profesión de fe

profesión de fe
Somos los conocidos superhéroes del barrio –concepto acuñado por Kiko Veneno para definir lo que se podría llamar héroes de proximidad-: Lansky y Superperropequeño. Ambos somos más ciudadanos que patriotas ( y tan rústicos como urbanos), o bien, nuestra patria son nuestros zapatos -o ni eso en el caso de Jara-, la infancia o el sillón de orejas de lectura, pero nos negamos a la ñoñería esa de ciudadanos del mundo. Simplemente, tenemos pasaporte

07/06/2010

Un espejo o un perro


Hank Jones - Blue Monk

Sostengo que los perros son mejores espejos de nosotros que nosotros unos para otros.

Juan Benet se preguntaba: “Me pregunto muchas veces: si no fuera por los demás ¿qué sabríamos de nosotros mismos?"[1] En general estoy de acuerdo. Los demás nos ofrecen una imagen que los muy egotistas rechazan y los muy susceptibles perciben como una afrenta aunque no exista y, entre medias, están todos los grados de influencia que ese infierno que son los otros (esta vez es Jean Paul Sartre) arrojan sobre cada uno. Viene esto a cuento porque Vanbrugh, un buen amigo de la red y aún más, se queja de mi agresividad en los comentarios a su escasa actividad como bloguero propio y comentarista en los blogs ajenos y especialmente en el mío. No hay nada de eso; no hay, quiero decir, agresividad, eso está para mí –que conozco mis intenciones- fuera de toda duda, pero hay algo obvio, en realidad dos cosas. Una,  la famosa ley galileo (así en minúsculas) de que la ironía nunca es percibida como tal en la Red. Y dos, que si hay una cierta unanimidad en la percepción que los otros, infernales o no, tienen sobre uno, puede que se deba a que uno es un incomprendido típico, pero es más  probable que se trate de que no se acepta esa opinión unánime aunque sea certera.

De todas formas, salvo que el observador sea un artista, no suelen ser muy originales las miradas de los otros sobre uno, de ahí lo de espejo: si uno es gordo, alto, bajo, flaco, listo, tonto, te ven, te suelen ver tal cual. Y si uno es depravado, egoísta, altruista, bueno, lo mismo. Sólo el artista percibe además que no hay pecados originales, sino que todos son bastante comunes. Por otra parte, nuestras obsesiones más profundas lo son (profundas) porque están bien ocultas. Byron, el poeta del romanticismo inglés por antonomasia, temía sobre todo engordar y volverse loco, lo que, si lo pensamos bien, le emparenta con la Norteamérica moderna, siempre obsesionada por la dieta y la terapia.

Miren esta foto de William Faulkner y sus perros algo más arriba. Yo tengo dos opiniones sobre esta foto. Una, que tener varios perros es una de las muchas formas que adopta la poligamia en unos amores que si son correspondidos yo considero exclusivos igualmente. Dos, que es asombroso como los perros se parecen al escritor. Eso, el parecido de perros y sus amos, es algo que está muy estudiado y hasta cierto punto es cierto, creo. Pero aquí no  se trata solo de que sean perros chiquititos (Algo chiquititoooooo!) y “cortos de talle” (y talla), y con tendencia a posar tiesos y estirados, como el propio escritor, sino en la postura y no sólo en la apostura. Y si no, fíjense en la posición del perro de más arriba y en la de su equivalente humano. Y es que los perros no es que te devuelvan tu imagen más o menos favorecida, como el resto de humanos, sino tu alma. La vida no deja de ser un enorme malentendido, así que debemos resignarnos a morir incomprendidos. Salvo para tu perro; a él no le puedes engañar.


[1] Juan Benet: Una meditación

14 comentarios:

Mita dijo...

Claro, por eso te has buscado tú una preciosa Jara, para parecer lo que no eres.
Bss

Mita dijo...

Yo me voy a hacer con un doberman.
---
De estos escritores no voy a hacer ningún comentario porque -por una vez- los conozco bien a todos...
Incluso a ...Juan.

Verás, ciprés, hermano
de los lirios
me recuerdas a un hombre
que amé y murió
y que era como tú alto y oscuro.
Delgado como música de cuerda
también su alma era ática
ascendía en la noche
por la secreta escala
de sí mismo
buscándose
buscando el alto cielo
como tú.

Kussi, Kussi

Lansky dijo...

¿Eso es ironía, Mita?

(Me han producido escalofríos tus comentarios sobre la Alemania destruida, no he sabido qué responderte)

Jesús Garrido dijo...

Siempre se ha dicho, pero está comprobado, la convivencia perro hombre con el paso de los años hace que el perro se parezca al amo y el amo al perro, llega un día incluso que no se distinguirá quién es quién.

Tengo una vecina con cara de caniche que no se le aguanta, muchos años con él y se vanagloria incluso de meterlo en la cama.

Mita dijo...

