profesión de fe

profesión de fe
Somos los conocidos superhéroes del barrio –concepto acuñado por Kiko Veneno para definir lo que se podría llamar héroes de proximidad-: Lansky y Superperropequeño. Ambos somos más ciudadanos que patriotas ( y tan rústicos como urbanos), o bien, nuestra patria son nuestros zapatos -o ni eso en el caso de Jara-, la infancia o el sillón de orejas de lectura, pero nos negamos a la ñoñería esa de ciudadanos del mundo. Simplemente, tenemos pasaporte

30/12/2010

Un naufragio y una navegación: Sinde y Coll y en medio Tati


Ángeles, izquierda (es un decir), y William Bonney, Billy el Niño, ferrotipo de 1880
Naufraga...


J. S. Bach - Concierto en Re menor para dos violines y orquesta, I - Camerata Brasil
(*) (No le he pagado derechos de autor a don Juan Sebastián)

La mayoría de los éxitos policiales contra las mafias de pedofilia de la Red se atribuyen a unas recientes y evanescentes unidades cibernéticas policiales, todavía en pañales, que me consta  que se cuelgan las medallas y salen en los telediarios, pero que no son las artífices de esos éxitos, sino los propios hackers de la Red que acosan, desenmascaran y entregan a los pervertidos. Algo parecido a la justicia de los presidiarios con ,por ejemplo, los violadores o los propios pedófilos, sólo que aquí no estamos presos, al revés, y eso molesta.

La Red tienen muchas cosas buenas, derivadas de su esencia libertaria, y algunas malas, relacionadas con la impunidad que proporciona el deseable por otra parte anonimato, pero lo que caracteriza a Internet no son desde luego los insidiosos, los calumniadores, los trolls, los pedófilos, ni siquiera los que descargan gratis productos de la cultura espectáculo (no me imagino haciéndolo con una peli de Bergman o un ensayo de filosofía, y, sin embargo, pasa). Lo que caracteriza, a mi juicio, a Internet es una alentadora y real ‘democracia’ interna y una real meritocracia (al final se sabe qué blog es bueno), lo que molesta a muchos de los autores consagrados del papel y tinta de toda la vida

El poder, el económico y el político, caso de que sean distintos, intenta controlar este evanescente, mágico y libertario ecosistema,pero ellos son especies introducidas poco adaptadas, aunque uno ofrezca incentivos a cambio de sumisión, publicidad, etc., y el otro pergueñe leyes incompatibles con esa esencia antiautoritaria de la Red. Ninguno lo ha conseguido hasta ahora. La Red es -sigue siendo- de los nudos que tejen su malla, cada uno de nosotros.

Por otra parte, si lo lograsen la Red como tal desaparecería. Brecht dijo que robar un banco no era nada comparado con fundarlo. Inversamente, la Red no está llena de piratería, ‘es’ piratería, pero en sus aspectos más libres y gloriosos.

Eso es lo que no parecen entender los ajenos a ella. Ahora bien, si pretenden reformarla , aunque sea sin combatirla , pero sin tenernos tampoco en cuenta ,deberían recordar una frase reciente que un juez pronuncia para explicar porque no es muy conveniente enfrentarse a la prensa escrita. Lo hace en la maravillosa serie The Wire, y el periódico es un activo Baltimore Sun que no sé si existe de veras:  

“Jamás empieces una pelea con alguien que compra la tinta por barriles”. 

Sinde, Ángeles para los conocidos, González para el cartero, a la que tengo el gusto de conocer personalmente y presumo buenas intenciones, y demás defensores de los derechos de autor: jamás legisléis sobre un mundo en el que no sabéis navegar, porque vais a naufragar. Como dice el gran Paddy Leigh Fermor: "Solvitur ambulando"; los problemas se van resolviendo conforme surjen, andando. Mientras tanto no decidan donde está babor o estribor por decreto, porque haremos lo de siempre, es decir, lo contrario.

(Tampoco pretendan diseñar un huevo de otra forma, el que tiene: ovoide,es genial)

Y navega pese a todo...




Si estáis en España y echáis un vistazo a los quioscos de prensa veréis que hay una colección que recupera el antiguo TBO. El TBO que tuvo el honor de nombrar las historietas, los ‘cómics’ como anglófilamente decimos hoy en España: tebeos. Del TBO, fundado en los años veinte y que sobrevivió a la guerra civil y llegó hasta la transición democrática, hay un artista genial sumamente elegante y eficaz que para mi destacaba en su época de oro sobre los demás, sus dibujos eran de una expresividad increíble y de una ‘movilidad’ realmente cinematográfica, su nombre: Coll. Josep Coll, un catalán genial que usaba unos personajes para mí –insisto en lo cinematográfico- calcados de los personajes de Jacques Tati, aunque es incluso anterior y aunque mis preferidos no llevaban gabardina ni pipa, porque eran sus náufragos en minúsculas islas desiertas, o en almadías precarias: abandonados, ocurrentes, disparatados, ingeniosos, absurdos y muy pero que muy aristocráticamente sucios.

