(libros detrás de la cocina...)
Jaume Sisa - Qualsevol nit pot sortir el sol
(Para mi amigo José M., que tiene a su niño malito y ha dejado de leer de momento Mortal y rosa, con mi afecto)
“El libro es como la cuchara, el martillo, la rueda, las tijeras. Una vez se han inventado no se puede hacer nada mejor. El libro ha superado la prueba del tiempo…Quizá evolucionen sus componentes, quizá sus páginas dejen de ser de papel, pero seguirá siendo lo que es.”
Umberto Eco
El libro es una cuchara; se come mejor la vida con él.
Yo
Hay gente que ha querido ver un enfrentamiento final entre el ordenador y el libro, al fin y al cabo no otra cosa que ordenadores unifuncionales son los nuevos lectores electrónicos de libros, libros desde luego que no son los e-readers, e-books y e-y leches y demás, sino trastos que permiten leer y abultan poco, pero esa es otra cuestión.
En realidad y bien pensado Internet y los ordenadores nos han rescatado de cierta época reciente de dominio de lo audiovisual, de la imagen, como la del analfabetismo de
Ahora, algo sí es cierto, es posible que el negocio se haya desplazado de los contenidos, la venta de libros, a los aparatos para leerlos. Y eso, en cierto modo, es una noticia preocupante, sobre todo para la gente que deje de comprar y leer libros para comprar aparatos.
Te puedes comprar un sacacorchos de diseño o un destornillador eléctrico, pero no dejan de ser los que inventó, entre otros, Arquímedes hace ya unos cuantos milenios.
Un libro además es más flexible en las formas de usarlo que un ordenador, por muchos que algunos se lleven el portátil a la cama, permite leer acostado, de lado, en la bañera y en lugares sin electricidad ni wifi. Los libros y los ordenadores pueden coger polvo, pero sólo los primeros cogen cariño ( o se los cogemos nosotros).
Para mí es el invento supremo de la Humanidad, por encima de la rueda y de la escobilla del wáter. Si tuviera que elegir un solo libro para la dichosa isla desierta creo que preferiría ahogarme en el naufragio. No concibo la vida sin ellos, a la inversa que tantos de mis semejantes.
Próximamente, 'Libros y catedrales' (si no estuviste de acuerdo con este post, imagínate con el siguiente...)
32 comentarios:
Fui de los pequeños de una familia numerosa, un niño urbano, burgués y protegido. No salía solo a la calle, compartía cuarto con mi hermano pequeño y casa con siete personas más. El libro fue mi primera conquista personal, mi primer ámbito propio, mi primer espacio exclusivo, la primera tarea que hice solo y de la que fui protagonista. Aún recuerdo la emoción de abrir un libro nuevo, aún puedo revivirla incluso. El olor de algunos papeles, la vista de algunas portadas, hasta el tacto de algunos lomos me despiertan aún la emoción inaugural y magnífica de los primeros amores. He vivido con libros desde que nací, he crecido con ellos y en ellos. Probablemente no haya ninguna actividad en mi vida a la que haya dedicado tanto tiempo como a leer, ni objetos a los que haya dado tanta importancia como a los libros. Ahora tengo un lector electrónico, y en él cargados dos o trescientos e-books. Es estupendo para leer en sitios raros –pesa menos que los tochos más gordos- y para viajar, y no tengo problema en usarlo. Pero para mí nunca podrá desplazar a los libros de papel, por razones emocionales y afectivas, mucho más profundas y poderosas que ninguna consideración racional.
También para mí, probablemente, sea el libro el invento supremo e igualmente me cuesta concebir mi vida sin ellos, porque esa vida sería tan distinta que difícilmente se podría llamar mía; es decir, es que la viviera sería otro, no yo.
Ahora bien, estando de acuerdo con que ciertamente los libros son más básicos y flexibles que los aparatejos para leer, en el fondo, como dices, no hay tal enfrentamiento. En realidad, me atrevería a decir que los e-books y futuros artilugios no son más que "modificaciones no sustanciales" del propio libro y creo que cabe llamarles también libros, si entendemos por tales a los "contenedores". Al fin y a al cabo, el libro al que estamos acostumbrado sólo tiene quinientos años. Así, tan libro sería una tablilla de barro cocido con incisiones cuneiformes como el todavía poco logrado e-book.
