Vainica Doble - El pabú
"¡El Futibol prevalecerá!", anunció con voz tonante. Estas palabras del gran septón supremo Ikerocasillo, ataviado de riguroso negro y bien plantado en el centro del amplio espacio junto a la gran vaca cencerrosa, dieron la señal para que los dos equipos de cincuenta jugadores se retirasen a ambos extremos del pastizal dispuestos a comenzar, en tanto que el resto de nosotros les contemplábamos reverentemente de rodillas desde el borde del perímetro sagrado.
Medito antes de que el golpe del gran cenecerro anuncie el comienzo de la lid en cómo empezó todo. Es una buena pregunta. Pese a mi reconocida erudición, debo señalar honestamente que no es seguro que la historia transcurriera exactamente así, ni qué porciones de viejas leyendas hay en ella, pero es bien cierto que debe contener grandes partes de verdad, al menos las que se refieren a los tiempos más recientes y bien documentados.
En cualquier caso, el Futibol o Jogobonito volvió a resurgir hace unos quince lustros de forma casual, como tantas cosas. Se dice que en los tiempos antiguos había concitado fervorosas y extasiadas multitudes, aunque luego, por motivos de lo más variopintos, cayó en desuso como se sabe; quizás por los ataques de un extraño enemigo conocido como Fifa, aunque otros autores hablan de los llamados Arbitrios y sus sicarios, los terribles Jueces Supremos de Raya. Otros apuestan por unos extraños invasores, los Vandaliosos Júliganes.
El caso es que los antiguos campos de jugosa hierba, las canchas y los estadios (no se sabe a ciencia cierta la diferencia entre ambos, si es que la hubiera) que les estaban destinados, al abandonarse, volvieron a ser recuperados por la sucesión ecológica como prados reticulados con restos lineales de bosques (el ‘bocage’ en la antigua lengua francogaala), donde pastan los cérvidos, siempre en aumento (una verdadera plaga), y otros herbívoros tanto silvestres como domésticos. El relato, tal como lo cuenta el Libro de los Ritos es como sigue:
El caso es que los antiguos campos de jugosa hierba, las canchas y los estadios (no se sabe a ciencia cierta la diferencia entre ambos, si es que la hubiera) que les estaban destinados, al abandonarse, volvieron a ser recuperados por la sucesión ecológica como prados reticulados con restos lineales de bosques (el ‘bocage’ en la antigua lengua francogaala), donde pastan los cérvidos, siempre en aumento (una verdadera plaga), y otros herbívoros tanto silvestres como domésticos. El relato, tal como lo cuenta el Libro de los Ritos es como sigue:
Un buen día aparecieron unos niños pastores que se habían fabricado un artefacto con una vejiga de vaca recubierta de cuero y se pusieron a darle patadas.
El erudito Septón Supremo de entonces, DelBosquesagrado, que pasaba por allí meditando, al ver los tremendos botes de la misma dijo: “¡Coño, un jabulani!”
“¿Qué has dicho?”-, le preguntó el herrero, el gran maestre Villoiniesto, que contemplaba a los niños a su lado.
“Un ‘jabulani’, un antiguo objeto ritual. Se menciona varias veces en los textos sagrados del Antiguo Imperio de la Vetusta Uefa. Deberíamos acotar este prado para practicar la antigua religión, puesto que todas son formas de alabar a los dioses. No lo dudes, amigo Iniesto: esos niños han sido inspirados por Ellos”
19 comentarios:
Y en ese futuro tolkienano, ¿volverá a aparecer la fifa? ¿O acaso, investido de su gran poder, el gran septón supremo decretará la prohibición del dinero en tan sagrados ritos?
AVISO
Mi legendaria impericia informática ha provocado que al manejar el moderador de comentarios haya borrado inadvertidamente los cinco últimos del anterior post. Salvo el del troll Anónimo que me preguntaba como evitaba deslumbrar con mi calva en verano (genial ocurrencia ¿no?), los demás afectados, si queréis, podéis enviarme nuevamente los comentarios
Miroslav:
No estoy muy seguro, pero me parece que han regresado a la economía del trueque y cambian un litro de leche por colocar las tejas de un pajar y cosas así
Como no hay comentarios, me comento yo (¿Acaso estáis hartos de fútbol?):
El alcalde de Móstoles ha anunciado su decisión de dedicarle una calle a su vecino Iker Casillas. “Hay un pequeño problema”, comentó, “y es que las ordenanzas municipales en vigor sólo permiten hacer eso con gente muerta, pero lo solucionaremos”. (¡Glup!!)
