Lansky al habla, bla, bla...(cuando yo era joven todo esto era campo)
profesión de fe
Somos los conocidos superhéroes del barrio –concepto acuñado por Kiko Veneno para definir lo que se podría llamar héroes de proximidad-: Lansky y Superperropequeño. Ambos somos más ciudadanos que patriotas ( y tan rústicos como urbanos), o bien, nuestra patria son nuestros zapatos -o ni eso en el caso de Jara-, la infancia o el sillón de orejas de lectura, pero nos negamos a la ñoñería esa de ciudadanos del mundo. Simplemente, tenemos pasaporte
13/04/2010
Bolivia y los pirateados (Brevería homenaje al libro, y cuatro)
Ni con Buda, ni con las catedrales, ni con las cucharas creo haber aportado nada en mi modesto homenaje al libro, que además no lo precisa, pero es cierto que la aparición de esos artilugios, los lectores de libros electrónicos, que no libros, hace a mi juicio que el interés se desplace del libro al artilugio. Hablo del interés comercial, o lo que es lo mismo, del consumista.
Lo lógico, todo lo indica, es pensar que en los próximos años aumente la lectura de libros digitales, por medio de esos artilugios específicos, las tabletas i-pad o los ordenadores de ahora mismo. Me alegra, como me alegra que se oiga la música de mi adorado Oscar Peterson y que la descubra gracias a mi modesta sugerencia un amigo y me da igual que la oiga en un viejo tocadiscos portátil , ‘pick-up’ en un 45 rpm o en su ordenador personal.
En la música, las ventas de los últimos ‘continentes’ musicales, los CD han bajado mucho. ¿Pasará lo mismo con los libros convencionales de papel? Esa es una pregunta. Por ejemplo, en Bolivia, la tierra ancestral de P., como en muchos países de Latinoamérica, los libros son tan caros en relación al poder adquisitivo de la gente que se piratean, fotocopiándolos y encuadernándolos con nuevas o idénticas portadas y en papel más barato. Todavía recuerdo enternecido el afán de saber de los jóvenes de esos países mucho mayor que el de los países de nuevos ricos como el nuestro, de los puestos callejeros de libros pirateados, incluido uno mío, lo cual me llenó de orgullo, o de la venta de cursos de inglés en papelitos azules a bordo de los autobuses (que allí, en un país sin mar, llaman ‘flotas’).
Bueno, ¿pasará eso con los libros, como pasa con la música y los videojuegos? Y si pasa, ¿será malo?. Mi opinión es que eso sólo le va a pasar a los libros malos, los que no me interesan, los best sellers, igual que se piratea la película Avatar, pero no las de Renoir o Marcel Carnot (ojala), y también aesos abusivamente carísimos (tienen la clientela cautiva y asegurada) manuales técnicos (de cirugía, de mecánica para ingenieros, etc.). Bien, que se piratee ‘Milenium’ y el Manual de anatomía de vertebrados. Vale.
Ahora estoy leyendo a un norteamericano del registro de un Cormac Mc Carthy, Jim Harrison, que me entusiasma, ‘De vuelta a casa’, y los Poemas a la muerte de mi amada Emily Dickinson (Baterbly) ¿Quiero que aparezcan en mi móvil?, ¿aunque sea pagando? No gracias. Además, soy uno de esos tres tíos que no tenemos móvil. Buenas lecturas.
Yo ya conozco una página, que yo sepa perfectamente pública y legal, de la que quien quiera puede descargarse gratis en pdf los tres títulos de Millennium, junto con otros cuantos cientos de libros más. Yo me he descargado libros de Graves, Greene, Cortázar, Bierce, Ishiguro...
(Escribo esto escuchando en mi ordenador, vía Spotify, una estupendamente interminable serie de piezas de piano tocadas por Oscar Peterson. En este momento, una magnífica versión de Top Hat, White Tie & Tails)
No hay cosa que pase más rápidamente al pasado que algunas cosas de "el futuro ya está aquí", como los dirigibles, el Concorde, el spotifonty ese, etc. En cambio, Graves, Cortazar, Bierce, Peterson...perduran.