No puedo vivir sin estar rodeado de libros. Sólo ver mis libros en la librería me motiva a volver a cogerlos y releerlos. Reconozco que las nuevas técnicas han puesto a mi alcance lecturas antes imoosibles. Ya sólo voy a la Cuesta de Moyano a buscar ejemplares raros. Antes iba a comprar libros por mi escasez de recursos económicos. Pero la tecnología me asusta y minimiza cada vez más, me siento dominado y no dominador. Reflexiono en estas cosas y me adentro en mi despacho a oler y acariciar mis libros de siempre. Un fuerte abrazo.
Vanbrugh.
¡Traidor!
P. también tiene el suyo, lleva cargados en él las separatas (papers) de sus rolletes técnicos y congresos cojonudamente, también para leer los 25.000 folios de la sentencia del caso Gurtel, etc. O todo Marlowe, no digo que no
Miroslav:
No estoy de acuerdo, el libro es el contenido no el continente, y para mí papiros, y rollos romanos, los 'volumina' son tan libros como los demás, estos trastos no. Y el libro moderno, con su portada, sus hojas y demás es extraordinario. Ya digo que me temo que el negocio se este desplazando de los libros a los trastos eléctricos.
Fernando:
Tampoco estoy de acuerdo en que te dejes apabullar por la tecnología, que siempre está pensada para gente más tonta que nosotros, los lectores, y a veces, no siempre, pensada 'por' gente más tonta también. Y sí, nada tan acogedor y extraordinario como pasar la vista por la propia biblioteca, coger un tomo, dejarlo...Es como tener un haren, a mi que me gustan tanto las mujeres ((perdón chicas,y tu, P., no leas esto)
Yo sí estoy de acuerdo con Miroslav. El artefacto electrónico es un soporte tan soporte como el haz de papeles encuadernados, el rollo de pergamino o la tablilla de barro. Y habrá, me imagino, en el futuro quien llegue a desarrollar con él los mismos lazos afectivos que nosotros con nuestros volúmenes.
(No soy traidor, me lo trajeron los Reyes. Y he encontrado una página argentina, ya os daré la url si os interesa, con cienes y cienes de ebooks descargables, bastantes de ellos interesantes. Insisto, para viajar, o para leer en la sala de espera del dentista, es realmente práctico. Y puedes descargarte tus propios documentos convenientemente pedefeados.)
Fernando, me alegra mucho verte por aquí. Te digo lo mismo que nuestro anfitrión: nada de dejar que la tecnología nos acoquine. Conducir un coche, por ejemplo, es mucho más difícil y peligroso que usar uno de estos chismes.
Pues no, Vanbrugh, Miroslav y tu -dos contra uno mierda para cada uno- no lleváis razón. Te explico aunque sin esperanza de convencerte ya que te pareces a un personaje de un tebeo franchute que se llama Aquiles Talón (cerveaux choc): un pergamino, un papiro, un códice, los rollos volumini y los libros de hojas cosidas tal como hoy los vemos contienen una o varias obras, pero los lectores de libros no: serían como un papiro en blanco o esos libros de regalo de páginas en blanco para agendas. Un libro es Anna Karenina, y en un e-book puedes descargarte Annna Karenina pero no es Anna karenina y mucho menos mi'´A K la edición que yo tengo con tal portada etc. En fin, que con tu pan te lo comas pero tu e-reader es más parecido a un transistor a un tocadiscos, etc.
Y sí, yo también doy la bienvenida alborozado a Fernando y aprovecho para recomendar su exquisito blog que podéis enlazar a la derecha de este post, que no es, desde luego, la hoha de un libro, pero que podéis ojear u hojear.
Yo también soy de vuestro club. Desde que Sor Felicia me enseñó a leer, uno de los momentos más felices de mi vida,el mundo ya fué otro para mí. Yo soy hija única, y el libro supuso mi amigo,mi hermano, dónde siempre volvía.
Como en mi casa no había libros, descubrí la literatura de manera autodidacta,un libro me llevaba a otro: qué felicidad!!
