Frederic Mompou - Música callada, Libro I: III, Placide
Cuando compramos la casa del pueblo uno de los primeros vecinos con el que entablamos amistad fue “Benja”, Benjamín, que es el marido de “Chencha” (Inocencia) que fue a su vez la encargada de enseñarnos la casa del tío Vidal (fallecido) y Mamerta (fallecida) que vendían sus herederas, Carmen y Sole, afincadas en Madrid y que, por tanto, enseñaba su tía, la mentada Chencha. Yo no sé vosotros, pero a mí Benjamín, Chencha, Mamerta y Vidal me suenan a trilla, a centeno, a huerta con tomateras, a rediles de ovejas que por aquí llaman ‘borras’, a dehesas de encinas y ríos con barbos y bogas y charcas de abrevar con tencas, cigüeñas en la espadaña de la iglesia y un reloj en la torre que da las horas y las medias, a olor de leña, a bar en la plaza con la tele. Buscábamos algo así, además de los paisajes y aires de la sierra vecina y lo encontramos. Una casa de piedra, recia como sus vecinos, con patio emparrado que parece un acuario verde en verano, prado atrás, pajar rehabilitable y troje (desván o ‘sobrao’). Una base donde volver a juntar mis libros repartidos en varias diásporas y adonde regresar de mis nomadeos. Una casa para P y para mí. Nuestra casa, mientras seguimos acampados en el apartamento urbano.
Benja había sido el pregonero del pueblo, uno de los dos únicos sueldos fijos que se podía permitir tan modesto ayuntamiento (menos de 500 habitantes al día de la fecha) y como prueba de ello conservaba en su casa un montón de fotos entrañables con el uniforme y la preciosa cornetilla de latón que inmediatamente ambicioné, aunque está mejor donde está: en la casa del antiguo alguacil o pregonero. Benja hizo de anfitrión y primer buen vecino, enseñándonos los principales caminos del término, y el primero de todos el de la ermita, antes que el del río o los de la sierra y el camino real o el cordel (en realidad una cañada real).
Y un día se presentó con tres varas o esquejes de granado, que se dan muy bien en el pueblo, y una historia:
Los plantamos; sólo agarró uno, que enraizó muy cerca de donde estaba el original, el resto se malograron. Creció vigoroso, ya mide más de dos metros y eso que le podo las ramas verticales que suben como flechas hacia el cielo. He logrado hacerle unas buenas podas de formación o estructurales y ahora tiene un tronco airoso y recto y una copa redonda y densa, pero pasaban los años, y no daba flores ni lógicamente tampoco frutos. Desesperado, impaciente, pensé injertarle de algún árbol menos machorro.

Y un día se presentó con tres varas o esquejes de granado, que se dan muy bien en el pueblo, y una historia: “Estos esquejes son de mi granado, el que tengo junto a la cancela de mi casa y que habrás visto. Salió de un corte de uno que estaba en el que ahora es tu patio cuando el tío Vidal tiró parte de los corrales que había para hacer la cocina nueva y el cuarto de baño. Y estos que traigo son del mío, o sea, nietos del que arrancamos de aquí; para que los plantes.”.
Los plantamos; sólo agarró uno, que enraizó muy cerca de donde estaba el original, el resto se malograron. Creció vigoroso, ya mide más de dos metros y eso que le podo las ramas verticales que suben como flechas hacia el cielo. He logrado hacerle unas buenas podas de formación o estructurales y ahora tiene un tronco airoso y recto y una copa redonda y densa, pero pasaban los años, y no daba flores ni lógicamente tampoco frutos. Desesperado, impaciente, pensé injertarle de algún árbol menos machorro.

Cuando conocí a Benja era un viejo ágil que me acompañó todos los kilómetros de la ruta de la romería a la ermita, trepaba ágilmente a podar los olivos y te recibía siempre con una sonrisa, sobre todo a P, a la que trataba como una princesa. No han pasado muchos años, pero ahora apenas se mueve, si no es de la silla de ruedas al baño ayudado por una chica, no reconoce a nadie y no se reconoce nada articulado en sus balbuceos. Sigue sonriéndote con una sonrisa buena cuando le hablas, pero no creo que sepa a quien lo hace. Benja, aquel Benja de hace poco más de un lustro, ya no está. En cambio, su granado me ha dado la semana pasada flores por primera vez y dará granadas este año, cuando ya no pensaba que lo hiciera.

29 comentarios:
Yo es que casi lloro...
¿Eso existe?
Muchos besos
Vamos...para ser sincera..casi no...lloro.
Gracias.
Benja es un viejito que sigue conservando una de las sonrisas más bonitas que conozco
Bonita la flor de granado. Bella la historia de tu casa y de Benja.Qué suerte tener una parra y un granado, entre otras cosas.
Aquí al desván también se le llama " payo". El otro día en la cabaña de Luisa, mi prima, salieron murciélagos del pajar, me hizo una ilusión tremenda...
había muchas varas de avellano, de roble, de encina...
