Django Reinhardt, Stephane Grapelli - Night and day
Tiempo, no has de jactarte de mis cambios:
alzas con nuevo brío tus pirámides
y no son para mí nuevas ni extrañas
sino aspectos de formas anteriores.
Por ser corta la vida, nos sorprende
lo antiguo que reiteras y que impones,
cual si fuera lo nuevo que deseamos
y si no conociéramos su historia.
William Shakespeare (trad. M. Mujica Láinez)
(Para 'Grillo', foto a foto envejeciendo, como todos)
"¡Detente, instante! ¡Eres tan bello!" clamaba en vano Goethe.
Que la vida es corta -y progresivamente acelerada- uno se da cuenta sin necesidad de leer a Gil de Biedma en cuanto traspone esa infancia de veranos eternos.
O los buenos futbolistas, que ensanchan el campo, abren las bandas, mientras que los malos lo estrechan en un embudo en el centro; lo hacen muy largo, muy lento su centro, muy aburrido el partido.
De todas formas, el tropo de la maduración y el crecimiento, que proviene del Emilio de Rousseau, es algo incompatible con el de las muñecas rusas unas dentro de otras, las 'matrioskas', que me complace a mí. Quiero decir que dentro de nosotros deberían permanecer intactas cada una de nuestras edades; no sólo la infancia y el tópico niño a llevar uno dentro, como el relleno del bombón. Cuando mi perra Jara me nota apenado, corre a por su pelota preferida y la deposita a mi lado, apelando al niño que hay en mí. Debemos ser capaces de imaginar a la jovencita que 'hay', no solo 'hubo', en la abuela.
Sin embargo, muchos son como esos árboles enfermizos que sólo crecen y sobreviven, medran, matando algunas de sus ramas y llegan a viejos sin que les quede nada del maduro vigoroso, del joven impulsivo y del niño travieso. Sólo viejos: mutilados de sí mismos. Son los que llaman coherencia al empecinamiento, los que ignoran que un río siempre fluyente y cambiante es más igual a sí mismo -más leal, podríamos decir-, que un estanque cerrado y aislado que se va pudriendo poco a poco.
Los viejos que me gustan, el viejo que me gustará llegar a ser es el que es río y no estanque; aquel que no sabe cuán viejo es si no se lo recuerda a sí mismo; es decir, si no se lo dicen -amablemente- el niño, el joven y el maduro que habitan en él.
Por otra parte, el futuro nos aguarda a todos: montado, ‘armado’ con el muelle en tensión, como un cepo lobero, esperando nuestra pierna o, quién sabe, nuestro cuello.
17 comentarios:
debemos, deberíamos, pero, salvo para algunos pocos seres despiertos, no suele ser así...
Todo se ha dicho ya, lo importante es oírlo haciéndolo personal, nuestro.
Muy hermosa la evocación de Gil de Biedma siguiendo la misma estructura de su verso: "Que la vida (es, era)... uno (se da cuenta, lo empieza a descubrir)..."
Yo añadiría, a la anchura que bien reclamas, una tercera dimensión (por lo menos): la profundidad. La que me permite estar a la vez, con distintos niveles de consciencia y de actividad, haciendo mi trabajo, comentando tu post, paseando con M. por Lisboa, jugando con mis primos en un remoto jardín de El Escorial...
Vanbrugh:
Se le puede añadir tantas dimensiones como se quiera, y la profundidad (o la altura) sería la más obvia, desde luego. O n-dimensiones con Eistein y el tiempo la ordenada de todas, pero es a la metáfora lineal (una
dimensión), la ida-rio manriqueña, la metáfora secuencial y la metáfora de la escalera corta de mi añorado Vázquez Montalbán, a la que yo quiero añadir la simple de la anchura, jugando con dimensiones de barcos y de fútbol. Así que no me abigarres las metáforas, que me las conviertes en diseños de naves espaciales y tampoco es eso.
Dante:
Todo está dicho, en efecto, y, ahora que estoy releyendo a Platón, qué bien además.
Me ha gustado lo de abigarrarte las metáforas (La expresión, quiero decir, no hacerlo. Bueno, hacerlo también.)
es que me las pones perdidas de ménsulas, de gárgolas, de cariatides y atlantes, de cenefas de alarifes, de brocados, rosetones, cornucopias, y yo soy de natural austero y certero
Nada de eso: te las normalizo, te las reutilizo, les suprimo incoherencias y les añado perspectivas insólitas y utilísimas. Te las dejo hechas un sol, vamos.