Feliz Año, Hermanos de la Costa de la Libre Hermandad, (y también para los náufragos, coño).
Los internautas atraviesan paredes donde otros se parten las narices

29/12/2010

Fragmentos para mi autobiografía: Uno



Glenn Miller - Song of the Volga boatmen
Para Miroslav, tan obseso siempre con los detalles

Nací casi con el siglo en Grozno, al sur de la Rusia de los zares en lo que por entonces era territorio polaco. Con tanta guerra europea, mi país de origen se ha movido entero o en pedazos casi tanto como sus despavoridos y desperdigados habitantes (salvo que mi antiguo país no ha cruzado como yo el océano), de este a oeste, primero, y luego de oeste a este y vuelta a empezar. Hemos sido alemanes, rusos, bielorrusos, pero siempre, siempre polacos. Y muchos además éramos judíos, en la tierra católica por excelencia con permiso de italianos, irlandeses y españoles, y aunque aún no hemos tenido un papa mi madre afirma siempre que hay predicciones de una Virgen de Cracovia que así lo asegura para un futuro no tan distante. Yo ahora soy americano, I am american.

El caso es que cuando tenía nueve años, en 1911 mis padres viajaron a América, concretamente a Nueva York y se instalaron en el Lower East Side, un puto ghetto y un barrio en manos de los que luego serían mis mentores, el hampa de comienzos del siglo XX. Entonces me llamaba todavía Suchowljansky, que luego acortaría a Lansky, harto de no sonar suficientemente americano y de que no cupiera mi patronímico en la casilla correspondiente de los impresos.

Recuerdo que era el 25 de junio de 1911 y, casualidades de la vida, a la vez que yo y los palurdos de mis viejos arribábamos al puerto de Nueva York, otro chaval, un poco mayor, ya un adolescente de 13 años y un endiablado ‘espagueti’, siciliano por más señas, aterrizaba en el reformatorio de Brooklyn para una corta estancia, preludio de otras, de cuatro meses. El bueno, por decir algo, de Salvatore, hijo de Antonio Lucania y de la buena de la señora Rosalía Caporelli en cuya acogedora cocina descubrí  el pan untado de l’olio extravergine d’oliva y otras delicias, como la pizza fritta, mucho más rica que la de los maricones de los napolitanos que se llevan la fama.

Los Lucania habían llegado cinco años antes que nosotros desde otro lugar de Europa igual de asqueroso, pero más cálido y eran vecinos nuestros en el Lower East Side, debajo de la calle 4, y si conocéis la zona ya sabréis que está cerca del río, y en una casa igual de miserable que la nuestra.


Igual que yo, Salvatore Lucania también se cambió el nombre, por el de Lucky, que es mucho más americano, Lucky Luciano, quizás os suene. El caso es que con sólo 18 años Luciano ya estaba organizando un ‘gang’ con otro chico igual de malo que él, espagueti, como él, pero calabrés: Francesco Castiglia, que, siguiendo la moda americanizante de todos nosotros, también se cambió el nombre por el de Frank Costello.

Costello y Luciano, Frank y Lucky eran dos delincuentes juveniles del barrio como tantos otros y a ellos, los mayores, nos unimos dos judíos. Nuestros padres, italianos o polacos judíos no se mezclaban ni se conocían, pero los jóvenes, los que habíamos llegado de niños, nos sentíamos americanos y punto. Los dos judíos éramos yo (el burro delante, para que no se espante, decía un dinamitero anarquista español que conocí luego en Cuba) y el pequeñajo de Buggy Seigel, más listo que el hambre, más malo y más loco que nadie y que ya había nacido aquí, aunque su familia eran emigrantes ucranianos, concretamente de Kiev. Formábamos por aquella época del cine mudo una pandilla, asombrosa, os lo aseguro. Los cuatro. ¡Qué tiempos!

¿Continuará?  (Tengo otros asuntos urgentes: no lo sé, hay un tipo que me vigila con prismáticos desde el frente de mi hotel)

28/12/2010

Diccionario Delirante: mi mamá me mima, de 'Milagro' a 'Mascota'


Este post es para Vanbrugh, porque es un caballero intachable, aún en los bares de mala muerte; este post es para Miroslav, porque tiene siempre el florete alzado en guardia, aunque su oponente calce guantes de box; este post es para Grillo, porque gasta gabán de caballero antiguo y hace regalos de caballero de toda la vida; este post es para Emma, porque está triste y azul, como el gato aquel
"Creo que sin duda tienes que publicar este diccionario, al menos en un opúsculo de baja tirada, que se pueda encontrar con los años en alguna librería de viejo como curiosidad valiosa". (Emma)
 Milagro: excepción a las leyes de la física. No existen excepciones a las leyes físicas; por tanto, los milagros siempre son metafóricos.

