TABLÓN DE ANUNCIOS

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1)“Los optimistas escriben mal

Arno Schmidt

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2) El peor asesinato es el político, porque a la premeditación y alevosía de todo terrorismo se añade que implica creer que determinada causa está por encima de la condición humana

El cuñado de Lansky

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3) Quizás el elevado número de altos cargos electos y no electos en todas las administraciones tiene que ver con un programa de integración laboral de deficientes mentales y yo no me había enterado

Lansky


4) O Europa exporta libertades y derechos occidentales o importa precariedades y esclavitudes chinas; es un problema de balanza comercial ética.

Lansky


09/06/2010

Los trolls




Edward Grieg - Peer Gynt, Suite 1, Op. 46: IV En la Caverna del Rey de la Montaña - Neville Marriner, Academy of St. Martin in the Fields

Nos obligan a colocar censura previa –moderación de comentarios- en lo que por su naturaleza es un espacio de libertad, en la comparación de Vanbrugh es como colocar puertas blindadas y cerraduras especiales en nuestras casas. Odian el respeto sin sumisión (a mí me sigue chirriando el que los jóvenes tuteen a cualquier anciano), la cultura con mayúsculas (no las culturetas de frikis) y, hombres o mujeres, lo que antes se llamaba ‘hombría de bien’. Son groseros, insidiosos, y, sobre todo, se sienten impunes. Son mis contemporáneos y frecuentan, habitan, defecan en Internet, pero son “alocrónicos” (Alocronismo: no reconocer al otro como coetáneo tuyo).

Hace poco Miroslav le dedicó un post a los Trolls con la pretensión algo ingenua de explicarse su comportamiento http://desconciertos3.blogspot.com/2010/06/que-quieren-los-trolls.html . No lo consiguió realmente, pero digamos que las explicaciones se repartieron entre los que recurren a la psicopatología: los Trolls son enfermos, los que lo hacen a la ética, los Trolls quieren hacer daño y los que utilizan una combinación de ambas corrientes. Miroslav y yo tenemos estilos ensayísticos distintos, y a mi juicio, espero que complementarios. Desde luego su blog, Conciertos y Desconciertos refleja su limpia escritura, su tendencia a una narratividad poco elíptica y clara, su propensión a  un concienzudo documentalismo, en tanto yo me parece que soy algo más disperso e intuitivo. No sé. El caso es que Miroslav poco pudo aclarar y yo, supongo, tampoco, pero hay un par de aspectos, junto con la maldad ‘per se’ -el troll es un hijo de puta, dicho en claro-, y su enfermedad:  su falta de empatía y su incapacidad de ponerse en el lugar del otro, que me parecen también relevantes.

Toda la vida en las pequeñas comunidades en que todos se conocían ha habido dos fenómenos complementarios: maledicencias y anónimos; gente que hablaba mal de los demás, gente que vivía vicariamente las vidas de otros más que la propia (cotillas) y gentes que enviaban notas sin firmar para ensuciar, con verdades o más frecuentemente mentiras, el buen nombre de sus vecinos. Si contempláis el fenómeno troll en Internet veréis que se ajusta como un guante a estas características que podríamos definir como de aldea medieval. Sólo que antes el difamador corría más riesgos a la hora de hacer correr rumores o de lanzar sus anónimos. La Red es anónima de por sí, por diversas razones solemos utilizar nicks o pseudónimos, lo que tiene cierta gracia porque a veces dice mucho de las intenciones del bloguero: Lector Ileso, Júbilo Matinal, León No es feroz…

Es decir, La Red, Internet es como un gran carnaval en la que todos vamos si no disfrazados, sí embozados, con antifaz, y algunos aprovechan esa impunidad real o supuesta, pero perceptible para tocar el culo a las damas o para apuñalar al que se envidia. De ahí que un ataque troll sea una suerte de homenaje para el que lo sufre, un homenaje perverso, enfermizo, como se quiera, pero homenaje.

La impunidad, la maldad, la envidia, el ocio anémico o vacío, la falta de hombría de bien y de catadura moral…son las n-dimensiones que forman una suerte de nube, un hiperespacio en el que se sitúan esta ralea. En una metáfora visual, Internet sería un amplísimo cielo, unas veces azul, otras con nubes, y los trolls esos mosquitos pululantes o esas bandadas de vampiros tan alarmantes a veces. Internet es un espacio de libertad, pero también es un carnaval donde los pervertidos pueden hacer de las suyas. ¿Por qué? Porque pueden hacerlo sin apenas riesgos. Violadores de blogs (como aquellos ‘violadores del verso’)

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Es que tu siempre has sido blanco de la envidia, no solo de los trolls, sino de algunos que se decian "tus amigos".

Anónimo dijo...

Les estás haciendo el juego.
Incluso han ocupado tu mente y tu tiempo.
--
Sal del asunto, es algo insignificante y sin valor.

Lansky dijo...

Anonimo uno:
Mis amigos, sin comillas, no, que se "digan" ellos "mis amigos", quizás. Al fin y al cabo he follado mucho más que ellos...ellos tendran entonces que 'joder' para compensar.

Anónimo dos:
Eso haré a partir de ahora, esto es el colofón, el carpetazo definitivo

Vanbrugh dijo...

