02/03/2010

Castro antes y después (brevería amarga)



Buena Vista Social Club - Y tú ¿qué has hecho?

Es fácil resumir la biografía de Fidel Castro, es la de una traición: 'se enfrentó valientemente a una dictadura con unos pocos más y, con el tiempo, él también se convirtió en un dictador'. A veces las revoluciones devoran a sus hijos...sentándoles en la poltrona.

Tanto la primera como la segunda parte de la frase anterior son ciertas, pero, conforme a la simpatía que despierten los dos tipos básicos aunque idénticos de dictaduras, negarás la primera o la segunda, nunca ambas.

Eso sí, reprimir tan brutalmente a un simple albañil que sólo utilizaba su palabra –una palabra bien manejada gracias al estupendo sistema educativo implantado por la revolución cubana, todo hay que decirlo- para oponerse al régimen provoca preguntarse el porqué de esa desproporcionada reacción, el porqué de ese temor tan desmesurado a un pobre obrero negro.
La pregunta no es retórica, pero voy a responderme: por la misma razón que las viejecitas de los barrios burgueses que oyen tanto hablar de la inseguridad ciudadana no se atreven a salir de casa por las noches. Esto es, porque el temor no depende ni emana del que supuestamente lo provoca, sino del que lo siente, y Castro es una abuelita que se sabe débil.

40 comentarios:

harazem dijo...

No sólo débil, sino irremisiblemente perdido si abre la mano.

NO sé cuánto de temor a las represalias, no tanto de la población cubana cuanto de la miamiana, con sus sables enhiestos y su legión de abogados, hay en el encastillamiento de las élites, pero el suicidio infamante es siempre peor que el resolvente.

Sea como sea el enemigo asaltante es incluso más torpe que el encastillado. NO hay más que fomentar el consumo, es decir, eliminar el bloqueo, para que los ardores defensivos de los que no tienen nada revienten dulcemente, como pompas de jabón.

Lansky dijo...

Cinismo del bueno, el tuyo, Harazem, es decir, cinismo griego. El consumo disuelve las revoluciones, de la misma forma que el bloqueo las mantiene.

Débil=perdido, creo.

Vanbrugh dijo...

Imagino que todos hemos pasado nuestra fase juvenil de simpatía por la Revolución Cubana. Juvenil no tanto porque fuéramos jóvenes nosotros -no es obligatorio cambiar de opinión al hacerse viejo- como porque lo era ella que, sin duda alguna, ha envejecido peor que cualquiera de nosotros. El caso es que ahora mismo la actitud hacia el régimen castrista me parece un buen test para calibrar la catadura moral e intelectual de la gente. Hay que ser -en mi humilde opinión, claro- muy gilipollas, o muy hijo de puta, o una mezcla tan sabiamente calibrada de ambas cosas como la que exhibe el actorcillo este, Guillermo Toledo, que ayer se cubrió de gloria abriendo la boquita al respecto, para seguir defendiendo esa feroz prisión , tumba de todas las ilusiones que algún lejano día concitó, en que se ha convertido desde hace ya bastante tiempo la isla. -La eficaz colaboración de los USA y su bloqueo en lograr este resultado no le quita, a mi juicio, ni un poquito de responsabilidad a los Castro y secuaces.

Lansky dijo...

Lo del Willy este ha sido decepcionante, pero pone de manifiesto que gentes que por su oficio tienen mucha audiencia no tienen porque ser, en cambio, lúcidos, y este chico es tonto ya que confunde la defensa de los cubanos con la del régimen que los oprime.

A Castro le ha venido muy bien el bloqueo, como a ETA los GAL, porque siempre vienen bien estas coartadas.

El pober albañil que ha mierto ingresó en prisión con una pena por tres meses por sus declaraciones; allí se convirtieron, primero en tres años y luego en treinta por reclamar su status de preso de conciencia. Ese es el historial delictivo del martir. Willy eres gilipollas.

julian bluff dijo...

