profesión de fe

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Somos los conocidos superhéroes del barrio –concepto acuñado por Kiko Veneno para definir lo que se podría llamar héroes de proximidad-: Lansky y Superperropequeño. Ambos somos más ciudadanos que patriotas ( y tan rústicos como urbanos), o bien, nuestra patria son nuestros zapatos -o ni eso en el caso de Jara-, la infancia o el sillón de orejas de lectura, pero nos negamos a la ñoñería esa de ciudadanos del mundo. Simplemente, tenemos pasaporte

15/04/2010

Ni pinto ni soy poeta, Ay (brevería lastimera)

"Mucha gente ignora que las primeras incursiones de un joven o una muchacha en el mundo del arte y de la literatura, y su lucha por realizar su vocación, resultan algo cómicas y están plagadas de desventuras, más que las versiones serías que luego salen a la luz."
Jim Harrison

Modest Mussorgsky - Cuadros de una exposición: I Paseo (Valentina Igoshina, piano)

La mayoría de la gente no se fija (¿no os fijáis?), se limita a mirar el calendario. O peor aún, se guía por el despotismo monástico del reloj en lugar de por la sensatez campesina del calendario. Claro, no vais a sembrar nada. Este año tampoco. Pero debéis saber dos cosas:

Que ya surcan los primeros vencejos (Apus apus) los cielos de las ciudades españolas, incluida la mía y…

…que comienza el deshielo, este año de grandes nevadas.

No soy literato por una razón insoslayable: mi ambición como creador potencial, mi gusto elaborado a base de muchísimas y muy variadas, a veces excelsas lecturas, por tanto mi altísimo criterio, exceden en demasía a mi existente pero limitado talento. Por tanto, me limito a preciarme, como decía Borges, de esas lecturas y a permanecer gustoso en 'mi lado' de la literatura, como un buen degustador de los verdaderos creadores; les ahorro a mis contemporáneos un par de novelas ‘más’, algunos cuentos ocurrentes y unos pocos poemas que no aciertan del todo y a la posteridad la implacable tarea de olvidarme, pero…

…A veces me gustaría serlo. O pintor. O compositor(*). Algo, porque…

…Cómo describir la imagen que vi el otro día, poco después del amanecer:

Un enorme pedazo de hielo flotando corriente abajo con un cuervo negrísimo encima…, mientras levantaba la bruma del día que se iniciaba. Un graznido, sólo uno, cuando pasó embarcado y veloz, taimado y ahorrativo junto a nosotros.

Esta época ha confinado –lo decía el único autor de una gramática histórica del mito poético- a la serpiente, al león y al águila a la carpa del circo; al salmón y al jabalí a la fábrica de conservas; al caballo de carreras y al lebrel a la pista de apuestas, y al bosquecillo sagrado al aserradero. Los emblemas principales de la poesía deshonrados por nuestra mecánica civilización.

Y yo me preocupo porque no encuentro palabras para hablar de un cuervo que parecía salido de una fábula de Esopo; tan vago esa fría mañana que se ahorró volar.

Ahora bien, de una cosa estoy tan convencido paradójicamente por mis muchas lecturas como por mis abundantes vagabundeos lejanos o cercanos: el espíritu humano está sobrevalorado; lo que es infinito no es el mundo de las ideas (es asombroso como se repiten enmascaradas a la moda a lo largo de los siglos), sino el de las cosas, los individuos, lo concreto, un cuervo navegando río abajo, lobos hurgando en un vertedero de Astorga, un oso con una colmena a cuestas en el bosque de Muniellos, la sonrisa de un indio de dos años...

Al concluir ese mismo día, el día del cuervo podríamos decir, me quedé observando como, pasada la medianoche, la luna amarillenta se iba volviendo blanca, más pequeña y más sólida y fría a medida que ascendía por encima de los prados y los chopos. Estos ojos que algún día se ha de comer la tierra...