Chesterton: decía que lo peor de no creer en Dios no es no creer en nada, sino terminar creyendo en cualquier cosa. Pero precisamente por eso yo no creo en Dios: porque no puedo creerme cualquier cosa

Destino: el nombre que adopta el azar para los que creen que las historias siempre tienen un final. Es muy difícil combatir la superstición de pretender dotar a la realidad de finalidades (desde la Evolución biológica hasta el Amor)

Sabiduría: nunca es colectiva, como sí lo es la tecnología, por eso se confunde con esta. La sabiduría es una escalera individual, una cúspide personal cuyos primeros peldaños son la información, los siguientes, el conocimiento y las barandillas de la curiosidad

Reduccionismo científico: muchos científicos sólo piensan en lo suyo. Se convierten así en expertos, que por definición son esas personas que traen pensados los problemas de antemano; y dejan de ser útiles, confunden el culo con las témporas. Así, unificar la física, conciliar la Relatividad y la Mecánica cuántica no implica poder reducir ni siquiera la biología a ella, mucho menos la psicología, la neurociencia o no digamos la ética. Ese es reduccionismo malo (el bueno es el de la ciencia sin más, el que reduciendo el marco de análisis  de los hechos complejos ha logrado la mayoría de los avances científicos actuales)

Genética moderna (genómica, etc.): ha dejado de leer el Libro de la Vida. Ahora quiere escribirlo

Hecho: pantalla transparente de la luz de la verdad, de modo que cuando se mira de frente siempre deslumbra, pero también siempre arroja sombras

No tener otra opción: camino fácil


Wikylicks: Julian Assange no es un delincuente sino un bienhechor, pero el afán de ocultar y encubrir es también una necesidad de los individuos y las sociedades y no necesitamos a otro Colón que nos diga que la Tierra es redonda, sino de quién es realmente.

Sencillez: arte de hacer fácil lo difícil

Libro: ingenioso e-book sin baterías

El rey desnudo: iba en pelotas tan ricamente, confiado en que todos simularían que le veían vestido, menos el pesado de siempre que insistiría en descubrir la pólvora de que iba desnudo

Papelera: almacén de ideas en bruto

Teléfono móvil: chupete de adulto

Perro: el mejor amigo del hombre
Hombre: el peor amigo del perro

Joyas: baratijas feas y caras

Modelo: mujer extremadamente delgada y alta, que anda de un modo muy raro y, sobre todo, no es modelo viable para ninguna mujer//Canon femenino de belleza de los homosexuales masculinos que se dedican a diseñar vestidos.

Museos: agradables tanatorios del arte

Parques y jardines: Naturaleza dentro de un orden más obvio y tosco que el de la propia naturaleza

Invención: lo opuesto a descubrimiento. //Hay que habitar la tierra poéticamente, es decir, creativamente, que quiere decir descubrimiento, revelación, no invención (Hölderlin)

Bonsáis: hay que conocer las reducidísimas dimensiones de los apartamentos urbanos japoneses para entender la auténtica finalidad del arte de miniaturizar un árbol. En las ciudades de Occidente podemos permitirnos hasta  chaparros// Reducir proporcionalmente un gran árbol al tamaño del cerebro del jardinero

Mascota: juguete sucio y sin pilas


ESBOZOS PERSONALES (1)

De joven no, de joven me gustaba mucho dormir, pero ahora me gusta madrugar, tanto en invierno como en verano, levantarme cuando aún no ha amanecido, pero ya no es de noche. ‘La hora del lobo’ la llaman en algunos sitios.

27/12/2010

Tres Sentencias


Pasadena Roof Orchestra - Bye, bye, blackbird







1ª): "Exibir fotos de terroristas no constituye delito". Sentencia firme de la Sección Primera de la Audiencia Nacional



2ª): Exibirlas de invertidos de Nietzsche, esto es: de optimistas de la inteligencia y pesimistas de la voluntad, tampoco: "Los barcos sólo se hunden si yo voy a bordo" (Ed El Penas). Sentencia filosófica

y 3ª): Peligroso el mantra de moda de satanizar a los mercados (o al ‘Mercado’), pero los mercados sólo se comportan como lo que son, foros para hacer beneficios rápidos a costa de lo que sea, está en su esencia. Y eso nos hace olvidar que son los gobiernos, como el nuestro, los que legislan a su favor y no al de los ciudadanos (*)
 (Sentencia de Lansky apoyado en la barra de un bar)

"Eme hapuna inyingorde" (¿Adónde vamos", respuesta del camarero en Koro tibetano)

_________________________
(*) Reformar los contratos y despidos laborales, modificar el modelo de convenio colectivo, cambiar los sitemas de pensiones. eso no lo hacen los mercados, sino los gobiernos y sus parlamentos, esto es, los políticos que se escudan y eluden sus responsabilidades con el supuesto argumento de la inexorabilidad de las leyes económicas. Así que...en las elecciones, deberíamos escoger a los mercados y no a estos señores tan superfluos. Y eso es lo que precisamente hacen los ricos.