Las revoluciones han supuesto siempre -a lo largo de la historia- la sustitución de una oligarquia por otra distinta (con ganas de revancha). Y se han sustentado invariablemente en la violencia. Y los oligarcas de la nueva clase dominante son siempre los más brutos y/o los más crueles. Sólo el tiempo los reblandece. Véase el ejemplo que estamos tratando: los Castro son ahora mejores que en los "sesenta" y los "setenta", por mucho que unos medios de comunicación, tan adocenados casi como los propios lectores a los que dirigen sus consignas y parloteos, opinen lo contrario.

Una opinión...

Miroslav Panciutti dijo...

Las revoluciones siempre despiertan entusiasmo y siempre acaban en decepción. Sospecho que la cuestión en Cuba, que alarga en demasía el régimen, es cómo salir. Y mucho me temo que el después al que aludes en el título se parecerá mucho al antes (llevan años los USA y la propia España tomando posiciones) y, tristemente, nos haremos la pregunta de si para este viaje hacían falta esas alforjas. Aun así ...

Lansky dijo...

Miroslav:

Mi "después" del título referido a Fidel se refiere a ahora.

Julián:

Como casi siempre, estoy en absoluto desacuerdo tanto en tus conclusiones generales (el mundo mal que bien ha progresado en derechos del pueblo o los ciudadanos) como en la sparticulares: Castro tenía un aval al desbancar a Batista. Peor has expresado nitidamente la raiz del pensamiento conservador: "siempre es mejor que las cosas no cambien".

Lansky dijo...

'peor' no= 'pero'

julian bluff dijo...

¡¡¡Haaala. Este es mi Lnasky!!!

¿Yo he dicho eso? ¿que siempre es mejor que las cosas no cambien?.

No lo he dicho.

He expuesto una serie de datos que creo son ciertos, por lo menos a la hora de haber sido puestos en práctica en el escenario de la historia. Siempre que las ideologías totalitarias han impuesto su credo en el mundo real, se han llevado por delante un montón de vidas humanas.

Dejemos a un lado a las reliiones monoteistas y ciñámonos al siglo XX ¿qué avances tecnlógicos y en el campo de las humanidades ha aportado a los hombres el fascismo? ¿cuales el comunismo?.

¿Estas opiniones son las de un conservador?.

En este país... probablemente habrá muchos que así lo crean. Por ejemplo... Lansky.

Lansky dijo...

Este sí que va a ser tu Lansky, Julián:

Tu dices: "las revoluciones [no las calificas] han supuesto siempre la sustitución de una oligarquía por otra" Ole tus güevos. O sea, la revolución francesa la sustitución del absolutismo monárquico por el parlamentarismo democrático.

ya digo: conservador, tirando a reaccionario. Lee lo que escribes.

Vanbrugh dijo...

Por una vez en la vida me veo en el caso de darle más razón a Julián que a Lansky, aunque me arriesgue a ser arrojado al infierno de los reaccionarios.

¿Acaso tras la revolución francesa no surgió una nueva oligarquía en Francia? ¿O por ventura desaparecieron en ese hermoso país las oligarquías, y yo no me he enterado? Si no es así y, efectivamente, tras la revolución hubo (y hay) en Francia una nueva oligarquía, distinta de la que había antes de la Revolución ¿no es eso, exactamente, lo que está diciendo Julián? ¿De veras crees, Lansky, que ha existido en la historia alguna revolución tras la que no haya surgido una nueva oligarquía? Sinceramente, yo no conozco ningún caso. Creerlo así, y afirmarlo ¿nos convierte en reaccionarios? ¿No hay una oligarquía en Cuba? ¿No la hay en China? ¿No la había en la Unión Soviética? Constatar que sí, que las hay, y que, en consecuencia, es bastante evidente que las revoluciones cambian siempre una oligarquía por otra nueva ¿equivale a desear que nada cambie? Me parece un reduccionismo tan gratuito como insultante, mi querido amigo.

Lansky dijo...

Lo maá reaccionario de todo son los maximalismos. La sociedad perfecta la relego a los cielos para los que creeis en esos cuentos.

