Para J.M. y Vanbrugh que tomaron por amable abordaje este blog y lo convirtieron en una palestra muy interesante
Quisiera reiterar mi opinión en un asunto presunta o lateralmente artístico que surgió en el post del hombre león de hace unos días: que no tiene propiamente sentido hablar de Progreso’ en el Arte, por un lado, y por otro, que la búsqueda obsesiva de lo nuevo, cuando no directamente de escandalizar o 'colgar' no 'obras' sino proclamas y manifiestos teóricos y rompedores, ha suplantado o al menos apartado a muchos artistas modernos de la senda de la búsqueda de la belleza o la ha trocado por eso tan temporal y banal de estar al día o incluso ‘epatar’. Provocar en vez de emocionar es un cambio empobrecedor que sufre gran parte del llamado arte actual. Lo que importa es la 'Libertad' del propio artista, aunque una libertad sin contexto social siempre es autista.
Algunos 'modernos' lo llaman arqueología, confundiendo el camino con el destino, pero toda verdadera obra de arte aspira -y más si se pretende rompedora- a ser clásica, es decir, a formar parte de un canón y a no estar jamás de moda para así no pasar nunca de moda. Picasso no pretendía algo tan tonto como pintar distinto que Velázquez, sino pintar, en cierta forma, igual: como un clásico que le tuteara en El Prado y no como un refugiado de los salones de modernillos. Las vanguardias que permanecen entre nosotros son sólo aquellas que se instalaron en dicho canón, de Cezanne a Morandi. Lo diré de otra forma: Rubens no está anticuado, Dalí, sí. No digamos ya esa forma infantiloide y pretenciosa de gritar, 'caca, culo y pis' a lo Duchamp de colgar un urinario rotulado: eso quedó antiguo al día siguiente de la primera impresión; mientras la Gran Ola de Hokusay frente al Monte Fuji sigue ahí, aunque sea adornando carpetas escolares o calendarios: eso es la eternidad.
Los cromañones compartían con Duchamp la idea de que no son los pintores sino los espectadores los que hacen las pinturas, y ahí acaba el parecido, porque eso lo decía milenios después alguien que no creía en la palabra como forma de comunicación eficaz, mientras que los 'sapiens' eran superiores a la fauna que les rodeaba precisamente por el lenguaje. Estaba interesado en las ideas (¿o sólo eran ocurrencias?), pero se negaba a expresarlas en lenguaje coherente y renegaba de lo que él llamaba ‘productos visuales’. Creía en el artista, no el Arte. Acabáramos. Tanta contradicción generó una confusión que dura en algunos hasta hoy, aunque no en una inmensa mayoría que jamás se lo planteó.
Algunos 'modernos' lo llaman arqueología, confundiendo el camino con el destino, pero toda verdadera obra de arte aspira -y más si se pretende rompedora- a ser clásica, es decir, a formar parte de un canón y a no estar jamás de moda para así no pasar nunca de moda. Picasso no pretendía algo tan tonto como pintar distinto que Velázquez, sino pintar, en cierta forma, igual: como un clásico que le tuteara en El Prado y no como un refugiado de los salones de modernillos. Las vanguardias que permanecen entre nosotros son sólo aquellas que se instalaron en dicho canón, de Cezanne a Morandi. Lo diré de otra forma: Rubens no está anticuado, Dalí, sí. No digamos ya esa forma infantiloide y pretenciosa de gritar, 'caca, culo y pis' a lo Duchamp de colgar un urinario rotulado: eso quedó antiguo al día siguiente de la primera impresión; mientras la Gran Ola de Hokusay frente al Monte Fuji sigue ahí, aunque sea adornando carpetas escolares o calendarios: eso es la eternidad.
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Los cromañones compartían con Duchamp la idea de que no son los pintores sino los espectadores los que hacen las pinturas, y ahí acaba el parecido, porque eso lo decía milenios después alguien que no creía en la palabra como forma de comunicación eficaz, mientras que los 'sapiens' eran superiores a la fauna que les rodeaba precisamente por el lenguaje. Estaba interesado en las ideas (¿o sólo eran ocurrencias?), pero se negaba a expresarlas en lenguaje coherente y renegaba de lo que él llamaba ‘productos visuales’. Creía en el artista, no el Arte. Acabáramos. Tanta contradicción generó una confusión que dura en algunos hasta hoy, aunque no en una inmensa mayoría que jamás se lo planteó.