La esencia de Benja, queda para todos los que le habeis conocido,somos muchas veces prisioneros de nuestro cuerpo deteriorado...
Un beso
Hay un momento para todo y un tiempo para cada cosa
bajo el sol:
un tiempo para nacer y un tiempo para morir,
un tiempo para plantar y un tiempo para arrancarlo plantado;
un tiempo para matar y un tiempo para curar,
un tiempo para demoler y un tiempo para edificar;
un tiempo para llorar y un tiempo para reír,
un tiempo para lamentarse y un tiempo para bailar;
un tiempo para arrojar piedras
y un tiempo para recogerlas,
un tiempo para abrazarse
y un tiempo para separarse;
un tiempo para buscar
y un tiempo para perder,
un tiempo para guardar y un tiempo para tirar;
un tiempo para rasgar y un tiempo para coser,
un tiempo para callar y un tiempo para hablar;
un tiempo para amar y un tiempo para odiar,
un tiempo de guerra
y un tiempo de paz.
(Eclesiastés, 3, 1-8)
Me alegro de que tú granado dé hermosos frutos.
Hola Carmen, ¿qué tal lo llevas?¿Y Santi?
A mi la flor del granado me parece...un poco hortera, aunque de lejos las flores rojas entre el follaje verde inetenso son un contraste bonito, pero lo que me parece un "artefacto" precioso, en el árbol o en frutero, es el fruto, la granada.
Nosotros teníamos nidos de golondrinas en el pajar, pero como lo acondicionamos para habitarlo, este año se han ido. También hay salamanquesas que entran en la troje y andan por las paredes del patio (cuatro parras, no una, que cubren unos 75 metros cuadrados de patio) y veo Pipistrellus (los murciélagos) volando al atardecer, pero no se instalan en mi casa, porque hay demasaido trasiego para ellos.
(La palabra 'payo' me gusta mucho, aplicado a eso, y no a alguien que no es gitano)
Un abrazo fuerte, leona.
Esa parte de la Biblia la escribió un poeta, y decía la verdad.
Sé que una duelo lleva tiempo y estoy al principio de un camino. Intentando hacer cosas. Con Santi, no paro ,le bajo a la playa o al parque,aunque estos días de diluvio están siendo interminables...
En mi niñez recuerdo las golondrinas salir del pajar de la cuadra,en la que mi padre tenía las vacas. Es algo inolvidable.
En el sur,Fer y yo hemos vivido muchos ratos debajo de una vieja parra entrelazada con una buganvilla y el jazmín muy cerca. Las salamanquesas salían de noche dibujando sombras en la cal del patio...
Mi perro es guapo y muy listo, le tenfgo que educar. Le mimo en exceso,es un cruce de pastor vasco y otras mezclas..
Justamente hoy habías de publicar este post ... Me espera en unas horas un trago muy amargo, una visita que es una despedida. Entre mis emociones (dolorosas) buscaré el inmenso granado que me deja.
Miros, León:
La muerte no es nada, lo explicaba muy bien Epicuro. Lo malo es para los vivos que se quedan sin ellos. Y el deterioro, la decrepitud, eso sí me asusta.
También dice Eclesiastés:" ...Los vivos saben que han de morir,mas el muerto nada sabe...todo lo que puedas hacer,hazlo en tu pleno vigor,porque no hay en el sepulcro,adonde vas,ni obra, ni razón,ni ciencia, ni sabiduría."
Eclesiastés 9.
Ya digo, un sabio y un poeta
bienaventurados los benjas del mundo, que no se nos acaben... disculpa, papá, pero estos días tengo mucho curro; son los exámenes finales y las sesiones de evaluación y no tengo tiempo de "bloguear"... prometo dedicarte más tiempo en cuanto acabe todo esto;
saludos
Tu y tus disculpas. ¡Dales un aprobado general, joder!
Pues sí, el granado es un árbol bonito visto así, (aunque pincha mucho.) Sus flores, muy llamativas y un poquito horteras; y sus frutos preciosos para colocar en un lebrillo, adornar y hacerles fotos; pero puñeteras de pelar esas granadas: media hora por pieza y luego un sabor peculiar con esa pipa interior que no sabes si tragar o escupir.
Yo las dejaba abrirse en el árbol y que los pajarillos fueran comiéndolas.
Murciélagos, golondrinas (y vencejos), salamandras y salamanquesas. ¡Que bucólico! Lo digo en serio. Mariposas, caracoles, hormigas, escarabajos, libélulas, Amantis, manzanilla, romero, espliego, collejas, topos, ratones de campo, henares, almiares,¿no hay tórtolas en los olivos?, ¿perdices y perdigones?
Y Benja que ya hizo lo suyo y ahora no sabe ni recuerda lo que sigue o no sigue, excepto tu sentida mención de su persona; personaje.