24/12/2010

Varios hechos incontrovertibles que se suelen omitir al debatir sobre el cambio climático


Sí, los glaciares se derriten; el Océano Glaciar Ártico, también, hasta el punto que permite atravesarlo en verano navegándolo de lado a lado; sí, el nivel del mar está subiendo, y sí, el caracter antropogénico de estos fenómenos es un hecho que admite el 97 por ciento de la comunidad científica internacional.

Ahora bien.


Uno.
15ºC. Este planeta tiene una temperatura media adecuada para que el agua se encuentre en los tres estados: sólido, líquido y gaseoso, pero sobre todo líquido, y adecuada por tanto para la vida -que es, entre otras cosas, un conjunto de reacciones químicas acuosas- no tanto por su 'adecuada' distancia al Sol (panglossianismo puro), en realidad demasiado lejana, sino por el efecto natural de invernadero que eleva esa temperatura demasiado fría. Si solo se debiera a la mera radiación electromagnética la Temperatura Media sería excesivamente fría para la bioquímica del cárbono habitual, pero la radiación de onda corta penetrante, rebota en forma de onda larga, como el calor y el infrarrojo, y queda atrapada por la cúpula de nuestra densa atmósfera, exactamente igual a como un cristal de un invernadero lo hace con los rayos de sol que inciden en él. Bendito efecto invernadetro que ahora se maldice por tanto desinformado e ignorante.

Dos
El último millón de años, un instante en la vida del planeta entre cinco mil instantes anteriores, ha estado marcado por un cambio radical en el clima, en el que la fuerza dominante han sido ciclos de variabilidad climática de 100.000 años relacionados con la forma cambiante de la órbita de la Tierra alrededor del Sol. Eso provocó el avance y retroceso de los grandes escudos polares de hielo, asi como las fases húmedas o áridas en el África tropical. Ahora ‘toca’ una edad de hielo, pero los efectos de emisión de gases de efecto invernadero, que son los mismos y se suman a los espontáneos y naturales, está enmascarando algo eso, aunque no detendrá esa inminente edad del hielo que se avecina en unos siglos.

Tres
Uno de los mejores y más sorprendentes argumentos a favor de ese cambio climático antropógeno, por efecto de la combustión masiva de combustibles fósiles, esto es, de biosferas del pasado (carbono) acumuladas en forma reducida en el subsuelo y repentinamente liberadas y oxidadas (quemadas) es que Aznar y gente como Aznar lo niegan empecinadamente.
Lo anterior no es una ‘boutade’, si lo niegan es porque contraviene y estorba sus intereses en el crecimiento y consumo de recursos ilimitados, lo que en un plantea finito no deja de ser una inviabilidad más temprano que tarde.


Cuatro
Por otra parte, el fabuloso ‘Mercado’, ese nuevo Dios que todo lo administra y soluciona, malamente puede velar por los intereses de los que no concurren a ese mercado, que son tanto los desfavorecidos actuales como las generaciones del futuro que lógicamente tampoco están presentes, por lo que a la conocida insolidaridad espacial o geopolítica del Intercambio Desigual Norte Sur se suma una insolidaridad temporal o histórica que el mercado no puede eliminar, sino que más bien acentúa.

Cinco
Los grandes organismos internacionales, modelo Naciones Unidas, se especializan sobre todo en lanzar ‘mantras’ de moda, soflamas de consenso tanto más eficaces cuanto menos contenido tengan, como el de 'desarrollo sostenible’, y en institucionalizar buenas intenciones (el hambre en el mundo es un tremendo problemón, o la Destrucción de la Naturaleza), por lo que obligarles a analizar los problemas en todas sus dimensiones y no sólo en los de su habitual diplomacia hueca les puede resultar una tarea más bien enojosa.
 
Seis
En un debate tan complejo, que implica tantos procesos y sistemas asociados, tiempos y regiones distintas, actividades e intereses, culpabilizar y focalizar todo en una simple molécula "ce-o-dos" Co2, como si fuera el coco, cuando es más bien lo contrario, es de una simpleza que no puedo sino sospechar interesada

23/12/2010

2011

Para Ema, Rocío, Ziwigenstein, Cigarra, Mita, CC, Susana, Vanbrugh, Miroslav, J.M., Julián Bluff, JG, David I, David II, Antonio, Raul, Ozanu, El Atman, Chofer fantasma, Alicia, Grillo, Paco Muñoz, Jesús Garrido, Paquita caminante, Zafferano, Anónimo y alguno más que lamentablemente olvido

El día de Navidad viene mi madre a comer a casa con P y yo. Nochebuena cenaremos en la suya para que la vieja no salga ni se enfrie y nos pueda agasajar como la gusta.
Haré bacalao al ajo arriero y tomaremos un tinto. Habrá quien piense que esa no es una comida de navidad adecuada, pero no saben. 1) que eso es lo que comían por esas fechas los pastores trashumantes si no tenían un cabrito a mano, 2) que el bacalao es islandés comprado, desmigado y ‘desespinado’ en la mejor tienda del ramo de Madrid. 3) Que el tinto será un rioja Contino Gran Reserva, una exquisitez que no puedo permitirme muy a menudo 4) que no me gusta pagar exorbitantes sobreprecios por viandas que puedo comer en cualquier otra fecha menos señalada.5) que el postre son un queso del Roncal y otro de Mahon que te cagas y unas trufas de chocolate  Fauchon. 6)  Que tengo un malta Lavagulin que apesta a turba