Los principios son el culmen. Todo cromañón sabía más del comportamiento animal, de la fauna que le rodeaba y en la que vivía inmerso que la mayoría de los biólogos del siglo XXI. Para darse cuenta de esto, basta mirar los detalles de las pinturas rupestres naturalistas del Sur de Francia y el Norte de España. Un genio como Velázquez, familiarizado con los caballos y hasta a tratar con ellos (era poco más que un criado del rey, aunque sin las funciones de ensillar o enganchar), podía retratarlos magníficamente, como evidencian sus retratos ecuestres, aunque no fueran el motivo prioritario, pero, como el resto de grandes pintores del Siglo de Oro, otros animales levemente menos familiares, como los de caza, una perdiz o una liebre sin ir más exóticamente lejos, sólo los podía representar como los conocía: muertos en un bodegón.
Es claro que el cromañón no empleaba todo su tiempo en cazar como creen algunos (Marshall Shalins demostró que los 'primitivos' actuales emplean mucho menos tiempo para conseguir alimentarse que un oficinista urbano moderno: tienen más tiempo de ocio), sino en algo previo y necesario aunque no suficiente: observar. El buen cazador sabe ver y mirar mejor que la mayoría, igual que el artista, que es posible que en aquellos momentos fuera el mismo sujeto. Los cromañones pasaban la mayor parte del tiempo no cazando, sino observando, durante horas, días y semanas. Vivían en medio de una fauna cuyo comportamiento les era tan familiar con el suyo propio, sabían de las rutinas de los animales, de los más sutiles cambios, desde el pelaje a los itinerarios habituales. Por eso pintaban un caballo, en cierto modo, mejor que Velázquez. Y es lógico. No hay ninguna razón para pensar que esos individuos idénticos a nosotros, sentados a nuestra mesa en ese banquete del que hablaba también hace poco, no contasen con gentes de gran talento, pero con mucho más criterio 'zoológico', por así decir que un 'urbanícola' como Don Diego.(Por cierto, El Bosco pintaba mejor muchas aves que los ornitólogos actuales: fijaos en el martín pescador o el jiguero del lado izquierdo de El Jardín de las Delicias).
En las paredes de roca, sí, pero también en asta, hueso, arcilla, marfil, piedra, cuero y madera, se buscaban las posturas más vivaces: un macho de reno olisqueando los genitales de una hembra, otro con la cola levantada en señal de alerta, dos mamuts enfrentados cabeza a cabeza, aquel caballo con el pelaje de invierno y con la crin rodeándole la mandíbula, casi como una barba, otro bisonte arrascándose el lomo…Los artistas del Paleolítico tenían un gusto distintivo por la emoción.
Emoción. Es una simpleza pensar que la ciencia no puede despertar emociones como el Arte o que una ecuación no puede encerrar una poderosa estética, aunque no sea eso lo prioritario. Pero ahora contemplo el caballo de Velázquez enjaezado, y tripón como el de Lascaux, y me produce menos emoción que el de Picasso, hipando al cielo. Pero si fuera un extraterrestre recién llegado a este planeta, serían los auriñacienses y gravetienses de hace decenas de miles de años los que me mostrarían de verdad lo que es un caballo. Y como sería un cabezota extraterrestre, serían también los que más me emocionasen.
Por cierto, la búsqueda de la belleza, en la que está implicada la simetría, las proporciones y la armonía, es evolutivamente adaptativa, como lo es el miedo (evitar al predador o los accidentes) o el asco (evitar las toxinas y envenenamientos). Son productos de la Evolución, lo que no quiere decir en absoluto que sean planas funciones fisiológicas sin más y sin posibilidad de ser modeladas y hasta contradichas por la cultura o el aprendizaje. Sin embargo, los teóricos de la Historia del Arte y la crítica, como esos adolescentes que creen haber inventado el sexo o el beso con lengua, piensan que es un logro no sólo superado (la búsqueda de lo bello), sino sólo existente en la medida en que ellos, los ‘expertos’ lo sancionen. Y lo tengo dicho hace tiempo, los expertos, en cualquier campo, acaban siendo superfluos, por su manía de traer pensadas las soluciones de antemano en lugar de enfrentarse honestamente a los problemas. Por eso los científicos nunca se reivindican como expertos, sino como pertinaces curiosos interesados en algo o en todo. Y que San Duchamp me perdone.



40 comentarios:
También a mí me "emociona" más el caballo picassiano que el de Velázquez. Probablemente, barrunto, más por razones vinculadas a su significado (y el contexto de éste) que al huidizo concepto de belleza. Aunque, ciertamente, la percepción (y búsqueda) de la belleza es modelada por todo lo que va asimilando nuestro cerebro (cultura).