Y también los tengo como un tesoro,vuelvo siempre a ellos,son mi tesoro particular. Les debo tanto en mi crecimiento personal y emocional. Bueno, que chorradas!! He disfrutado y disfruto mucho con ellos,que es lo más importante. Es el maná, nuestro alimento del alma. Y me pongo cursi, como escribir una carta a un amor, en este caso al libro.
Saludos cómplices!!!
En esa diferencia, que efectivamente existe, entre el e-book -en el que pueden cargarse y descargarse muchos libros distintos- y los anteriores soportes -ligados cada uno irrevocablemente a un solo libro- tú ves un motivo para consisderarlos categoría aparte; Miroslav y yo sólo una característica particular de este nuevo soporte, que lo diferencia de los otros como se diferencian entre sí dos individuos de la misma especie, pero que no llega a constituirlo en especie distinta. Solo alguien a quien le guste tanto discutir como a tí puede darle importancia a una mera cuestión de terminología taxonómica, como es esta. Para tí la perra chica, pues.
(Mis primeras lecturas en francés fueron las de un tebeo gabacho, Pilote, que compraba en Hendaya y que tenía para mis once años un maravilloso perfume de europeísmo cosmopolita y democrático, y además era como la encarnación misma del verano. En él aparecía, sí, ese Aquiles Talón al que me comparas injustamente. Lo suyo era pesadez, lo mío es firmeza. Nada que ver.)
Firmeza que no pesadez, sí, como una viga de buen acero. (Ahora ya sé de donde viene ese francés tuyo tan poco de canotier, tan canaille, y no solo de Brassens) Ingrésame la perra chica en mi cuenta, gracias.
Y a mí no me gusta discutir, vés como eres un miope, a mí lo que me gusta, como a todo el mundo, es llevar razón, no te jode.
Muy cierto, a ti lo que te gusta es tener razón. (Y no, no me jode.) Al que realmente lo que le gusta es discutir es a mí.
(De hecho no creo que sea posible llegar a tener razón, como no es posible alcanzar el horizonte. Pero intentarlo sirve para seguir discutiendo, como tener ahí el horizonte sirve para seguir andando.)
¡ VAYA, VAYA, VAYA, CUÁNTA GENTE HAY EN LA PLAYA !
Para nada sorprende(me) que precisamente aquí haya tantas y tan diversas opiniones sobre la lectura y EL LIBRO. Unas de carácter evocador, técnico,romántico, práctico o adivinatorio.
Chez Lansky, acogedor ambiente en esas fotos de mesa camilla con libros, bicis y el topicazo cartelón en lata del gato negro; mesita con fotos familiares (mano femenina en casi todo, P.); nueva librería con cuadro, baldosas hidráulicas, alfombras, tapices; echo en falta el fraile-barómetro y un recorte del tío de la capa 'Sandeman'. Todito dispuesto para aparecer en una revista de decoración hogareña.
Y ya, habiendo tocado un poco los cojones, me quiero convencer de que el libro no desaparezca jamás o, peor aún, que lleguemos a verlo como antiguo motivo decorativo en Paradores, mesones, restaurantes, etc. tal que vemos hoy aperos de labranza, candiles, balanzas romanas o lámparas de carburo... etc. etc.
El niño malito debe mejorar y J.Mª, su padre, hace bien apartando por ahora la lectura de 'Mortal y rosa'.
En efecto, Grillo:
¡TÓCAME LOS COJONES!
¡ Qué jodío carácter Lansky ! con lo guapetón que eres... y cómo te pones de sieso en ocasiones.
Vá, venga, hagamos las paces: choca esos 5.
Y dime dónde te has subido para hacer esas buenas y cálidas fotos de vuestro hogar; porque el punto de vista me parece demasiado alto para haberlas tomado de pie en el piso.
Yo te tocaría los cojones a manos llenas y sin guantes de látex... Más lucientes testículos y/o peores brevas debo haber palpado en mi vida profesional y sin el menor atisbo de gusto o mariconeo,(también he palpado higos, los he comido y fornicado) pero el caso es que te los admiro: ya quisiéramos en este y en otros blogs ver las casas, puertas, patios, cocinas, salones y bibliotecas de los anfitriones y/o de sus visitantes.