___________________

(*) Aunque hay muchas otras formas de ser un 'artista'. Un amigo mío prepara salmón ahumado casero por completo distinto e infinitamente mejor que el industrial que se vende en las tiendas. Para empezar, el salmón lo pesca él mismo, o algún conocido en el río lindero entre Asturias y Galicia, el Eo. Luego lo ahuma con leña de nogal, sin esencias falsas, y le añade unas ramitas de manzano de pumarada (de sidra) para darle un leve toque afrutado. Yo, por mi modesta parte, fabrico mi pacharán casero, sin azúcar, con aguardiente de la Sierra de la Culebra y endrinas que recogemos Jara y yo. También hago los encurtidos de hinojo marino, tomate verde o pepinillos en vinagre así mismo casero de uva garnacha...


(Próximamente: "Pero antes todos pintábamos y eramos poetas")

25 comentarios:

Miroslav Panciutti dijo...

¿A dónde iría ese cuervo y de qué te habrá advertido con su graznido? Que ya sabes que son pájaros de mal agüero y nos traen presagios, aunque ya no sepamos cómo se interpretan.

La escena, desde luego, tuvo que ser de una plasticidad espléndida.

Lansky dijo...

Sí, fue como una alucinación (alucinante, dicen los chavales). Curiosamente Jara no ñadró y se le quedó mirando al pasar.

Por cierto, entre los escandinavos el cuervo es animal de buena suerte y a mí, los córvidos en general: cuervos, cornejas, grajas, grajillas, chovas, me encantan

J. M. dijo...

yo creo que al mundo de ahora le hace falta mucho romanticismo del bueno, como el que acabas de describir... la belleza reside en la Natraleza; y eso es algo que el arte actual parece haber olvidado... por otra parte, tal vez no seas un artista, como dices, o tal vez algunas entradas de tu blog, como esta, sean una forma de arte, breve, subordinado, pero valioso, relevante

leonnoesferoz dijo...

Pues sí que te has levantado poeta.Dónde estén unas florecillas silvestres y golondrinas revoloteando..este verano pasado vi dos parejas de cuervos en la playa todo el tiempo.
A ver si probamos tu pacharán casero!!!

Lansky dijo...

Lo sé, J.M., a veces ejerzo esa lamentable forma de vanidad que se llama falsa modestia. Pero gracias (Y estoy completamente de acuerdo contigo en el hilo de tu reflexión: romanticismo-belleza-arte)

Leon: es cojonudo, suave y nad empalagoso (Y sí, los cuervos van mucho a las playas porque alser carroñeros encuentran mucho naufragio apetitoso y también restos para sus nidos en está época del año)

Vanbrugh dijo...

Magnífica historia la del cuervo navegante, como imagen y como acontecimiento. No me extraña que te haya despertado la vena artística -a la que opino, como J.M., que das una estupenda salida con este blog.-

Pero no estoy muy de acuerdo con tu oposición entre el mundo de las ideas y el de lo concreto: Cada idea que bulle en un cerebro individual me parece igual de concreta, excepcional y única -por muchas veces que se haya repetido en otros tantos cerebros igualmente excepcionales y únicos- que el oso, los lobos o la sonrisa del niño.

Lansky dijo...

Uy, No, Vanbrugh, para nada. Cada sonrisa de un niño es irrepetible, como cada niño y cada brizna de hierba, en eso soy muchísimo más religioso ( ¿panteísta?) que tú, lo que implica la idea de ‘niño’, de ‘sonrisa’ y de hierba’ es precisamente una simplificación de esa enorme diversidad. Pero es que además hay muchas más cosas que niños, sonrisas y briznas, como medusas, gallipatos y galaxias. Las ideas, como la declaración de los derechos humanos, ya está en embrión o como utopía desde que el hombre es hombre. Pero tengo observado que los humanos nos dividimos (con toda suerte de híbridos) entre los curiosos observadores como yo, y los teorizantes, como tú.

Vanbrugh dijo...