Miros:
Ese paréntesis...¿defines 'cultura' como lo que 'va asimilando nuestros cerebro'? (o te lainterpetro o entiendo que lo asimilas a 'aprendizaje')
uf, lans, esta discusión me cansa, la verdad; no voy a entrar en peloteras como las de antes; si tú crees que los caballos rupestres son lo mismo que un cuadro de velázquez, pues allá tú, macho; yo veo mil diferencias, a partir del hecho de que ambos son representaciones de caballos: los rupestres fueron pintados en la roca, con materiales diferentes, y como parte de un ritual; el de velázquez fue pintado sobre tela (algo fundamental: el carácter portátil del objeto-cuadro), con una técnica mucho más sofisticada (la invención del óleo no deja de ser fundamental para la EVOLUCION de la pintura, que para mí, persona inculta donde las haya, no tiene nada que ver con la idea de progreso); pero lo más distinto es el concepto: leete El presente eterno, de Giedion: no es lo mismo la forma de representar la realidad del hombre primitivo (llamada representación conceptual, porque dibujaban lo que "sabían" sobre el objeto) que la manera de representar de valázquez, a partir del renacimiento: representación "visual" de la realidad (se representa lo que se ve desde un punto de vista determinado)... pero, ya digo, esta discusión me cansa; saludos
¿Tu crees que la pintura de los cromañones era ritual y la del oleo (con tanto motivo religioso o cortesano) no? Hay que joderse. Ni te preguntas por qué tienes que recuurrir a un avance precisa y exlusivamente ténico, como es el oleo.
A mí sí que me cansa esta discusión, así que no te voy a contestar más sobre estos temas. En ecología, los ecosistemas maduros o climácicos utilizan su información acumulada para impedir el paso de nueva información, lo mismo pasa con algunos individuos, aunque no hayan legado o adquirido esa madurez, cuando creen estar informados de algo: su incapacidad para aprender cosas nuevas u organizarlas con lo que ya sabían. Lo siento por tí. Y gracias por mi dedicatoria, oye.
No, no asimilo cultura a aprendizaje. Con mi excesivamente escueto paréntesis quería decir que lo que asimila nuestro cerebro es un sbconjunto de la cultura o pertenece al ámbito de la cultura, en el sentido de la no muy estricta diferenciación (más a efectos didácticos) respecto de la "naturaleza".
Era una referencia sintética a lo que ya tú dices mucho mejor en el post: (la búsqueda de la belleza) es producto de la Evolución, lo que no quiere decir en absoluto que ... (no sea) modelada y hasta contradicha por la cultura o el aprendizaje. Quizá, mi mínima discrepancia de mínimo matiz es si es correcta la "o", porque me parece que el aprendizaje forma parte de la cultura en su sentido amplio.
vale, Miros
Simplemente añadir (lo tengo dicho al hablar de paisaje, p.ej.)que la vieja contraposición "cultura vs naturaleza", o en otros término parejos "aprendizaje vs genes/instintos", está absoluta y totalmente superada precisamente por los descubrimientos modernos de la función de los genes y de la epigenética
Ummmm...¡Qué interesante! ¿Qué convierte en arte la obra de un ser humano? ¿Es la habilidad obligatoria en la producción artística? ¿Puede cualquiera crear arte? ¿Quién tiene credenciales suficientes para decidir lo que es arte y lo que no lo es? ¿Tiene que ser el arte obligatoriamente universal?
Yo creo que el arte es una cosa de dos: cuenta la habilidad y el espíritu del creador a la hora de plasmar la belleza, la emoción, la provocación..., y cuenta el criterio del que percibe con sus sentidos una creación ya sea propia o ajena. El arte es por tanto un instante de dos y hay tantos instantes artísticos y tan variados como encuentros de este tipo se producen a lo largo de la historia de la humanidad. Para mí, cuando estoy en la piel del que percibe, uno de los elementos que me marcan para diferenciar entre lo que yo considero arte y lo que no, es la espontaneidad. Así, por ejemplo, puedo considerar el primer garabato espontáneo de un niño una obra de arte. Quizás tenemos mucha tendencia, y me incluyo, a magnificar el arte cuando no necesariamente el cuadro de un afamado pintor que sea fruto del encargo de un rey tiene que ser arte por obligación. En la medida en la que el artista preserve su espontaneidad y se valga del encargo para dar rienda suelta a su particular "intención" artística, sí lo será.
Además de la espontaneidad, valoro como tú la emoción que "provoca" una obra de arte. Pero si no hay espontaneidad, si se busca intencionadamente emocionar al perceptor de la obra, si el creador no trasmite su propia emoción y la comparte de forma espontánea, no puede hablarse de arte sino de publicidad.
¿Tiene que ser el arte eterno? Para mí algunas palabras que simplemente se las lleva el viento son efímeras pero emocionan tanto como un escrito que perdure. Una figura de papel, un dibujo en la arena, una melodía silbada... pueden ser arte, efímero, instantáneo, pero arte para el que lo produce y el que lo percibe.