Y para el próximo año, en verso:

Si gana rajoy, me voy.
Y a zapatero, ya no le quiero

(y a los currantes, que los 'polimilis' estos o aquellos no nos sigan limpiando el comedero)







FELIZ 2011
(Soy un ateo al que le encantan las natividades, como esta flamenca ; sobre todo me gusta ese buey mirón)

 
Y ahora disfrutad de estas imágenes, son del cerebro, de un libro que me han regalado y que se llama Portraits of the Mind. Son más bonitas que cualquier chritma y me recuerdan estos versos de Calderón que son un poco mi divisa: "pequeño mundo soy/ y en ello fundo/ que siendo amo de mi/ lo soy del mundo" Mirad el mundo de cerca (esos bosques de neuronas amarillas, p.ej.):







 

hasta el año que viene  
(y espero que reviente la agencia calificadora Moody's con todos sus directivos y los que como ellos son)

Y esta de regalo (no estoy seguro de que sólo para los chicos)

22/12/2010

Una anécdota para CC


John Coltrane - Don't blame me

Como todos los intrínsecamente tímidos, cuando superé esa limitación me pase de frenada y me convertí en un simple descarado. Hasta que –nunca mejor dicho- me volví a ‘centrar’ y aunque seguramente nunca recuperé ese encanto un tanto ingenuo o naif, como dicen ahora, si que debí dejar de ser un agobio andante, aunque acosar, lo que se dice acosar, jamás.

Precisamente debía estar saliendo de esa etapa de descaro-timidez anómala y había adoptado mi máscara de tío duro, aunque una vez en un conflicto verbal un tipo pequeño y peligroso me desenmascaró fácilmente diciéndome: “si quieres ser tan duro como quieres también aparentar no anuncies lo siguiente que vas a hacer, tontaina” (yo le había declarado mi deseo de partirle la cara). Lecciones así, gratuitas porque son impagables.

El caso es que en esa impostada fase ‘clineastwodiana’ me encontraba en esa cueva musical que se llamaba –fijaros si doy datos- ‘Al Ob’ (y si uno se fija mejor veía que se completaba el rótulo con letras más pequeñas para decir sencillamente: “Al Observatorio”. Lo había fundado un matemático con ínfulas de roquero maldito y ahí abajo, bajo las bóvedas de cañón de ladrillo viejo que en ciertas edificios lo suficientemente antiguos de Madrid sustituyen a los cimientos, se podían oír las mejores sesiones de ‘jam sessions’, esto es de música improvisada por músicos que se juntaban de madrugada provenientes de varios locales distintos donde habían estado actuando antes por dinero y luego, allí,  por el puro placer de oírse.

Yo por aquel entonces insistía en llevar mi saxo tenor a cuestas por si se me aparecía el fantasma de Bird y me abducía o algo así; mientras tanto cuando me dejaban tocar sonaba como la cabra del gitano que toca el saxo, insisto, como la cabra, no como el gitano. Pero mi profe de saxo, un negro de Baltimore, me introducía en todos los círculos gariteros de aquel Madrid. Tengo que decirlo, de todos los artistas, no sé por qué, los músicos son los más majos, los más generosos, altruistas, cachondos, locos y nada envidiosos, frente a los literatos, tan rácanos, tan mal follados o los pintores, tan superegos torturados/torturantes.

La vi en la pequeña pista bailando sola. Menos lavarse la cara con ácido, había hecho todos los esfuerzos humanamente posibles para no parecer lo que inevitablemente era: una chica absolutamente preciosa, y para ello la estética punk de entonces, con el elegante negro tachueleado, los morados oscuros y los ‘piercing’ le venía al pelo. Y le vi a él, sin respetar el círculo de espacio propio de ella, incordiándola, basto y ansioso y totalmente fuera de lugar, largándola una obscenidad tras otra al oído mientras ella le ignoraba y hasta le pisaba sin más en sus imprevisibles giros. 

Le dije a Tom que me sostuviera el saxo y me acerque a ellos. “¡Imbécil! (Se giró alarmado) “Veo que conoces tu nombre. ¡Esfúmate, capullo!” Y entonces, algo después, con dos gin tonic en la manos, es cuando me dijo aquello de que yo parecía una buena polla y yo la replique (deseoso de demostrarla cuanto antes que acertaba) que eso no podía ella saberlo ‘todavía’, y ella me salió con lo de que sólo era una metáfora y que yo era suave por fuera (simplemente hablaba bajo esa noche, al tontaina también le hable bajo de modo que tuvo que aguzar el oído por la música para escuchar cómo le insultaba) y duro por dentro: como una polla en orden. Por supuesto, aquella chica se equivocaba (y se llamaba Paloma, se equivocaba) y CC tiene razón, soy duro de cáscara nada más, por fuera, por dentro soy como un bombón relleno y blandito, como una almeja pero, superada la timidez adolescente, una almeja (*) que se relaciona y recuerda.
____________
 (*) Concretamente un Nassarius, el género de caracolillos marinos con los que los neandertales fabricaron los primeros collares, adornos seguramente para la vanidad masculina (esta nota es para Vanbrugh, él sabe por qué)


21/12/2010

La antología

Era el día bendito de tu primer beso.
Mi ensueño que se complace en martirizarme
se embriagaba sabiamente con el perfume de tristeza
Que incluso sin pena y sin disgusto deja
el recoger de su sueño al corazón que lo ha acogido.