Por supuesto que surgió una nueva oligarquía,mucho más lábil y más regulada, incluso con la incoporación de mecanismos automáticos para deponerla: se llaman elecciones.

DanteBertini dijo...

ganan las mayorías, siempre. Empujadas por una minoría que lee sus necesidades no siempre encubiertas. Y la meta, aunque disfrazada, es acceder al poder, que no es otra cosa que el poder adquirir lo que nunca tendremos.
La meta es siempre burguesa, por decirlo de una manera convencional. Lo único revolucionario sería vivir sin metas.

Lansky dijo...

Por eso, Dante, el espectáculo más horrible del ser humano son esas masas linchadoras que se muestran impúdicamente. Aún así opino lo de "el menos malo de los sistemas de gobierno", es decir, el que más fácilmente y menos cruentamente puede ser sustituido.

Vanbrugh dijo...

Me parece que estás confundiendo el culo con las témporas. Creo que tampoco Bluff, pero desde luego yo no estoy condenando las revoluciones, ni minimizando sus efectos, ni declarándolas inútiles o indeseables, por que cambien, como afirmamos que hacen, una oligarquía por otra. No hay sociedad conocida sin oligarquía, pero no todas las oligarquías son iguales. Es, evidentemente, preferible la oligarquía que siguió a la revolución francesa que la que la precedió, y por eso tendemos a considerar beneficiosa la revolución francesa. Has sido tú quien ha resuelto que por afirmar una verdad objetiva y en principio neutra, como la de que uno de los efectos de toda revolución es el de sustituir por otra nueva la oligarquía prerrevolucionaria, se convierte uno en conservador tirando a reaccionario. No, será conservador y reaccionario quien de esa afirmación saque explícitamente la consecuencia de que, por tanto, nunca hay que hacer revoluciones, porque son inútiles o perjudiciales. Quien se limita a afirmarlo, sin sacar consecuencias, no es ni maximalista, ni reaccionario, ni está pidiendo imposibles sociedades perfectas: es un observador de la realidad social, en la que hasta ahora no se ha dado nunca una revolución tras la que no surgiera una nueva oligarquía, unas veces mejor, otras veces peor y muchas veces más o menos igual que la anterior a la revolución.

julian bluff dijo...

¡Vale, coño!

Ahora si te has "explicao" cabal.

Reconzco que me he cegao con el rollo de los stalinistas y los nazis y el matiz se me ha escapado en esta ocasión. Un fallo.

No obstante, y tratando de que la polémica no decaiga ¿eso de lo que hablas lo consiguió la ciudadanía por francesa (esto es, personas integrantes de un sistema cultural y socialmente vanguardista -o progresista o como lo queramos llamar- para lo que se estilaba en el mundo a finales del XVIII) o por revolucionaria?.

Dicho de otro modo.. si el comunismo, en lugar de en Rusia, hubiese triunfado en el siglo XX en Holanda, en Canada o en el Reino Unido ¿también hubiera habido gulags, purgas, prógromos?.

¿Son los proyectos políticos -su ideario- capaces de mejorar el "status quo" o son realmente las personalidades individules las que lo consiguen, con independencia de que su adscripción ideologica sea una u otra o¡mejor! ninguna?.

Opinen, opinen....

julian bluff dijo...

¡Vale, coño!

Ahora si te has "explicao" cabal.

Reconzco que me he cegao con el rollo de los stalinistas y los nazis y el matiz se me ha escapado en esta ocasión. Un fallo.

No obstante, y tratando de que la polémica no decaiga ¿eso de lo que hablas lo consiguió la ciudadanía por francesa (esto es, personas integrantes de un sistema cultural y socialmente vanguardista -o progresista o como lo queramos llamar- para lo que se estilaba en el mundo a finales del XVIII) o por revolucionaria?.

Dicho de otro modo.. si el comunismo, en lugar de en Rusia, hubiese triunfado en el siglo XX en Holanda, en Canada o en el Reino Unido ¿también hubiera habido gulags, purgas, prógromos?.

