Jimmy Dean - Big Bad John
La mía ha sido una vida típicamente americana[1]
Lo pienso ahora, apoyado en mi bastón mientras veo el humo ascender al cielo de Virginia. Contemplo las ruinas humeantes de mi rancho, que tantos esfuerzos mereció y tantas satisfacciones me dio. Apenas he conseguido recuperar un álbum de fotos y el Grammy por Big Bag John, mi gran éxito. Pienso reconstruirlo en el mismo sitio y mi esposa (la segunda y definitiva) y yo estamos bien. Resulta inevitable recapitular una vida que ha quedado reducida a cenizas.
Soy la expresión del gran sueño americano, un hombre hecho a sí mismo y un producto más típicamente americano que mis famosas salchichas old big bad john que me han hecho más rico que mis canciones. En 1961 salté de los circuitos restringidos de música country: moteles de carretera y ‘casettes’ para la radio de los camiones, al mercado nacional gracias a la dichosa canción, ni siquiera una de las mejores de mi repertorio. Ocho años después, en pleno auge del dichoso hipismo y la guerra de Vietnam, compré con mi hermano una vieja fábrica de salchichas que es la que realmente me hizo millonario. La gente, que entonces no estaba tan obsesionada con la dieta y la terapia (hoy todos se creen locos o gordos) las adoraba, y adoraba que yo las promocionara con mi sombrero stetson y mis camisas vaqueras. Un cow boy vendiendo perritos, una tontería, pero a nadie se le había ocurrido antes. Para muchos he sido esa estrella de la tele en su infancia y el de las salchichas del desayuno.
Una vez un tipo muy culto me dijo que mi vida era como una historia de Dickens. Averigüé quien era el pavo ese; resulta que era un escritor de novelones antiguos y encima inglés, aunque estuvo por aquí, en América. Intenté leer alguno de sus libros, pero no pude con ninguno; eran enormes, al tipo le debían pagar por palabras, caray. Pero entendí lo que el listillo quería decir. Nací en 1928, un año antes de la Gran Depresión y el crack de Wall Street (ese muro cayó antes que el de Berlín) en un hogar, en Plainview, Tejas, que ya era pobre antes de empobrecerse. Lo que los estirados de la Costa Este llaman 'basura blanca' ("White Trash") . Mi padre se piró de casa cuando yo era niño, lo típico. Apenas le recuerdo. Años después apareció por mi camerino muy sonriente al olor de la pasta. Le solté unos billetes, como si fuera un mendigo y le dije que no volviera a aparecer por allí, aunque lo intentó, pero yo ya había advertido a los chicos de la puerta, los que me filtraban las visitas y me hacían pasar a las chicas guapas que querían un autógrafo y … algo más.
Aprendí a cantar en
Aproveché aquel tirón y fundé mi primera banda, The Texas Wildcats, los gatos monteses tejanos, osea los pumas: ¡GRRRR!. Bunos chicos todos, menos Lenny que era un problema continuo con su morfina, aunque toca la guitarra como el mismísimo diablo. Me hice un nombre. No era tan famoso como Cash o Kristofferson (lo sería más, o al menos mis salchichas), pero había sitio para todos y yo siempre supe que mi sitio estaba un paso detrás del gran hombre de negro. Y en 1961, ya lo he dicho tuve mi mayor éxito, una canción que está ahí en el Country Hall of Fame, junto a las de Cash y de Elvis. Era una historia muy emocionante, como las de los libracos del Dickens ese y mi propia vida: un minero que salva a sus compañeros cuando el techo de la galería se hunde (el sindicato de Nevada me dio una medalla por eso).Un golpe de suerte, porque la canción, siempre lo he contado, me llevó sólo dos horas hacerla. ¿Cuánto tiempo le lleva a uno de esos tipos esas tronadas que llaman rap?
