profesión de fe

profesión de fe
Somos los conocidos superhéroes del barrio –concepto acuñado por Kiko Veneno para definir lo que se podría llamar héroes de proximidad-: Lansky y Superperropequeño. Ambos somos más ciudadanos que patriotas ( y tan rústicos como urbanos), o bien, nuestra patria son nuestros zapatos -o ni eso en el caso de Jara-, la infancia o el sillón de orejas de lectura, pero nos negamos a la ñoñería esa de ciudadanos del mundo. Simplemente, tenemos pasaporte

17/03/2010

Manual de excentricidad

Walton Hall (el cocodrilo ya no vive ahí)

The Beatles - Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band


(Para Vanbrugh, por si no lo conoce)

Si existe un elemento del alma inglesa que me entusiasma es el de la inmoderada excentricidad (y mirar educadamente para otro lado sin inmutarse si es otro el que la manifiesta); comprendo que el fútbol, el cricket, el tiempo asqueroso, la bruma, el ‘fish and chips’, las mujeres espantosamente feas (Ah, esta ministra de exteriores europea de ahora), la mala comida peor condimentada, la flema, la música pop, Shakespeare, el periodo isabelino al completo, los tea clippers, Darwin y Cook, los sombreros de la reina, y por supuesto, el humor inglés y el Imperio; todo eso está muy bien y es genial, pero yo me quedo con la excentricidad sin más.

No hablo de la excentricidad que escandaliza, como tomar el té a las cinco menos cuarto o cambiarlo por un café con churros (más tolerable). Hablo de la bien tolerada y admitida, hasta bien vista. Hablo de aristócratas anfibios y barbados que viven en inmensas bañeras (lord Rokeby). Hablo de naturalistas aficionados, naturalmente nobles, que se pasean por sus extensas tierras de Walton Hall a lomos de un cocodrilo. De perturbados en otros países, de ermitaños, de místicos hedonistas propensos a ingerir cantidades desorbitadas de chocolate, ‘letraheridos’, viajeros, patriotas traidores, ermitaños gregarios, militares muy, pero que muy cobardes.

De todos ellos habla el que para mí es el libro más divertido de la literatura inglesa, lo que es mucho decir, y más si se tienen en cuenta que no se considera incurso en al literatura del género humorístico explícitamente sino en la biográfica. Excéntricos ingleses (English Eccentrics) de la así mismo extravagante e inclasificable Edith Stiwell, (1887-1964) poeta, ensayista, biógrafa y perteneciente a una familia de literatos, admirada por Eliot, Connolly (Cyril, por favor), Robert Graves…, que con sus hermanos Osbert y Sacheverell y en la mansión familiar de Renishaaw Hall formó uno de los clanes literarios más famosos de su tiempo. Póstumamente se publicó su autobiografía con un título que se las trae: “Taken Care Of”.

Un libro inolvidable, un poema en prosa, una colección de mini biografías, un ensayo, y la lectura más hilarante, con permiso de Wodehouse y de Richmall Crompton, que haya podido caer en mis manos.

Ella era una fea con mucho encanto. La edición española es más bonita que la más bien fea original que he manejado

31 comentarios:

Vanbrugh dijo...

Es lo que le pasa a las inglesas, a algunas, al menos. Que son feas, sí, pero tienen mucho encanto.

A mí lo que me gusta de los excéntricos ingleses -comparto todos tus entusiasmos británicos, incluido este- es la actitud que mantienen hacia ellos sus compatriotas. En el resto del mundo también decimos que cada cual puede hacer lo que quiera, pero luego no es verdad. Dejamos que cada cual haga lo que quiera siempre que lo que quiera sea también lo que queremos nosotros, y a esa lamentable unanimidad de quereres le llamamos bien común, o sentido común, o cualquier otra cosa bienpensante común. Y hasta, cuando nos ponemos trágicos, patriotismo.

En cambio los ingleses lo dicen de verdad y lo llevan a las últimas consecuencias. Que cada cual haga lo que le dé la gana, que yo seguiré poniendo la misma cara sea lo que sea y yendo a lo mío como si no pasara nada. Porque, efectivamente, casi nunca pasa nada. Muy probablemente sea porque los otros me importen un carajo pero qué cómodo, la mayor parte del tiempo. Y qué gran campo abierto para que florezcan los raritos sin trabas ni inhibiciones.