¿Son los proyectos políticos -su ideario- capaces de mejorar el "status quo" o son realmente las personalidades individules las que lo consiguen, con independencia de que su adscripción ideologica sea una u otra o¡mejor! ninguna?.

Opinen, opinen....

Lansky dijo...

Vanbrugh: en el contexto del propio comentario de Julián quedaba muy claro, y sigue quedando, mi calificación de su pensamiento como conservador y hasta reaccionario. Mi culo y mis témpora las tengo perfectamente diferenciadas, pero no preciso de agarrármelas con papel de fumar como tú.

Lansky dijo...

Julián:

Los que creen que la geografía controla el alma, como los nacionalistas, por supuesto que pensaran que un comunismo holandés no tendría gulags como el ruso. Pero los que creemos que el ser humano no es una mala hierba para el planeta, pero puede ser muy malo para los otros hombres en cualquier sitio y lugar, no.

Vanbrugh dijo...

Una cosa es que los dos -los tres- sepamos que Julián tira un poquillo a conservador y reaccionario; otra muy distinta que tú te agarres a cualquier cosa que él escriba para afirmarlo así, aunque en esa cosa concretamente no se le notara mucho, como es el caso. Y otra, por fin, que cada vez que te llevo la contraria matizando donde tú has preferido no hacerlo me saques esa ordinariez del papel de fumar.

Lansky dijo...

¿Ves lo que pasa? que te he contestado en el blog de malherido, joder.

Matizar no es 'bizantinizar? las discusiones, como a menudo te gusta hacer a tí y a tu pie izquierdo.

Cambiate el nick, de vanbrugh a aceite de oliva (virgen)

Vanbrugh dijo...

Le debe de pasar a más gente. Por eso debe de ser por lo que nunca me entero de de qué coño está hablando la gente en ese blog. Estarán contestando, como tú, cosas que se han dicho en otro sitio. (Ahora a esperar que Juanito autorice tu comentario; de momento no se ve na de na.)

No bizantinizo nada. Me limito a no dejar pasar afirmaciones de bulto tan claramente inadmisibles como la imputación de reaccionariez? que le has hecho al pobre Bluff, solo por decir una obviedad tan evidente como que las revoluciones sirven para cambiar al que manda y que, cuando son violentas -como suelen serlo- lo normal es que acabe mandando el más bruto.

Y además, gracias a mis bizantinismos andas ya por los veintitantos comentarios, con lo que a ti te gusta eso...

Lansky dijo...

Vale, en lo de los comentarios donde juan estás inspirado.

En cuanto a los de aquí, vale también, me doy por satisfecho, por hoy has cumplido: estás despedido.

Vanbrugh dijo...

OK

¿Mañana a la misma hora?

julian bluff dijo...

Lansky, Vanbrugh...

Reaccionario: hoy por hoy es un término peyorativo y me lo habéis adjudicado -tanto el uno como el otro- únicamente por expresar una serie de opiniones que no van mucho más de hacer una exposición -errada o acertada- de hechos.

Eso no me parece bien. Me parece mal.

No soy reaccionario. Ni siquiera conservadior. No existe ni ha existido ninguna actuación dentro de la que es mi vida que -a mi juicio- pueda encuadrarse dentro de ese estereotipo. Os aprecio, lo sabéis, pero bueno... no creo que sea justo para mi dignidad que vaya ahora a entrar en pormenores.

julian

Grillo de Obsidiana dijo...

Muy interesante. Mucho.

Parece que TODOS lamentamos lo del infeliz albañil muerto; que a todos nos interesó la gesta de Fidel y nos sigue interesando el devenir de Cuba; que todos estamos de acuerdo en que Willy Toledo ha sido un bocazas (a mi me pareció siempre un imperfecto gilipollas); casi todos sospechamos que a veces se escapa un puntillo de cinismo al menos cínico; todos pensamos que la mayoría de las revoluciones han conseguido un pasito o un buen paso adelante en la Historia; que recordamos a Adorno: " Indefectiblemente la lucha contra el poder acaba en poder"...

