TABLÓN DE ANUNCIOS

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La historia no se repite, pero rima

Mark Twain

***

La historia se repite; es uno de sus defectos más insoportables

Lansky

***

¡VIVA EL DUQUE!

Le están asaeteando en la plaza pública simplemente por resucitar los valores tradicionales de los duques: robar y saquear. ¿O es que acaso el Ducado de Alba es tan prodigiosamente rico porque sus antecesores trabajaron mucho?

Lansky




01/02/2012

MORIR


¿Quiénes al sacrificio están viniendo?
Sacerdote, ¿a cuál verde altar orientas
al ternero que al cielo va mugiendo,
ornado con guirnaldas opulentas?
¿Qué aldea, junto al mar o junto al río
o en la falda de un monte en pía calma,
sin gente esta mañana se ha quedado?
Aldea, para siempre habrá un vacío
en tus mudos senderos, y ni un alma
dirá por qué está todo desolado.

             John Keats

Advierto previamente que como biólogo casi adorador de la evolución darwinista aborrezco los reduccionismos (biologicismo) explicativos que supuestamente recurren a esa ciencia. Además, los humanos  transmitimos y acumulamos rasgos culturales, por lo que, bajo ese punto de vista, sería más útil recurrir a Lamarck y su herencia de los caracteres adquiridos que a Darwin y su Selección Natural. Dicho lo cual, paso al asunto.

La paradoja es que morir es parte de la solución y el ser humano ha hecho de eso, en cambio, su principal problema. Metafísica pues, porque la física (y la biología) del asunto es clara: la muerte es una condición necesaria de la vida. Las religiones surgieron y aún subsisten de este malentendido, las de hoy y las de siempre. O dicho de una forma un tanto tautológica: si fuéramos inmortales no necesitaríamos morir (y además no moriríamos), pero no lo somos.

Los chamanes cromañones, como los de los pueblos actuales tildados de primitivos, seguramente entraban en el mundo de los muertos —sin morirse del todo, se entiende— utilizando diversas energías naturales, como la de los elementos y los animales, junto a la danza y el agotamiento físico y las sustancias psicotrópicas. Que alguien con un inmenso colocón te hable de que se ha puesto en contacto con los antepasados tiene, sin embargo, para mí poca credibilidad y todo el respeto del mundo, como las demás supersticiones pre y post mortem que se llaman religiones, siempre que no fastidien a la gente en exceso con sus exigencias y privilegios terrenales y ayuden verdaderamente a enfrentarse a ese ineludible vértigo metafísico que es morir. A esto hay que añadir que demasiado a menudo o al menos a veces la muerte no es la inevitable y hasta lógica, insisto, culminación de una vida, sino su prematura interrupción.

Pero una cosa que me encanta —arrimando el ascua a mi sardina, nunca mejor dicho— es que muchísimas de las técnicas a las que aludo se relacionan con la figura genérica de Señor de los Animales, desde las figuras mixtas hombre animal, como el Hombre León auriñaciense, pasando por  el Shiva de Mohenjo Daro, el Orfeo que amansa las fieras (con la lira, no con el látigo) o el Cristo del Cántico Espiritual de Juan de la Cruz que invoca aves, leones y ciervos. Cristo mismo, un antiguo chamán según Andrés Ibáñez, -lo que no es más desmesurado, sino menos, que considerarle hijo de Dios único y trino o revolucionario guevarista en la Palestina del siglo I- nace bajo el auspicio y protección calorífica del buey, sagrado, y el asno, impuro. Casi ni un perro en los Evangelios, eso sí, asunto que a mí me dice mucho.

Todo esto se difumina o contradice con la llegada, ya acontecida, del Anticristo, o sea Pablo de Tarso, que elimina animales y propugna absurdos celibatos; a partir de ahí, los magos y chamanes irían de capa caída, empezando por Simón el Mago y siguiendo por Orfeo, Dionisos y Shiva.

En los animales yo sigo viendo magia, o si se prefiere, espíritu, y como panteísta y pagano, veo más templo en plena naturaleza que en cualquier catedral. Pero donde veo más espíritu es en los ojos de mi perra Jara cuando mira a los míos. Ambos profesamos la misma religión y probablemente la misma actitud ante la muerte inevitable. Además, para bien morir yo no necesito ideas extravagantes, sino la compasiva ayuda, si es que la precisase, de los que me rodeen y alguna técnica respiratoria elemental, como en el simétrico parto. Y al polvo lo que es del polvo.

