Durante la evolución de nuestra especie el cerebro creció a un ritmo superior al cuerpo. Que se sepa, este fenómeno sólo se ha dado en dos grupos de especies de mamíferos, la nuestra y los delfines. Tres de ellos vienen siguiendo nuestra estela o colocándose delante de la proa y debajo del lugar donde estaría el hipotético bauprés que este barco no lleva. No sé qué quieren de nosotros, qué les llama la atención (están acostumbrados, y saben que los veleros, al revés que los motores, no somos peligrosos), pero está contentos, como yo.
Seguiremos informando. El parte meteorológico anuncia cambios.
7 comentarios:
Ah, qué envidia de brisa en la cara!Ya estoy con el bichero en la mano para hacerme a la mar...
La capitana del " Costa Cantábrico".
Delfines!!! diles que les quiero si te acuerdas.
Emma:
se fueron hace rato, pero recuerdos a tí del que iba en cabeza.
León:
diviso tu bote, embarca agua por la borda de estribor, va algo escorado, ¿no?
La mar que está algo picada. Pero diviso en lontananza " la ballena de Oriñón" y creo que voy a varar en Sonabia. Hay un chiringuito perfecto para comerse unos percebes con un blanquito...¿ si te apuntas?
Por cierto vete largando anclas que viene galerna...
Me gustan los delfines. A veces pienso si no será un cierto modo de abuso eso de tenerlos confinados y domesticados en algunos parques exhibiendo su inteligencia y sus capacidades por una par de sardinas.
Hay tantos cuentos y tantas narraciones de queridos, juguetones y 'salvadores' delfines que me apena su sometimiento por más que les den comida y cuidados físicos.
(Lansky, me parece que te confundes. Creo que soy lo más opuesto a un hombre rencoroso. La vida no me ha dado motivos para serlo con nadea ni con nadie. Quizás tu opinión psicológica sobre mi perfiol psicológico pueda ser lo que se dice una 'conversión de espejo'. No tomes las cosas con malicia: te dije de buena voluntad que disfrutaras tus días de convalencencia.
De todas formas, a veces pienso que todos los que crean SU blog y quienes lo visitamos, tenemos un puntillo de sospechosines, o como está contando ese Juan Cruz R. en su tocho de 500, tenemos los 'egos revueltos'. Bien, ¿Y qué?
Que te vaya bonito.
Qué bonita y apetecible esa mar plateada.
En una ocasión me dijeron que los marinos de grandes veleros, se hechan la siesta en la red que hay bajo el bauprés; que sugerente, eh!
Saludos.
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