Iker, lárgate lejos con esa beldad morena, la tal Sara, y sobre todo, no te acerques por Móstoles. Corres el riesgo de que te dediquen una calle y…
...de algo mucho peor, incluso (Forofos fanáticos).
¿ Donde has hecho las fotos? son muy buenas
Sí, hay que tener mucho cuidado con los alcaldes de Móstoles. Sus declaraciones públicas tienen a veces consecuencias francamente drásticas.
Zwi:
Pues donde tu ya sabes, en el pueblo.
Como posibilidad para ponderar en términos civilizados el deporte como espectáculo, los estadios de futbol deberían ser reducidos al cupo necesario para la gente ilustrada de cualquier nación, sirviendo, de paso, como una buena lección para la canalla.
Felicidades por el triunfo futbolero y por tomarse, en este cenáculo (en el que soy un colado), la obtención del campeonato en forma tan sobria, bueno, a mi parecer.
Hay mucha sabiduría en esas ordenanzas municipales. De la caída del ídolo postrera a su muerte, muy difícilmente puede clamarse quiten su nombre a una calle, en cambio en vida se corre ese riesgo y hasta que se exijan responsabilidades.
A Iker hay que ponerle una calle en Móstoles, pero ya.Lo que haga falta.Es más si tengo un hijo ,le pongo Iker y dejo el Racing y me paso al Madriz.Jolin!!
Que estáis muy "pesaus" con Sara,chavales...
Qué bueno el post!
( el comentario de tener cuidado con los alcaldes de Móstoles es muy cachondo.)
Jajaja, "deslumbrar con mi calva en verano", no es original, pero hace tiempo que no oía esa parida. Lo que me admira es esa retorcida honradez que te lleva a comentarlo, incluso eres capaz de no haberlo censurado.
Se cuenta que en sus inicios, el Real Betis, para financiarse, en la previa de los partidos rifaban una baca... Y que romántico suena saber -cada vez que España juega con uno de esos equipos tipo Malta- que sus jugadores son albañiles, electricistas, etc. Estos, seguro que disfrutan más con el fútbol que los Ronaldos y compañía.
"retorcida honradez", supongo que es metafórico, porque es un oximoron, una contradicción en los términos
"baca" de coche, ¿no, Comandante?
León: nadie está pesado con Sara, sólo deslumbrados, envidiosos (¿sanamente?, otro oximorón)
Grillo: voy a parcelar este blog, a dividirlo en manzanas, avenidas y calles. Dado que tu eres un poco 'flâneur' (¿se dirá así, no lo miro por pereza) a tí te dedicaré un bulevar, Boulevard Grillon, pero antes habrá que matarte o cambiar las ordenanzas, que es casi más complicado (ironía, es ironía).
Anónimo: no te publiqué tu comentario en defensa de mi alopecia porque el tema aburre, sobre todo a mí.
En serio, estoy empezando a apreciarte. Mentiría si dijera lo contrario.
vale, gracias, pero no te esfuerces mucho tampoco: puedo vivir sin tu afecto
Acepto FLÂNEUR como animal de compañía. Y a ti también. Es decir, que creo que eres un curioso (estupendo) especímen de flâneur de campo y ciudad.
Y lo que comentas en lo mío sobre la memoria, también OK: cada uno la maneja como quiere y puede...
Eso nos llevaría a la 'pregnancia' y a otros líos de la Psicología de la Gestalt que....
que... Que no sé.
A ver si en otoño, cuando pasen los calores , me despejo un poco y con tu inestimable ayuda y/o la de Vanbrugh, le metemos mano. (Para vosotros la pregnancia, que sois más jovenes. Yo me encargo de la Gestalt - que no tengo ni idea de lo que pueda ser.)
La cuestión es marear la perdiz, a ver si nos da prdigones o perdigonazos.
Que cuento tan bonito...! A ver si otro día nos cuentas el del Gnomo Marranona, que es muy popular!
Besotes
¡Pedazo de error! he querido decir vaca, de esas de dan leche, joé!
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