Gracias, Lansky.
Pues sí, el careto se me está quedando descatalogado... Pero acá estoy sin tragedia. Sumado el tiempo a pequeñas tragedias da como resultado una comedia.
Un suponer, (ya que citas a Goethe y su ¿desesperado? deseo de detener el Tiempo.) Al morir dijo su ya famoso "¡Meher Licht!" (¡Más luz!) que los alemanes interpretan como si estuviera pidiendo más sabiduría, más conocimiento... Y yo, pa mí, que sólo pedía que abrieran las cortinas del dormitorio porque no veía un carajo y se rilaba muriendo a oscuras.
De Rimbaud contaré otra exageración, otro 'dicho' ridículo por el que hoy le habrían tildado de memo o pasadito de absenta.
Ir cumpliendo años sin perder ilusiones...y con libre albedrío. Poder decidir, escoger el camino.
" Pasa el tiempo, como las nubes, como las naves, como la sombra. Carpe diem."
Quitarnos la máscara, ir volver a recuperar la inocencia, la autenticidad, la ilusión de nuestra infancia y juventud. Además como nuestro pecado es nuestra juventud...!!!!
Me ha gustado mucho Lansky, la vida es ancha y no nos damos cuenta, creemos que se va estrechando con el tiempo y no sabemos que en realidad la estrechamos nosotros. Yo no tengo a ninguna Jara que me traiga la pelota cuando estoy apenada. Y, la verdad, es que empiezo a necesitarla.
He de confesarte que empiezan a hartarme los capullos anonimos de malherido, se nota que son jovencitos con mala ostia, tristes de tanta mediocridad y tienen tanto odio que escupir que me preocupa que te molesten, la verdad.
Una vez más de acuerdo contigo, Emma:
Se puede entender que algunos o muchos 'anónimos' en Mal Herido arremetan contra Lansky ¿Por qué no? Eso nos puede suceder a quuienes nos subimos a la palestra.
Me sorprende, sin embargo, que Lansky se moleste en responder a sus sosas críticas o meros insultos... Tal vez eso les haga sentirse 'honrados'.
Exacto, Grillo. Cómo puede Lansky rebajarse tanto en Lector... después de haber escrito este bellísimo post tan justo. Lansky, en mi condición de abuela,me emociona que hayas puesto en palabras lo que siempre he sentido. Sigo siendo la niña, la chica yeye, la joven cachonda, igual que otros millones de " viejas ". Gracias
Lansky, Parra, Chúpame el culo
Luis Sabat.
Supongo que lo hace porque en el fondo desconoce la red.
Una fachada donde cualquier ignorante se siente protegido.
Quizás piensa que está bien de vez en cuando "arrastrarse" por el barro, sin reflexionar ni un momento en que aquel imbécil que escribe no es un revolucionario, ni un marginal, ni un moderno,ni un jovencito original, ni nada...Es un imbécil sentado en una silla detrás de la pantalla de una máquina ante la que desahoga cualquier instito primitivo y arbitrario- Que por otra parte, todo Dios tiene.
Saludos
Vamos a ver, ya os lo he explicado en otras ocasiones: me gusta pasarme por el blog de malherido, me gusta como escribe y también algunos, escasos, de sus comentaristas. Y es bien cierto que ese blog atrae a un grupo de impresentables que bajo el supuesto anonimato que aquí un ‘anónimo’ también pretende explicarme, se dedican a sus insultos y tal, yo soy una de sus piezas favoritas y no, Emma, no me molestan, y no Grillo, no me rebajo al cohonestarles, sino que como ya he explicado me lo paso en grande jugando en el barro con niños malos y medio analfabetos y diciendo tacos, pero…Me canso, desaparezco un rato y ya está.
Os diré que el único problema que veo es el de atraer imbéciles trolls como el Luis Sabats de aquí arriba, si eso empieza a suceder, pues también tiene remedio. ¿Vale? Anda dejarme disfrutar con mis cosas.
CC: abuela, ¿qué tal conservas las piernas, aún soportan una minifalda? Un beso.
Bueno, entonces me quedo más tranquila...
No, cariño, ya no. Sin embargo fui una de las primeras, en España, en lucir una. Este anillo dendrocronológico mío no me lo quita nadie.
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