En cuanto a la provocación, ¿puede considerarse arte aquello que provoca? Si la provocación es espontánea, si el creador provoca con lo que le provoca, para mí lo es. El realismo sucio, por ejemplo, lo es. La provocación no deja indiferente pero es cierto que en la mayoría de los casos, no hay espontaneidad sino intención de provocar y eso lo convierte nuevamente en publicidad. Me viene a la cabeza un mural muy comentado por lo efímero y provocador que fue, que consistía en una sucesión de filas y columnas, a modo de celdas de un Excel, donde se ensartaban grillos vivos con alfileres. Los grillos (cientos) agonizaban hasta morir. Dudo que el autor fuera espontáneo, tengo por seguro que se quebró la cabeza unos minutos (no más) hasta que dio con algo que provocase al observador. Claramente logró darse mucha publicidad.
Por cierto, y para otro comentarista anterior:
la mente no e sun disco duro que termine llenándose de cosas (cuando más la llenas más sitio tiene, lo que sería una paradoja que invalidaia esa metáfora informática), sino un sistema en redn que aumenta lo que se desee.
Alice:
Eso pasa con mucha otras cosas, arte al margen. Por ejemplo;cuando un 'cacho' de campo se dice que es un 'paisaje' se requiere que aparte del objeto (el trozo de campo), haya un sujeto que lo perciba u observador, igual con un cuadro, con el cuerpo de una mujer y con el garabato d eun niño
Casi me convences, Lans, de que esos caballos pintados en las rocas son mejores que los de Velázquez. Pero no. Para mi, no, digo. Al fin y al cabo esto del arte depende de las emociones que genere en los demás y a mí, las pinturas rupestres me hablan de cómo vivían entonces esos seres humanos, me informan pero no me elevan del plano, no me sacan de quicio ni me cambian el corazón de sitio, efectos que sin duda sí consigue Diego Velázquez. Pero esto es cuestión de gustos también. Y puede que de ciencia. Por ahí tengo un ensayo de un francés (lo buscaré) que hablaba de la existencia en el cerebro humano de un abanico de diferentes receptores químicos (similares a los que controlan las adicciones) que, dependiendo de la cantidad de unos o de otros que tuviéramos, hacían que nos gustase más un tipo de cosas que otras, un tipo de música determinado o un tipo de pintura o de mujer. Yo creo que no tengo ni un sólo receptor químico afín a las pinturas rupestres.
Bah, Cefí, eres un puto neandertal!
Tu problema, Lans, es que caes con facilidad en el dogmatismo. Y eso te resta, créeme, mucho; de igual manera que al arte le resta la provocación si ésta no se genera de forma espontánea.
P.D: Del dogmatismo a la necedad sólo hay un pasito.
Céfiro: ya sé que la ironía s epierde en la Red: Mi comentario anterior era broma, este tuyo no.
En cualquier caso, no te veo como mentor o corrector d emis múltiples defectos
he bebido demasiado alcohol; se me murieron casi todas las neuronas, me quedan dos o tres y medio gramo de memoria: el saber sí ocupa lugar;
te contesto a esto: "¿Tu crees que la pintura de los cromañones era ritual y la del oleo (con tanto motivo religioso o cortesano) no? Hay que joderse. Ni te preguntas por qué tienes que recuurrir a un avance precisa y exlusivamente ténico, como es el oleo." Y ya lo dejo, si quieres me insultas, que ya veo que estás a un paso.
Me reitero: Antes del humanismo TODO el arte pictórico está ESENCIALMENTE vinculado a una práxis, es decir, a rituales mágicos (pinturas prehistóricas) o religiosos. Los pintores pintan aquello que se requiere para llevar a cabo el ritual. Después, con el humanismo, con el desplazamiento del teocentrismo (la idea de dios como eje de lo social) por el antropocentrismo (el hombre adquiere definitivamente el protagonismo), el pintor (el hombre) comienza a desvincularse de la praxis. El artesano (figura anterior, alguien que esencialmente no piensa sino que ejecuta, hace, manualmente lo que se le pide; como un zapatero, vamos) pasa a ser ARTISTA, es decir, pasa a elegir lo temas y la forma de representarlos (si no ves la diferencia entre un caravaggio y un fra angelico estás ciego, macho)... evidentemente, el proceso, la EVOLUCION, se produce gradualmente, no hay un corte radical en la historia; velázquez todavía es un asalariado, vermeer, más o menos en la misma época, no trabaja para nadie en concreto, sino que recibe encargos, es una especie de autónomo, un burgués... (no pienso extenderme más, no tiene sentido)...
