El viejo lema inscrito en el frontispicio de la Academia de Platón: "nadie entre aquí que no sepa geometría", se puede interpretar literalmente, pero también como un recordatorio de que pensar con y ‘en’ imágenes es muy útil; también o tanto más en ciencia. Platón defendía la primicia de la idea/concepto sobre los objetos/realidad, como en su famoso Banquete (‘Symposium’).
Otro banquete menos conocido -y otra imagen sugerente-, salvo por los fanáticos como yo de la Evolución Humana, e igualmente representativo de ese pensar con imágenes, es el que propuso el gran paleontólogo finés Björn Kurtén para dar cuenta del origen próximo de la especie Homo sapiens, la nuestra, pero no la única entre los homínidos. Kurten proponía imaginar una mesa para mil comensales en la que cada hombre estuviera sentado entre su padre y su hijo. Cada comensal, como es obvio, podría conversar sin problema con sus respectivos vecinos a su izquierda y derecha, pero en un extremo de la mesa se sentaría un cazador cromañón adornado con un collar de garras de oso y vestido de pieles de reno y en el otro un físico de partículas con esmoquin. Vistas así las cosas, la distancia no es tan grande —esa es la pretensión de Kurtén—, y finalmente, estamos sentados todos a la misma mesa cognitiva, el cazador paleolítico y el moderno científico, con las mismas habilidades mentales, pero 25 milenios de progreso cultural entre ambos extremos.
Todavía hoy algún joven se extraña de que Platón (u Homero) fueran tan cercanos y tan inteligentes como el que más de hoy, o que para mí Darwin siga siendo infinítamente mejor naturalista que la mayoría que pueblan los programas divulgativos de la televisión española. No sólo nada humano nos debería ser ajeno, sino que nada humano y aparentemente lejano lo es tanto, o bien, es más humano, y por ende cercano, que antiguo. Por otra parte, pensar con/en imágenes, es decir, la imaginación, es imprescindible para cualquier científico que no quiera ser un mero ‘obrero’ de laboratorio.
Otro banquete menos conocido -y otra imagen sugerente-, salvo por los fanáticos como yo de la Evolución Humana, e igualmente representativo de ese pensar con imágenes, es el que propuso el gran paleontólogo finés Björn Kurtén para dar cuenta del origen próximo de la especie Homo sapiens, la nuestra, pero no la única entre los homínidos. Kurten proponía imaginar una mesa para mil comensales en la que cada hombre estuviera sentado entre su padre y su hijo. Cada comensal, como es obvio, podría conversar sin problema con sus respectivos vecinos a su izquierda y derecha, pero en un extremo de la mesa se sentaría un cazador cromañón adornado con un collar de garras de oso y vestido de pieles de reno y en el otro un físico de partículas con esmoquin. Vistas así las cosas, la distancia no es tan grande —esa es la pretensión de Kurtén—, y finalmente, estamos sentados todos a la misma mesa cognitiva, el cazador paleolítico y el moderno científico, con las mismas habilidades mentales, pero 25 milenios de progreso cultural entre ambos extremos.
Todavía hoy algún joven se extraña de que Platón (u Homero) fueran tan cercanos y tan inteligentes como el que más de hoy, o que para mí Darwin siga siendo infinítamente mejor naturalista que la mayoría que pueblan los programas divulgativos de la televisión española. No sólo nada humano nos debería ser ajeno, sino que nada humano y aparentemente lejano lo es tanto, o bien, es más humano, y por ende cercano, que antiguo. Por otra parte, pensar con/en imágenes, es decir, la imaginación, es imprescindible para cualquier científico que no quiera ser un mero ‘obrero’ de laboratorio.
Cuchillo de carne de mi banquete (técnica musteriense)Lo que está claro es que si, saltándose unas pocas generaciones, me sentaran al lado de Charles Darwin, no creo que probara bocado, aunque hubiese permanecido todo el rato con la boca abierta.

Kurtén además escribió una entretenida novela ambientada en el Paleolítico en la que sugería la hipótesis de que neandertales y cromañones ( o sea, nosotros) hubieran mantenido cruces genéticos; el prólogo de la edición española era de otro paleontólogo humano español y buen divulgador: Juan Luis Arsuaga
12 comentarios:
En un post tuyo de no hace mucho hablabas de los ogros como resultado de un exceso de genes neandertales. Me picó la curiosidad y algo miré por Internet. Al parecer hay datos genéticos que hacen pensar que hace cuarenta mil años, recien salidos de África, nuestros antepasados pudieron adquirir entre un dos y un cinco por ciento de genes neandertales, presumiblemente muy beneficiosos, a juzgar por lo deprisa que se extendieron. Lo he explicado muy mal, pero cualquiera que haga la misma indagación que hice yo encontrará los dos o tres artículos en que lo leí, que lo explican algo mejor. O sea que, con mucha probabilidad, el cruce genético entre cromañones y neandertales no es solo una hipótesis novelesca.