Entre el final del año pasado y el comienzo apenas de este se me han muerto dos amigos muy queridos. Prematuramente.



44 comentarios:

Carol Bret dijo...

Supongo que el problema de la muerte no es la muerte propiamente dicha, sino "morir a tiempo", ni demasiado pronto, ni demasiado tarde, como decía Nietzsche...
Yo también me considero panteísta. Supongo que los seres humanos -no sé si todos- tenemos cierta querencia espiritual que, como tu dices, brota en medio de la naturaleza. Al menos en mi caso es así, aunque no sólo...
Disfruto mucho de sus artículos, señor Lansky. ¡Gracias por escribir!

Lansky dijo...

A mandar, Carol, y gracias a tí por leerme

Vanbrugh dijo...

No acabo de ver la relación entre la muerte y los... señores de los animales, Shiva, Orfeo o el Hombre León.

(Perros en los Evangelios: ¿los que lamían las llagas de Lázaro? La verdad es que ahora mismo no se me ocurren más. No creo que los campesinos judíos fuesen especialmente amantes de los perros...)

¿Jara y tú compartís actitud frente a la muerte inevitable? ¿Jara sabe que se va a morir?

Es muy jodido que se mueran los amigos, mucho. Lo siento.

Lansky dijo...

Vanbrugh:

En efecto, no creo tanto que Jara sepa que va a morir como que, al igual que yo, vive sin considerar esa posibilidad y a la vez sabiendo que acabará.

De los Evangelios justamente digo lo contrario, que no aparecen perros, precisamente por la consideración lamentable que tiene esa maravilla de animal entre judíos y demás monoteístas (léeme más despacio)

Yo tampoco sé cuál es la relación, pero es un hecho que esa figura del Señor de los animales está en los inicios de un montón de cultura distintas, y en todos los casos está relacionada con el tránsito al ‘otro lado’

Vanbrugh dijo...

En ningún momento he dicho nada distinto de lo que tú me contestas con la advertencia de que 'justamente dices lo contrario'. ¿Lo contrario a qué? En mi comentario anterior me limitaba a corroborar tu observación de que aparecen pocos perros en los Evangelios, de lo que aventuraba una explicación a la que tú te unes ahora: que a los campesinos judíos no les hacían especial gracia los perros, motivo por el que Jesús, campesino judío, no los tuvo particular aprecio. (Lo cual, por cierto, no creo que tenga nada que ver con el monoteismo, sino directamente con la pobreza y, en todo caso, con determinados prejuicios culturales de ese monoteismo). Quizás también convenga que me leas más despacio tú a mí, se me ocurre.

Volianihil dijo...

Nuestro fin se acerca, y no dejo de sentirme culpable porque es posible que sea culpa mía. Leo hoy que "el Ciemat comenzará en marzo a talar El Montecillo, una arboleda contaminada con cesio-137 y estroncio-90 en el noroeste de Madrid. La radiactividad procede de la antigua Junta de Energía Nuclear franquista". Escribiré sobre ello, ahora entiendo muchas cosas (risas). Me hace gracia, porque cuando era un postpúber -si no he dejado de serlo, en cierta forma- me consideraba panteísta y estudié bastante sobre paganismo, de hecho creo que visité casi todos los restos protohistóricos de las dos castillas, incluido Madrid, terminando en la famosa silla de Felipe II, que no era otra cosa que un altar -posiblemente de sacrificios- vetón.

Lansky dijo...

Lei demasiado deprisa tu comentario, disculpa. Pero en cambio sí creo que los monoteismos, que sólo ven en el resto de los seres vivos parte de una Creación de la que disponer a tutiplen, tiene mucho que ver con su desprecio al animal

Lansky dijo...

Volianihil:

El número de cánceres inducibles por radiacion de onda corta penetrante, como la radioactiva, como es el caso d ela sleucemias, es varias veces más alto que la media en los habitantes que rodean a la Dehesa de la Villa madriñeña donde se situa el vetusto reactor al que aludes. En Usa ya estarían poniendo querellas ciminales, pero aquí preferimos enjuiciar a Garzón

(¿qué tal Fu?)