Cuando me visite mi hijo le pediré que haga fotos de la casa y que las muestre por acá o por allá. Yo no sé hacer esas cosas tan difíciles.
Ciertamente me parece una estupenda iniciativa fotográfica la tuya.
No quisiera 'cagarla' otra vez con este final: sería muy ilustrativo ver cómo tenéis el baño...
Por dios: ni se te ocurra enseñarlo sin quitar antes esas velitas dispersas que salen en las pelis últimamente y que hay para ahogar a los enamorados con espuma, velas, vino y toallita doblada bajo la nuca.
Por supuesto, vuelvo a ser GRILLO. Me he perdido, coño ya con la clave y el password... Joder !!
gracias por la dedicatoria, amigo;
por cierto, estoy de acuerdo con lo que dices; a pesar de que se invente el teletrasporte, creo que me va a seguir gustando ir a los sitios andando...
un libro es como una cuchara; como un buen par de zapatos.
No os relacionaba, que olfato el mío, dos contactos buenos y mejores, bien piropeados ahora mismo y resulta que se conocen y se dedican.
Muy bien. Ahora ya lo sé.
Me gustan mucho las bolas del mundo, Lans y me encanta que las tengas!!
Los colores de tu casa son muy agradables.
Vaya, Lansky!
Brutal coincidencia...
Deberás reconocer que el post que he colgado ayer habla sobre lo mismo pero con una síntesis publicitaria excelente...que no hice yo, desde ya...
! Por tós mis mulos a caballo que no sé si pillo bien el avatar fotográfico de DanteBertini ¡
¿Eres tú mismo sacándote una foto con cámara en mano izquierda frente a un espejo? Y no miras al espejo, sino al objetivo, para que tus ojos nos miren. Muy velazqueño, si es así.
Qué cosas tenéis y qué hábiles sois, sin coña.
Te felicito.
Tengo otra duda: no sé si el pelo es tuyo; es decir, si has terminado ya de pagar lo que talmente parece una peluca, un peluquín.
Sé que te pudieras enfadar... pero ¡psss!... total: sólo te tratas cn Lansky...
No sé si merece la pena insistir en el tema en que disentimos Vanbrugh y yo de ti. A mí, como a Van, lo que me gusta no es tener la razón, sino el ejercicio formal de la discusión; más el juego en sí que la victoria/derrota. En tal sentido (y también sin esperanza, no ya de convencerte que no tengo ningún interés, sino de que entres al juego) no me resisto a hacerte notar que tu argumento contra la tesis de Vanbrugh (que comparto) no es consistente. Dice Van que, siendo el e-book tan soporte de contenidos como lo que llamamos libro, las diferencias entre ambos no son sustanciales y tú discrepas porque el contenido (el texto) en el caso de los libros (y de los papiros, etc) está materialmente indisociado del continente (el papel), mientras que los e-books son meros recipientes en los que lees esos textos, pero luego los puedes borrar (o no) y sustituir por otros distintos. Sin embargo, en el tiempo en que un e-book te está permitiendo leer una obra esa obra está "materialmente" ahí, en forma de alineaciones electromagnéticas del disco duro del aparatejo, pero con la misma existencia "real" que la tinta impresa sobre el papel. Podría concederte que, en el momento en que borras Ana Karenina y dejas en blanco el trasto, el e-book no sea un libro, ya que habremos de convenir en que, como mínimo, un libro es un soporte material que permite la lectura de un texto. Pero esta característica tecnológica del e-book no le priva de las notas características del concepto libro, sino que le dota de la enigmática propiedad de ser y dejar de serlo a lo largo del tiempo y, sobre todo, de transformarse de uno a otro libro (o a muchos, claro está).