para tu descargo, diré, que efectivamente SIEMPRE existe un reducto, es decir, siempre toda acción humana queda inscrita en un ritual; de manera, que cuando el artista (vermeer, vamos a poner) ya se ha desvinculado por completo del ritual religioso (no pinta motivos religiosos sino retratos de señoras burguesas, casi siempre; en forma alegórica y con la intención de decir lo que a él, artista, no artesano, le da la gana), decía, cuando se desvincula de lo religioso, su actividad queda inscrita dentro de un nuevo ritual (porque resulta inevitable), un ritual burgués: es decir, el del comercio, se crea entonces eso que llamamos el mercado artístico; algo sobre lo que protestaron duchamp y los dadaístas, algo que se quisieron cargar y no pudieron, porque sigue habiendo gente, como tú, que piensa que un cuadro (portátil, para mejor venta) es más arte que un gesto, un comentario genial, una rebeldía sublime como el meadero de duchamp
Brevemente, JM, que hoy ya me han llamado dogmático y casi necio una vez:
No.
La pintura rupestre como mera parte de un ritual es una suposición y no cuenta con más crédito científico que la del arte por el arte. Partes pues o bien, de una suposición falsa, o bien de una presunción sin demostrar
Veo la diferencia entre Caravaggio y Fra Angelico, técnicaemente el 'progreso' y me gusta más Fra Angelico, precisamente porque he educado mi gusto viendoa ambos y a los rupestres.
Tu intento de rididiculizar los que gustan de la pintura transportable o portatil es juego sucio, yo no te he dicho que Duchamp era un tío listo, aunque no tanto, pero lo malo son los duchampianos elementales que le remedan sin entender lo esnecial ni el contexto histórico de las vanguardias
De la forma que lo has escrito es imposible que no se escape la ironía o la broma pero en cualquier caso no pretendo ser ni mentor ni mucho menos corrector de tus defectos. Simplemente me llama la atención, me rechina lo obtuso de algunas de tus posiciones en contraposición con tu inteligencia (no hay ninguna ironía en esto). Hablas en este post de lo erróneo que hay en los expertos con su presunción de sabelotodos... y luego tú caigas con frecuencia en eso mismo o parecido.
Imposible...para tí
Vale... me rindo. Retiro lo de dogmático y casi necio... pero lo cambio por cabezón, ¿te vale?
Por cierto, el otro día estuve en Madrid y me acordé de ti por la recomendación de una taberna que me recomendaste: "La venencia". Me encantó y tenía que agradecértelo.
"La pintura rupestre como mera parte de un ritual es una suposición y no cuenta con más crédito científico que la del arte por el arte. Partes pues o bien, de una suposición falsa, o bien de una presunción sin demostrar"... evidentemente, todo lo que se diga de la prehistoria es una hipotesis, carajo, pero algo en lo que parecen estar de acuerdo al menos dos o tres historiadores a los que yo mismo he leido (giedion a la cabeza) es que en la prehistoria predominaba el "pensamiento magico", es decir, en aquel entonces (probablemente, vamos a ser cautos: "presuntamente") no existia una aproximacion racional a las cosas (o al menos estaba en un estadio muy, nunca mejor dicho, "primitivo"); esto quiere decir que, "presuntamente", las pinturas rupestres se pintaron en las cuevas para realizar un ritual anterior a las actividades de supervivencia (la caza, fundamentalmente); es decir, se montaban el teatrito en la cueva y les tiraban, "presuntamente", las lanzas y las flechitas a los animales pintados ANTES de salir a cazarlos; y asi, "presuntamente", el chaman les daba su bendicion para que todo saliera bien a la hora de la verdad y el mamut de turno no les aplastase la cabeza;
lo del "arte por el arte" es precisamente una consecuencia de la separacion de las actividades comunmente consideradas como artisticas de los rituales magicos y religiosos: esto es de walter benjamin: se pierde el contenido religioso pero se conserva la necesidad de trascendencia, es decir, en su laicidad el arte sigue siendo auratico, es decir, sigue pretendiendo elevarse y ser trascendente, como antes, cuando era esencialmente religioso;
la trampa es que, como digo, SIEMPRE existe un reducto ritual, lo que ocurre es que ya no es religioso sino esencialmente burgues y laico: esto es, el nuevo ritual es el comercio, la especulacion, la compraventa; (antes, en el ritual magico o religioso, la pintura pertenecia a un lugar; precisamente el del rito: una iglesia, una cueva)... con el comercio la pintura se hace portatil (bastidor, tela) PARA poder convertirse en mercancia trasportable y vendible;
precisamente el golpe contra eso es lo que hace grande y hace importante a duchamp y el dadaismo: esto es, duchamp dice: quereis especular con un "objeto de arte", pues tomad esto, un meadero... lo sorprendente es que el mercado efectivamente asume la provocacion y el urinario de duchamp comienza a venderse y a cotizarse; de ahi, "presuntamente", el silencio "administrativo" de duchamp...