Es cierto que tiendo a teorizar más que tú -por eso tú haces fotos y observas la naturaleza, mientras que yo... en fin, mientras que yo.- Pero nuestra diferencia no es tan grande como crees, o no está donde la sitúas. Las ideas, -la declaración de los derechos humanos, así, en abstracto- como tal generalización platónica, sí se oponen al mundo de lo concreto y lo individual. Pero una idea específica, una conexión neuronal concreta, que tiene lugar en un momento y cerebro dado -yo pensando en la declaración de los derechos humanos en este momento, con ocasión de este comentario, desde este especial punto de vista- es un fenómeno tan individual, concreto e irrepetible como tu cuervo a la deriva. Eso es lo que quería decir, y por eso no creo que el espíritu humano esté sobrevalorado. Al revés, en él está sucediendo permanentemente, y todo el rato por primera vez, todo el universo.

Lansky dijo...

Son maneras de decir distintas, y deberíamos ponernos de acuerdo sobre la terminología antes de proseguir debatiendo. Tus ideas como fisiología,como pedos o eructos, como fenómenos individuales, se oponen a la idea de idea, como abstracción, que es la que yo manejo. Por supuesto, conexiones neuronales, supongo que sabes que hay más que estrellas en el Universo, pero cuantas de esas ideas no son prácticamente la misma, a eso me refiero (Los individuos excepcionales, como Darwin, unen los dos aspectos: capacidad de observación, capacidad de teorización, los demás a conformarnos con nuestras cojeras)

Grillo dijo...

Ese cuervo... , vencejos, serpiente, león, águila, lobos y tu salmón.

Bichos, naturaleza e inspiración refleja. Tiene eso de curioso tu blog: que no sabe uno cuando vas entrar un post de cienpiés o de parecida criatura con 98 menos: a dos patas, como un tío, como un poeta del alba.

Y uno se pregunta, (a ver si me explico...), ¿cual es la buena, la de cal o la de arena?

Tiene gracia. ¿No serán las dos cosí cosá?

Vanbrugh dijo...

Sí, es sobre todo una cuestión de terminología, como casi siempre. Pero es que yo creo que, además, tú haces trampa. Cuando tú y yo pensamos, ambos: "El amor es una cosa maravillosa", consideras que es la misma idea y, en consecuencia, concluyes que el mundo de las ideas no es muy variado y que el espíritu humano está sobrevalorado. En cambio consideras único e irrepetible cada uno de los millones de cuervos que en el mundo han existido, y, más aún, cada momento en que cada cuervo ha hecho cada cosa, y declaras entonces que la naturaleza sí que es rica e inagotable.

Sin embargo yo creo que entre mi idea de "El amor es una cosa maravillosa" y la tuya de igual formulación existen exactamente las mismas semejanzas que entre un cuervo y otro; y también las mismas maravillosas, riquísimas e inagotables diferencias. Ambas cosas pueden ser platónicamente reducidas a la idea genérica de "cuervo" o de "hombre pensando que el ´'amor es una cosa maravillosa'", y entonces tan reducida es la naturaleza como el espíritu humano. Y ambas pueden ser analizadas en su detalle individual, su momento, su calidad de fenómeno único e irrepetible; cuervo haciendo tal cosa en tal momento, L. pensando en el amor en virtud de tal asociación de ideas, V. pensando en el amor como consecuencia de tal otra-, y entonces tan rico y variado es el espíritu humano como la naturaleza.

Pero lo que tú haces es como comparar el mapa de Francia con España a tamaño real, para llegar a la conclusión de que España es mucho más interesante y llena de cosas, y Francia mucho más plana y aburrida.

Lansky dijo...

Aún concediéndote con gusto que dos ideas, una tuya y una mía, con idéntica formulación son tanto o más distintas que dos cuervos entre sí, aún así, considero que todas tus ideas distintas, más todas mis ideas iguales son considerablemente menos –varios órdenes de magnitud, que diría un matemático y hasta un contable- que todos los objetos y fenómenos del mundo, pues no sólo cuervos, sino grajillas, cornejas, chovas piquigualdas, piquirrojas, grajas, y luego estorninos, y después lagartos, pero antes enzimas, pero más tarde anillos de Plutón, estrellas de mar, cicloméridos, manzanos de sidra, chimeneas oceánicas, fumarolas de sulfuros, icebergs …

Lansky dijo...