Yo nunca pedí que los libros dejasen de fabricarse, como mucho que los hicieran con papel reciclado, siempre recordando que los libreros de viejo son los pioneros en esto de la "cultura sostenible" (expresión que me acabo de inventar) Por eso, y como- repito- yo nunca deseé fervientemente que se acabasen los libros de papel no voy a leerlos en pantallita de plasma fabricada por ciudadanos de asia sin tiempo para soñar.
Como dice Vanbrugh, hay ya varias páginas en las que te puedes descargar libros y no sólo bestsellers. La oferta es amplísima, incluyendo varios "raros", aunque desde luego no encuentras todo lo que quieres (pero tampoco en librerías y las de viejo requieren enormes dosis depaciencia y suerte). En lo que disiento con Vanbrugh es en que esas webs sean "perfectamente" legales. La mayoría de ellas tienen material "pedefizado" sin permiso de los propietarios de los derechos de autor. Pero, a diferencia de los pirateos de música y cine, que se suban libros no parece preocupar demasiado.
PS: A mí también me emocionaría que hubiesen pirateado un libro mío.
La verdad es que lo de "el futuro está aquí mismo" es una de esas tonterías huecas y enfáticas que uno se avergüenza de haber escrito inmediatamente después de darle al botón. Quiere decir una obviedad, o absolutamente nada, según se prefiera. Si la hubiera leído escrita por cualquier otro, le habría considerado tonto al menos durante los siguientes cinco minutos. Me aplico, pues, a considerarme tonto un rato, es decir, a revolcarme un poco en la evidente verdad de que nadie, ni siquiera yo, está libre de ser tonto a sus horas:
*********************
Ya.
Lo que quería decir con esa estupidez es que algunas de las cosas que auguras que sucederán, como que se pirateen libros, y concretamente la trilogía del sueco muerto -que, por cierto, me embaulé íntegra el verano pasado en cosa de diez días, y me lo pasé como un enano, lo cual no deja de tener su mérito, por parte del sueco muerto, digo, no por la mía; aunque es que yo como de todo- están sucediendo ya. Porque, como bien puntualiza Miroslav, con lo de que la página en cuestión es legal quería decir solo -qué poco inspirado estuve, caramba; ahora cuando termine me dedicaré otro poco a la humilde introspección- que no se anda escondiendo, ni se accede a ella con contraseñas que te susurran desconocidos por las esquinas, pero, por lo demás, los textos que ofrece a la descarga están evidente, escandalosamente pirateados. Basta leerlos para comprenderlo. No hay editorial en el mundo que, ni gratis, ofrezca una presentación tan cutre. Pero se dejan leer.
En varias páginas de literatura, se discute acerca del posible efecto del pirateo, si llega a ser masivo, en el mundo editorial. Personalmente, aún prefiero el papel, aunque algunas webs están recopilando obras clásicas, con diseños y colores que facilitan la lectura.
Por cierto, en Japón hay novelas, que se escribían y leían sólo en móvil, que han acabado en papel.
Dónde esté el papel...Yo no pude terminar el primer tomo de Millenium,le sobraban páginas para mi gusto,Vanbrugh... ¿ Es una broma lansky, lo de qué no tienes móvil? no me lo puedo " de creer"... Bueno, que dónde esté el placer de tocar el libro que te compras...de tenerlo, poseerlo, que se quiten esas moderneces virtuales...
No león, te aseguro que no es una broma. P. lo ha intentado, regalándome varios (con el pretexto de que si me rompo una pierna en la sierra, etc., pero allí no hay cobertura, etc.), pero los he perdido y me ha dejado por imposible. La verdad es que no lo necesito y lo que es mejor, no me he creado esa necesidad. En el trabajo tengo teléfono y secretaria, en casa teléfono fijo y contestador, y francamente, cuando ando por ahí no me apetece que me localicen, pueden esperar y pueden dejarse recados. A cambio soy fanático del e-mail
8 comentarios:
Yo ya conozco una página, que yo sepa perfectamente pública y legal, de la que quien quiera puede descargarse gratis en pdf los tres títulos de Millennium, junto con otros cuantos cientos de libros más. Yo me he descargado libros de Graves, Greene, Cortázar, Bierce, Ishiguro...
(Escribo esto escuchando en mi ordenador, vía Spotify, una estupendamente interminable serie de piezas de piano tocadas por Oscar Peterson. En este momento, una magnífica versión de Top Hat, White Tie & Tails)
El futuro está aquí mismo.