Luego tuve mi propio programa de radio y de televisión, que entonces no era lo de ahora, con tantos canales que ya nadie ve ni oye lo mismo que el vecino. Enla CBS y en la ABC. Fue mi gran momento, The Jimmy Dean Show (por cierto: así me llamo; hubo un actorcillo, que murió joven espachurrado en su deportivo que se llamaba igual, bueno él usaba el James). Según The New York Times fui el primer vaquero en actuar en las Vegas.
Luego tuve mi propio programa de radio y de televisión, que entonces no era lo de ahora, con tantos canales que ya nadie ve ni oye lo mismo que el vecino. En
En fin. Pero yo había visto a tanta gente de éxito arruinada que no quise fiar todo a mi acordeón y a mi armónica y compré con mi hermano una fábrica modesta de empaquetado de alimentos. Empezamos con las salchichas, con aquel bonito envase en el que se veía mi foto en color vestido de cow boy, pero acabamos vendiendo hasta insecticidas agrícolas. Luego, lo que son las cosas, y tras fusionarnos me echaron de mi propio consejo de administración alegando que estaba viejo y hasta me asignaron una pensión (más que generosa, debo reconocerlo). Y anoche ardió el rancho. Lo tenía asegurado. Construiré otro igual en este mismo sitio, en esta misma colina y en este mismo porche desde el que puedo sentarme en mi balancín con una limonada en la mano (el matasanos me tienen prohibido el alcohol) a contemplar el atardecer de este estado. Puedo decir que he alimentado a mis paisanos, a su alma con mis canciones y a su cuerpo con mis perritos calientes y mis salchichas de desayuno ¿O no?
¿A que se da un aire a Grillo?[1] Libremente basado en la vida de Jimmy Dean, rey de las salchichas y antiguo cantante country, fallecido a los 81 años en su rancho de Virginia mientras cenaba viendo la televisión.




16 comentarios:
No conocía al "pavo" este. Esta breve autobiografía que has escrito adopta perfectamente el tono de los típicos y repulsivos blancos de Tejas, tantos de ellos apasionados por el country. Nunca fue este género de mis preferidos y lo curioso es que lo "descubrí" (y le cogí cierto gusto) a través de un disco del "comunistilla" de Dylan (nunca lo fue): Nashville skyline (en el que, por cierto, canta a duo con JC). En fin, gracias pro la dedicatoria (te ha quedado bien la primera persona).
De nada y gracias. Yo tampoco conocía al pavo este, pero últimamente -cosas de la edad supongo- me da por leer la sección de obituarios; precisamente su interés es que no era Johny Cash, sino un segundón mucho más representativo de esa basura blanca de la que huían en Thelma y Louise, por ej.
El tono y la primera persona te han quedado muy conseguidos. Y la mención de Nerón en la dedicatoria también me parece venir a cuento, porque el sujeto me gusta tan poco como Nerón; no me gusta su cara -si fuera Grillo me sentiría ofendido- ni su sombrero ni su música. Las salchichas no las he probado, a lo mejor están buenas.
Genial Lansky, la ficción biográfica es lo tuyo. Y sí, se da un aire al Grillo socarrón.
Vanbrugh, no me siento ofendido con la alusión final y jocosa de Lansky; ni siquiera creí jamás en esa estupidez de 'que hablen de uno aunque sea MAL'.
Este cenutrio, del que ni había oído hablar, me parece un arribista, provinciano, un mal paisano, mal hijo, un inculto feroz y un nuevo rico vergonzante. Cosas que yo nunca he sido. Segurísimo.
Y si se refiere al parecido físico... creo que sólo me podría parecer en la buena dentadura: la mía natural; socarrona o no.
Me parece un botarate.
Grillo:
Mis defectos son tan evidentes que no hace falta resaltarlos, pero no se cuenta entre ellos la mala leche; los de Vanbrugh son más ocultos, por lo que me veo en la obligación de señalarlos por el bien de la humanidad, el principal, creo yo, el de erigirse en defensor de las causas que él considera importantes, pero que no le necesitan para nada, como, por ejemplo, la buena ortografía y los buenos sentimientos. Sin embargo, mi alusión al parecido contigo no era malintencionada, sino eso: superficial y basada en una de los cientos de fotos que has ido colocando de ti, y Emma, más perspicaz ha percibido.