Y, por cierto, vanbrugh, muy bueno eso de comparar España con el mapa de Francia, pero es que tú hablas de mapas -no pareces darte cuenta- y yo hablo del mundo que contiene, entre otras cosas los cajones donde se guardan esos mapas y esos mapas y las casas donde están los cajones, y las ciudades donde están las casas...

Vanbrugh dijo...

Me temo que hemos entrado en el terreno de lo opinable e indemostrable. Pero no estoy yo muy seguro de eso que me dices. Aunque solo sea porque a cada fenómeno y objeto del mundo que puedas tú enumerarme, puedo yo hacerle corresponder a un hombre pensando en ese fenómeno y objeto. Multiplícalo por los varios miles de millones de hombres que han existido y existen, y súmale, además, las infinitas otras cosas en las que cada uno de ellos pensó, piensa, pensamos y pensaremos.

Vanbrugh dijo...

No, yo no hablo de mapas. Yo digo que has comparado el espíritu humano con la naturaleza en los mismos e injustos términos de quien comparara el mapa de Francia con la España real. Reduciendo el espíritu humano a su simplificación platónica -igual que el mapa de Francia reduce a símbolos a la Francia real- y conservando en cambio la realidad multiforme, variada y rica de la naturaleza. Precisamente lo que hago es decir que NO se puede comparar un mapa con un país de verdad, igual que no se puede comparar el espíritu humano "genérico", platónico y reducido a catálogo de ideas con la naturaleza inmediata y real.

Lansky dijo...

Por favor! Ya sé que no hablas de mapas, yo hablo de tu metáfora, que te cuadra perfectamente a tí, un platónico irredento (las sombras d ela caverna o el mapa tanto da, pálidos reflejos del mundo)

Vanbrugh dijo...

¡Platónico yo! Nada más lejos. Ni por el forro. Cualquiera que siga mi razonamiento a lo largo de los anteriores comentarios puede ver que se me puede calificar de cualquier cosa: plasta, pelma, friqui... menos de platónico.

Grillo dijo...

Creo que Platón quiso describir lo que pasaba en la taberna... Pero con el vino y el mareo acabó escrbiendo 'La Caverna'.

Coño, que a veces no me pensáis.

Randle dijo...

Pero desde este mundo te lo crees aunque no lo seas, reconócelo.

Mita dijo...

Muchas gracias por
Modest Mussorgsky!

Pienso que es estupendo que la gente se sienta poeta, músico, escritor, bailarín, etc..., al margen de la calidad. Es mucho mejor que se extienda toda clase de creatividad, incluida la mala, que otras estupideces. Y se sientan cosas peores.
Además así, los grandes medios de información, las grandes firmas, editoriales, etc...tendrán que cuidar más de esa "calidad" que permanentemente se les supone. Más que nada porque si no, la gente dejará de comprar.
Y si todos fuéramos unos genios, qué sería la genialidad??!!

Bss

Mita dijo...

Aquí el animal de la felicidad y la suerte es el cerdo.

Bss

El Comandante dijo...

Coge esa foto del Cuervo y pásala a blanco y negro, ganarás como artista.
Saludos.

Lansky dijo...

Vanbrugh (siguiendo tu petición):
¡Plasta!
¡Pelma!
¡Friqui!
(La idea de pelma, de plasta y de friqui no se puede comparar con la cantidad ingente de pelmas, de plastas, de friquis...)

Comandante:
Gracias por el consejo, pero no. Como creo haberte dicho, amo el blanco y negro, pero procesado desde el b y n.

Anónimo dijo...

Eres la leche... Siempre me has gustado... hasta cuando no gustabas...y ahora... que estás "haciendo cumbre"... eres la leche.

Lansky dijo...

No sé a qué te refieres, Anónimo. Yo siempre he gustado mucho a los que he gustado y nada, pero que nada, a los que no.

Pero gracias.