Finalmente va a ser que LA FELICIDAD ES LA ESPERA DE LA FELICIDAD, y mientras tanto echamos el rato leyendo, aprendiendo, cuidando al perro, amando a la pareja (follando, que es muy sano), protegiéndonos contra la ignoracia, practicando el humor, etc. etc.

Vanbrugh dijo...

Matizo, mi querido Julián. Es Lansky el que te ha llamado reaccionario por tu reciente exposición de hechos. Yo, no. Yo te he defendido, he argumentado que lo que acababas de decir no te caracterizaba como reaccionario y, eso sí, he dejado constancia de que a ambos nos pareces un poquillo -que "tiras" a ello, ha sido la expresión exacta- por otras, antiguas, manifestaciones tuyas. Como cuando defiendes la monarquía o los nacionalismos, pongo por caso. Pero por lo de hoy, solo Lansky -que así, entre nosotros, es malísimo- es quien te ha llamado reaccionario. Yo te he defendido. Brillantemente, de hecho.

Y tú me lo pagas así, con estos reproches generalizados que meten en el mismo saco a quien te ofende y a quien te defiende. Desde luego...

julian bluff dijo...

Vanbri

Te emborracha tu prosapia y, sin duda, en plena melopea ortográfica, en tu cuarto comentario a este post, también tú -sí, tú también- me has adjudicado tan angelical epíteto. Vas y lo compruebas. Pero ¡qué voy a decirte que no sepas! es manía común entre las gentes de este país adscribir a los que nos llevan la contraria a una ideología extremista. Aquí lo de descalificar idelógicamente al prójimo es algo que nos priva.

Ahora... que tú y Lansky... tam mayorcitos, tan preparaos, tan buena gente, incurráis también en eso... puede llegar a resultar un poco decepcionante, la verdad.

Abrazos a los dos!. Julian.

Vanbrugh dijo...

Julián estimadísimo, no puede emborracharme mi prosapia, porque carezco de ella e incluso si la tuviera no pintaría nada en esta conversación. Debes de querer decir que me emborracha mi prosa. Tampoco es cierto, pero sí viene más a cuento.

No niego haberte llamado reaccionario. Lo he hecho. Niego haberte llamado reaccionario por una mera exposición de hechos, es decir, por lo que hoy has escrito aquí. Lo he explicado bien clarito, pero vuelvo a hacerlo, ebrio como estoy de prosa, prosapia y morapio. Por una exposición de hechos -por lo que hoy has dicho aquí- te ha llamado reaccionario Lansky y yo, en cambio, he defendido tu intervención y he negado que revelara nigun reaccionarismo -¿reaccionariez? ¡Reaccionariedad!- por tu parte. Y luego he tratado de explicar la imputación de Lansky atribuyéndola al hecho de que él, como yo, te considera un poquito reaccionario por otras, distintas, anteriores, manifestaciones tuyas, como las que insisten en contarnos lo simpático que es Juan Carlos -como si alguien lo negara- cuando yo digo que la jefatura de estado hereditaria y vitalicia es antidemocrática, o en recordarnos lo buenos ciudadanos que son los nacionalistas -como si alguien dijera otra cosa- cuando yo digo que articular la convivencia ciudadana en torno a la idea de ser una nación es irracional y gilipollas. Esas, las tuyas, digo, me parecen opiniones reaccionarias, y es por eso en virtud de ellas, y no de las que hoy has manifestado sobre las revoluciones, por las que te he llamado, sí, reaccionario. Un poquito. En ningún momento lo he negado, de manera que no es preciso que insistas en recordármelo.

Emma dijo...

Grillo y en general : NO SE PUEDE ESPERAR A LA FELICIDAD. La felicidad no llega sola, la felicidad te la tienes que currar, con revoluciones o sin ellas. Otra cosa es que cuando de repente, llega, a uno le parezca que ha sido una cuestion de suerte, pero si lo piensas, nunca es suerte, es mucho más, algo has tenido que hacer tú para ser feliz.

Grillo de Obsidiana dijo...