JotaPesca dijo...

Comparto al cien por cien la magia y el espíritu que se traslucen entre un perro y su dueño. A mí me pasa lo mismo con la mía, una mirada mucho más allá de los ojos.

Un perro, yo creo, no sabe que se va a morir, lo observo en la mía cuando sigue corriendo inmortalmente por el monte, sin razonar, a pesar de su avanzada edad y con las consiguientes limitaciones físicas. Ahí sigue y yo difrutando de ella.
Un saludo.

Lansky dijo...

JotaPesca:

Bienvenido/a; no se trata tanto de 'saber' que eres mortal o no, como de vivir la vida sin pensar en eso, ya lo he dicho; y eso es lo que comparto con mi perra: con Epicuro, mi muerte no es mi problema( mi agonía y mi decrepitud, sí, y espero estar a la altura llegado el momento)

Cigarra dijo...

Mi madre, con el sentido común que la caracterizaba, decía a menudo: "Menos mal que nos morimos". No creo que a ella le hiciera ninguna gracia morirse, y me consta que le fundió la vida muchísimo que se muriesen algunas personas concretas, pero ella aludía a lo positivo que es que vayamos desapareciendo del panorama cuando nos volvemos viejos y aferrados a cosas antiguas, para dejar sitio a seres nuevos y renovadores de la vida. Era muy vitalista.
(Perdona mi prolongada ausencia. Prometo ser buena y perseverar)

Lansky dijo...

Hola Cigarra,

la frase de tu madre es merecedora de convertirse en un lema de camiseta

Xavi C. dijo...

"La vida es un tránsito; el mundo es una sala de espectáculos; el hombre entra en ella, mira y sale." Demócrito de Abdera

Vanbrugh dijo...

Disculpado estás, faltaría más. Yo no veo ninguna relación entre el monoteismo, así en abstracto, y el desprecio por los animales. Que dos monoteismos concretos, el judío y el musulmán, no parezcan apreciarlos mucho, me parece más casualidad que otra cosa.

Lansky dijo...

Vanb:

Los monoteismos, los tres y variantes, consideran el mundo físico y los seres vivois como una simple emanación/creación de la divinidad entregada al uso y disfrute del hombre, lo cual es una ruptura espistemológica con cualquiera d elas religiones y filosfías naturales precedentes

Lansky dijo...

Mira Xabi, más cercano en el tiempo y en el spacio que Demócrito:


Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.


Jaime Gil de Biedma.

Vanbrugh dijo...

De acuerdo. Yo soy monoteista y considero el mundo físico y los seres vivos como una -nada simple, por cierto- creación de la divinidad entregada al uso y disfrute del hombre. Pero esa consideración no me provoca, ni creo que necesariamente tenga que provocar en nadie, ningún desprecio por los animales. Todo lo contrario. Los aprecio y respeto doblemente, como obra magnífica de Dios que creo que son y como medio -mi aprecio y mi respeto- de disfrutarlos al máximo.

Lansky dijo...

"Creced y muktiplicaos y dominad a todos los seres...." (espantoso et´cetera)

Lansky dijo...

1:28 (Génesis)

Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

Lansky dijo...

y para no eternizar un debate lateral como este: desde mi punto de vista, en la consideración hacia el resto de seres vivos, no hay monoteismo bueno, pero sí algunos monoteistas

Lansky dijo...

San Francisco, Vanbrugh y su perro Tom...

Lansky dijo...

y luego está el Viejo y el Nuevo Testamento, la Torá y el Coran.

Miroslav Panciutti dijo...