Por otra parte Jimmy Dean no sé si era mal hijo, lo que se deduce de su biografía es que tuvo un mal padre, que le abandonó de niño (a lo mejor fue una suerte para él), las escenas del regreso del padre al olor del dinero son un invento o recreación míos.
Por otra parte, creo que el comentario de defensa non pettita de Vanbrugh era irónico.
Te digo, Lansky, que en tu comentario del tipejo ese y la alusión directa a mi careto no creo que hayas tenido mala leche. Y aunque así fuera: casi todos la tenemos cuando nos apetece o nos sale sin querer.
Me duele incluso lo indoloro de asegurar que ya NO ME IMPORTAN LAS CRÍTICAS, negativas o descuideras, y sólo agradezco las halagüeñas por cortesía o afnididad.
Sinceramente, tampoco veo 'excusatio non petita...'en la 'defensa' que me brinda Vanbrugh ni en la tuya implícita en este añadido.
en un 90% esto es para mi un divertimento.
Voy a ver si (con ayuda técnica) consigo idear un 'dollar' freak pero animoso para mandar(nos) entre estos blogueros para los posts más descacharrantes, interesantes o didácticos.
Tú tienes ya ganado por méritos propios el correspondiente a biología y otros temas de naturaleza/medio ambiente.
Jimmy Dean sale en una película de James Bond, poco después de que a Sean Connery intenten ahogarlo dos tías buenorras en una piscina de Las vegas.
("Diamantes para la eternidad", el film)
M (el de la saga Bond, no, ehem, el de Fritz Lang y Peter Lorre)
Hostia, Lansky, te juro que leo el post, veo al pavo y me digo: "este tío se parece al Grillo". Y luego vas tu y preguntas: "¿A que se da un aire a Grillo?"
A ver si vamos a tener telepatía, o algun rollo chungo de esos.
Dos esposas nada más, y !forrado¡, qué lento, seguramente comía de sus salchichas. Quiso destrozar una de las veleidades del romanticismo gringo: “a la esposa joven hay que cambiarla porque el culo se hace viejo”. …a mi parecer, aún apañándose a las filtradas.
…o, en paralelo con su estatus, ejercía el intercambio venéreo de cónyuges.
Pues no sabía que Nerón comiera salchichas...
Te quedó muy bien el cuento.
Besotes!
Bueno, vale ya con que Jaime Dean se parece al Grillo: Dean es yanqui hortera y posiblemente bujarrón, y Grillo macho español, carrozón bien conservado, viejo rockero andaluz con toque intelectual y mucha marcha en el cuerpo.
Recuerdo la peli del Bond y las dos macizas sumergiendo en la piscina a un Connery con peluquín, corbata rosa y una erección de caballo.
Más asqueroso aún que el personaje, es la salchicha con la que se hizo millonario, y los millones de seres que la comieron. ¡¡¡¡ Con pepitas de chocolate !!!! Tuve que mirar el cartel varias veces antes de creérmelo.
Y sí, si le quitamos la mirada viciosa, podría tener el tío algún parecido con Grillo. Un pelín, Grillo, sólo un pelín.
Como no cierra este post, y como parace concluído el bien logrado retrato que hiciste del sujeto en cuestión y, dado que algo se toca de la música rural de los blancos gringos (para mi desde aquí,no americanos pues yo aquí lo soy), te invito, si gustas, a poner en You tube a WILD BOB BURGOS o a ""Sleepy La Beef", dos excelentes y movidos músicos de rockabily o, también a Eddi Meduza, sueco, pero con muy buen sentido rítmico del género, son tres de los idolos de los bohemios rockeros del barrio de Ciudad Nezahualcoyotl, México.
Saludos.
C.C.
Recuerda que comen filetones acompañados de...gandes vasos de leche, lo que en mi organismo provocaría una intoxicación alimentaria, pero sí, lo de las pepitas de chocolate en el hot dog se las trae.
David:
Gracias, buscaré a esas maravillas musicales
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