Vagaba, pues, con la mirada fija en el viejo enlosado,
cuando con el sol en los cabellos, en la calle
y en la tarde, tú te me apareciste sonriente,
y yo creí ver el hada del brillante sombrero,
que otrora aparecía en mis sueños de niño
mimado, dejando siempre, de sus manos mal cerradas,
cien blancos ramilletes de estrellas perfumadas.
 

Stèphan Mallarmé Versión de L. S.


Georges Brassens - Les lilas

Nunca jamás he vuelto a ver a nadie pelar una naranja como a ti ;  nunca nadie me ha besado el lóbulo de la oreja como tú. Las naranjas y yo lo sabemos. Te conocí en una ciudad que ya no existe, porque la inventamos juntos, a la vez que la Primera Guerra del Golfo, y la Expo de Sevilla. Hay quien afirma que sucedió esa guerra, y ese evento nacional folclórico, y esa ciudad, hay quien dice, que sigue existiendo. No creo.

Un solo cuarto con una estrecha ventana que daba a un patio asimismo angosto, pero tan extrañamente luminoso que en su lejano fondo milagrosamente todas las primaveras florecía un albaricoquero, en una casa desvencijada y habitada por jóvenes como tú. Un cuarto con sólo una librería hecha con tablones y ladrillos, un perchero al aire y un catre con un somier desfondado de sesenta centímetros de ancho. La mesilla de noche, una caja de fruta, encima el flexo para las nocturnas lecturas interminables. Una mesa coja llena de papeles, una silla, una estufa eléctrica diseñada por un ingeniero loco para que consumiese toda la electricidad de un pequeño país y reventase los plomos de la escalera cuando se encendía, no calentaba mucho, pero era muy pedagógica: anunciaba el fin de la energía barata. En la pared, el poster de un concierto en la Universidad, en papel de estraza un brazo con un puño surge de la tierra, rompiéndola. En el perchero, mi ropa de invierno (también en pleno verano): abrigo negro largo o la trenca, todo a juego con mis barbas y mi pelo afro. En la mesilla una antología de poesía simbolista francesa, una botella de gaseosa con agua, en el cajón, billetes de metro y condones, estos en uso, aquellos caducados (pero se usaban para hacer filtros en los cigarrillos liados).

A este palacio de opulencia inversa -maravillado literalmente por tus ojos verdes- te invité una noche. Sorprendentemente aceptaste. Dormimos, es un decir, apretados y siempre a punto de caer el que no estaba junto a la pared. Casi me electrocuté haciéndonos en amor. No te dije nada por supuesto, pero por la mañana, cuando te preparé el desayuno y lo tomamos en la cocina mirándonos a los ojos estaba irremisiblemente enamorado. Y por primera vez no lo estaba del amor, sino de ti.

Tenía los propósitos de follarte diariamente y compartir contigo mis sueños, pero durante el tiempo que estuvimos juntos sólo cumplí el primero. Tu pintaste mucho, uno de tus cuadros, esa pintura negra  ya tan madura, que para mí es la esencia urbana de un invierno mítico en un Madrid  que ya no existe,  pero donde se intuyen señales de tráfico, semáforos, luces, brillos negros y vigas extrañas; aun está en mi dormitorio, que ya no es aquel, como ya no lo es la casa, ni la cama, ni la librería, ni el albaricoquero, ni yo, pero hay una cosa que es la misma y ha atravesado las décadas y lustros como una cápsula de tiempo: una antología de poesía simbolista francesa. Ya no la leo, me basta con mirarla, como a tu cuadro.

Mi habitación tenía, como todos los dormitorios de aquel piso comunal, su cerradura, tu me esperabas, traviesa, dentro si llegabas antes; me parece que la abrias con un prendedor de pelo que luego olvidaste cuando te marchaste. Ese precioso prendedor de plata art decó me lo robó otra mujer años más tarde.

Contigo siempre estuve en otra parte. Cuando te fuiste, dejaste el gran cuadro y el diminuto prendedor, pero te llevaste aquel Madrid contigo. Eso fue debido a que tu eras un sueño de mujer y yo un proyecto de hombre.

