrollando el específico asunto de la ducha, en el que su cuñado no pintaba nada. Pero el hombre se llevaba mal con el hermano de su mujer y aprovechaba cualquier ocasión para meterse un poco con él.
No sé por qué se me ha venido a las mientes este personaje mientras leía este excelente post tuyo, en el que planteas un punto de vista sobre la muerte francamente interesante. Ya me llamó la atención leer en tu otro blog que el amigo Lane la considera uno de los logros de la evolución. Espero que tú o él nos amplieis la idea, porque, cuñados odiosos aparte, la verdad es que promete.
Sí, pero ¿qué cumpliría la función de cuñado que no viene a cuento en mis posts?¿Las bacterias?
Reléete y reléeme. Es obvio quién es en este post tu cuñado odioso, Dr. Wash.
¿La religión?
Continuará, supongo ...
Claro
Naturalmente.
Pero la religión viene muchísimo más a cuento que lo de tu cuñado: está demostrado a lo largo de la historia que 1) es la principal rémora para la libre circulación de ideas y por ende, de la ciencia, 2) es la mayor propagadora de irracionalismos junto al Mira quien baila.
Que sí. También está demostrado que el cuñado del Dr. Wash (que no mío) se lavaba las manos dos o tres veces al año. Pero ni era necesario recordarlo, por cierto que fuera, para hablar de la ducha, ni hace ninguna falta decir que las religiones se aprovechan del miedo a la muerte, aunque sea verdad, para explicar que esta es un mecanismo beneficioso.
Sí viene al caso. Meterse con la religión, con la tuya en cocreto, siempre es buena cosa, pero además, en este caso, insisto, es pertinente, así que no seas tu im-...
También el Dr. Wash estaba convencido de que hablar mal de su cuñado siempre era conveniente y siempre venía a cuento. Por eso te lo he puesto de ejemplo, porque sois casos realmente paralelos.
Bien, solucionado. Prefiero tener cuñados y seguir siendo ateo, pero te concedo la victoria: has logrado que no se comente sobre el tema del post
He borrado, ya a punto de enviarla, una larga respuesta a este último despropósito tuyo. Argumentar en su contra ofendería la inteligencia de ambos.
Bien hecho. A veces 'menos es más'
Y por otra parte que son mis despropósitos al lado de las historias de la religión...
A pesar de ser uno de los logros de la evolución, la muerte sigue pareciéndome, en la mayoria de los casos, completamente fuera de lugar. Quiero decir, a medida que me hago mayor me doy cuenta de lo lento que he aprendido ciertas lecciones esenciales y creo que la muerte, la mayoría de las veces, acaba abruptamente con un aprendizaje que apenas ha empezado a despuntar en la mayoría de la gente. Morir sin haber comprendido la misa la media ( que es lo que creo que también me pasará a mi)es lo habitual y no sigo sin entender por qué ( por muchos programas de Punset que me haya tragado), si tenemos la capacidad de llegar a la madurez sexual por qué no podemos alcanzar también otra clase de plenitud, como una bien meditada moral o, en su defecto, sabiduría o apacible felicidad para poder beber la cicuta con tranquilidad. Pero no, morimos tontos, más que cuando nacimos y por eso la vida siempre me parecerá intolerablemente corta.
Tienes razón, mi querida Emma, ya lo dice el famoso poema de Gil de Biedma, cuando empezamos a saber de qué va estro nos tenemos que ir, por eso los suicidios de jovencit-os/as de cabrean, si hubieran tenido algo de paciencia. Y qué me dices de los genios fructíferos que se mueren en plenitud, y he conocido varios casos, no hablo de biografías leídas. Pero así están las cosas, y en términos de ‘lógica’ evolutivo biológica todo esto cuadra. Por cierto: detesto a Punset y su forma de hacer divulgación científica: un día le dedicaré un post invectiva
Lansky,
Cuando dediques ese post-invectiva a Punset no olvides mencionar que es el único divulgador... que se traduce a sí mismo en vivo y en directo.
El buen señor no es que sea un sabio distraído, sino que era ya de mozalbete otro distraído que se metió a sabio. Me recuerda al bisabuelo Abadía que va dando charlas teóricas de economía y finanzas por los platós de los buenafuentes con amable sonrisa y menos conocimientos prácticos. Simpatiquísimo.