Acuérdate de tu fin y no pecarás jamás, dice el Antiguo Testamento (Ec, 7:36). Kempis se obsesiona con este consejo y lo desarrolla morbosamente en el capítulo XXIII de su Imitación de Cristo (Por la mañana, piensa que no alcanzarás la tarde y cuando llegue la tarde, no te atrevas a prometerte la mañana). En mi caso, desde luego, estas recomendaciones no me ayudarían en absoluto. Desde muy pequeño, he tenido accesos de angustia cuando me asaltaba, imponiéndoseme, el pensamiento de que iba a morir, a dejar de ser (y eso que entonces creo que creía en la vida eterna, pero quia). Con los años he tenido que aprender a dominar esas peligrosas derivas de mi cerebro y, sin duda, comparto tu epicureísmo como práctica vital y confío que, cuando llegue el momento, mi cuerpo aceptará serenamente el desenlace (pienso a menudo en la entereza demostrada por algunos amigos que se me han ido). Pero por más que sepa, como dices, que la muerte es condición necesaria de la vida, también es cierto que nuestra especie (al menos) tiene engastada en el cerebro una impotente y rebelde ansia de inmortalidad o, al menos, el rechazo "metafísico" de todo ser a dejar de ser, en palabras de Spinoza. En fin, supongo que este post proviene de tus recientes muertes. Leí el comentario que ya has quitado del lateral de tu blog. Muy jodido que se vayan amigos que queremos. Lo siento.

PS: Los perros viven sin pensar en la muerte, desde luego. Pero estoy convencido de que, cuando les llega, saben que van a morir y lo aceptan. Además, con su mirada, se despiden de ti.

Lansky dijo...

Miros:
Ese pavor que se introduce, a mi juicio como forma de 'reclutamiento' en las mentes infantiles es una razón más para detestar a las religiones que lo practican

Vanbrugh dijo...

No me parece que el pavor a la muerte de que habla Miros tenga que ver con ninguna educación religiosa. A eso de los cuatro años los niños toman conciencia de la muerte y les asusta. He conocido el fenómeno en hijos de amigos míos, no bautizados y educados al margen de cualquier creencia religiosa. Y en mi propio hijo, educado religiosamente pero sin la menor alusión a la muerte, a la 'otra vida' ni a nada por el estilo. Si algún pretendido 'educador' religioso ha tratado alguna vez de explotar este miedo espontáneo y perfectamente natural como forma de 'reclutamiento' habrá demostrado ser bastante estúpido, amén de otras consideraciones morales. No hay ninguna religiosidad permanente que pueda basarse en un sentimiento así. Véase, si no, la muestra en el propio Miros.

Alice vio la luna... dijo...

Hola Lansky: yo creo que el pensamiento judeo-cristiano es el más triste en lo que a la muerte se refiere. Para otras corrientes de pensamiento, la muerte es el punto final de la vida y como tal convive en armonía con la misma vida. Para mí, que soy atea, Cristo fue un filósofo que revolucionó el pensamiento social de su época y que caló profundamente en Occidente, sobrevivió, a pesar de la Iglesia, y culminó en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. En cuanto a los animales, a veces, casi siempre somos tan ombliguistas, que nos olvidamos que por encima de todo somos animales, sofisticados, por las combinaciones infinitas que hacemos de lo más básico, pero básicos, supervivientes, naturales...

Me gustan tus opiniones... ;-)

Volianihil dijo...

Fu fenomenal, como siempre. Con tu permiso he cogido parte de tu respuesta para terminar una entrada.

Sobre la muerte: siempre la he tenido como un alivio. Es decir, como una buena salida de emergencia.

Ozanu dijo...

También se podría citar que tres de las representaciones clásicas de los evangelistas son, asimismo, animalescas: buey, águila y león, todos alados. Incluso un santo era considerado cinocéfalo, esto es, con cara de perro.

Aparte, parece ser que las formas híbridas, los teriántropos, son las creencias más primitivas y dejan paso a los "señores de las bestias", más humanizados. También se aplica a los dioses y los demonios: los egipcios frente los griegos (los últimos aún retenían sus símbolos totémicos), y las valquirias (cambiaron de seres de aspecto siniestro a chavalas guapas).

Grillo dijo...

Yo estoy prácticamente convencido de que los animales sí intuyen su propio final y el de sus amos, aunque lógicamente no pueden inteleccionar el concepto.

¿No habéis visto nunca la mirada de un perro o un caballo al morir? Tanto más si miran a su amo. Produce verdadera piedad.

¿No está comprobado que las filas de reses entrando al matadero NOTAN que van a 'terminar'?

Antonio de Castro dijo...

Under the wide and starry sky,
Dig the grave and let me lie,
Glad did I live and gladly die,
And I laid me down with a will.

This be the verse you grave for me:
Here he lies where he longed to be,
Home is the sailor, home from sea,
And the hunter home from the hill.

RL Stevenson

Raúl dijo...