(Pero esto sólo es una manifiesto de amor por el tiempo que me tocó vivir. Nada más)

20/12/2010

RECETA PARA COCINAR UN UNIVERSO (Cena del paso del mundo viejo al nuevo)


Richard Strauss - Así habló Zaratustra
"Deseando una cosa, parece un mundo, luego que se consigue, tan solo es humo" Enrique Morente



RECETA PARA COCINAR UN UNIVERSO

En una olla grande (de once dimensiones) poner tres cuartos de litro de energía oscura (asegúrese de que expansionará bien el universo resultante); añada un cuarto de kilo de materia oscura, con una buena gravedad que sostenga todas las galaxias; incluya ahora una pizca, unos cuatro gramos y medio, de materia convencional en forma de estrellas y galaxias y planetas. Compruébese que el universo se expande correctamente, pero también se mantiene correctamente aglutinado por la gravedad. Esta correcta relación gravedad-expansión por debajo de la velocidad de la luz es fundamental para que el universo cuaje bien o no se nos desborde de la cacerola de once dimensiones. Aguardar algo menos de 15.000 millones de años y probar el punto de seres autoconscientes, añadir una pizca si es preciso y a habitarlo.

Se pueden añadir opcionalmente bolitas de navidad en forma de burbujas de gas de unos 400 millones de años de edad por explosión de supernovas. Decoran mucho y apenas engordan. En cambio, incluir citas de James Joyce no mejora el sabor.

Amanece, que no es poco.
DIOS

Detalle del Universo de arriba

17/12/2010

Niebla en Chilla (Gredos), y libros



Los libros que más me han gustado este año (and the winners are...):


Relecturas

Fortunata y Jacinta, de B. P. Galdós
Automoribundia de R. G. de la Serna
El tiempo de los regalos, de Patrick Leigh Fermor (*)
Americana, de Don De Lillo
Jan Potocki: Manuscrito encontrado en Zaragoza

Ensayo, divulgación, no ficción, etc.

El sueño del neandertal de Clive Finlayson (Evolución humana)
El camino hacia la realidad Roger Penrose (Física relativista y cuántica)

Los árabes, T. Rogan (Historia de los países árabes desde el Imperio otomano a la actualidad)
El mundo bajo los párpados, de Jacobo Siruela (Ensayo cultural y poético) (*)
Años de vértigo. Cultura y cambio de Occidente 1900-1914,  (Historia cultural) de Phillip Blom
Naturaleza muerta con brida, (Ensayo poético) de Zbigniew Herbert
S. Basara: Guía de Mongolia (no es una guía, sino un irónico relato de viaje)

George Schaller: The Serenguetti Lion (un estudio de zoología de campo de los 70 clásico)

Narrativa

George Pelecanos: Mejor que bien  (Novela negra) (*)
Francisco Coloane: El corazón del témpano
Kari Hotakainen: Por partes
M. Syjuco: Ilustrado
Le Clezio: El africano
Robert Stone: Dog Soldiers
Pablo Gutierrez: Nada es crucial (Absolutamente original sin ir de eso)(*)
Cómic

Inside I, II, y III, de Moebius (genial, como siempre)(*)

Libros objeto (aunque todos lo son; yo no compro libros feos o mal editados)

Tesoro de la lengua castellana o española; Sebastián de Covarrubias (uno de los diccionarios de nuestra lengua más geniales)
Pero me han gustado todos los libros que he leído en 2010 (unos cien), porque cuando no me gusta un libro que he comenzado a leer lo dejo y no continuo leyendo.

* Los que más de los que más. Y siempre, siempre vuestros comentarios con los que disfruto mucho.

16/12/2010


Como todo el mundo, yo también tengo algunos gustos más que dudosos:

El vino tinto peleón en bota
Las gallinejas y los entresijos
Las pelis de Van Damme
Mearme en el mar
Blasfemar sin creer realmente en Dios
Girarme a mirarle el culo a las chicas
Los marcos de las ventanas pintados de verde
Los poster (carteles) clavados con chinchetas sin enmarcar
Los boleros lacrimógenos
El boxeo
Los perros de raza indefinida, mil leches o chuchos (chapis en América)
Las novelas de Agatha Christie
Los crucigramas
Viajar en metro
El toque de saxo adornado de los gitanos de la cabra y la contorsionista
Los uniformes de las camareras en Bélgica
La nieve sucía junto a los arcenes
Las ermitas rurales abandonadas convertidas en corrales
Los cardos
Las ferreterías
Las relaciones (tan fecundas) entre las beatas y los mendigos de escalera de iglesia
Las revistas viejas de 'Mecánica Popular'
Las chicas con dientes desiguales (y un poquito extrábicas)
El suelo sucio de serrín de las tabernas
La tristeza de las tardes de domingo
Conocer a mi falso hermanastro en el velatorio de mi padrastro

15/12/2010

Diccionario Delirante: de 'Arte moderno' a 'Narcotráfico'


Arte moderno (actual): tengo la sensación de que comparado con la modernidad eterna de los clásicos, Tiziano, Rafael, Velázquez, el arte moderno o de las vanguardias –que tienen ya casi cien años, por otra parte- es, por un lado, bastante viejo ya (ha envejecido rápido, mucho más velozmente que las pinturas rupestres del paleolítico, como si fuera un arte rejuvenecido/operado por un cirujano plástico chapucero).; y por otro, ha abandonado por 'anticuado' el clásico objetivo de 'búsqueda de la belleza'. Este cambio de objetivos del arte resulta muy cómodo para sus practicantes. Por otra parte, si renunciando a la búsqueda de la belleza, los artistas 'modernos' buscan la provocación, lo consiguen a medias: provocan aburrimiento, como en esas mortecinas, sosas, repetitivas video instalaciones, ya tan anticuadas. En otros casos, son solo ocurrencias, algo así como la quinta parte de una idea.