por cierto, cabezota, a ver si dejas de atribuirme lo que no he dicho: yo nunca he escrito que fra angelico sea mejor que caravaggio; deja de atribuirme la idea de "progreso" en el arte, nunca he dicho eso; yo hablo de cambio evolutivo, de transformacion, de manera que el arte avanza en sentido historico, hacia adelante, no hacia mejor; es mas, posiblemente avanza hacia peor, disolviendose, muriendo...
esto es mio: yo creo que la historia del arte puede entenderse como el analisis progresivo de la idea de Arte y sus realizaciones; es decir, los artistas, a lo largo de la historia, lo que van haciendo es desgajar progresivamente lo que hacen, lo analizan, como digo, descomponiendolo en pedacitos y, finalmente, cargandoselo...
¿Por peteneras?
De todos los caballos que muestras el que menos me gusta es el de Picasso. Indudablemente Pablo P. era un genio que dio un vuelco a la pintura contemporánea, sí; pero el Guernica solo fue un cartel publicitario realizado con cierta premura. Un encarguito de la República.
El dichoso Guernica es FEO en sí mismo aunque el mensaje y la denuncia haya transcendido mundialmente.
Futuribles aparte, ese mismo cartelón lo pinta EXACTAMENTE IGUAL otro artista no tan conocido y solo pasa a engrosar la lista de los afiches de la guerra civil.
Por otro lado la personalidad de Picasso es bastante reprobable: machista, abusón, endiosado, prepotente y más etcéteras.
El problema (vaya) es que el hombre de la modernidad, por la ilustración, pretende clasificarlo todo según un entendimiento preconcebido. Por eso se le escapa, precisamente, casi todo. Si nos abstraemos del significado historicista de arte y lo entendemos como un concepto universal -mejor que sea así, arte es toda creación que va "más allá de", y punto. No quiero constreñirme con ninguna visión del arte, y aunque sea por otro camino, no lo sé, llego a la misma conclusión que Lansky.
J.M.:
Podría estar de acuerdo contigo, al menos en parte, si no fuera precisamente por todo el discurso en su conjunto del cual tú, la posmodernidad y demás formáis parte.
Pero, con otras palabras: el Arte no ee un fin, sino un proceso a través del cual los artistas concocen el Arte, pero...cuando el arte deja de ser un medio (y un subproducto un resultado casi inesperado) y se convierte en un fin (y encima se le atribuyen funciones que no puede cumplir, como la búsqueda de no se sabe qué cosas)entonces, cuando deja de ser arte para ser labor de artistas...se acabó
Puf, me fui el Miércoles a mi paraíso prticular y me perdí esta última entrega de la guerra...casi que me alegro. Porque la discusión, en efecto, se ha vuelto un poco cansada.
En cualquier caso: Cuando veo los perfiles de felino de la cueva de Chauvet pienso en cualquier cosa menos en 'representación conceptual': son dibujos absolutamente realistas, hechos desde un punto de vista muy definido, tan 'visuales' como pueda serlo Renoir. O puedo, al menos, pensar que lo son. Porque lo cierto es que no sabemos nada de la prehistoria, nada de aquellos hombres, de su cultura y de su mentalidad. Son todo hipótesis, incluida la de que se tratara de rituales mágicos. Lo único cierto es la impresionante calidad técnica, visual y, para mí desde luego, 'artística' de las pinturas que nos dejaron. El resto son elaboraciones con las que pretendemos justificar apriorismos tranquilizantes. Legítimas, siempre que no tratemos de hacerlas pasar por hechos probados, ni mucho menos como 'demostraciones' de nada. La distinción entre artesano y artista, por ejemplo, no es un dato a partir del cual puedo decir qué es arte y qué no: es una consecuencia de una postura, legítima, pero tan arbitraria y tan infundada como la contraria, sobre qué he decidido que es arte y qué no. De ese mecanismo que invierte la línea de razonamiento, y toma por datos probados sobre los que fundar teorías lo que son en realidad consecuencias posibles de una hipótesis entre muchas, me parece -quizás me equivoque- que adolece toda la postura de JM. Pero en fin, seguro que para cuando salga este comentario Lansky ya ha colgado un nuevo post y la discusión ha cambiado de tema, de puntos de vista y de alineaciones.
Por cierto, muchas gracias por la dedicatoria. este es de los pocos sitios en que me premian por ponerme pesado ¿a quién puede sorprenderle que me haya hecho asiduo?