Si, como dijiste en tu respuesta a mi anterior comentario, el libro es para ti el contenido, no el continente, has de admitir que el e-book es un libro en el momento en que tiene contenido (cuando está vacío, no, claro). Sin embargo, zanjas esa primera respuesta diciendo que papiros, rollos romanos e (imagino) que tablillas sumerias sí son libros (porque tienen contenido) y "estos trastos, no"; tal conclusión no sólo no deriva de tu premisa mayor sino que la contradice. Pero es que yo no estoy de acuerdo tampoco en esa premisa mayor porque el libro para mí (y por la continuación de tu discurso, creo que también para ti) es tanto contenido como continente. El contenido sin continente no es un libro, sino una narración oral o algo de otra especie. En todo caso, en plan conciliador, todo se reduce a un convenio en cuanto al significado de la palabra que, eso sí, exige la definición previa del término para que todos sepamos de que hablamos. Estás en tu derecho de decir que para ti el e-book no es un libro porque sólo son libros aquellos objetos en los cuales hay una unidad inseparable entre el contenido y el continente. Y yo sabré lo que quieres decir y, si me parece bien, no llamaré libro al e-book. De hecho, el DRAE define libro, en su primera acepción, como "conjunto de muchas hojas de papel u otro material semejante que, encuadernadas, forman un volumen" que, aunque no incluiría los rollos ni las tablillas, descarta lo e-books. Claro que la segunda acepción generaliza el concepto a cualquier soporte sobre el que pueda presentarse la obra (el contenido).
En lo que sí estoy de acuerdo contigo es en que la aparición del e-book está haciendo que se dé más importancia al continente que al contenido, pero esto no me parece más que el efecto normal de la actitud novelera de tanto imbécil y que pasará. Pero es que creo que tu elogio (que también comparto) al libro-papel se sitúa exactamente en el mismo plano de valorar el continente sobre el contenido. Naturalmente, yo (como tú y como Vanbrugh) hemos desarrollado mucha más afectividad hacia los libros que hacia los trastos, pero coincido con él en que no me cuesta imaginar que, dentro de algunas generaciones, esa afectividad se haya orientado hacia pantallitas de plasma. Y lo cierto es que, aunque no sea mi caso, conozco más de una persona que gracias a la portabilidad y capacidad de estos soportes electrónicos, están leyendo más que antes.
En fin, perdón por romper esa regla que alguna vez has mencionado de que un comentario no puede competir en longitud con el post. Regla que, por otra parte, incorpora bloogger al limitar el tamaño de un comentario a 4096 caracteres.
Miroslav:
No temas extenderte, me alegra que lo hagas. No, sigo en mis trece. Verás. Los nuevos soportes, pues de eso se trata tanto el libro como el e-book para almacenar cultura (cine, música, imágenes, literatura) son muy evanescentes, todo el mundo lo reconoce y está preocupado por ello, los CD Roms, que parecían la solución definitiva pero no, los CD, los DVD…no digamos las viejas cintas de vídeo…Parece que si todos duran una generación ya es mucho; en cambio, el libro tal como ahora lo conocemos y como soporte, no contenido ya nos dura medio milenio desde aquellos primeros incunables. Y Dante te lo puede corroborar, conozco muchos amigos con trasteros llenos de viejos ordenadores almacenados para no perder sus archivos, etc., porque con cada nueva innovación va acompañada la obsolescencia programada del trasto que fijo se escoña además. Fíjate, Miroslav, dentro de unos años tendréis almacenados e inoperantes esos lectores de libros, sustituidos por otros nuevos, pero vuestras bibliotecas de papel seguirán en su sitio, desprendiendo ese aroma fragante a tinta.
Parece que no me he hecho entender en lo esencial; el libro de hojitas cosidas o pegadas es como la rueda y la cuchara: no se pude mejorar dentro de sus límites, aunque no sirva para jugar al pádel.
Grillo:
Me recuerdas a un personaje de Restif de la Bretonne (ala, a la Wikipedia), que relataba el caso de ‘Le toucheur’, un tipo que se paseaba discretamente entre la multitud que acudía a las ejecuciones y cada vez que caía una cabeza le tocaba el culo a una mujer. A menudo parece que vienes no para debatir sobre lo que toque sino para tus particulares devaneos, tocar el culo, eso es evidente, y tu estrambótico lucimiento de colecciones de arte, personajes con los que has tomado copas, etcétera. En fin, que sí eres un poco bastante ‘toucheur…de pelotas.
Dante:
¡En efecto, pardiez, dejo de entrar un día en tu blog y me encuentro eso. Es lo que los físicos modernos de partículas llaman Sincronicidad y los mortalkes normales coincidencias, no quieras ver otra cosa.