(Todo esto, por lo menos, visto de lejos, en visita rápida o, mejor aún, en lectura de autor sabiamente escogido. Me temo que los de ahora, en directo, son bastante más parecidos a nosotros, con algo menos de ducha diaria y algo más de cerveza también diaria. Pero por eso mismo es muy de agradecer que siga habiendo lecturas que nos recuerden a aquella Inglaterra gloriosamente distinta. Me apunto esta que dices. Gracias por la dedicatoria.)

Mita dijo...

Buscaré este libro. A mí no me atrae esto, pero por aprender y cambiar de aires.
Esa misma cara de indiferencia y mirar para otro lado, que tengo mucho que hacer...es la que pongo yo ante las excentricidades de los ingleses.
Besotesssssssssss

Lansky dijo...

Mita: es que eres bastante inglesa, aunque lo ignores

Vanbrugh: sí, sé que compartimos estos gustos. Mira Gordon Brown, un primer ministro tan trapacero como el que más, pero culto (!!), mira el Manchester, juega al fútbol algo peor que el actual Barça, pero lo suyo es fútbol, etcétera.

Vanbrugh dijo...

El kamikaze que últimamente ha ocupado tu perfil ¿anuncia alguna clase de propósito nuevo, o es un mero recordatorio de tu actitud habitual? ¿Debemos alarmarnos, o mirar educadamente para otro lado?

Lansky dijo...

El kamikaze que se anda anudando el cachirulo aragonés, o pañuelo o badana con el sol nipón, me recuerda a mí de joven: suicida si hace falta, aunque mi emperador siempre he sido yo mismo ('pequeño mundo soy/y en ello fundo/ que siendo amo de mí/lo soy del mundo')

También anuncia guerra sin cuartel a mis contradictores (es broma)

Lansky dijo...

De todas formas hay cambios más drásticos. El título del blog, ahora sobreimpresionado en foto de jara y yo en refugio estiival; mi lema a la izquierda, etc...¿qué te parece?

Leon noes feroz dijo...

El peinado se las trae. Y como tú dices la Pérfida Albión ha dado grandes músicos, literatos,como Stevenson y grandes poetas, elegantes actores y hasta Borges, nieto de inglesa rezuma ese aire excéntrico.

Lansky dijo...

Y como todos los ingleses, leon, no sabía beber: siempre iba ciego...

Lansky dijo...

Y no es un peinado, sino, precisamente, uan cinta para el pelo con un repollo delante, o algo así de hortelano

leon no es feroz dijo...

¿ A buen Whiski de malta? La playa que está detrás parece alguna de LLanes o Asturias.

Lansky dijo...

Más al oeste

leon no es feroz dijo...

Veinte grados en el Norte. Habrá que aprovechar el día para dar un " paseucu" por la playa.POr las mañanas tiene su encanto. Siento daros un poco de envidia.

Vanbrugh dijo...

Me he perdido un poco en vuestra conversación. El que no sabía beber, y por eso iba ciego, es Borges, supongo. Pero el peinado que se las trae ¿es de la Stiwel, el del kamikaze o el de Lansky?

Está bien el cambio de imagen en el blog, sí. La foto del título quizás estaría mejor si fuera más apaisada, es decir, menos alta -ya que me pides la opinión- pero en conjunto me parece bien.

Y sí, me das mucha envidia, León cantábrico.

leon no es feroz dijo...

Borges se quedó ciego muy pronto. Me costó pillarlo.
Y después de ocho o diez kilómetros, te paras en una terraza a tomarte un verdejo con aceitunas mirando almar. Antes de que lleguen las hordas vascas que allí hay puente.

harazem dijo...

Algunas extravagancias de ingleses extravagantes han tenido consecuencias especialmente extravagantes. Churchill dijo que creó un país como Jordania en una tarde de domingo. Una deliciosa extravagancia animada por el sonido de la cucharilla dentro del té. Las consecuencias de esa extravagancia permanecen aún en el lado más extravagante de la política internacional.

Lansky dijo...

África entera fue parcelada eb colonias, futuros países, en tres trades. Mirad las fronetars a tiralíneas entre Sudán y Egipto, o las de Malí, Niger, Argelia, Mauritania...