Emma querida,

Era un modo de hablar.

Totalmente de acuerdo: hay que currárselo todo en la vida. A veces un pequeño (o grande) golpe de suerte ayuda también.
Yo ceo más en la satisfacción, en el bienestar, en la búsqueda, en el cariño, la generosidad, en la superación, etc.

Lo que veo que no voy a perder jamás en el sentido del humor, (guste o disguste a otr@s, a mi me parece una bendición.)

Por otro LA FELICIDAD no creo que exista en un sentido estricto, general y válido de modo universal.

Esta mala memoria ya no me permite recordar quién definió la felicidad como 'la intelección de la necesidad' - o algo así. (¿No suena algo 'tomista'?)

¡Jaaaa!; a veces la memoria me sorprende por el mero hecho de recordar que en un tiempo hablaba uno de carrerilla y con sentido.

Ahí si que 'envidio' el memorión de los lanskys y tantos más de por aquí.
Felicidades.

julian bluff dijo...

Vanbrugh (y también Lansky)
Hola!

Admito que lo de la monarquía, su defensa, pueda sonar un tanto retrógrado. Pero no os olvidéis que más que defender la institución en cuanto tal, yo defendí cierta monarquía para cierto país en cierto momento histórico. Luego... lo que sí hice fue manifestar que hay multitud de cosas en la vida de la polis (la que me ha tocado en suerte vivir) que a mi -repito, a mi- me tocan bastante más los cojones que la puta monarquía.

En cuando a mi defensa de los nacionalismos, recordaros que tanto la ideología nazi como la bolchevique, defendían la idea de Reich o Republica de Soviets, el pangermánismo y la gran república socialista soviética y negaban la noción (de identidad) de los pequeños paises. Es más, de hecho, se los zampaban a la menor ocasión, por medio de la violencia, para incorporarlos a su causa. Una causa, cuya mera puesta en tela de juicio llegaban a considerar nada menos que una traición de estado. (También eran ambas ideologías radicalmente antimonarquicas, debo añadir)

Y eso no me lleva a mantener o ni siquiera insinuar -ni se me ocurriría hacerlo- que por estar vosotros contra los nacionalismos simpaticéis con alguna de esas ideologías totalitarías.

Hay que dejar que la gente libre opine con libertad sin acudir, en cuanto sus manifestaciones no sean de nuestro agrado, a tratar de descalificarla ideológicamente.

Sé que todas las cosas que he dicho son muy simples -y si me apuran hasta un poco pueriles- pero no por ello dejan de ser verdad.

Otro abrazo para los dos.

Vanbrugh dijo...

Venga, Julián, hombre, no te ofendas. Para mí "reaccionario" no pasa de ser una etiqueta sin mucho significado, y si la he empleado ha sido por seguir la terminología de Lansky -al que de vez en cuando, como tú sabes bien, le gusta ponerse estupendo sin distinguir a quién le ha tocado estar enfrente en ese momento-. No tengo la menor intención descalificadora llamándote así, y espero que te importe tan poco como me importa a mí que me lo llamen cuando defiendo otras cosas tan "impresentables" o más que las tuyas. Tú piensa y dí lo que te dé la gana, y al que le parezcas reaccionario, incluidos Lansky y yo, que le den morcilla, no faltaba más.

Dicho lo cual, no tengas morro respecto de nuestras antiguas discusiones; si la monarquía es teóricamente deleznable e indefendible, que lo es, no hay posibilidad de defender ninguna monarquía concreta en ningún caso específico. Los principios prevalecen sobre las contingencias. La monarquía parece mal o bien. Y si parece mal, no puede parecer bien. No sé si me explico.

En cuanto a los nacionalismos, ahí sí que te has pasado varias poblaciones de importancia. Claro que nazis y soviéticos devoraban a las pequeñas naciones. Los nacionalismos se caracterizan por defender su nación y atacar a todas las demás, es una de sus características prácticas más desagradables, derivada directamente de sus repugnantes planteamientos teóricos. Pretender que no eran nacionalistas porque atacaban a otras naciones, argumento que parece ser el meollo de tu respuesta, parece un chiste de mal gusto. Es como decir que Al Capone no era un gangster porque los mató a centenares.

