No es el lobo, ni el lince, ni el oso, ni el toro bravo ni ninguna absurda águila hierática con dos cabezas: el verdadero ‘tótem’ natural de Iberia es este modesto, duro y longevo árbol que además se transmuta en jamón.

Encinas, pardas encinas;
humildad y fortaleza!
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el campo mismo se hizo
árbol en ti, parda encina.
G.F. Haendel - Der Messias, HW 56, Part 2: Dunch seine Winder sind wir geheilet (Die Tonkuestler Ensemble)
Una de las frases con la que menos de acuerdo estoy de uno de los autores con los que más de acuerdo suelo estar:
No, señor Bertold Brecht; comprendo el momento histórico en que usted dijo eso, cuando todos los fascismos avanzaban avasalladores; y le debo tanto que seré indulgente y no le pondré junto a Pol Pot o Stalin, pero no son ciertas ninguna de las dos proposiciones de su frase: hablar de árboles es celebrar la vida, o sea, no omitirla.
Si lo pensáis, un árbol nace, de la consabida semilla, en este caso una bellota; crece, lentamente ya que es una encina; se alimenta, es decir, hace fotosíntesis, con lo que alimenta a otros seres que no son capaces de hacer eso: nada menos que comer rayos de sol, ahí es nada; se reproduce (cada árbol tiene flores masculinas y femeninas –monoicos se llaman-, pero siempre abunda más un sexo que otro en cada pie), se mueve, sí: se mueve, no él, pero si sus propágulos que transportan otros animales en forma de bellota, de ahí que el encinar avance o retroceda y cambie de sitio, cómo si no. Y muere, tarde o temprano.
Además da otros beneficios más o menos intangibles, como regular el ciclo del agua reduciendo la escorrentía ( la circulación rápida y superficial) y aumentando la infiltración (la lenta e interna), disminuyendo la erosión, con sus raíces, e incrementando la creación y fertilización del suelo y la regulación climática, simplemente dando sombra y ‘evapotranspirando’ por sus hojas, -cada gramo de agua evaporada 'toma' o enfría un grado centígrado alrededor- como cualquier aparato de aire acondicionado.
Y estas de abajo no lo son, para empezar, sino un quejigo, un roble pariente de la encina que tira la hoja en invierno, y unos rebollos. Están a más de veinte minutos de la puerta de casa.
(Hoy se cumplen seis años de la masacre de los trenes de cercanías de Madrid. Soy tan infantil en momentos tan desesperados, que me alegró tener un grupo sanguíneo tan raro que los servicios de emergencias aceptaban mi sangre.)
10 comentarios:
El problema de los Brecht de este mundo -que no por contar, también, con toda mi simpatía dejan de estar profundamente equivocados- no es tanto que confundan el orden de importancias relativas, diciendo, por ejemplo, que hablar de árboles es menos importante que hablar de fechorías; sino que creen que hay un orden de importancias relativas que acatar, que para hablar de unas cosas hay que dejar de hablar de otras, que cuando en el mundo se cometen fechorías los árboles dejan de ser importantes. No es verdad, claro. En el mundo se cometen fechorías todo el rato, los árboles son importantes todo el rato. E intuyo cada vez con más claridad que la única actitud útil frente a las fechorías incluye, necesariamente, no dejar nunca de considerar importantes a los árboles.
Aunque me parece que lo he explicado bastante mal.
No, lo has explicado muy bien, y estoy de acuerdo, claro.
Es un viejo debate, el mismo que se suscitó (Celan) sobre el Arte o la Poesía después del horror de los campos de exterminio
Había olvidado lo de los trenes, qué duro es a veces el exilio! Tu post me ha recordado que de pequeña era amiga de un cedro del Himalaya, pasaba delante de él todos los días para ir al colegio y le hablaba con el pensamiento. Un día lo cortaron.Me duele recordarlo. Evocador post el tuyo hoy, Lansky.
yo vi un nopal entre rosas
y una zarza entre jazmines
y una encina que encerraba
el alma de los jardines
¿paloma que haces ahí
montada en un pino verde?
Eso no te pega a tí
¿Tu sientes esa sensación de libertad, y acuerdo, cuando estás sin gente en el campo?
Y ¿qué es el mundo, la bellota o los trenes?. Casi siempre es lo mismo, mira lo que nos da la tierra, y mira lo que devolvemos.
Besitos
Evoco, evoco, Ema
Bonito poema, Rocío, me suena, ¿Dario, Vallejo, Manuel Machado, Villalón?
Mita, a mi la gente me gusta de a poquitos, casi mejor d euno en uno, y no toda. Soy misántropo, o por mejor decir: huraño.
es de villalón
Lansky, tu brevería de la encina, también estupenda y con fotografías de impresionante belleza. Cuando voy al sur casi nunco dejo de pasar por la serranía de Ronda y voy siempre a tocar y sentarme un rato bajo un enorme pinsapo que de desde chico tomé como mi favorito. Sea verano o invierno, siempre me siento de su lado norte, donde queda el musgo.
Y gracias por la segunda parte de tu “Biolgía y...” igualmente interesante.
Qué cosas sabes.
Supongo que habrás oído de la Flavors & Fragancies Inc., donde manejan las hoy ya muy conocidas moléculas del olor y su estructura (que me parece que se representan gráficamente como racimos de uvas, algo semejante a los hexágonos enlazados de la química orgánica- hidroxilos sueltos, átomos de carbón, etc. – si no recuerdo mal, cosa más que probable.)
En la mencionada IFF fabrican cualquier clase de aroma o sabor que les pidan sus innumerables clientes.
Una vez me acerqué por curiosidad – ¡¡¡hummm!! - a la delegación de Madrid (Pº de la Castellana) y me contó un vendedor de vehículos de ocasión que le estaban preparando un spray con olor a coche nuevo.
Sería interesante tu opinión a favor o en contra de esta tremenda Compañía, (y bastante jocoso pensar qué otros sabores y olores pudieran encargar algunas criaturas...)
Ya sé que no te va a gustar un pelo mi propuesta guasona: que se pasen por allá los criadores de truchas y encarguen algo para echar en los ríos, o donde sea menester, y quitar a esos bellísimos peces su encocorante sabor a cieno.
Y gracias Emma, por el bon courage que me deseas para la visita a mi amigo. He decidido que le tomaré la mano y permaneceré así en silencio durante la media hora que permiten a los visitantes en aquella UCI. Me parece espléndido conservar como último recuerdo el contacto de su mano. Ya sabes cómo son de creativas las manos. (Lansky: no vuelvas a 'acusarme' de poesía por eso.)
Grillo:
No creo haberte 'acusado' de poeta nunca.
Buena suerte con tu amigo
Las fotos, maravillosas. Los árboles a veces me dejan atónita, y comprendo a las religiones como las de los druidas, que los adoran. A veces pienso, mirando algún árbol magnífico, de esos casi perfectos: "Si yo pudiera ser yo misma como es árbol ese árbol todo lo demás me daría lo mismo. Sabría que mi vida estaba completa y lograda"
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