El peinado de la Stiwell, el ir ciego, de borges, el cachirulo de todos, incluídos los extras de Nobleza baturra y los kamis de Guam.

harazem dijo...

El extravagante tiralíneas de Lord Mountbatten en la India...

Cigarra dijo...

De mis años de estudiante de inglés recuerdo un comentario que venía en uno de mis libros de texto, en el que el autor, inglés, intentaba explicarse qué motivo podía tener nadie para querer viajar a Inglaterra. Iba analizando: por el clima, evidentemente, no podía ser; por la comida, imposible; por esto, por lo otro, todo lo iba desechando como poco probable, hasta llegar a la conclusión de que los extranjeros, habiendo visto ingleses viajando por el mundo se preguntaban: "¿De dónde pueden haber salido semejantes especímenes?" y entonces iban a Inglaterra para conocer de primera mano el lugar de procedencia de unos seres tan extraños. Era la única razón por la que podía explicarse el que nadie quisiera viajar a ese país. Me hizo mucha gracia, y hay que estar de acuerdo con la tesis, pero, sin embargo, qué geniales son y cómo me gusta todo lo inglés... incluso odiándolos, cuando se ponen odiosos, que se ponen.
Ahora mismo estoy leyendo simultánamente dos libros que me han recomendado como preparación de un proyectado viaje a Siria: uno de Rosa Regás "Viaje a la luz del Cham", en el que cuenta una estancia de varios meses de duración, hace pocos años, y otro de Agatha Christie "Ven y dime cómo vives" en el que cuenta su experiencia como acompañante de su segundo marido, arqueólogo, en los años 30, en las excavaciones próximas al Eúfrates. Sin comparación es mucho mas vivo, más próximo y más actual el de A. Christie, escrito hace 80 años, que el de la Regás. Qué le vamos a hacer. Y además está contado con ese sutil humor inglés, en el que todo se contempla con una mezcla de estupor ingenuo y superioridad asombrada, que lo hace francamente divertido. Me lo estoy pasando muy bien.
Y me propongo comprarme un turbante con repollo como el de la señora de la foto, que tiene la mejor cara de mango de paraguas que yo había visto en mucho tiempo.
Bacci a tutti.

Lansky dijo...

El libro de la Regás no lo he leído, aunque lo tengo por ahí; el de la Christie sí, y es delicioso.

(Me alegro que con la inminencia del equinoccio hayas despertado, se echaba de menos tu canto)

Grillo dijo...

Yo creo que siendo inglés es normal ser excéntrico; es necesario; inevitable. Ignoro si ellos mismos lo saben o sólo se aperciben del problema cuando salen de viaje a otros países. 'Ciagrra', (otro insecto más...) lo comenta con salero.

No me place esa excentricidad, si acaso me divierte o me parece un tema digno de estudio como observar la seriedad con la que juegan los niños.

Tengo un cuñado inglés, encopetado y rancio él, al que una vez dimos a probar churros en Andalucía. Le preguntamos qué tal y respondió, 'Very good, but they forgot to cook them.'

Dices tú, mi admirado señor Lansky, que la cocina inglesa es mala. No es que sea mala, es que no existe. Digamos que su pieza estrella es el té... y ellos mismos admiten que el secreto para prepararlo debidamente está en saber hervir bien el agua.

¡Amos anda! El pureta inglés con que los churros no saben a nada... (Pero es verdad...) También le arrearon de madrugada unos pescadores tres vasitos de un rute en ayunas antes de echarse a la mar y preguntó para qué eso... Le dijeron: - Jóe y si no cómo va uno a escupir y eructar.

Toi dacuerdo con Vanbrugh: a tu nueva foto 'le sobra aire', es muy tocha. Yo la cortaría un poco, justo por debajo del rótulo LANSKY AL HABLA. Es un criterio muy personal y tal vez melindroso. El paisaje es bellísmo. La perrita y tú estáis estupendos. (¿Tienes seis dedos en los pies?)

Y la mujeres inglesas más que feas (que no son guapas para nada) es que son difíciles de mirar. Yo me he - - - - - - a varias; una de ellas era realmente de 3 gin tonics.

DanteBertini dijo...

me gusta esta mujer, ella, que con su excéntrica fealdad supo ser modelo de algunos retratos perfectos de fotógrafos imprescindibles.