Mita:
tengo más bolas del mundo, lo que pasa es que la foto no es actual, cada vez que paso por un anticuario y no me pide una fortuna me compro otra (una del Imperio británico con todas sus posesiones en rosa...)
J.M:
Déjate de agradecimientos y en cuanto el niño esté otra vez tocando las pelotas házmelo saber. Y otro abrazo
Randle:
Perdona, se me pasaba contestarte. Claro que conozco al J.M. Montalvá: escribe como dibuja y pinta, y pinta como escribe, con gusto y con su punto de buena mala leche: le admiro
Magistral la explicación de Miroslav. No porque defienda la misma postura que yo sino porque la defiende muy bien. No cabe explicar más clara e irrebatiblemente lo que ambos decimos.
También la postura de Lansky está muy clara, y en realidad no me parece que sea opuesta ni incompatible con la nuestra: sí, los cacharros electrónicos caducan cada cuatro años, a todo tirar, y seguirán haciéndolo, con toda probabilidad, sustituyéndose cíclicamente a sí mismos con versiones cada vez más pasmosamente cibernéticas (como aquel templo japonés de que nos hablabas, que cada veinte años es por completo otro sin dejar de ser el mismo). Sí, los libros de papel sobrevivirán largo tiempo a la llegada de sus pretendidos sucesores (Dios lo haga y yo que lo disfrute). Y sí, el libro de papel es un objeto perfecto, en el sentido de que se adecúa por completo y con el mínimo de complicación a lo que se espera de él y no puede ser mejorado. Una obra maestra del diseño, anónima, colectiva y milenaria como esas otras que citan Eco y Lansky. Por eso estamos todos, creo que unánimes al menos en eso, enamorados de él y, aunque llegara a ser sustituido en la práctica por otros soportes, no lo será nunca en nuestros corazones.
He dicho.
Vale pues, majete (No sé por qué pero me parece que Su Señoría Vanbrugh ha dictado sentencia y todos contentos. Y sí,claro, no lo vamos a descubrir ahora, Miroslav se explica mejor que dios que sólo decía aquello de 'yo soy el que soy')
Todos contentos, sí; y más yo con tanto peloteo que me hacéis ambos (vergüenza os tendría que dar). La actual mayor evanescencia del e-book no es más que un defecto grave de los soportes informáticos que hace que (de momento) presenten importantes desventajas respecto al papel impreso, pero no por eso dejan de cumplir las condiciones definitorias del concepto libro. Creo efectivamente que no hay contradicción entre la posición nuestra y la de Lansky. La diferencia, de haberla, tan sólo radica en que, gustándonos a todos muchísimo más los libros tradicionales, a Lansky parecen no gustarle nada los e-books y Vanbrugh y yo le vemos interesantes posibilidades.
No, te equivocas Miroslav, no me molestan, ya te digo que manejo el de P., pero...no me enamoran. Los veo ventajas claras frente al libro convencional para situaciones concretas, por ejemplo, los 25.000 folios del caso Gurtel
LANSKISTÓTELES:
El blog es tuyo y tú sí que puedes aquí tocar las pelotas legítimamente cuando te sale, contar con quienes te ves, a quienes conoces o con quienes tomas copas o compartes conferencias.
Como visitante y comentarista chusco, tolerado a menudo en tu espacio sin demasiados reproches formales por tu parte, trataré de agradecerte los espacios que hasta aquí me has concedido con el intento o la osadía de acercar dos biografías comparativas que se me ocurren – aunque yo mismo soy poco sucinto y no muy ágil a la hora de enfrentarme a mis aporías, como a las tuyas y a las del maestro con quien te voy a comparar, ARISTÓTELES.
(Luego vendrán las comparativas históricas de otros dos a quienes también admiro mucho por acá, Mirloslav Panciutti y Vanbrough, Dios mediante.)
Con el celo por el conocimiento positivista el estagirita salió tarifando de la Academia de Platón, y sin encomendarse a dios ni al diablo (muy píos no parecen ninguno de los dos, Aris y Lans) se dio moderadamente al empirismo como quien se da a las mujeres o al vino, que también Lansky lo hace con tiento. Ya digo que este blog es su Liceo, o mejor dicho, un simpático liceo.
Dos novelas de aventuras.