Industrialización: consiste, por ejemplo, en conservar tomates dentro de una lata de conservas, para lo que es necesario e inevitable construir una fábrica de conservas en la huerta donde antes se cultivaban los tomates.

Futuro: En la Edad Media los milenaristas aguardaban el fin del mundo; luego se miró con esperanza, a través de los cristales de colores del 'Progreso', pero ¿cuándo volvió a dejar el futuro de ser una promesa para volver a convertirse en una medieval amenaza?

Belle Époque: no es esta (mirar un poco más atrás)

Política: la continuación de la guerra por otros medios

Progreso: (además del caníbal comiendo con cuchillo y tenedor) En el Neolítico la cultura era la agricultura, ahora es el ladrillo. Hemos regresado del cereal a la arcilla. O sea, o el progreso es circular, como el mito del Eterno retorno, o es como subir una escalera mecánica de bajada (si te quedas quieto retrocedes) o es un juego de suma cero en que todo lo que se gana tiene un precio, a veces demasiado alto. Finalmente, se ve progreso neto en áreas como la tecnología, aunque tenga su precio, pero ¿existe un progreso moral? (Sí, pero más lento)

Guerra de los 30 años: la más conocida se produjo entre 1618 y 1648, con breves intervalos de calma, pero hubo otra y en los mismo sitios, la de 1914 a 1945, también con breves periodos de paz. Aún así hay empecinados que dicen que esta última fueron dos guerras distintas y las llaman Primera y Segunda Mundiales

Cuentos de niños: Andersen era un poco ñoño; creía que a la Sirenita de la bocana del puerto de Copenhague los marineros le contaban sus secretos, en lugar de pegarle la gonorrea.

Narcotráfico: es ejemplar en un aspecto: el reparto de drogas, por ejemplo entre los más de 30 millones de consumidores estadounidenses, es más eficiente que el de la prensa, la leche o el pan, pues se produce indefectiblemente sin tropiezos apreciables, puntual, casi a domicilio y, eso sí, sin demasiado control de calidad.

14/12/2010

La épica de estos tiempos


Enrique Morente, Lagartija Nick - Vals en las ramas


La epopeya necesita ruinas; lo malo es que esta sociedad va a dejar unos pobres escombros que no bastan para la épica. La épica, el esfuerzo heroico, realizar hazañas extraordinarias hombres que eran más fuertes, más valientes, más aventureros y, en todos los sentidos, más admirables y grandes que nosotros ...es la forma que sus desmoralizados descendientes podemos mantener una mínima autoestima.

Pero en estos tiempos con un planeta no sólo empequeñecido, donde no caben ya las grandes exploraciones, donde esa estrambótica forma de sedentarismo llamado turismo ha sustituido al viaje, donde el justo mérito se ha degradado por el ‘Reality Show’ y los cinco minutos de fama, de los famosos sin otro mérito que ese, ser conocidos, ¿a qué leyendas heroicas podemos recurrir? ¿A las deportivas? Entre los griegos clásicos, el deporte, como el teatro estaba ligado a los ritos religiosos, pero hoy es una religión en sí.

El corrupto es admirado, no ‘a pesar de’, sino ‘debido a’, lo mismo el famoso ‘per se’, el ignorante, el impúdico, el avieso, el prepotente, el gritón. Un calvinismo zafio, más aún que el histórico vienen a señalar que si te van mal las cosas es por tu culpa y que si no especulas serás hambriento, la codicia sin fondo, la ignorancia pragmática, la irrelevancia intelectual y moral son premiadas.

Por eso existen los premios Nobel y los premios Príncipe de Asturias, los Booker y los Goncourt, por la misma razón que Monterroso señalaba la utilidad de las ovejas negras: serán sacrificadas por la mayoría blanca e inane, y unos años después serán rehabilitadas y colmadas de dignidades; se les erigirán monumentos. Y así, las ovejas negras estimularán el arte de la escultura. Como los olvidados el de la épica en general, porque, en estos tiempos, la lírica sí que no tiene lugar.

Los héroes no tenían nada que ver con el éxito, sino con el esfuerzo. Anacrónicos, en el futuro no habrá Homeros, porque, en cualquier caso, no tendrían tema. Y la epopeya necesita ruinas, no escombros, ni mucho menos solares en venta. No habrá hexámetros para estos tiempos mediocres. (Hoy me he levantando de una mala hostia...)