Impactante y subrayada, por mí, la frase de que "morir es parte de la solución". Desde un punto biológico, eso no tiene discusión.

Lansky dijo...

Vanbrugh:

Niegas lo evidente. Los obligatorios ejercicios espirituales en mi colegio (basados en los sádicos de los jesuitas) y en los de toda España por otra parte, se basaban en meterte el pavor en el cuerpo con el miedo a la muerte y los castigos al infierno subsiguientes, y las citas de Miros del Kempis son bastante elocuentes: se trata de renunciar a vivir esta vida a cambio de una hipotética después de palmar: yo a eso lo llamo estafa

Vanbrugh dijo...

No trato de negar nada, me limito a contar la feria según me va en ella. Soy dos años mayor que Miros y también he ido a un colegio de curas. En el que los ejercicios espirituales no eran obligatorios, en primer lugar y, en segundo, eran una especie de festiva y bienintencionada ocasión para la convivencia, centrada en la vida y en la que jamás se nos habló de la muerte ni se nos atemorizó de ningún modo, sino todo lo contrario. Hablo de los años sesenta y setenta, y de un conocido colegio de Madrid con más de dos mil alumnos, no de ninguna recóndita excepción. Creo que el testimonio de los que hemos tenido una educación religiosa que nos ha resultado positiva y nos ha iluminado y enriquedido la vida merece, al menos, tanto crédito como el de los que han sufrido educaciones religiosas castrantes y alienantes. No digo que más. Digo que no menos. Es decir, que minimizar o negar esto que cuento, y que centenares de condiscípulos míos, unos creyentes y otros no, pueden contra igual que yo, sería tan 'negar la evidencia' comominimizar o negar lo que contáis Miros o tú.

Lansky dijo...

Y yo no niego que tuvieras la suerte de nacer y vivir en la aldea de los pitufos (o se le parece bastante)

Vanbrugh dijo...

Joder, sinceramente: tu último comentario me parece una falta de respeto perfectamente injustificada, aparte de una forma muy poco elegante de escaparte de lo que por mi parte era una conversación seria, que, francamente, prefiero dar por terminada aquí.

Lansky dijo...

Por favor, Vanbrugh, acepta mis disculpas, mi pretensión con esa ironía no era faltarte al respeto. Si quieres lo borro. Ahora bien: estoy firmemente seguro que tu experiencia es una excepción afortunada frente a la norma desdichada de cientos de miles de alumnos del sistema educativo y religioso nacional católico del régimen de Franco

Vanbrugh dijo...

Disculpas aceptadas. Acepta tú las mías por mi súbito cabreo, me pasa a veces.

En cualquier caso, y durante los once años que pasé en el Colegio, conocí unas cuatro mil excepciones a lo que no cabe duda -puesto que tú lo afirmas, con autoridad de origen desconocido pero que no trataré de poner en duda- de que es la norma general. Como mi Colegio existía desde unos sesenta años antes de que yo entrara y ha seguido existiendo unos treinta y tantos tras mi salida: y como hay en España otros diez o doce colegios de la misma orden, en los que me consta que la educación religiosa sigue la misma línea, tendríamos que hablar, a ojo de buen cubero, de unas cincuenta o sesenta mil excepciones a la norma sacrosantamente indiscutible. Si una excepción confirma la regla, sesenta mil la deben de dejar hecha un sol.

Lansky dijo...

Yo también acepto tus disculpas,esto parece un duelo a primera sangre, pero 'mi autoridad', como dices y que indudablemente poseo en este caso proviene de una disciplina que se conoce y puede ser contrastada como Historia reciente o Contemporánea de España, con miles de publicaciones que lo atestiguan, esx¡xceptando panfletos de César Vidal y pio Moa

Miroslav Panciutti dijo...

Yo no dije que el "pavor a la muerte" me lo metiera la educación religiosa. A este respecto, no estoy de acuerdo con Lansky y sí con Vanbrugh. En mi caso (al menos, pero por lo que cuenta Vanbrugh no soy nada original) la conciencia del fin y el pánico que genera es independiente, en su origen, de la educación religiosa recibida.