Escalofríos? Pues imagínate como era la realidad.
No hace falta aquí que venga ningún revisionista-negacionista a explicarles nada. No están hablando de un misterioso evento ocurrido en la Edad de Piedra; dados los años del mundo, eso debió ocurrir, con otros parámetros del concepto tiempo, hace menos de una mini-mini-milésima de segundo.
Saben lo que vieron, y de lo que sí se han preocupado es de su memoria histórica.
De todas formas, a veces da la falsa impresión de que al hablar de judíos, estuvieran hablando de un pueblo extraño. Eran alemanes.

Mita dijo...

La verdad es que lógicos sí que son.
Ahora con las medidas de ahorro van a empezar por eliminar gastos en Defensa. Dado los resultados que les ha dado el sector a lo largo de los siglos, es la mar de coherente.
:))
Besos

(Me voy con las fierecillas de la platea, tengo clases hasta las cuatro)

Anónimo dijo...

En la foto de la entrada, Jara está divina, pero a ti no te hace justicia, por lo que pienso que quizas los perros no solo se van pareciendo a sus amos, sino que van intercambiando su imagen, en este caso tu tienes cara de perro y ella de inteligencia bella.Pero así debe de ser el amor.

Grillo dijo...

Empiezas hablando de Juan Benet (santo de mi antigua devoción) y colocas debajo una foto de Faulkner que se da cierto parecido físico a Juan... y me lío un instante.

En lo de los otros 'parecidos' y apariencias; en cómo nos vemos y nos ven los demás, también estamos de acuerdo. Hay algo de simulacro y algo de sinceridad en nuestros posts.

Y como a veces eres nietzscheano te recuerdo aquello que probablemente debió soltar en un momento en el que quizás se tomo la libertad de renunciar a su libertad : "No me entienden. No soy boca para esos oídos".

leon no es feroz dijo...

El día 4 me regalaron un perro abandonado.Apareció su dueño. Ayer fuí a la perrera y entre decenas de ojos que me miraron y ladridos que me llamaban para que los llevara, uno me llegó al corazón.
Se llama Santi,es mestizo, esbelto,guapo. Dicen que se parece al de " La dama y el vagabundo". Ya está en casa, como si me conociera de siempre. Tiene seis meses y es bueno y alegre.
Besos.

Emma dijo...

A mí sin embargo me gustaría ser comprendida la mayoría de las veces y me frustro cuando no es así, explico lo que siento, lo que creo, lo que me imagino y no encuentro ecos que me respondan. Ahora que ya soy mayor y puedo observar ese fenómeno más de cerca y ser más sincera y objetiva temo ser completamente extranjera para la mayoría, incluso para mí misma cuando pretendo, y es que pensar es una cosa muy desasosegante si fuera lo suficientemente racional para poner en orden todos mis pensamientos!

Por cierto Lansky he puesto la moderación de comentarios para detener el ataque furibundo del troll, se ha enfadado mucho con lo último que me has escrito pero le he hecho desaparecer. No entiendo qué les parece tan divertido y por qué no se dedican a otros menesteres. Seguro que son unos niños pijos.

J. M. dijo...

faulkner es un perro realmente atractivo

El Comandante dijo...

Test verdadero de cariño:
Mete a tu mujer y a tu perro en el maletero del coche.
Espera al menos una hora.
Abre el maletero del coche.
Comprueba quién es el que se alegra de verte.
Como verás, ultimamente estoy un poco chistoso, que no irónico. Te pido disculpas por mi desenfado.
Saludos.

harazem dijo...

Ese Mita, aunque luego haya unanimidad en su condena, uno de los triunfos de los genocidas. El que los asesinados o expulsados queden para la historia como diferentes. Los judíos eran perfectos alemanes, polacos, etc. Los moriscos eran españoles, bueno súbditos de la monarquía hispánica, que era el equivalente.

Lansky, en Córdoba tenemos un caso perfecto de identificación entre perro y hombre. Julio Romero, que vestía de negro de cabeza a los pies, con capa y sombrero y tenía el rostro largo y severo. Está retratado en muchos lugares con su galgo negro, al que puso un nombre perfecto: Pacheco, nombre de alguacil del tiempo de los Austrias. Puede verse también en varios cuadros aullando a la muerte. Y en el aparador escultórico que se le erigió en la ciudad.

Yo siempre dudé de quién era el poseedor de la imagen genuina, si el pintor o el perro.

Lansky dijo...

Leon:
No sabes lo que me alegra veerte por aquí. ¿Qué tal va todo? ¿Tu compa? Santi y tú os váis a entender bien. Un abrazo para tí y una palmada a Santi.

Emma:
Se cabreó tanto porque es cierto: son patéticos imitadores de la graciosa desverguenza de Malherido, pero sin gracia y sin talento.

Harazem:
Y de sicario, Pacheco es nombre de sicario

JM:
Sí, Faulkner era guapo como perro, como hombre, en cambio, era un poco pequeño

Comandante:
Soy enemigo de lo políticamente correcto, menuda murga hipócrita, pero prueba a ver si se rien de tu chiste las mujeres o, si a eso vamos, los perros.