Vanbrugh:
JM, tiene la exasperante a veces "virtud" de introducir en el debate elementos falsos, como que de "la prehistoria no se sabe nada", que tu ahora retomas, Van, pero de la prehistoria se sabe mucho, hasta el ADN de sus integrantes; en cuanto a motivaciones y otros temas, de eso se sabe muy poco, en efecto, pero lo mismo con muchos contemporáneos.
De nada, pero no te pases.
Por último: leo el último párrafo del último comentario de Lansky, inmediato anterior al primero de estos tres míos: cuando el arte deja de ser un medio (y un subproducto, un resultado casi inesperado) y se convierte en un fin (y encima se le atribuyen funciones que no puede cumplir, como la búsqueda de no se sabe qué cosas) entonces, cuando deja de ser arte para ser labor de artistas...se acabó
No puedo estar más de acuerdo. Es, exactamente, lo que pienso yo.
El fin de una obra salida de la mente o el cuerpo de un ser humano tiene poca importancia a la hora de considerarla o no arte. A mí los caballos rupestres, fueran pintados con el fin que fueran pintados, me parecen arte y del bueno. El caballo de Velázquez me decepciona bastante porque conozco la genialidad de su autor. No creo que Velázquez tuviera muchas ganas de pintar ese caballo cuando lo hizo. Me imagino al Rey pidiéndole un retrato de su animal favorito para ponerlo en su dormitorio y el dolor de estómago que le entraría a D. Diego por tener que prostituirse. Los pintores de la cueva, para mí muestran no sólo destreza sino ganas...
En fin, Serafín, pelillos a la mar.
*el Guernica no pudo haberlo pintado nadie sino Picasso; contiene toda la caligrafia de Picasso, todo un importante trabajo de investigacion formal; de modo que reducirlo a un mero "cartel publicitario realizado con cierta premura" me parece una ridiculez;
**el historicismo en el arte es indispensable (para entender, con una cierta distancia y una cierta objetividad, el fenomeno artistico); otra cosa que uno pueda sacar conclusiones y establecer conexiones que trasciendan la historia, por supuesto; pero no creo que se pueda entender y disfrutar el arte sin saber ubicar sus diversos periodos y movimientos EN la historia; es mas, yo creo que todo arte es un fenomeno COYUNTURAL, lo que ocurre es que, determinadas obras de arte, en un momento dado TRASCIENDEN la coyuntura y, como el Guernica, o el Urinario, se convierten en simbolos;
***Vanb, representacion conceptual: lo propio de las culturas arcaicas y primitivas: se representa lo que se conoce del objeto representado, desde el punto de vista que se cree mas representativo; si encuentras un felino en Chauvet o en cualquier otra cuevita visto de frente, con el tronco escorzado y las patas en traslapo, como lo hubiese representado Andre Mantegna, me avisas...
****lans, eres muuuy tramposo, macho, pero mucho, orientando lo que yo digo en el sentido que a ti te interesa; yo nunca he dicho, como dices que digo, que "de la prehistoria no se sabe nada", sino que lo que yo digo es, a raiz de uno de tus comentarios, que "lo que se diga de la prehistoria es una hipotesis", pero me refiero, y creo que queda claro, a los usos y costumbres de los hombres y mujeres de la prehistoria; nadie ha hablado aqui del ADN... me estaba refiriendo, y creo que queda claro en el contexto de la discusion, a las motivaciones de esos hombres y mujeres a la hora de realizar sus dibujos y pinturas; de modo que creo que no he introducido en este caso elementos falsos en el debate...
... lo dejo; has ganado, enhorabuena, lansky, esta visto que no te interesa en absoluto nada que no sea que te den la razon; no aportas nada, no rebates nada, dices no, por tus cojones; conviertes tus gustos personales en doctrina para todos, abogando por una vision del arte universalista y new age, absolutamente plana, sin distinciones; algo que, por cierto, esta en la base de la postmodernidad, de la que tanto reniegas
J.M.
Tampoco creas que me sorprende demasiado que te parezca una ridiculez mi opinión sobre El Guernica como mero cartelón, poque el asunto fue un encarguito algo ridículo por más que tenga todos los ingredientes y la caligrafía picassiana... Pues ¡faltaría más!
Esto viene muy a cuento del tema propuesto por Lansky sobre el arte y la sensación que causa en el espectador. Todos sabemos que Pablo Ruiz dio un vuelco definitivo a la Historia de la pintura. Pero no todos podemos pensar igual sobre cada una de sus obras.
E insisto: el Guernica es FEO de ver - al margen de su indudable valía como denuncia.