No hay cosa que pase más rápidamente al pasado que algunas cosas de "el futuro ya está aquí", como los dirigibles, el Concorde, el spotifonty ese, etc. En cambio, Graves, Cortazar, Bierce, Peterson...perduran.
Yo nunca pedí que los libros dejasen de fabricarse, como mucho que los hicieran con papel reciclado, siempre recordando que los libreros de viejo son los pioneros en esto de la "cultura sostenible" (expresión que me acabo de inventar) Por eso, y como- repito- yo nunca deseé fervientemente que se acabasen los libros de papel no voy a leerlos en pantallita de plasma fabricada por ciudadanos de asia sin tiempo para soñar.
Como dice Vanbrugh, hay ya varias páginas en las que te puedes descargar libros y no sólo bestsellers. La oferta es amplísima, incluyendo varios "raros", aunque desde luego no encuentras todo lo que quieres (pero tampoco en librerías y las de viejo requieren enormes dosis depaciencia y suerte). En lo que disiento con Vanbrugh es en que esas webs sean "perfectamente" legales. La mayoría de ellas tienen material "pedefizado" sin permiso de los propietarios de los derechos de autor. Pero, a diferencia de los pirateos de música y cine, que se suban libros no parece preocupar demasiado.
PS: A mí también me emocionaría que hubiesen pirateado un libro mío.
La verdad es que lo de "el futuro está aquí mismo" es una de esas tonterías huecas y enfáticas que uno se avergüenza de haber escrito inmediatamente después de darle al botón. Quiere decir una obviedad, o absolutamente nada, según se prefiera. Si la hubiera leído escrita por cualquier otro, le habría considerado tonto al menos durante los siguientes cinco minutos. Me aplico, pues, a considerarme tonto un rato, es decir, a revolcarme un poco en la evidente verdad de que nadie, ni siquiera yo, está libre de ser tonto a sus horas:
*********************
Ya.
Lo que quería decir con esa estupidez es que algunas de las cosas que auguras que sucederán, como que se pirateen libros, y concretamente la trilogía del sueco muerto -que, por cierto, me embaulé íntegra el verano pasado en cosa de diez días, y me lo pasé como un enano, lo cual no deja de tener su mérito, por parte del sueco muerto, digo, no por la mía; aunque es que yo como de todo- están sucediendo ya. Porque, como bien puntualiza Miroslav, con lo de que la página en cuestión es legal quería decir solo -qué poco inspirado estuve, caramba; ahora cuando termine me dedicaré otro poco a la humilde introspección- que no se anda escondiendo, ni se accede a ella con contraseñas que te susurran desconocidos por las esquinas, pero, por lo demás, los textos que ofrece a la descarga están evidente, escandalosamente pirateados. Basta leerlos para comprenderlo. No hay editorial en el mundo que, ni gratis, ofrezca una presentación tan cutre. Pero se dejan leer.
En varias páginas de literatura, se discute acerca del posible efecto del pirateo, si llega a ser masivo, en el mundo editorial. Personalmente, aún prefiero el papel, aunque algunas webs están recopilando obras clásicas, con diseños y colores que facilitan la lectura.
Por cierto, en Japón hay novelas, que se escribían y leían sólo en móvil, que han acabado en papel.
Dónde esté el papel...Yo no pude terminar el primer tomo de Millenium,le sobraban páginas para mi gusto,Vanbrugh...
¿ Es una broma lansky, lo de qué no tienes móvil? no me lo puedo " de creer"...
Bueno, que dónde esté el placer de tocar el libro que te compras...de tenerlo, poseerlo, que se quiten esas moderneces virtuales...
No león, te aseguro que no es una broma. P. lo ha intentado, regalándome varios (con el pretexto de que si me rompo una pierna en la sierra, etc., pero allí no hay cobertura, etc.), pero los he perdido y me ha dejado por imposible. La verdad es que no lo necesito y lo que es mejor, no me he creado esa necesidad. En el trabajo tengo teléfono y secretaria, en casa teléfono fijo y contestador, y francamente, cuando ando por ahí no me apetece que me localicen, pueden esperar y pueden dejarse recados. A cambio soy fanático del e-mail
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