Preciosa edición la de Lumen, es verdad. Yo leí una anterior que era mucho peor.

Lansky dijo...

Grillo:
¿Dificiles de mirar? Está bien, pero no es exacto, al menos en micaso: a mi no me custa trabajo mirar a las mujeres feas, sino que me da pena, lo que nodeja de ser machismo. Podríamos citar a Catherine Scott Thomas, pero es galesa. Hasta la supuestamente bella lady Di (buen cuerpo) era un poco equina.
Y en cuanto a la cocina, en Inglaterra (en Londres) están algunos d elos mejores italianos del mundo, incluyendo Italia.

Dante:
¡Usted sí que sabe! (¿ya estás mejor?)

nadie ha mencionado la palabra snob, lo que está muy bien, porque no es lo mismo que extravagante.

Lansky dijo...

vanbrugh y Grillo:

Cortar la foto por arriba y suprimir los acantilados buzados no es una opción; cambiar de foto, sí.

Vanbrugh dijo...

Pero yo no hablé de cortar la foto, ni siquiera de cambiarla. Me limité a hacer notar que más apaisada -esa, otra, me es igual; una foto más apaisada- me parecería mejor.

Lansky dijo...

Pero entonces quedan mis orejas muy separadas

Grillo dijo...

Si, si, Lansky.
En Londres hay estupendos restaurantes italianos. Y chinos ¿Conoces Mr. Chow?: artistas, políticos, algo de nobleza - la equina Lady Di (pronunciar 'dái' por favor...) cenaba por allí alguna vez. Excelente cocina cantonesa.

O el indio 'Tandori', insuperable (aunque a mí la comida india me cae como si me hubiera comido un bocata de escombros con guindilla y cayena.)

Podría citar otros fantásticos restaurantes de Londres de cocina francesa, alemana, etc. etc.

Pero hablábamos de la 'cocina inglesa'.

La Scott Thomas me vuelve loco: atractiva, seria, elegante, sexy sin voluptuosidad, serena y , según dicen , bastante culta.

Parece ser que en los rodajes se pasa el tiempo encerrada en su camerino, estudiando el guión, leyendo o pensando en lo suyo. La llaman al set, sale, hace su toma (vestida o en cueros), saluda a los compis de reparto y vuele a su rulotte.
Y al terminar el rodaje: a París con el marido médico y los hijos.

Uff! Me encanta esa mujer.

leon no es feroz dijo...

Y nos hemos olvidado de Oscar Wilde. Gran dandi.

Lansky dijo...

Grillo: a mi de la Scott me gusta sobre todo el 'holcus supraesternalis' (y lo demás a juego)

Leon: Wilde no era dandy en realidad

Grillo dijo...

Lansky,

en la escotadura supraesternal de la Scott Thomas se puede (se podría) hacer noche...

De mis años de estudiante en la Facultad recuerdo que el esternón tenía forma de puñal. Sobre el llamado 'mango' está ese locus que has llamado holcus seguramente por error mecanográfico.

Tanto da. A mí me ha atraído siempre ese hoyuelo en cualquier chica, antes de que se conociera el nombre en español o en latín a raíz de aquella película.

¡ Ahhhhhh !!!

Lansky dijo...

Grillo:

Llevas razón: es fácil teclear 'holcus' en lugar de 'locus', pero fíjate. Holcus es el género latino de una gramínea (mi vieja especialidad: la ecología de los pastos) que forma los llamados 'pastos dulces' o 'pastos de miel' (Holcus lanatus). O sea, que no lo cambio porque está tan bien traída esa errata, y me quedo a pastar en esos pastos de miel...Hummm.

Grillo dijo...

¡¡¡¡ Jaaaaaaaa !!!!

'Soberbio' Lansky. Magistral.

Sabes y puedes salir airoso de el menor lapsus.
Me pone mucho lo de esos 'dulces pastos de miel' Hummmmmmm...

También ahí pacería, como en el locus/holcus de mi cierta, terrenal, viviente e imposible Diotima actual: la Scott Thomas.

Nada me contestó nadie acerca mi curiosidad sobre la 'arqutectura sostenible' y otras consideraciones parejas.

Te sigo leyendo.