Venga, tío, no te ofendas. De reaccionario a reaccionario, permíteme que te aconseje no dar tanta importancia a las palabras. Un abrazo.

Ozanu dijo...

Es fácil resumir la biografía de Fidel Castro, es la de una traición: 'se enfrentó valientemente a una dictadura con unos pocos más y, con el tiempo, él también se convirtió en un dictador'. A veces las revoluciones devoran a sus hijos...sentándoles en la poltrona.
Ya advirtió Nietzsche del peligro de enfrentarse a monstruos.

Lansky dijo...

Julián me has puesto el post pringoso de mocos y lágrimas, ¡llorón!

Si ye llamo tártaro o platero no te jode, ¿por qué? Porque no lo eres. Si te llamo reaccionario te jode, ¿por qué? Porque lo eres. Solución superficial: que yo deje de llamártelo puesto que te aprecio (como a Chesterton, otro reaccionario de mi gusto, como Chateaubriand, ídem, etc. Por cierto, deberías llamarte Chuft, como los demás reaccionarios). Solución profunda o radical: deja de serlo.

Eso sí, contra lo que dice el Vanbrugh y su prosapia, es lógico que te importe lo ue te llamemos, porque no ofende quien quiere, sino quien puede, nosotros, para bien o para mal te podemos, Julián.

Lansky dijo...

Emma y Grillo:

Estáis muy confundidos, de hecho, confundís la noción de felicidad y con ella os lleváis por delante toda la literatura sobre el tema y toda la filosofía y, si me apuráis, hasta la basura de autoayuda, que, lamentablemente, coincide con vosotros dos. Y es que la felicidad no se puede buscar, por más que lo proclaméis vosotros y esos detestables manuales. Puedes logar la paz de espíritu, la confortabilidad o la seguridad en la vida, pero la felicidad, no. Por eso a menudo da la falsa sensación de ser sólo un sentimiento retrospectivo: “¡qué feliz fui entonces!” y tal.

No seáis prosaicos, el ser humano puede preveer y planificar una buena vida, pero no esa sensación. De hecho es necio aspirar a ello (como a la posteridad). La felicidad es un regalo de los dioses que siempre le entregan al que no se la merece.

Julián:

Si te he ofendido y tu "felicidad" mdepende de esto, retiro lo dicho y te pido que aceptes mis disculpas. Aquí el único reaccionario es Fidel Castro (Willy Toledo,no. WT es sólo tonto del culo)

harazem dijo...

De todas maneras yo sospecho que hay demasiada inquina, digo demasiada en contraposición a la justa, en las posiciones ante la dictadura cubana de todos los que se consideran (nos consideramos, no sea que acabemos tildados de giliputas o hijos de polla) progresistas (en el sentido de que primamos la justicia social sobre la ley de la jungla, sólo como gastado tópico para que Lansky no me riña por humanizar a los bichos) por una cuestión narcisista, en el sentido de autoagresión al propio yo pensante y deseante, por vergüenza.

Castro es un pequeño sátrapa acojonado subido sobre el cadáver de nuestra mayor ilusión política de juventud. Eso focaliza y aumenta en él nuestro asco. El ejemplo de los logros conseguidos por la revolución, que también se pueden negar, todo el mundo es libre, focaliza los de los reaccionarios (los de verdad), los que pretenden que el capitalismo cada vez más depurado y su motor el mercado sean los únicos árbitros de las relaciones entre los individuos. Esos además, y sus complices moderados, son los que se niegan a abrir la abertura del dogal con que ahogan al gobierno cubano, porque pretenden que su final sea sangriento, sin negociaciones, lo más parecido al caso rumano para poder entrar a sangre y fuego, pero sobre todo como ejemplo para los émulos que ahoran andan galleando un poco más al sur.