Me ha impresionado que haya solo mil generaciones de distancia entre mi abuelo paleolítico y yo. La verdad es que me encantaría conocerlos a todos.
Yo pienso en imágenes, creo que no hay ninguna cuestión, geométrica o no, que logre tener clara antes de haber sido capaz de "dibujarme" un esquema mental de ella que es siempre una imagen, pero soy muy consciente de no tener demasiada de lo que comunmente se llama imaginación. Quiero decir, que nunca se me había ocurrido relacionar esta palabra con su evidente pariente etimológica, la imagen, sino con la capacidad de idear cosas nuevas.
La convicción ilustrada del progreso de la humanidad puede ser uno de los motivos del error, tan difundido e interiorizado sobre todo en las generaciones jóvenes de que hay una gran distancia, intelectual incluso, entre los humanos del XXI y los griegos clásicos, por ejemplo. Sin irnos tan atrás, en ese hipotético banquete imaginado por el finés (que se celebraría en tiempos actuales), Darwin se asombraría, imagino, de los progresos técnicos de la especie, pero poco más. Seguiría reconociendo como semejantes (y más tontos) a nuestros contemporáneos. Cuanto más leo escritos de tiempos pasados e intento entender cómo pensaban nuestros abuelos, más me convenzo de lo poco que ha cambiado la especie en estas "mil" generaciones.
No conocía ni la figura, ni la propuesta teórica de Kurten.
Una entrada, como suelen ser las tuyas, de lo más instructiva.
los neandertales tenemos un pene muy generoso
JM y Puyol (el central del Barça)tienen toques neandertales.
Vanbrugh: en efecto, los hechos son que neandertales y cromañones (o sea, nosotros) coincidimos unos siglos y probablemente nos cruzamos, aunque no debía ser muy probable, ni muy fertil el resultado (como caballos y burros, la mula resultado de su cruce es infertil), pues somos especies diferentes. Paabo, el especialista en ADN antiguo, ha encontardo evidencias de esos genes 'neandertales'
Miroslav, absolutamente de acuerdo, esa mesa simboliza esa comunión cogniticva absoluta; de hecho, mil generaciones o 25.000 años no son nada en términos evolutivos
Raul: gracias, 'instruir deleitando' que siempre se dice un poco o un mucho de coña, pero yo siempre me he tomado muy en serio
A dónde vamos a llegar...
...a la más absoluta misería, pero tengase en cuenta que hemos salido de la nada (Cf.-G.Marx)
Muchas gracias por citarme en tu tablón. Quizás habría que añadir que el original citado está en los comentarios de este post y que alude al sorprendente dato, que el post comenta inteligentemente, de que los libros sean una de las pocas mercancías a las que no se les baja el precio a pesar de que tienen cada vez menos demanda.
Jó. Lans, hoy me he caído de la cama a las 06:00h y pensé que a esas horas ni tú estarías levantado, de modo que no entré a los blogs.
Qué curioso, jamás se me pudo ocurrir que solo median 1.000 generaciones entre los homínidos y Paquirrín.
Platón: El Banquete, los Diálogos, La Caverna, etc. deberían ser lecturas obligatorias a partir de una edad no tan joven.
Estoy convencido de la utilidad de pensar con imágenes y la idea concepto de objeto/realidad. Por eso me permito recomendarte que para esa maravillosa primera foto de hoy cambies la piedra gorda, porque esta un poco rota por arriba a la derecha y desluceel equilibrio. Ve a por otra, hombre.
Totalmente de acuerdo en todo. De Darwin solo he leído un libro delicioso cuyo título no recuerdo. Trataba el tema del lenguaje gestual... Una lectura cercana, sorprendentemente, muy ligera y a la vez de gran calado. Merece toda admiraciòn sin duda.
Carol:
"La expresión de las emociones en los animales y en el hombre", seguramente
Grillo:
No. A mí me gusta precisamente proque rota y todo, aún aguanta
Fijo. Gracias por recordármelo.
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