No hay monumento en el mundo, por humilde que sea, que no tenga el nombre de un gilipollas grabado en algún sitio, estropeándole la fachada. Hay gente, no poca, por desgracia, aunque tampoco mucha, que sabe que su única posible relación con las cosas buenas -no sabe hacerlas, no sabe aprovecharlas, no sabe admirarlas, no sabe colaborar con ellas- es intentar joderlas, y se aplica a ello en cuanto vislumbra una. Si no fuera porque molestan, darían más pena que otra cosa.

Es inevitable, sí, que durante al menos un rato nos ocupen la mente y el tiempo. Reduzcámoslo al mínimo posible y, acabado, démosle carpetazo, como bien dices. Y a ellos, que les den morcilla. Bastante tienen con seguir aguantándose.

J. M. dijo...

que no te hagan perder el sentido del humor; que no decaiga el cachondeo, sano, retador, jovial... piensa que, en el fondo, los hideputas envidian tu ingenio y no otra cosa... ya consiguen mucho obligándote a "moderar" los comentarios, con el engorro que supone esperar, los que te comentamos, a que tú los moderes...

Grillo dijo...

Carnaval; exactamente: aprovechar el momento del disfraz, de permisividad y descontrol que conceden las autoridades (¿competentes?) para mazclarse entre la personas y tocar el culo a la dama (o no dama) que no supieron camelarse durante el resto del año, o apuñalar por la espalda al que envidiaron y no supieron emular o vencer sin espada, frente a frente.

Exacto. Vale en Internet. Que ladren. Pero como dijo el otro 'sobre la espalda ni un kilo, sobre la conciencia todos los que logres colgarme'.

[Al margen, al margen de tu post: poco sé de música pero aún sin tener ni zorra idea de quién fuera ese pianista de jazz, don Jones, siempre compunge ver que dios se lleva a los buenos a tan temprana edad. A mi me inquieta pensar que ya triplico le edad de Mozart sin saber ni siquiera qué es una escala cormática.]

Lansky dijo...

El humor sigue intacto. Gracias por los deseos. (Ya digo que como no follan, 'joden')

Emma dijo...

Mola el dibujo del troll.Y creo que los trolls españoles puede que sean de entre todos los peores, por eso de la envidia que se enseñorea en nuestra tierra, la envidia y la mala leche, que ya no sé cómo definirla.

Anónimo dijo...

Tan simple como lo veis no es.
La red es un mundo muy complejo. Hace ya 20 años que trabajamos aquí con ordenadores.
No quiero extenderme sobre esto, no me agrada.
Solo te digo que nos hemos dejado mucha gente destrozada en el camino.
Sal del asunto...(otra vez)
Bss

Alicia dijo...

Me gustó mucho la comparación de los sitios de internet con una aldea. Me parece muy pertinente,con la salvedad (que muy bien explicás) de que el anonimato facilita no solo el ataque en sí, sino que se ejecute basándose en una fantasía a partir de muy pocos datos. Se ataca a una imagen. Lamentablemente, quien recibe la agresión es una persona real

Un beso

DanteBertini dijo...

decir todos mentimos o falseamos es injusto para los que, al menos en el blog, nunca lo hacemos...

Miroslav Panciutti dijo...

Estoy bastante de acuerdo con tu descripción de estos elementos y con la constatación de que no son sino la expresión, en internet, de algo que viene desde la aldea medieval o, probablemente, desde las primeras comunidades de nuestra especie. Pero, con ser acertados tus comentarios, sigo sin llegar a entender los porqués, esos que, ingenuemante, lo reconozco, preguntaba en mi post. No encuentro razones ya que las que se dan no pasan de ser verificaciones de un hecho cierto: hay malos bichos, y siempre los ha habido. Pareciera que el que el fenómeno no sea, en el fondo, nuevo nos exime de explicarlo (o, al menos, pierde su interés). Al final, desembocamos en preguntas cuasi ontológicas del tipo de por qué existe el deseo del mal en el hombre y tampoco encuentro respuestas, sino tan sólo descripciones (me acuerdo ahora de las magníficas reflexiones de Arendt a propósito de Eichmann que también, en el fondo, eran fundamentalmente descriptivas si bien con intención filosófico-antropológica). En fin, en todo caso, estoy de acuerdo en que el tema no da demasiado de sí y mejor pasar, que tampoco esos individuos merecen demasiada atención.

harazem dijo...

Yo creo que el por qué, y creo que se ha dicho en elgún lugar de la larguísima serie de comentarios que ha generado el ataque en ambos blogs, definitivo, se te ha dado, Miroslav, que ha sai
lido varias veces a flote: el narcisismo. Tú bno acabas de verlo pero a mí me satisface: narcicismo (había escrito por error naricismo, que creo que también le pegaría). La desesperada búsqueda de admiración de uno mismo por uno mismo, precismanete la persona de quien más se necesita. El que lo admirable que uno sea capaz sea sólo joder (que no follar, como dices Lanky) gratuitamente es lo que lo justifica.

Reverendo Pohr dijo...

La frase del NOTICIAS FALSAS (O NO) me parece cachondísima. No sé si todo se centra en follar o no follar, pero sí creo que hay gente que está falta de atención y de cariño y su forma de reclamarlos suele ser algo violenta. Aunque eso de que te llamaran a casa...

En fin, estar en la red comporta compartir espacio con peculiares criaturas...

Greetings