El aireamiento hasta extremos extremos de un caso extremo del estupidismo castrista canta demasiado. Sobre todo porque cuando se usan las comparaciones (que no sólo son odiosas, sino saludables y como demostró Oscar Tutsquets, muy útiles) aparecen las sombras. Genocidas reconocidos como estadistas, asesinos a sueldo como Uribe, petrocabrones como Teodoro, por no hablar de Israel. Y sobre todo sociedades y políticos que matan de hambre a millones de pequeños agricultores en África, Haití y otros lugares subvencionando a sus obesos productores. Ya sé que también los condenamos a veces en nuestros blogs, no faltaba más, pero...

En un pequeño barrio viven varios vecinos. Uno de ellos tiene un negocio de exlotación sexual de niñas en Tailandia, otro uno de fabricación balones por niños pakistaníes a los que obliga a trabajar 12 horas por un dólar diario, otro le ha robado las tierras al vecino de otro barrio con la connivencia de la policía. Eso sí, todos tienen una familia a la que tratan bien. Pero hay en el barrio un pequeño agricultor autoritario y chulo al que de vez en cuando se le va la mano con la mujer y con los hijos, correazo va y correazo viene. Y además tiene la osadía de nombrar las actividades de sus vecinos por sus nombres exactos. Los vecinos horrorizados le retiran la palabra, prohíben al panadero que le venda pan y llenan la comisaría de denuncias diarias para que asalten la casa, encarcelen al campesino y liberen a los hijos y a la mujer. Un día conseguirán por fin liberar y cargarse al campesino. Y ellos podrán quedarse con la casa, alquilarla y continuar con sus asuntos.

Lansky dijo...

Estoy de acuerdo, Harazem, y lo expresas muy bien, como siempre. La inquina hacia el castrismos es fruto de darle la vuelta a la famosa frase de Teddy Roosevelt sobre Somoza, el sátrapa precisamente de Nicaragua en su época, cuando dijo aquello de que sí, que era un hijo de puta, pero “es nuestro hijo de puta”. La gente que nos consideramos de izquierdas no vemos mal que el último Papa sea un cabrón, más bien vemos como una anomalía la bondad de un Juan XXIII, pero que Castro, aquel al que ‘quisimos’ tanto nos salga con esas. De todas formas, hay algo en Castro que valoro más que su antagónico compañero ejemplar, El Che, y es precisamente su pragmático anti mesianismo. Pero es un cabrón y no me cabe el consuelo de que sea “mi” cabrón.

Grillo de Obsidiana dijo...

Oh, querido y sapientísimo Lansky Kailikatres:

No sé si tú necesitas más 'vocales' para PREVER la felicidad y cualquier otro suceso por venir, o ha sido un lapsus de macanografía y has escrito PREVEER...
Te corrijo con el mismo gusto que lo haces tú en multitud de ocasiones pero sin regocijo - aunque soy persona siempre contenta y de excelente humor.

Creo que Emma y yo no confundimos la noción de felicidad. Podrías tú sacarnos de dudas definiéndonos ese concepto.

Yo la he asociado con satisfacción, con bienestar y con el deseo de conoimiento. Asuntos que no me parecen faltos de idealidad ni prosaicos , como nos acusas.

Tampoco necesitamos la basura de la autoayuda: ya de por sí un manual de AUTOayuda para otros me parece contradictorio.

No nos llevamos por delante le literatura universal que trata la felicidad, tan entretenida. Que uno sea agnóstico ni impide leer libros sobre religiones ni afea la conducta de las personas con fe.

Y, ¿para qué revolver en la basura de la autoayuda? Ayuda nos regalas tú en tus escritos tan interesantísimos casi siempre con algo de deshecho circunstancial.

Me reafirmo con Emma en lo referente a la felicidad, pero no en esto último.

Siempre atento y cariñoso.

Lansky dijo...

Grillo, vale con la 'e' que falta, y tu 'deshecho' por un más que probable 'desecho' ¿no?

En cuanto a lo esencial, sigues errado. La felicidad no se puede planificar ni es asimilable a esas situaciones más previsibles que describes.