Repasa bien la biografía de Picasso y verás que era un hombre que dejaba mucho que desear. No por eso le tengo 'manía': fue todo un artistazo.
por fin creo que me puedo acoger a un comentario conciliador, gracias, Grillo;
todo el tiempo estoy tratando de establecer una distincion entre el gusto personal y el lugar que ocupa una obra o un artista en la historia del arte; yo creo que es en cierto modo imprescindible conocer la historia para saborear y disfrutar las cosas del arte (de lo contrario, uno esta sujeto a manipulaciones como la que el amigo lansky nos propone: que la representacion de un caballo es lo mismo en el barroco como en la prehistoria)... sin embargo, en cuestion de gusto (personal) uno puede opinar cualquier cosa; a mi por ejemplo no me gustan nada Rubens o Miguel Angel, el uno pomposo y el otro exagerado, los dos grandilocuentes; pero no se me ocurre cuestionar su importancia y su lugar en la historia del arte; en ese sentido, por supuesto que puedes opinar que Picasso es una mierda, que sus cuadros son feos y el tipo un hijoputa; y por supuesto puedes opinar que Duchamp era un gilipollas y el urinario una gilipollez; pero eso no quita que el uno revolucionara la pintura a nivel formal y el otro diese paso a lo que luego se ha llamado arte conceptual; uno y otro son, y parece mentira que tenga que mencionarlo, figuras clave para entender el arte del siglo XX; dicho esto, ninguno de los dos figuran entre mis favoritos: para Picasso, a su nivel pero con un sentido estetico mucho mas elegante, prefiero a Matisse; y en lugar de Duchamp, prefiero a muchos otros que vinieron despues, Beuys, Warhol, Johns, etc.; y ya para despedirme (prometo no seguir dando la paliza con mis tristes opiniones) (que reine aqui lansky y su sabiduria eterna), decir que probablemente lo que mas me interesa de todo lo comunmente considerado como arte, son las representaciones arcaicas, tanto de la Grecia arcaica como de Egipto, como del periodo Romanico y el llamado Arte Africano; lansky conoce mis preferencias porque las he puesto en evidencia en mi blog; pero eso no quita que se pueda equiparar todo, que se pretenda establecer un discurso sin distinciones o que se diga que Arte es lo que a mi, personalmente, y sin mas, me emociona
Por distintos motivos, pero me gustan todos.
Está claro que el arte contemporáneo, así como su vigencia y valor, continúan provocando vehementes polémicas.
También lo está que en el 'debate' se entremezclan diferentes acercamientos: historia del arte, estética, filosofía y gusto personal con la consecuencia de que a veces semejante totum revolutum, sobre todo por la intervención del gusto personal, en vez de clarificar terminan enconando el intercambio...
Si el arte se hubiera cancelado con el urinario duchampiano probablemente no estaríamos debatiendo estas cuestiones. A nadie se le escapa que por mucha melancolía que nos induzca a sostener que cualquier tiempo pasado fue mejor, más puro, más auténtico o más bello, hoy no es posible pintar igual, o repetir, lo que ya se hizo en Chauvet ni en la Corte española del siglo XVII. O sí, pero entonces tendría otro significado y otra virtualidad.
Termino recomendando el warburgriano (y benjaminiano) ensayo de Didi-Huberman, 'Ante el tiempo'.
Saludos!
JM:
Has perdido los papeles, no el debate, y estás persistentemente incorrecto por no decir faltón conmigo. Te sugiero que dejes de pasarte por aquí puesto que no te aporta nada
Rufus:
Sabiendo lo poco que te prodigas y tu experiencia en el tema, te agradezco que te pases cpor aquí.
Tu misteriosa referencia benajiniana creo que se refiere a este excelente libro de varios que leí con provecho hace tiempo:
Ante el tiempo
historia del arte y anacronismo de las imágenes
Autor Principal: Didi-Huberman, Georges
pido disculpas si te he molestado, lansky
Rufus:
Como no podía ser menos estoy básicamente de acuerdo en la confusión de puntos de vista a los que aludes: es parte de la diversión; estos debates de la red no son ponencias de un congreso científico. Evidentemente el urinario de Duchamp tuvo un efecto más inmediato y poco persistente que clausurar el arte, y por supuesto que para nosotros, Chauvet, Velázquez e incluso Picasso (al que adoro) tienen ‘lecturas distintas que entre sus coetáneos, precisamente por ese ‘bagaje’ histórico. Dicho esto, yo me siento en disposición de valorar aún más las pinturas rupestres, precisamente porque más o menos conozco todo lo que vino detrás. Y sí, se puede volver a (intentar) pintar como los cromañones, es lo que hizo Beuys, por ejemplo, pero las intenciones, seguro, son otras.
Un saludo, se aprecian, como digo tus raras viisitas
Sí, me refería precisamente al libro de Didi-Huberman. Muchas gracias Lansky
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