Cuestión distinta es si ese "pavor" es "aprovechado" por los educadores religiosos, y en este punto, en cambio, estoy de acuerdo con Lansky y no con Vanbrugh. Me parece más que evidente que, no sólo el cristianismo, sino todas las creencias religiosas surgen para dar una respuesta "tranquilizadora" a la angustia existencial de nuestra especie derivada de la conciencia de la muerte. Y, desde luego, ninguna mejor que la católica para aprovecharse, en su beneficio apostólico (bajo el que han cabido todos tipo de intenciones, desde las más santas a las más ruines), de este pavor.

Que los curas de Vanbrugh no hayan utilizado estas técnicas me parece más la excepción que la norma. En mi caso, por el contrario, recuerdo unos ejercicios espirituales con unas meditaciones sobre las postrimerías realmente aterradores (tendría unos doce añitos). Y no me parece que yo sea una "prueba" de que "no hay ninguna religiosidad permanente que pueda basarse en un sentimiento así (el miedo a la muerte)". Pienso justamente lo contrario: que en la mayoría de las personas, es justamente el miedo a la muerte lo que hace que sigan manteniendo la fe en un Dios misericordioso y una vida eterna. Sólo que todo esto funciona, en la mayoría de las personas, en un nivel profundo, no explícito, de la conciencia, pero suficiente para narcotizar la angustia existencial. A mí, te lo aseguro, me encantaría creer de verdad en esa vida eterna, pero simplemente mi cerebro no traga (por suerte, el funcionamiento de mi cerebro es culpa de Dios, con lo cual, en caso de que exista, no me tendrá en cuenta mi incapacidad de creer y nos veremos en el Cielo).

Lo que pienso, en resumen, es que si los humanos no tuvieran conciencia de sí mismos y, por ende, de la finitud de la vida (como parece que les ocurre a los restantes animales), no existiría la religión. De lo que deriva que la principal y fundamental razón de la religión es que tenemos pavor a la muerte. Y dadas estas premisas generales, era lógico esperar, como ha sido ha sido a lo largo de la historia de la Iglesia, que los "agentes" del cristianismo se aprovecharan en su beneficio de ese miedo natural de sus acólitos.

Lansky dijo...

Por favor...el miedo a la muerte es consubstancial a un animal con consciencia y introspección, pero es aprovecharse de él de lo que se habla. A veces, Miroslas, matizas como un notario

Miroslav Panciutti dijo...

Sí, Lansky, matizo (no sé si como un notario, profesión que no me agrada demasiado), y que lo haga no debería molestarte, opino. Sé de sobra que de lo que se habla es de lo que dices (de lo que todos decimos), pero he querido antes de entrar a opinar sobre la cuestión, eliminar la paja accesoria que podría confundir y que proviene de tu primera respuesta a mi primer comentario, el cual dio pie a la primera parte de la réplica de Vanbrugh y el cual tú, hasta ahora, no has aclarado en sentido bastante contrario (y con el que supongo que todos estamos de acuerdo) a tu primer enunciado.

Pero, como digo, cuestión accesoria, sin duda. Pero sí, me parece conveniente separar lo accesorio de lo central, aunque te parezca insufriblemente cargante (no es mi intención).

Lansky dijo...

Para mí lo implícito suele ser una bendición frente al tedio y los protocolos mentales iterativos, pero ya te digo, como en ocasiones anteriores, que no me molestas

Ozanu dijo...

¿Habéis leído Paracuellos? Varias de sus historietas ilustran bien lo que quiere decir Lansky.

Emma dijo...

Yo, como la mayoría de los mortales, no sé mucho de la muerte. Sé que a mi abuelita le jodió mucho morirse, y se murió con pena por morir, a los noventa y tanto y un cancer barrenandole las entrañas. Pero ella no quería irse y me pregunto ahora, desde hace poco tiempo, casi diariamente, que dónde estará. Porque yo la siento todavía, quejumbrosa, lamentándose por dejar este mundo.
Yo creo que se ha de vivir de tal manera que morirnos nos suponga una putada. No entiendo a la gente que dice que no teme morir. No creo que exista.
Yo no entiendo por qué morir si el cuerpo entero y la cabeza y el corazón te pide quedarte.
Uno habría de morirse cuando le diera la gana.

Hola Lans, lamento mi ausencia de la blogoesfera, sobre todo porque me pierdo tus interesantes posts, y los de los otros. Estoy en un momento estresante en mi vida! Pero volveré más a menudo pronto.

Un abrazo.