Dos comienzos de coqueteo con la medicina, zoología, botánica y sobre todo con la biología. Observadores de la naturaleza. Dos clasificaciones elementales de botánica: plantas con y sin flores... (esos musgos y líquenes que Lansky nos sirve) como dos visiones del ser humano con o sin, con más o con menos virtudes éticas y a veces, ay, dianoéticas... base misma de la aporía antes citada y en un bello conflicto con el propio arké.
Sintetizadores del saber y evangelistas de su propagación sin crucifijo ni espada. Conocimientos móviles (no de 'semovientes', que también...) e inmóviles = física y conceptos quasi matemáticos.
Y la LÓGICA FORMAL – con la que sube al ring del blog y se enchufa a perfectos guantazos con Miros y Van, ('dos contra uno , mierda para cada uno' se le oye decir a Lanskistóteles tal vez como recuerdo de aquella Academia platónica donde se enganchaban durante algunos recreos. Yo también creo que Platón fue el vocero de Sócrates: “Yo sólo sé que no sé nadar” - ¡¡ vaya usted a mamarla a Parla !!)
Pocas veces Lansky se salta, como el griego, su propio 'principio de no contradicción'.
Platón mucho mito y metáfora; Arislansky más conceptos claros.
Si quisiera uno compararle con alguien de buena talla más moderna, no sabría si elegir a Voltaire o a Descartes.
Mi gran esfuerzo, buenas gentes que leéis, ha sido el resumen. Si el cortijo fuera mío habría dedicado muchísima más palabrería – afianzando así mi tesis o metiendo la gamba más y más a lo hondo.
Plas, plas, plas.... Me aplaudo yo solo para subirme la estima porque gordo me veo venir el aguacero.
Ya digo: no 'touché', sino "Le toucheur". En realidad no eres el grillo, sino el palito que se mete a hurgar en cada agujerito, y a veces te sale una tarántula.
Tras alguna relación personal fallida y un tiempo de aridez o sequía, maduro ya el hombre, encuentra de nuevo a su anhelada Diótima...
Con la legítima alegría y el gozo del amor retomado, ambos se acurrucan felizmente en un cálido nido de amor tejido con rápidos y primorosos mimbres: libros, antiguos juguetes de latón, posters, bicis, pequeños objetos, un prado cercano y la fiel compañía de una perrita rescatada del maletero de la muerte.
Nada es ostentoso en su ambiente, todo está dispuesto y compuesto con lo mínimo material y el máximo ideal... Fantástico, digno de felicitación sin el menor atisbo de ironía - casi digno de envidia para algun@s.
Seguramente ya eran criaturas civilizadas y cultas antes de este reencuentro, aunque (en la medida que uno cree saber)no necesitaban exhibirse en un blog de creación propia, y acaso pensado ex profeso para la feliz circunstancia...
Como novato en estas lides técnicas sólo concibo los blogs como ejercicios de un narcisismo sui generis muy interesante. Tanto, tan interesante, que voy a inaugurar el mio propio en el que no faltará la parte propoporcional de egotismo que ya digo y el resto (porcentual) espero que llegue a ser un jardincillo donde echar algún rato o donde cada quién saque a pasear al perro que lleve adentro.
Mucho 'amenazo' ya con el puto blog del Grillo de Obsidiana y no sé si acabará inaugurándose o deba cerrarlo tres o cuatro días después por inútil, por falta de visitantes o porque llegue a aburrirme eso de tener que dar cuerda al reloj diariamente para que siga su marcha.
Estoy dudosete. Imagino que estos blogs sólo prosperan si te detienes en ellos a propósito... Pero ¿a propósito de qué?
Y claro que sí, Lansky: a menudo he sido y soy, como dices, de aquellos que tocaban el culo a las que asistían a otras decapitaciones.
El decapitado, el verdugo o las mironas debían ser de esa gente que piensa 'si la vida te da la espalda, tócale el culo'.
La vida no se ha empeñado en darme la espalda a mi, pero yo tampoco he desaprovechado oportunidad para pellizcar el trasero a las mironas, casi todas consentidoras - como deberías saber a estas alturas...
¡Qué hermoso día en Madrid! Voy a caminar por El Retiro hasta el atardecer.
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