Grillo, cállate y vuelve a tu blog a aprobar los insidiosos comentarios que he dejado en tu ídem
Átman, no te entiendo bien ¿que comentario he hecho fuera de tono o que te lleve a pensar que tengo un mal día?.
Al contrario; afirmo (y entre paréntesis dije que iba en serio), que es todo muy bucólico y añado otros entrañables animalillos del campo.
Y con respecto al final de 'Benja'... es obvio: hay que acabar, dar la cuchara al siguiente. Creí añadir (o añado ahora) que su fin en este mundo no es traumático , puesto que no tiene consciencia. Ya quisiera para mí redondear el ciclo volviendo a ser una criaturita sin conciencia ni consciencia, como cuando se es un bebé de pocos meses... Nada, la nada, la ausencia de conocimiento, (excepto la lata y la trabajera que bebés y 'demenciados' producen a sus seres queridos y a los cuidadores.)
Hablo en serio en cuanto a lo bucólico y el irremediable hecho de morir.
¿Tú tienes miedo a lo uno o lo otro?
Un saludo muy cortés.
Qué envidia de emparrado Lansky, y todo lo que sea aún pan, tierra, madera, muerte y flores. Por cierto, Qué le pasó a Benja aparte de la vida por encima?
señor hombre, Lansky:
No veo lo que me sugieres en 'Grillo' nada sobre Strika; ni como contacto tuyo o de Miroslav.
¿Es alguien lingüista o así?
Te agradeceré más datos. Seguro que valdrá la pena.
Gracias.
Uno: que tienes 130000 visitas no te lo crees ni tú.
Dos: lo que estés leyendo nos trae sin cuidado.
Tres: hay tal exceso de información y de citas que tu blog parece un prospecto farmacéutico.
Cuatro: soy una mala persona que escribo esto porque te tengo envidia, etc.
Pues a eso le llamo yo ahondar en la verdadera esencia de nuestra existencia, y disfrutar de esos pequeños detalles amenazados por la invasión materialista.
Saludos.
Montero:
1) ¿conoce la diferencia entre sarcasmo e ironía?
2" ¿Y la defierencia entre información y ruido?
Emma:
No le pasó nada, deterioro, Alzheimer, eso
Grillo:
La percepción de Atman a veces es un poco estrambótica, no te preocupes.
A Strika la puedes enlazar en los blogs favoritos, columna de la derecha abajo de Miroslav o mío
Ātman ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Benja y el granado. Una metáfora de la vida":
Os estaba saliendo una página tan bonita y sentida, que no me atrevía a estropearla con mi comentario. Gracias Grillo por romper el hechizo. Aunque no te pega el comentario que has hecho. ¿Un mal día? ¿Algún problema con el campo, el deterioro físico o la muerte? Yo lo tengo con mis sentimientos para con la muerte de los otros. La mía también, pero como todavía la veo lejana, lo dejo para después. Pero me ronda. Saludo para todos (Grillo incluido).
Grillo y los demás, el que tenía un mal día era yo, borré mi comentario pero se ve que demasiado tarde, es lo malo que tiene la palabra escrita, si te equivocas ya siempre ha quedado dicha.
Atman: no pasa nada, hombre
jo, qué hermoso.
Nosotros, 3 hermanos, hemos heredado, por casualidad, dos casas de pueblo, las de los dos abuelos.
Cuesta mantenerlas, pero es una gozada, en la Ribeira Sacra, además
y dice mi hermano mayor, ya veris, volvemos al pueblo a plantar patatas,como los bisabuelos, menos mal que tenemos casa y algún terenito.Y algunos castaños
Y puede que tenga razón, si no es nuestra generación, la siguiente.
Anda calentito el mundo.
saludos
qué hermosura!!!
y te lo dice una que tiene casa de pueblo, en la ribeira sacra, y unos cuantos benjas.
saludos
Leído tu texto y los comentarios que lo acompañan veo que nadie ha mencionado el suelo "encementado" -eso parece en la foto- bajo la parra ¿Te lo encontraste así? Supongo, porque si no, no te veo hciendo "eso" con el patio, en vez de dejarlo más natural, con piedra chiquitita, por ejemplo, suelta, sin más adobos.
Por lo demás... Benja habrá perdido la memoria pero en su lugar te dejó el granado, para que te quede algo que fue suyo, será tuyo y pasará a otro. Como tiene que ser, nada permanece inmutable, ni siquiera el granito, sometido a lo largo del tiempo, mucho tiempo, a la erosión que lo fracciona, lo desdobla, lo muele.
Y... ya veo los consejos que le "largas" a tu hijo ¡aprobado general! el que tú no darías nunca en tus años jóvenes.
Palabras sedimentadas las tuyas, el fruto del tiempo... que ha sido aprovechado.
Besicos mañaneros -no muy madrugadores, las cosas como son-.
PAQUITA
el suelo estaba así, en efecto, y tiene sus ventajas
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