Yo tampoco soy creyente, ni siquiera ateo (que me parece otro acto de fe por el lado puesto); ni agnóstico. Nada. Aún asi, respeto a quienes creen en un Dios o algo parecido y tratan de vivir de acuerdo con sus leyes o dictámenes interiores de moral o ética.
Lo de la muerte... ¡ Psss ! me parece un fenómeno tan natural como corriente.
Creo que todo el mundo racionaliza la muerte (y el suicidio.) Vamos, que me interesa tanto como pretender averiguar qué sentía yo mismo antes de nacer, en el vientre de mi madre ni qué pude pennsar o no pensar duarnte el parto y cuando una enorma manaza me echó el guante...
Lo que si me disgusta son las muertes con horribles sufrimientos y dolores.
En fin; que nos hacemos preguntas legítimas pero sobrenaturales al fenómeno de 'quienes somos, de dónde venimos y a dónde vamos' y sólo podemos 'contentarnos' con respuestas naturales.
Grillo: pon atención, precisamente lo que los investigadores están revelando es que la muerte no es tan 'natural' ni tan intuitiva su idea como creíamos, sino tan sofisticada adquisición como tener ojos y alas: atento a las próximas entregas.
Adoptaré mi tono del blog Malherido: Punset es gilipollas.
Y ser ateo no es una confesión de fe opuesta creer en Dios. No hay simetría en eso, Vanbrugh te lo puede, igual que yo, confirmar. Menos instuición y más rigor, salvo cuando seamos poetas.
me quedo con el libro de Bradbury, pequeña joyita de invención en su momento...y dejo que usted se despache sabiamente con aquello que a mí me cae más lejano.
mira quien baila no es irracional: está muy bien pensado para disolver las neuronas de los telespectantes.
Decía Unamuno que la vida es una lucha contra el eterno olvido.Hay misterios tan profundos,en la naturaleza y dentro de nosotros, qué nos llevan a búsquedas de todo tipo.
Creo que todos buscamos continuamente respuestas y sólo nos ponemos en paz con uno mismo para morir como Don Quijote.
Yo soy creyente a mi manera. Aunque me gustaría tener más fe.Dudo. ¿ Per quién no duda?
joder, me ha emocionao el comentario de emma; quiero decirlo...
porotro lado, yo siempre he estado a favor de los salmones, me parecen unos bichos absolutamente "empecinaos", nadando a contracorriente... las truchas no me caen mal, sobre todo porque protagonizan una espléndida pieza musical de schubert, creo
Da por seguro que pondré mucha atención con lo que sigas escribiendo con respecto a palmar, Lansky.
Siempre aprendemos mucho de tí y de quienes te contrargumentan con tino, (Vanbruh, Dante, zum bei spiel), pero tendrán que pasar años, siglos y hasta milenios para que 'la gente' se haga con la copla de lo que los investigadores acaben 'revelando' de que la muerte no es tan 'natural' e intuitiva como creíamos , sino como tener ojos y alas...
El domingo voy a visitar a un antiguo amigo que tuve en la Facultad y la está diñando en la UCI. Le voy a decir - 'Chico, no te preocupes, son las alas y los ojos que al parecer te van a abandonar.
Y qué decirte de como contentar con revelaciones de ese calibre a un iganro. Seguro que me diría : - "te doy mis ojos", pero muérete tú, gilipollas.
Emma: tú no temas, amor.
Dante:
¡Siempre Bradbury!, un enorme poeta que algunos confunden con un autor de SF. Y Mira quien baila como disolvente universal neuronal, me lo apunto.
Leon:
La mayoría de los profanos creen que la ciencia 'responde' preguntas; y lo hace, claro, pero lo esencial de la ciencia es 'plantearse' las preguntas pertinentes; ¿cuales lo son?, las que pueden responderse en el momento que se formulan: ahí tienes la distinción con la filosofía, las religiones, las pseudociencias y todo lo demás.
J.M.
Por eso la trucha asalmonada no es ni chicha ni limoná
Grillo:
Te supongo lo suficientemente inteligente emocional (vaya parida) como para no emplear esos argumentos ni con tu amigo moribundo ni contigo mismo, salvo por el placer intelectual de satisfacer nuestra curiosidad, que nos hace aún más humanos que el morir.
Grillo, "Bon courage" con tu amigo, amor.
Bogarth y Claude Reims (no la Bergman) confesándose que esto es el principio de una bella amistad?
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